Giuseppe Caruso, apodado Zi' Peppe (Atella, 18 de diciembre de 1816 – Atella, 7 de agosto de 1891), fue un bandolero italiano, entre los más destacados del bandolerismo lucano. Junto a Giovanni "Coppa" Fortunato y Ninco Nanco fue uno de los lugartenientes más despiadados de Carmine Crocco, pero, tras entregarse a las autoridades italianas, también fue uno de los responsables de la represión del bandolerismo en el Vulture.
Biografía Los inicios y el bandolerismo Antes de ser bandolero, Caruso era un guardián rural de los Saraceno, noble familia de Atella. En abril de 1861, después de disparar a un guardia nacional de su pueblo, se convirtió en prófugo para evitar el fusilamiento, formando una banda que operaba en la zona ofantina. Se unió a las bandas de Carmine Crocco y fue protagonista de varios enfrentamientos con la guardia nacional y el ejército italiano. El 6 de abril de 1862, su banda se enfrentó cerca de Muro Lucano con tropas regulares, matando a nueve soldados de infantería. El 6 de septiembre del mismo año, junto a Crocco y otros 200 bandidos, atacaron una hacienda, robando diez tomoli de cebada para los caballos, veinte granos y diez telas por un valor de veinte ducados. El bandolero atellano fue también uno de los responsables de la masacre de 15 cazadores de Saluzzo y de otros 21 entre Melfi y Lavello.
Según lo afirmado por Crocco, Caruso mató a 124 personas en unos cuatro años de clandestinidad y no perdonaba ni siquiera a campesinos que le prestaban ayuda si lo consideraba necesario para sus fines. Interrogado sobre las razones de ello, respondió: «porque estaba seguro de que la tropa, al encontrar un muerto, se detenía y yo entretanto ganaba media hora de camino».Giuseppe Bourelly, Il Brigantaggio dal 1860 al 1865 nelle zone militari di Melfi e Lacedonia, Osanna Venosa, 1987, p.96
La traición thumb|upright=0.7|Caruso (el primero desde la izquierda) en la cárcel de Melfi Caruso, debido a roces con Crocco en circunstancias poco claras, abandonó las bandas y, convencido por la familia Saraceno, se rindió al general Fontana en 1863 en Rionero. Encarcelado e interrogado en la prisión de Potenza, el bandolero reveló sus estrategias, refugios y compromisos con algunos terratenientes y políticos locales. La traición aumentó aún más el odio entre ambos. Según las declaraciones de Caruso, Crocco habría intentado matarlo en prisión enviándole comida envenenada.Ettore Cinnella, Carmine Crocco. Un brigante nella grande storia, Della Porta, 2010, p.164
El 5 de octubre de 1863 el Tribunal Militar de Potenza lo condenó a siete años de prisión, como había solicitado su abogado, una pena reducida dada su colaboración con las autoridades. El 1 de marzo de 1864, con permiso del prefecto para salir de la cárcel, Caruso, junto a De Vico, capitán de los Carabineros de Potenza, sorprendieron a Crocco y otros bandoleros. El ya ex bandolero mató a dos hombres y llevó a un tercero al presidio militar de Rionero.
Tras la constitución de las Zonas Militares de Melfi-Lacedonia y Bovino, Caruso fue luego puesto a disposición del general Emilio Pallavicini, con quien continuó su actividad represiva contra los bandoleros. Durante la búsqueda de Crocco, Caruso, con una puntería impecable, disparó con una carabina a una distancia de 200 metros contra un bandolero con el aspecto de su ex comandante, quien, alcanzado en pleno rostro, cayó al suelo. Al acercarse al cadáver, descubrió que se trataba de uno de sus hombres que llevaba la misma vestimenta, un truco para despistar la persecución de las autoridades.Ettore Cinnella, Carmine Crocco. Un brigante nella grande storia, Della Porta, 2010, p.170 Aunque las bandas del Vulture fueron derrotadas, Caruso y las tropas italianas nunca lograron capturar a Crocco, quien consiguió huir al Estado Pontificio, donde luego sería arrestado.
Últimos años El 7 de abril de 1864, el director de las cárceles de Potenza solicitó la gracia soberana para Caruso, por haber dado una gran contribución en la represión del bandolerismo en el Vulture. Así, el 7 de noviembre de 1864, el rey Víctor Manuel II se la concedió. Por su labor, el ex bandolero recibió varios privilegios y fue nombrado brigadier de las guardias forestales de Monticchio, a la edad de 66 años. Además, se le permitió portar armas de fuego, para mantener el orden público en su pueblo y para defensa personal. Caruso murió en Atella en 1891, a los 74 años.
Filmografía Giuseppe Caruso aparece en las siguientes obras mediáticas: Li chiamarono... briganti!, de Pasquale Squitieri (1999), interpretado por Ennio Coltorti. Il generale dei briganti, de Paolo Poeti (2012), interpretado por Massimiliano Dau.
Referencias
Enlaces externos Giuseppe Caruso en www.brigantaggio.net
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