La Capitanía General de Guatemala o Reino de Guatemala fue una entidad territorial integrante del Imperio español como parte del Virreinato de Nueva España. Estaba constituido por los actuales territorios de Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, además del estado mexicano de Chiapas.

Su capital se situó en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y, desde 1776, en Nueva Guatemala de la Asunción. Durante buena parte de su historia estuvo a cargo de un mismo funcionario, designado por la Corona española, que ostentaba los cargos de capitán general y gobernador de Guatemala, así como presidente de la Audiencia y Cancillería Real de Santiago de Guatemala.

thumb|Palacio de los Capitanes Generales en Santiago de los Caballeros de Guatemala, capital de la capitanía general.

En 1821, cinco de las provincias de la capitanía general —Chiapas, Guatemala, San Salvador, Comayagua u Honduras y la provincia de Nicaragua y Costa Rica— proclamaron su independencia de la Monarquía Española. Estas fueron anexadas de forma efímera por el primer Imperio Mexicano y, tras la abdicación de Agustín de Iturbide, en 1823, formaron las Provincias Unidas del Centro de América, que se transformó en 1824 en la República Federal de Centroamérica.

Denominación La capitanía General de Guatemala es la denominación de una entidad territorial indiana a cargo de un funcionario con los títulos de capitán general —que le otorgaba el máximo mando militar—, gobernador —con autoridad gubernativa— y presidente de una Real Audiencia, es decir, con funciones plenas de administración militar, de gobierno y de justicia. El término capitanía General, en rigor, en la época indiana, era referido a la institución militar de rango máximo, no a una institución de gobierno indiano, y su errónea consideración como institución de gobierno se debe a la confusión originada a partir de los mapas y cartas náuticas del , que enfatiza a la denominación militar de capitanía General, y no a la denominación civil de las gobernaciones.

El término Reino de Guatemala es una expresión en la bibliografía tradicional utilizada erróneamente en relación de una entidad política aunque históricamente existió como tal, ya que Guatemala era un reino más de la Corona de Castilla, por lo que tuvo «rey», teniendo así dicho territorio las características de una entidad de ese tipo, por lo tanto, la denominación de «reino» no es esencialmente literaria, en lo referido a la entidad territorial o demarcación administrativa de la zona de Guatemala, durante el Virreinato de la Nueva España, en las llamadas Indias, que estuvo a cargo de un gobernador general responsable de la administración pública (hacendaria y policial), y capitán general responsable de lo militar, que coincidían regularmente en el mismo funcionario, de modo tal que los asuntos administrativos, militares y económicos del territorio eran atribuciones del gobernador, capitán general y presidente de la Real Audiencia de Guatemala. En ese sentido, la denominación "capitanía General de Guatemala", en estricto rigor, es una referencia al aspecto militar, mientras que "Reino de Guatemala" es un referencia a la entidad o división administrativa, pero que suelen utilizarse indistintamente o como sinónimos.

De igual modo, la capitanía General de Guatemala suele ser llamada también Real Audiencia de Guatemala, aunque este último es un órgano o tribunal de justicia, cuyo distrito jurisdiccional correspondía al de la capitanía General o Reino de Guatemala. La Real Audiencia de Guatemala califica de a lo que Antonio de León Pinelo denominó en el "Audiencia Pretorial” o “Audiencia Pretoriana”, que definía a una audiencia gobernadora cuya jurisdicción coincidía con la de una capitanía general, definida en su momento por razones geopolíticas ante la disputa que las potencias europeas hacían a España en la región del Caribe.

El título de capitán general de Guatemala fue otorgado en 1527 por el rey Carlos I de España a Pedro de Alvarado, quien a su vez lo nombra como gobernador de Guatemala y adelantado de Guatemala, títulos que ostentó hasta su muerte en 1541; luego al promulgarse las Leyes Nuevas de 1542, se constituyó la Real Audiencia de los Confines de Guatemala y Nicaragua como la máxima autoridad con funciones de gobierno y justicia, del territorio denominado Reino de Guatemala, posteriormente, capitanía General de Guatemala, dependiente económicamente del virreinato novohispano, hasta que Felipe V de España, por real cédula del 17 de enero de 1731, autorizara la fundación de la Casa de Moneda de Guatemala, para comenzar a acuñar las monedas propias en dicha ceca en el año 1733, pudiendo así incrementar más su autonomía en lo económico.

En 1611, Antonio Peraza de Ayala y Rojas, conde de la Gomera, fue el primero en ostentar de forma oficial los cargos de capitán general de la capitanía General de Guatemala, gobernador general del Reino de Guatemala y presidente de la Audiencia y Cancillería Real de Santiago de Guatemala. El título de capitán general estuvo vigente sin interrupciones para el mando militar de este territorio español, con sede oficial en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y, desde 1776, en Nueva Guatemala de la Asunción hasta la independencia de 1821.

El presidente de la Real Audiencia de Guatemala era a la vez gobernador de la provincia, capitán general, vicepatrono real y delegado de la Real Hacienda. A diferencia de las audiencias de Guadalajara, de Panamá, de Quito, de Charcas y de Concepción (Chile), que en el eran audiencias subordinadas al virrey de Nueva España y de Lima, la de Guatemala dependía directamente del Consejo de Indias, por lo cual esta fue la primera audiencia pretoriana en territorio americano.

En 1812, las Cortes de Cádiz mantienen la autoridad de la Real Audiencia de Guatemala y la denominación de la capitanía general homónima, suprimiendo la noción de Reino de Guatemala al dividir su territorio en dos provincias —la provincia de Guatemala (que incluía Chiapas, Honduras y El Salvador) instalada el 2 de septiembre de 1813 y la provincia de Nicaragua y Costa Rica—, cada una gobernada por un jefe político superior y sin subordinación entre sí, y que elegían entre ellas siete representantes a las Cortes.

De 1812 a 1814 y de 1820 a 1821, el territorio de la capitanía General de Guatemala y distrito jurisdiccional de la Real Audiencia de Guatemala, al igual que toda la monarquía española bajo la Constitución de Cádiz, estuvo dividido en provincias que no estaban subordinadas entre sí en lo político, aunque en lo militar y en lo judicial sí tenían una sola autoridad sobre ellas.

En 1812, José de Bustamante y Guerra era el presidente de la Real Audiencia de Guatemala (1811-1818), inició su mando en 1811 con los títulos de Gobernador del Reino de Guatemala y capitán General de la capitanía General de Guatemala, Superintendente General Subdelegado del cobro y distribución de la Real Hacienda, Juez Privativo de Tierras y Papel Sellado, Conservador de la renta de Tabaco y Subdelegado de Correros y de los ramos de Minas y Azogues; en 1812, al entrar en vigencia la Constitución de Cádiz se le cambia el título de Gobernador por el de Jefe Político Superior de la Provincia de Guatemala (que incluía los actuales países de Guatemala, El Salvador y Honduras); en 1814, el rey Fernando VII derogó la constitución de 1812 y reinstaló el absolutismo, por lo que José de Bustamante y Guerra volvió a ser Gobernador del Reino de Guatemala. En 1818, Carlos de Urrutia y Montoya asume todos los cargos de su predecesor, gobernando entre 1818 y el 9 de marzo de 1821 (luego, debido a la revolución de 1820 se reinstaura la constitución de Cádiz y se le reemplaza el título de gobernador por el título de Jefe Político Superior de la Provincia de Guatemala); después renuncia al mando por estar muy enfermo.

En 1820, con la restitución de las Cortes de Cádiz también se restableció la separación entre las dos provincias del antiguo Reino de Guatemala. Luego, en 1821, la provincia de Guatemala fue dividida en cuatro nuevas provincias: Ciudad Real de Chiapas, Guatemala, San Salvador y Comayagua; y después de la proclamación de la independencia, la provincia de Nicaragua y Costa Rica fue dividida en dos nuevas provincias: Nicaragua y Costa Rica.

De esta forma, Carlos de Urrutia y Montoya fue el último presidente de la audiencia guatemalteca, capitán general de la capitanía General de Guatemala y gobernador del Reino de Guatemala, entre 1818 y 1820; siendo sustituido por Gabino Gaínza que asume interinamente todos los cargos del anterior, gobernando entre el 9 de marzo y el 15 de septiembre de 1821, siendo el último Presidente de la Real Audiencia de Guatemala, Capitán General de la capitanía General de Guatemala y Jefe Político Superior de la Provincia de Guatemala; y el 15 de septiembre de 1821 que se declara la independencia de la Provincia de Guatemala de la monarquía española, Gabino Gaínza continúa ejerciendo el mando como Presidente de la Junta Provisional Consultiva, Capitán General y Jefe Político Superior de la Provincia de Guatemala). De esa manera, Gabino Gaínza fue el último presidente que ejerció como capitán general de la misma y como gobernador de la provincia de Guatemala en 1821.

Historia y límites territoriales

200px|miniaturadeimagen|Portada de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España del conquistador español Bernal Díaz del Castillo. miniaturadeimagen|Plano geográfico de la mayor parte del Reyno de Goatemala siglo XVi. La división y límites de las provincias bajo la jurisdicción militar de la capitanía General de Guatemala y la jurisdicción política del reino de Guatemala variaron a lo largo de los siglos. Inicialmente abarcaba desde el territorio de Yucatán hasta la provincia de Nueva Cartago y Costa Rica. Se origina a partir de las Leyes Nuevas en 1542, al erigirse la Real Audiencia de los Confines de Guatemala y Nicaragua, como la máxima autoridad con funciones plenas de administración de gobierno y justicia del territorio denominado reino de Guatemala (término civil) o capitanía General de Guatemala (término militar), cuya sede inicial es establecida en otra ciudad, «por orden del Consejo de Indias de 13 de septiembre de 1543, se manda a la Audiencia residir en la villa de Valladolid de Comayagua», luego de ser suprimida la Audiencia de Panamá. La Audiencia estuvo compuesta al principio de cuatro oidores letrados, luego fue trasladada hacia Gracias a Dios, actual ciudad de Gracias (Lempira), en Honduras, punto fronterizo de las provincias de Guatemala, Honduras y Nicaragua, las cuales originalmente comprendían el moderno territorio de Yucatán, Tabasco, Cozumel, Chiapas, Soconusco, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Su función era conocer todas las causas criminales nuevas y pendientes y sus sentencias no podían apelarse.

Como la sede de la capitanía General de Guatemala, y capital del Reino de Guatemala, estaba en Santiago de los Caballeros de Guatemala, el capitán general Alonso López Cerrato solicitó que el tribunal se trasladara a esa ciudad, lo que fue autorizado por la corona en 1549; luego, el 8 de septiembre de 1563 se suprimió la Audiencia de Guatemala, y sus miembros se trasladaron a la restablecida Audiencia de Panamá. Los límites de la Audiencia de Panamá fueron los siguientes: hacia el este el golfo de Darién y la costa hasta el río Ulúa; y por el oeste la costa desde Buenaventura hasta el golfo de Fonseca. El resto de los territorios de la suprimida Audiencia de Guatemala pasaron a la Real Audiencia de México. Eso trajo consigo numerosos inconvenientes a los ciudadanos de la región, quienes ahora tenían que viajar considerables distancias para solucionar sus problemas legales.