Los libros incunables conservados en Guipúzcoa (País Vasco, España) suman un total de 158 ejemplares, repartidos entre distintas bibliotecas de la provincia. Son aquellos libros impresos desde la aparición de la imprenta, a mediados del , hasta el año 1500.

El santuario de Aránzazu guarda 96 ejemplares; el Archivo de la Universidad de Oñate conserva 49; la biblioteca del monasterio benedictino de Lazcano atesora 8 y la biblioteca foral del Centro Cultural Koldo Mitxelena de San Sebastián, otros 5. miniaturadeimagen|Ilustración en un incunable. Centro Cultural Koldo Mitxelena El ejemplar más antiguo es el conservado en Aránzazu, impreso en 1470 y escrito por el inquisidor Juan de Torquemada, titulado Questiones Evangeliorum.

Los temas principales abordan temas variados como geografía, teología, historia universal, medicina, derecho y poesía.

Historia Hasta la invención de Gutenberg, los libros se elaboraban de forma manuscrita, generalmente en los scriptorium de conventos y monasterios. La labor era ardua y, en consecuencia, los códices eran escasos y demasiado caros.

La irrupción de la imprenta a mediados del supuso la posibilidad de efectuar copias sin incrementar excesivamente los gastos de producción y, por tanto, una mayor difusión de los libros y de la cultura.

Se les denomina incunables( palabra que proviene del latín incunabulae, es decir, en la cuna) a los libros que salieron de las imprentas desde mediados del con el desarrollo de los tipos móviles por parte del alemán Johann Gutenberg hasta el 31 de diciembre de 1500.

La mayoría de los incunables están relacionados con la iglesia, que desconfiaba de la difusión masiva de los textos y temía que la invención de la imprenta dejara sin trabajo a cientos de amanuenses.

La imprenta no tardó en propagarse por toda Europa y, al finalizar el , alrededor de 250 ciudades europeas contaban con imprenta.

El primer libro incunable en España es el Sinodal de Aguilafuente, publicado Segovia en 1472

Aunque no existe un registro exacto de los libros impresos entre 1449, año en que Gutenberg experimentó con su Misal de Constanza, y diciembre de 1500, se estima que en todo el mundo se produjeron algo más de 30 000 ediciones, de las cuales se conservan aproximadamente 500 000 ejemplares.

Se calcula que en España existen unos 16 700 incunables correspondientes a aproximadamente 5 000 ediciones diferentes. En el País Vasco se registran alrededor de 280 ejemplares, de los cuales 158 se encuentran en territorio guipuzcoano, 37 menos que en 2010, debido a que los incunables del Santuario de Loyola fueron trasladados a la biblioteca Universitaria de Deusto.

No se puede descartar que existan más incunables en Guipúzcoa, quizá en fondos privados, pero si los hay no se tiene constancia de los mismos. Hoy día la práctica totalidad están digitalizados lo que preserva de la desaparición de éstas obras.

Santuario de Aránzazu El Santuario Franciscano de Aránzazu, en Oñate (Guipúzcoa), conserva una colección de 96 incunables. Estos volúmenes no pertenecieron siempre al santuario, sino que proceden de distintas bibliotecas de la provincia franciscana, especialmente del convento de Zarauz, aunque también de Valladolid, Soria y Burgos.

En 1947 se ordenó trasladar los libros más valiosos a una biblioteca central, motivo por el cual la colección se reunió en Aránzazu.

En Aránzazu hubo diferentes incendios que mermaron la biblioteca: el primero ocurrió en 1554. Se quemó todo lo que había, incluyendo la biblioteca; otro incendio ocurrió en 1662 y se quemó la basílica, pero milagrosamente se salvó la biblioteca; después, en 1834 los liberales quemaron todo menos la torre y resulta que allí estaban algunos de los libros más viejos y también se salvó la biblioteca en otro incendio que hubo en 1944.

El ejemplar más antiguo de la obra Questiones Evangeliorum se imprimió en 1470. Fue escrito por el inquisidor Juan de Torquemada y está redactado en latín. El texto utiliza letra gótica y presenta capitulares elaboradas a mano con dos tintas, roja y morada.

Otro libro destacado es Ethica, Politica, Oeconomia y Figura, de Aristóteles, impreso en la imprenta de Lamberto Palmart en Valencia en 1475. Esta publicación lo convierte en uno de los primeros libros impresos en España. miniatura|Núremberg 1493

Universidad de Oñate La colección de 49 incunables de Oñate está vinculada a Rodrigo Mercado de Zuazola, natural de esta villa guipuzcoana, obispo de Ávila y figura influyente de su tiempo, quien quiso legar a su lugar de origen parte de los tesoros bibliográficos que había reunido.

Una característica destacada de este fondo es la abundancia de ejemplares impresos con tipografía romana humanística, lo que refleja el carácter renacentista de la biblioteca.

El conjunto incluye obras de temática diversa como diccionarios de griego, tratados de historia, religión y derecho, concebidas principalmente para la formación de los universitarios de Oñate. La mayoría de los volúmenes están escritos en latín, salvo tres ejemplares en catalán, que constituyen una singularidad dentro de la colección.

El incunable más antiguo conservado en Oñate es la Historia romana (Historia Romana, latinae) de Alejandro Appiano, impresa en Venecia en 1477 en tipografía romana.

Otros volúmenes de gran valor son aquellos que contienen anotaciones y glosas manuscritas. Entre ellos destaca un ejemplar sobre Aristóteles, comentado por Tomás de Aquino e impreso en 1495, que además incluye dibujos a mano. También sobresale un diccionario griego de Johannes Crastonus, impreso en 1497 en la imprenta veneciana de Aldo Manucio.

La colección alberga asimismo algunas ediciones españolas, consideradas rarezas debido a la escasa producción peninsular en comparación con los grandes centros de impresión de Venecia, Lyon o Pavía. Entre estas piezas singulares se encuentra Furs nous fets en les Corts de Oriola, impreso en Valencia en 1493.

Monasterio Benedictino de Lazcano En la localidad de Lazcano se conservan ocho incunables distribuidos en siete volúmenes. El ejemplar más antiguo es el Rationalis Divinorum officiorum del obispo Guillermo Durando, obra de carácter moral y litúrgico. Fue impreso en Nápoles en 1478 con tipografía gótica, presentando puntos y aparte en tinta roja y capitulares manuscritas en azul. Este volumen ha sido restaurado en el monasterio de monjas benedictinas de Barcelona.

Centro Cultural Koldo Mitxelena en San Sebastián miniaturadeimagen|Constantinopla. Crónicas de Núremberg 1493 El Centro Cultural Koldo Mitxelena, ubicado en San Sebastián, conserva cinco incunables. Entre ellos destaca el Liber Chronicarum de Hartmann Schedel, una historia universal escrita en latín e impresa en 1493 en tipografía gótica. La obra, conocida también como Crónicas de Núremberg, se caracteriza por su amplia colección de grabados de ciudades de la época e incluye el primer mapa impreso de Alemania. Su contenido combina el relato bíblico con una visión de la historia universal.

Otros dos incunables de la colección proceden del fondo de José Francisco de Aizquibel y Epelde (Azkoitia, 1798), secretario particular del duque de San Fernando, cuya biblioteca fue legada a la Diputación Foral antes de su fallecimiento y constituyó la base de la actual biblioteca foral. Ambos ejemplares están fechados en 1498: uno es un tratado de medicina de Ugo Benzi y el otro corresponde a una obra de Decio Julio Juvenal.

Epílogo Los incunables constituyen un patrimonio cultural de gran valor histórico y bibliográfico. Representan la manifestación más relevante de la transición entre la tradición manuscrita y la imprenta, y testimonian la difusión del conocimiento en los albores de la Edad Moderna.

Su conservación permite comprender mejor el proceso que dio lugar a una de las transformaciones culturales más significativas de la historia de la humanidad.

Referencias

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