Tokjuaj, Tacuash, Tokhuah o Tok’uaj es un ser mitológico de la cultura del pueblo indígena Weenhayek, considerado el intermediario entre los dioses y los humanos.
El Tokjuaj no es considerado como deidad a pesar de ser creado por una, pero es poseedor de inteligencia y habilidades sobrenaturales lo que le permitió enseñar a los weenhayek habilidades y destrezas para mantener la vida.
Las narraciones en torno a este personaje lo describen con un carácter ambivalente y contradictorio, pues así como puede ser bienhechor e influir de forma positiva en las acciones humanas, también puede ser destructor e introducir acciones negativas en la vida diaria.
Origen de la leyenda Cuando el creador del universo decidió partir de este mundo de manera definitiva, prometió a los weenhayek que estaría con ellos. Por eso, ordenó a Ajatáj, señor de todos los demonios, crear a Tokjuaj para ser el nexo que una a los hombres con los dioses.
Ajatáj, para crearlo, tomó barró, lo moldeó en forma de humano y le dio el soplo para que se convierta en hombre. Casi inmediatamente, moldeó nuevamente en barro la figura de un perro y señaló a Tokjuaj que esa sería la otra forma que podría adoptar durante su caminar en el mundo; también le otorgó la posibilidad de convertirse en las formas, en especial animales, que mejor convengan para cuidarse del peligro.
Historias Las historias de Tokjuaj son ambivalentes, pues en unas puede estar descrito como burlador y en otras como el burlado, constituyéndose en una entidad de extremos, pues como puede ser creador y origen, también puede ser destructor.
Se dice que el Tokjuaj vincula el tiempo presente y pasado, que fue él quien proveyó a la humanidad de los elementos necesarios para vivir, como el fuego, el agua y la lluvia.
El Tokjuaj habría proveído de fuego a los weenhayek y les enseñó a cocer los alimentos, pues antiguamente los lo consumían crudos.
También cuentan que fue él quien liberó las aguas y los peces de un gran árbol de Yuchán o Toborochi donde eran custodiadas por Chila'j, dueño de las aguas y los peces. Chila'j habría prohibido cazar al pez dorado. Tokjuaj desobedeció este mandamiento y flechó al pez haciendo que el árbol se rajara y libere las aguas que dieron origen a los ríos Bermejo y Pilcomayo.
Otras historias narran que el Tokjuaj, a fin de procurarse el pez dorado, flechó al árbol haciendo que el agua escape y lo persiga. En su huida, el Tokjuaj sufrió distintos cambios para intentar salvarse creando los meandros del río Pilcomayo; así como dividiendo sus aguas en otros dos ríos más: el Bermejo y el Teuco.
Al Tokjuaj también se le atribuyen los conocimientos terapéuticos de los chamanes a quienes habría enseñado las técnicas para sanar a la humanidad; a cazar diferentes animales y a distinguir cuáles sí y cuáles no cazar, y a limpiarlos para su consumo; a confeccionar las redes de pesca; a fabricar la flecha y el arco; a domesticar a los perros y a los perros a olfatear a las presas; a encontrar miel y a recolectar frutos; y a elaborar textiles.
Pero así como enseñó bondades y buenas acciones a la humanidad, también les enseñó a hacer guerras, a embriagarse, el adulterio y a enterrar a los muertos bajo la tierra.Tokhuah es el gran experimentador, primer científico de la humanidad, cuya inmensa curiosidad y atrevimiento resulta en avances que a su vez pueden ser buenos o malos. El rol es especialmente evidente cuando se rebela contra la cultura institucionalizada (…) Tokhuah también trata de desafiar la naturaleza como p.ej. cuando intenta de volar como un pájaro y luego cae y pierde la consciencia. (…) [Estos cuentos] señalan límites por los cuales el hombre no debe pasar impunemente. Niels Fock, 1982
Características Takjuaj es descrito en las historias weenhayek como un ser inteligente, pícaro y, en ocasiones, hasta tonto, pero que permanece siempre al lado de los humanos.
También posee la habilidad de cambiar de formas, en especial como hombre y como perro, que le permiten enfrentarse a diversas circunstancias. Se dice que también posee la habilidad de cambiar o unir sus extremidades u otras partes de su cuerpo a voluntad cuando estas se desprenden.
Las principales formas que toma sonde hombre y de perro, aunque existen narraciones en las que se presenta como mujer.
Referencias
Categoría:Leyendas de Bolivia