Francisco Fernández de Rábago y Rábago (Lombraña, Polaciones, 12 de noviembre de 1732 - Cádiz, 12 de mayo de 1803) fue un comerciante de la Carrera de Indias, naviero y miembro del gobierno municipal de Cádiz. Realizó al menos tres viajes mercantiles a Nueva España, desarrolló una extensa red de agentes y cargadores entre Cádiz, Veracruz, Xalapa y la Ciudad de México, y participó en la financiación del tráfico marítimo atlántico.

En el ámbito público fue regidor perpetuo de Cádiz, procurador, alguacil mayor del servicio de Millones, cónsul del comercio y diputado del Consulado gaditano en la corte. Obtuvo ejecutoria de hidalguía en 1784 y en 1794 Carlos IV le concedió el título de marqués de Casa Rábago, con el vizcondado previo de Peñasagra.

Orígenes y primeros viajes

Nació en Lombraña, en el valle de Polaciones, el 12 de noviembre de 1732. Era hijo de Lorenzo Fernández de Rábago y de María de Rábago Roiz y Terán, casados en Tresabuela el 9 de enero de aquel año. El expediente de hidalguía promovido por Francisco en 1784 documenta además a sus hermanos Tomás (doctoral en la Santa Iglesia de Burgo de Osma), Juan (Comisario ordenador de los Reales Ejércitos), Felipa y María Antonia (religiosa en el Monasterio de San Andrés de Arroyo), así como la condición de hidalgos de sus ascendientes en los padrones de Lombraña.

La emigración de Polaciones hacia Cádiz y América se organizaba mediante redes de parentesco, vecindad y patronazgo. Según el estudio de Francisco Javier García Mantecón, en 1752 Lorenzo Fernández de Rábago declaró que su hijo Francisco había partido el año anterior «para el reino de Indias» y que desconocía entonces su paradero. En 1760 Francisco obtuvo en Cádiz licencia de cargador, respaldado por las fianzas de Francisco Montes y Bartolomé Montes Caloca, y se embarcó hacia Nueva España con mercancías propias y de otros comerciantes. En aquella expedición viajó acompañado, entre otros, por el adolescente Felipe Montes de Guevara, natural de San Mamés de Polaciones, quien comenzó como criado y terminó incorporándose por cuenta propia al comercio indiano.

miniatura|derecha|upright=1.25|alt=Plano histórico de Nueva España|Plano de la Nueva España publicado en 1770, contemporáneo de los viajes y negocios americanos de Fernández de Rábago.

La historiografía documenta otros dos viajes personales a Nueva España, en 1765 y 1768. En 1765 participó personalmente en la flota a Nueva España y cargó mercancías en los buques Santa Ana y Aquiles por un valor que, solo en ropas, superaba los 16 000 pesos. Para la flota de 1768 cargó, en sociedad con Francisco Guerra de la Vega, frutos, tejidos, barras de hierro y especias que ocupaban más de 14 000 palmos de bodega; únicamente en el Aquiles transportó 5940 libras de canela y 2500 de pimienta.

Carrera mercantil y redes atlánticas

Sus viajes le permitieron establecer relaciones comerciales habituales en Veracruz, Xalapa y la Ciudad de México. García Mantecón lo identifica como agente y representante de varios comerciantes montañeses —entre ellos Francisco Guerra de la Vega, Miguel Remolina, Jerónimo de la Maza Alvarado, Andrés Gil de la Torre y Francisco Gibaja— tanto en Cádiz como en Nueva España. A su vez, proporcionó fianzas y mercancías a criados, factores, cargadores y maestres de navío procedentes de Polaciones, contribuyendo a que algunos de ellos desarrollasen carreras mercantiles propias.

Entre 1765 y 1768 figuró como deudor en seis escrituras de préstamo a riesgo marítimo por un total de 114 349 pesos. En años posteriores aparece como acreedor en dieciocho operaciones por valor conjunto de 331 997 pesos, indicio del capital acumulado y de su paso de receptor a financiador de expediciones comerciales.

En 1776 era propietario del San Miguel, navío de 465 toneladas. En la misma expedición, Felipe Montes de Guevara embarcó 110 tercios de mercancías en el San Francisco de Paula y otros cien en el Begoña, la mayoría por cuenta de Fernández de Rábago. En 1780 este continuaba actuando como fiador: garantizó el embarque a Veracruz de Juan Domingo San Pedro Rábago, que llevaba treinta tercios de mercancías valorados en 140 000 reales de vellón.

También intervino como enlace entre los emigrantes de Polaciones y sus familias. En 1760 gestionó la remisión a Puente Pumar de 2000 pesos procedentes del legado del comerciante novohispano Pedro Terán Fernández. Más tarde actuó como albacea, apoderado o gestor de otros caudales enviados desde América; algunos de estos envíos se tramitaron a través del Juzgado de Bienes de Difuntos de la Casa de Contratación.

Ascenso institucional y social

miniatura|derecha|upright=1.3|alt=Plano histórico de Cádiz y su bahía|Cádiz y sus contornos en un plano de Vicente Tofiño de San Miguel de 1789, contemporáneo de la actividad mercantil y municipal de Fernández de Rábago.

Su ascenso económico fue acompañado por la adquisición de cargos y reconocimientos propios de la sociedad del Antiguo Régimen. En 1772 compró los oficios de regidor perpetuo, procurador y alguacil mayor del servicio de Millones. En enero de 1784 inició un pleito para acreditar su hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid, que concluyó con una real provisión el 23 de abril del mismo año.

La documentación del Archivo Histórico Nacional lo registra, en un litigio tramitado entre 1791 y 1794, como vecino y regidor perpetuo de Cádiz y cónsul del comercio. El pleito enfrentó a Vicente de Rábago Fernández con el futuro marqués por el legado de Felipe Rábago Terán y por la supuesta falsificación de una escritura.

En 1789 contribuyó con 750 pesos a la colecta impulsada entre la comunidad cántabra de Cádiz y América para la construcción del navío Montañés, la mayor aportación registrada en Cádiz dentro de aquella suscripción. Durante la década siguiente pasó temporadas prolongadas en Madrid como diputado del Consulado de Cádiz en la corte, mantuvo su oficio municipal y formó parte de la Junta de Sanidad gaditana en 1799 y 1800.

Concesión del marquesado

miniatura|derecha|alt=Página de la Gaceta de Madrid con la concesión del título|Página de la Gaceta de Madrid del 8 de abril de 1794 en la que se anunció la concesión del marquesado a Francisco Fernández de Rábago.

En enero de 1794, durante la Guerra del Rosellón, Fernández de Rábago ofreció a la Corona dos casas de su propiedad en Cádiz «para lo que S. M. se sirva destinarlas». La Gaceta de Madrid anunció el 8 de abril que Carlos IV, «atendiendo a los méritos, circunstancias y particulares servicios» del regidor gaditano, le había concedido merced de título de Castilla para sí, sus hijos y sucesores con la denominación de marqués de Casa Rábago.

El Portal de Archivos Españoles fecha el título el 31 de mayo de 1794 y señala que la merced llevaba el vizcondado previo de Peñasagra.

Retiro, patrimonio y últimos años

Cuando comenzó la crisis del comercio gaditano de 1796-1797, Fernández de Rábago tenía 64 años y había consolidado una posición económica e institucional. Se retiró progresivamente del ejercicio mercantil: apareció en el Almanak mercantil y la Guía de forasteros de 1795, 1796 y 1797, desapareció después de sus registros y solo volvió a figurar brevemente en 1800. PARES conserva una carta dirigida por él al IX duque de Osuna el 30 de marzo de 1802.

La documentación notarial registra un poder para testar de Fernández de Rábago fechado el 17 de abril de 1787 y, el 21 de marzo de 1808, un testamento en virtud de poder. Este último documento recoge un mayorazgo que había heredado de su tío Felipe Rábago Terán, capitán de los presidios de México, compuesto por un solar de Cádiz sobre el que se habían levantado cuatro casas entre la placeta de San Agustín y la entonces calle de Nevería (hoy calle del Marqués de Valdeíñigo).

El 21 de marzo de 1808 se formalizó su testamento en virtud de poder, modalidad en la que el comisario otorgaba el instrumento después de la muerte del poderdante. En este documento su esposa Mariana O'Rian precisó su fecha de defunción, indicando que murió el 12 de mayo de 1803, por la noche y que su funeral se celebró el 14 del mismo mes en el Convento de San Francisco de Cádiz. En 1811, la Gazeta de la Regencia de España e Indias denominó a su esposa «marquesa viuda de Casa-Rábago».

Familia y relaciones sociales

Contrajo matrimonio en Cádiz, en 1774, con Mariana O’Rian Perry, natural de Mahón y citada también como María Ana O’Rian y María Ana O’Ryan, a quien dotó con 20000 pesos «seguros». Tuvieron varios hijos, de los que solo sobrevivió una única hija, María Josefa, conocida como Josefa Fernández de Rábago y O’Ryan, que sucedió en el marquesado y presidió posteriormente la Junta de Damas de Cádiz.

Francisco y su esposa mantuvieron correspondencia con el duque de Osuna y la condesa-duquesa de Benavente, a quienes solicitaron apoyo para la promoción de miembros de su familia. Estas relaciones reflejan la integración de la familia en redes que desbordaban el mundo estrictamente mercantil y alcanzaban a la alta nobleza cortesana.

Tras su muerte, su viuda y su hija participaron en las asociaciones femeninas gaditanas. Mariana O’Rian fue una de las promotoras y la segunda directora de la Sociedad Patriótica de Señoras de Fernando VII durante la Guerra de la Independencia, mientras que su hija desarrolló después una larga actividad al frente de la Junta de Damas.

Títulos y armas

Ejecutoria de hidalguía de la Real Chancillería de Valladolid, por real provisión de 23 de abril de 1784. I marqués de Casa Rábago, merced anunciada el 8 de abril y título fechado por PARES el 31 de mayo de 1794, con el vizcondado previo de Peñasagra.

El blasón del marquesado es un escudo cortado: primero, en campo de gules, un castillo de oro; segundo, en campo de oro, un árbol de sinople con un león de gules empinado al tronco y, en lo alto de la diestra, una flor de lis de gules. La representación utilizada en la ficha está timbrada con corona de marqués.

Véase también

Marquesado de Casa Rábago Carrera de Indias Consulado de Cargadores a Indias

Referencias

Bibliografía

Categoría:Nacidos en Polaciones Categoría:Comerciantes de España Categoría:Regidores de España Categoría:Nobles de Cantabria Categoría:Marqueses de España del siglo XVIII Categoría:Fallecidos en el siglo XIX