miniaturadeimagen|Baile de espadas Las danzas rituales tradicionales en Guipúzcoa, del País Vasco (España) forman parte del patrimonio cultural de Guipúzcoa y representan una de las expresiones más antiguas y simbólicas de la vida comunitaria en la provincia.

Estas manifestaciones coreográficas, transmitidas de generación en generación, combinan elementos festivos, religiosos y sociales, estando vinculadas a celebraciones populares, ritos religiosos, conmemoraciones históricas y acontecimientos cívicos.

Su diversidad incluye desde danzas guerreras y de espada, (ezpata-dantza), hasta bailes de carácter ceremonial en fiestas patronales o procesiones.

En la actualidad, asociaciones culturales, grupos de danza y comunidades locales trabajan activamente en la preservación y revitalización de estas prácticas, que continúan ocupando un lugar destacado en la vida festiva y cultural de la provincia.

Historia Las danzas rituales en Guipúzcoa tienen un origen antiguo, vinculado a ritos de fertilidad, celebraciones agrícolas y ceremonias religiosas.

Con la cristianización en la Alta Edad Media, muchas de ellas se fueron integrando en festividades patronales y procesiones, adaptando su significado original a un contexto religioso.

Durante la Edad Media y la Edad Moderna, estas danzas adquirieron también un componente cívico, sirviendo para conmemorar acontecimientos históricos, rendir honores a autoridades locales y visitantes distinguidos o celebrar acontecimientos sociales.

La transmisión oral y la práctica comunitaria fueron los principales mecanismos de conservación de estas danzas hasta el , cuando se inició un proceso de recopilación y documentación por parte de folkloristas e investigadores.

Tipología de las danzas miniaturadeimagen|Danza tradicional en Guipúzcoa Algunas de las más destacadas son las siguientes: Danza de espadas (Ezpata-Dantzak): Probablemente sea la danza más antigua que se conserva. La más conocida es la de La Antigua de Zumárraga que se baila el 2 de julio dentro de la ermita del mismo nombre.

En Legazpia el 3 de mayo se baila el Octavario (Okravario Dantza). De dicha danza se tienen noticias desde comienzos del .

En Deva, la danza de espadas que se baila con motivo de las fiestas de San Roque el 16 de agosto, presenta particularidades reseñables. Aquí la danza hace ya algún tiempo que perdió el uso de las espadas, siendo sustituida por unos varapalos.

En Tolosa, por San Juan, el 24 de junio, nos encontramos con otra variante: la Bordon-Danza (Dantza). Cuenta la leyenda que tiene su origen en las luchas fronterizas del medievo, cuando en la batalla de Beotíbar (1321) las tropas guipuzcoanas consiguieron una importante victoria sobre las navarras. La peculiaridad de esta danza es que se realiza con bordones y alabardas, que le confieren una espectacularidad y solemnidad aún mayor.

En Beasain, el lunes siguiente al jueves de La Ascensión puede contemplarse en San Martín de Loinaz una sencilla danza de espadas.

Danza de la cuerda (soka-dantza): es la danza social por excelencia del folklore guipuzcoano, en la que hombres y mujeres se unen de las manos con pañuelos para bailar. Fue muy común en las plazas de los pueblos y en las romerías populares. Aurresku: es una danza ceremonial individual símbolo de respeto, solemnidad y arte. Es utilizado en todo el territorio.

Baile de los Santaneros o Ezku-dantza. Es un rito en honor a las parejas del pueblo que ese año han contraído matrimonio. En Ordicia, desde tiempos remotos, el día de Santa Ana (27 de julio) los bailarines recién casados realizan una serie de movimientos sincronizados, entrelazando sus manos y desplazándose en círculos, creando figuras geométricas que simbolizan la unión y la armonía al son del txistu y tamboril. Alarde del moro: se celebra en Anzuola durante la celebración de sus fiestas en la tercera semana de julio. Representa una farsa que revive la victoria en la batalla de Valdejunquera del de una compañía de soldados de la villa sobre las huestes moriscas, arrebatándoles una bandera, de la cual conservan una copia. Un vecino vestido a la usanza del moro interpreta la derrota y acatamiento al general local.

miniaturadeimagen|286x286px|Vueltas ante el arco de la Hermandad en Fuenterrabía (Hondarribia).En Oñate el día del Corpus Christi es una jornada llena de vistosidad y belleza. Ocho o doce dantzaris dirigidos por un capitán evolucionan sin cesar, adelantándose y retrasándose en el recorrido procesional. Una faldilla roja y unas castañuelas complementan el habitual traje blanco. Esta danza tienen más de 400 años de antigüedad.

Existen reminiscencias del carnaval rural y mítico, como el que se celebran en Amézqueta y Abalcisqueta donde bailan disfrazados y enmascarados una danza traviesa (txantxo-dantza). En ambos pueblos la juventud se reúne muy de mañana y comienza un largo recorrido por todos los caseríos de la zona, que en el caso de Amézqueta les ocupa dos días. En cada caserío bailan una sencilla danza de palos, (makil-dantza). La cuadrilla se compone de acordeonista, ocho o doce danzantes (xantxos), un zesterue (que recoge los aguinaldos) y un jefe o mozorro, que completa el grupo.

La Cofradía de San Pedro de Fuenterrabía, siguiendo una tradición que se remonta a la Edad Media, realiza cada 25 de julio una procesión desde el Arco de la Hermandad hasta la iglesia parroquial. La comitiva está acompañada por una joven hija de pescador, encargada de portar sobre su cabeza un cofre, denominado Kutxa, que contiene los libros de cuentas anuales de la Cofradía. Durante la procesión, la joven somete el cofre al rito de la prosperidad, girándolo tantas veces como le sea posible sobre su cabeza; el número de vueltas indica la abundancia que se espera en las futuras campañas de pesca. Otras celebraciones se realizan en Arrechavaleta con la txino-dantza; la danza de la bruja (sorgin-dantza) de Oria en Lasarte, la danza del zorro ( aseri-dantza) en Aduna y la danza de la cuerda (jorrai-dantza) en Deva o Motrico.

Referencias

Categoría:Cultura de Guipúzcoa Categoría:Folclore del País Vasco Categoría:Danzas folclóricas de España