El 10 de septiembre de 2025, aproximadamente a las 14:20 (hora de la Ciudad de México), ocurrió la deflagración de gas licuado de petróleo producida por una fuga de gas de un camión cisterna accidentado de la empresa Gas Silza que contenía 49,500 litros de combustible que estaba trasladando hacia Iztapalapa, alcaldía de la Ciudad de México, en México.

Mientras la pipa circulaba sobre el distribuidor vial La Concordia, volcó por causas que actualmente se encuentran bajo investigación, y posteriormente explotó, causando la muerte de más de 31 personas y dejando a varias más heridas. Semanas después, la jefa de gobierno de la Ciudad de México implementó restricciones al transporte de materiales tóxicos.

Contexto México ha experimentado diversos siniestros vinculados al transporte de combustibles, en particular por accidentes de camiones cisterna. Uno de los episodios más graves ocurrió en 2013, en el municipio de Ecatepec, Estado de México, cuando un vehículo de este tipo provocó la muerte de 27 personas y dejó más de 30 heridos. En ese entonces, la normativa mexicana permitía que estas unidades circularan por carreteras de dos carriles con cargas de hasta 80 toneladas métricas y longitudes superiores a 30 metros (100 pies), en contraste con el límite vigente en Estados Unidos para las autopistas interestatales, establecido en 40 toneladas. Tras el siniestro, el gobierno mexicano anunció una reducción de dichos parámetros. Sin embargo, la proliferación de viviendas improvisadas en las inmediaciones de carreteras ha contribuido a que este tipo de eventos genere consecuencias más devastadoras, tanto en pérdidas humanas como materiales.

La Ciudad de México ha sido escenario recurrente de deflagraciones asociadas al transporte de gas licuado de petróleo (LP). En 2002, en la colonia Del Valle, el volcamiento de una pipa de Petróleos Mexicanos (Pemex) que transportaba 20 000 litros de gasolina Magna ocasionó un incendio de gran magnitud, con llamas que superaron los diez metros de altura. Más recientemente, en la alcaldía Milpa Alta se registraron incidentes en 2019 y 2022: el primero dejó varios lesionados, mientras que el segundo generó alarma debido a la cercanía del vehículo a una gasolinera, lo que pudo haber derivado en una explosión de mayores dimensiones. En mayo de 2025, sobre el Anillo Periférico en la zona de Lomas de Chapultepec, un camión cisterna de Pemex con 31 500 litros de gasolina volcó e impactó una columna del segundo piso de la vialidad, liberando aproximadamente 20 000 litros de combustible. El área fue evacuada, pero no se produjo ignición, por lo que se evitó una deflagración.

La empresa propietaria de la unidad involucrada en el percance de 2025 fue Gas Silza, filial del Grupo Tomza. Este conglomerado ha enfrentado diversas controversias. En 2009, tras el terremoto de Honduras, una de sus subsidiarias fue señalada por presuntas fugas de gas en sus instalaciones y por el incumplimiento de acuerdos previamente establecidos. En 2013 se registró una explosión en una planta de distribución de gas licuado de petróleo perteneciente al grupo, lo que motivó a la Secretaría de Energía a enviar verificadores. Durante la inspección de 28 pipas, se detectaron irregularidades: 16 presentaban fallas administrativas, 11 no estaban registradas ante la SENER como parte del parque vehicular autorizado y 5 contaban con válvulas caducadas. Como consecuencia, la compañía fue sancionada con una multa de 52 millones de pesos.

Posteriormente, en 2017, la Comisión Reguladora de Energía colocó bajo observación a varias empresas, entre ellas Tomza, por presuntas prácticas monopólicas. Para 2025, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales informó que Silza no había presentado solicitudes relativas al registro de pólizas de seguro de responsabilidad civil que cubrieran posibles daños ambientales derivados de sus operaciones de transporte de hidrocarburos. La propia empresa rechazó estas acusaciones. No obstante, la misma dependencia aseguró que la póliza de la planta de almacenamiento en la que la pipa había sido cargada había expirado en junio de 2025. Horas después, Silza volvió a pronunciarse, declarando que habían activado las pólizas de seguro correspondientes tras el accidente, incluidas aquellas que, según la SEMARNAT, no tramitaron. Hasta el momento, la dependencia gubernamental no ha rectificado ni modificado sus declaraciones.

Lugar miniaturadeimagen|El distribuidor vial La Concordia, observado en 2023. La explosión se registró en el distribuidor vial La Concordia, inaugurado en 2007 con el objetivo de conectar la Ciudad de México con la autopista México–Puebla y la carretera México–Texcoco. El distribuidor fue diseñado con una capacidad de hasta 1,600 vehículos por hora; sin embargo, se ha señalado su obsolescencia debido a los altos índices de tráfico registrados en la zona.

El área cuenta con diversos medios de transporte público, incluyendo una estación de metro con una afluencia anual de 2'569,785 personas en 2025, así como un sistema de cablebús y un trolebús elevado que, para el mismo año, se estimaba transportaría a 120,000 personas. Además, varias rutas de autobuses atraviesan el lugar, lo que genera una afluencia constante de vehículos. El horario del incidente coincidió con periodos cercanos a la hora pico, cuando el tráfico en la ciudad tiende a estancarse.

Cronología Previo a la combustión

La pipa de gas licuado de petróleo (GLP), con una capacidad de 49 500 litros de combustible, había cargado en una terminal del conglomerado Tomza ubicada en Tuxpan, Veracruz. A las 14:20 horas (tiempo local), la unidad transitaba por el Distribuidor Vial La Concordia, en la Ciudad de México, cuando fue registrada por las cámaras de videovigilancia del C5. Tres segundos después, el vehículo volcó en una curva y comenzó a liberar gas. El GLP, al entrar en contacto con la presión ambiental, se expandió de forma acelerada. Debido a su densidad, mayor que la del aire, se mantuvo a baja altura, acumulándose cerca del suelo, aunque algunas corrientes lo elevaron parcialmente. Numerosas personas identificaron de inmediato el riesgo y huyeron, abandonando automóviles y transporte público; sin embargo, la rápida propagación del gas impidió que otros lograran escapar. Incluso un trolebús elevado se vio obligado a detenerse. Se desconoce la reacción inicial del conductor del camión cisterna, quien falleció. La nube de gas fue visible desde los viaductos elevados cercanos al distribuidor vial.

Deflagración A los treinta segundos de la dilatación del gas, una chispa originó una deflagración, generando una onda expansiva audible en varios metros a la redonda y radiación térmica que afectó a vehículos y peatones aun fuera del radio inmediato de las llamas. Entre los transportes alcanzados por el fuego se encontraba un trolebús, aunque no resultó gravemente dañado. Varios automóviles fueron consumidos por las llamas y numerosas personas sufrieron quemaduras hasta de tercer grado. Algunos ciudadanos grabaron el instante de la explosión desde distintos ángulos, captando llamas de hasta 30 metros de altura. Minutos después, sobrevivientes con quemaduras graves fueron vistos deambulando sobre el distribuidor vial en busca de auxilio. Varios transeúntes intentaron asistir a los heridos arrojándoles agua o retirándoles la ropa.

Atención de cuerpos de emergencia A las 14:27 horas, el Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México informó haber recibido reportes de un flamazo en la zona. Para las 14:46, la Secretaría de Seguridad Ciudadana confirmó el envío de cuatro ambulancias del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) y una unidad de rescate especializado. El servicio del metro, RTP, Cablebús y trolebús fue suspendido en las estaciones aledañas, y la vialidad quedó cerrada por completo. A las 15:08, comenzaron a llegar los primeros camiones de bomberos y ambulancias. Habitantes de la zona intentaron colaborar con cubetas de agua y ayudar a los bomberos, pese al riesgo de nuevas explosiones. Veinte minutos más tarde, la Secretaría de Salud informó que diversos cuerpos de emergencia ya se encontraban atendiendo a los lesionados. No obstante, desde los primeros instantes policías trasladaron en patrullas a heridos hacia hospitales cercanos, entre las víctimas estaba un bebé que viajaba en un autobús junto a su abuela. El bebé sufrió quemaduras graves y la abuela falleció dos días después.

A las 15:40, arribaron al sitio la titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Myriam Urzúa, y el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez. Minutos más tarde se presentó la Jefa de Gobierno, Clara Brugada. Para las 16:57, la pipa aún contenía un 30 % de material inflamable. En ese momento se habían habilitado siete hospitales para recibir a los heridos, algunos trasladados en helicópteros. El jefe del cuerpo de bomberos informó que a las 17:35 se logró sofocar el fuego en la unidad, y a las 18:26 ya no quedaba gas en su interior. A las 20:09 comenzó a retirarse la pipa.

Daños y consecuencias miniaturadeimagen|izquierda|Carteles quemados en cercanías del Distribuidor Vial La Concordia como consecuencia de la deflagración en Iztapalapa. El saldo final del siniestro fue de 32 fallecidos, incluyendo al conductor de la pipa, 63 heridos, 8 personas expuestas a los hechos sin lesiones físicas pero con secuelas psicológicas y 42 familias y negocios con daños materiales. La circulación fue cerrada en el distribuidor por las maniobras de rescate, siendo este la principal ruta entre la Ciudad de México, la zona oriente del Estado de México y el estado de Puebla. A causa de la explosión, se reportó la desaparición de una estudiante de 19 años perteneciente al alumnado de la Universidad Nacional Autónoma de México, posterior a su búsqueda y debido al estado irreconocible de su cuerpo, se dio a conocer su fallecimiento por estudios de ADN. Entre los fallecidos se reportaron 2 miembros del personal del Instituto Politécnico Nacional. En el lugar también se hallaron pertenencias personales. Al menos 120 bomberos de la Ciudad de México y el Estado de México participaron en el control del fuego. La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, supervisó los trabajos de rescate y control del humo. Por varias horas los bomberos y algunos vecinos arrojaron agua al vehículo accidentado para enfriarlo y permitir el vaciado de su contenido.

Los cuerpos de emergencia trasladaron a las personas afectadas a hospitales cercanos en su mayoría tales como el Hospital General José María Morelos y Pavón del ISSSTE y el Hospital General de Zona 53 del IMSS. Personas que se encontraban en las inmediaciones del desastre ayudaron a las labores de rescate, así como a apagar las llamas de vehículos y árboles acarreando cubetas de agua de casas cercanas y lanzando tierra con objetos a lo que era consumido por el fuego. Vecinos de casas cercanas ayudaron a resguardarse a personas que necesitaban asistencia. Al exterior de los hospitales se han dado cita personas con el fin de asistir con alimentos y donaciones a las familias de las víctimas. La alcaldesa de Iztapalapa Aleida Alavez arribó al sitio del desastre a las 16:00 hora local.

De igual forma, se suspendieron los servicios de transporte público, incluyendo el Metro, el Trolebús y el Cablebús, así como la modificación temporal de las rutas 52 y 1D de RTP, para facilitar el acceso de las autoridades a la zona del siniestro y realizar el control de daños que corresponde. Las poblaciones vulnerables fueron socorridas, incluyendo a un bebé, al igual que a algunos animales como un perro y una paloma. Personal de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México se trasladó al sitio del desastre y a los hospitales para colaborar con las víctimas. Se habilitaron centros de acopio para los damnificados por el accidente.