miniaturadeimagen|300px|Mahoma según una copia otomana del de un manuscrito de principios del (periodo del Ilkanato) del noroeste de Irán o el norte de Irak (el "Códice de Edimburgo"). Ilustración de al-Âthâr al-bâqiyah de Abū Rayhān al-Bīrūnī (الآثار الباقية; "Los rastros restantes de siglos pasados"). La historicidad de Mahoma se refiere al estudio de Mahoma como figura histórica y al examen crítico de las fuentes en que se basan los relatos tradicionales (el Corán, la sira, los hadices, especialmente). Otras fuentes históricas que pueden investigarse incluyen documentos sellados, órdenes, textos de tratados, hallazgos arqueológicos y correspondencia interna y externa de estados o comunidades vecinas, así como el descubrimiento de la composición genética y el linaje de Mahoma a través de sus pertenencias personales y restos físicos (cabello, barba, etc.) que figuran entre sus supuestos legados.
La biografía profética, conocida como sīra, junto con los registros atribuidos de palabras, acciones y aprobación tácita de Mahoma, conocidos como hadices, se conservan en obras históricas de autores de los siglos y de la era musulmana (–1000 d. C.), y aportan abundante información sobre Mahoma, pero la fiabilidad de estos datos es muy debatida en ámbitos académicos debido a la brecha (Tradición oral) entre las fechas de la vida de Mahoma y las fechas en que estos sucesos comienzan a aparecer en fuentes escritas.
Según la visión islámica general, el Corán ha sido preservado desde el principio por escrito y de memoria, y su testimonio se considera indudable. La fuente musulmana más antigua de información sobre la vida de Mahoma, el Corán, ofrece muy poca información personal y su historicidad es objeto de debate.Encyclopaedia of Islam, «Muhammad»
El historiador John Burton afirma: Al juzgar el contenido, el único recurso del estudioso es el patrón de probabilidad, y sobre esta base, debe repetirse, prácticamente nada útil para el historiador emerge del escaso registro de la vida temprana del fundador de la última de las grandes religiones del mundo... de modo que, por muy atrás que uno intente remontarse ahora en la tradición musulmana, sencillamente no se puede recuperar un fragmento de información de verdadera utilidad para construir la historia humana de Mahoma, más allá del mero hecho de que existió alguna vez.John Burton: Bulletin of the Society of Oriental and African Studies, vol. 53 (1990), p. 328, citado en
A pesar de las dificultades con las fuentes biográficas, los estudiosos suelen ver en ellas información histórica valiosa sobre Mahoma y sugieren que lo necesario son métodos para discriminar lo verosímil de lo inverosímil. En la práctica resulta extremadamente difícil determinar qué elementos de las narraciones tempranas sobre la vida de Mahoma son probablemente ciertos y cuáles no. No obstante, la mayoría de los estudiosos clásicos cree que Mahoma existió como figura histórica.
Geografía upright=1.2|miniatura|300px|Testimonios no islámicos sobre la vida de Mahoma lo describen como líder de los sarracenos,«Capítulo 1. "A Prophet Has Appeared, Coming with the Saracens": Muhammad’s Leadership during the Conquest of Palestine According to Seventh- and Eighth-Century Sources». The Death of a Prophet: The End of Muhammad's Life and the Beginnings of Islam, Filadelfia: University of Pennsylvania Press, 2012, pp. 18-72. https://doi.org/10.9783/9780812205138.18 considerados descendientes de Ismael (la narrativa sobre la ascendencia en Ismael no pertenece a la cultura árabe preislámica sino que según historiadores fue creada por predicadores judíos o cristianos en su intento de convertir a los árabes a sus religiones en los primeros siglos de la Era Cristiana, luego el relato será retomado por la religión islámica), que vivían en las regiones de la Arabia Pétrea y la Arabia Desierta del norte. Según algunas fuentes, Mahoma no es un nombre sino un título.Volker Popp, «Die frühe Islamgeschichte nach inschriftlichen und numismatischen Zeugnissen», en: Karl-Heinz Ohlig (ed.), Die dunklen Anfänge. Neue Forschungen zur Entstehung und frühen Geschichte des Islam, Berlín, 2005, pp. 16–123 (aquí p. 63 y ss.). Existe un número relativamente pequeño de fuentes no musulmanas contemporáneas o casi contemporáneas que dan fe de la existencia de Mahoma y que son valiosas tanto por sí mismas como para compararlas con las fuentes musulmanas. Como en el caso de La Meca, estas fuentes no pueden decirse que respalden el relato islámico tradicional; donde hay una falta de fuentes preislámicas que la mencionen como centro de peregrinación antes de 741, aquí el autor sitúa la región «a medio camino entre Ur y Harrán» y no en el Hiyaz, y carece de datos arqueológicos preislámicos.La historia antigua de la ciudad santa de La Meca (Makkah) ha sido borrada, y Makkah ha sido atacada como ciudad sin historia preislámica por la falta de pruebas arqueológicas. Véase aquí.
Estudios modernos sobre La Meca La historia temprana de La Meca sigue cubierta en gran medida por la escasez de fuentes claras. La ciudad se ubica en el interior de la parte media del occidente de Arabia, de la cual hay pocas fuentes textuales o arqueológicas disponibles. Este desconocimiento contrasta con las zonas norte y sur del occidente de Arabia, en particular la frontera sirio-palestina y Yemen, donde los historiadores disponen de diversas fuentes como restos físicos de santuarios, inscripciones, observaciones de autores grecorromanos e información recopilada por historiadores eclesiásticos. La zona del Hiyaz que rodea La Meca se caracterizaba por su naturaleza remota, rocosa y poco hospitalaria, con poblaciones asentadas exiguas en oasis dispersos y tramos ocasionales de tierra fértil. La costa del mar Rojo no ofrecía puertos fácilmente accesibles y los habitantes de los oasis y beduinos de la región eran analfabetos.
Las menciones anteriores posibles no son inequívocas. El historiador griego Diodoro Sículo escribe sobre Arabia en el en su Biblioteca histórica, describiendo un santuario: «Y allí se ha erigido un templo, muy santo y extremadamente venerado por todos los árabes».Trad. C. H. Oldfather, Diodorus Of Sicily, Volume II, William Heinemann Ltd., Londres, y Harvard University Press, Cambridge (MA), 1935, p. 217. Se ha afirmado que podría tratarse de una referencia a la Kaaba en La Meca. Sin embargo, la localización geográfica que describe Diodoro se halla en el noroeste de Arabia, alrededor de Leuke Kome, dentro del antiguo reino nabateo y la provincia romana de Arabia Pétrea.Jan Retsö, The Arabs in Antiquity (2003), 295–300Photius, Diodoro y Estrabón (inglés): Stanley M. Burnstein (trad.), Agatharchides of Cnidus: On the Eritraean Sea (1989), 132–173, esp. 152–153 (§92).
Claudio Ptolomeo lista cincuenta ciudades en Arabia y menciona una llamada Macoraba. Desde 1646 se ha especulado que podría referirse a La Meca. Históricamente, ha habido consenso general en identificar la Macoraba de Ptolomeo () con La Meca, pero más recientemente esto ha sido cuestionado. Bowersock favorece la identificación, con la teoría de que «Macoraba» sería la palabra «Makkah» seguida del adjetivo arameo rabb («grande»). El historiador romano Amiano Marcelino () enumeró también ciudades del occidente de Arabia, muchas identificables. Según Bowersock, mencionó La Meca como «Geapolis» o «Hierapolis», esta última con el sentido de «ciudad santa», en posible referencia al santuario de la Kaaba.
La afirmación de Procopio () de que la tribu Ma‘ad poseía la costa del occidente de Arabia entre los gasaníes y los himyaritas del sur respalda la tradición de las fuentes árabes que asocia a los Quráish como rama de Ma‘ad y a Mahoma como descendiente directo de Ma‘ad ibn Adnán.
Fuentes islámicas miniatura|izquierda|Folio de un Corán persa del siglo XI, en escritura kúfica.
La principal fuente islámica sobre la vida de Mahoma son el Corán y los relatos sobre su vida basados en tradiciones orales conocidos como sira y hadices.
Historicidad del Corán
Relato islámico miniatura|izquierda|El Corán de Samarcanda, fechado a comienzos del siglo IX. Se alega que es un original del siglo VII de la edición del tercer califa, ʿUthmán. Se encuentra en la pequeña mezquita Telyashayakh de Taskent. Según la erudición islámica tradicional, todo el Corán fue puesto por escrito por los compañeros de Mahoma mientras éste vivía (610–632 d. C.Mehdy Shaddel (2022) «Periodisation and the futūḥ: Making Sense of Muḥammad's Leadership of the Conquests in non-Muslim Sources», Arabica 69: 96-145), si bien fue ante todo un documento transmitido oralmente. Tras la muerte de Mahoma cesó la revelación y comenzaron a fallecer los compañeros que habían memorizado el Corán (en particular tras la Batalla de Yamama en 633). Preocupado porque se perdieran partes del texto, el veterano Umar instó al califa Abu Bakr a ordenar la recopilación de los fragmentos del Corán que estaban entonces repartidos entre «tallos de palmera, piedras blancas delgadas... y hombres que lo sabían de memoria...» y reunirlos. Bajo el califa ʿUthmán, un comité de cinco copió los fragmentos en un solo volumen, «vigilando el texto a medida que avanzaban», resolviendo desacuerdos sobre versículos y localizando un versículo perdido. Este muṣḥaf —conocido como «códice uthmánida»— se terminó hacia 650 d. C., tras lo cual ʿUthmán ordenó quemar todas las demás copias personales e individuales y dialectos del Corán (conocidos como Ahruf).(Burton, pp. 141–142 – citando a Ahmad b. ʿAlī b. Muḥammad al-ʿAsqalānī, Ibn Hayar, Fath al Bari, 13 vols, El Cairo, 1939/1348, vol. 9, p. 18).Véase también: William Montgomery Watt en The Cambridge History of Islam, p. 32.
Estudios modernos sobre el Corán En cuanto a la historicidad del propio Corán, algunos estudiosos discrepan. Para algunos, «el Corán es convincentemente palabra de Mahoma» (F. E. Peters),F. E. Peters (1991) y el pergamino de una copia temprana —el Manuscrito coránico de Birmingham—, cuyo texto difiere sólo levemente de las versiones modernas, ha sido datado aproximadamente en torno a la vida de Mahoma. Algunos académicos occidentales,Herbert Berg (2000), p. 83 sin embargo, cuestionan la precisión de algunos relatos históricos del Corán y si el libro sagrado existió en alguna forma antes de la última década del siglo VII (Patricia Crone y Michael Cook);Patricia Crone, Michael Cook y Gerd R. Puin, citados en y/o sostienen que es un «cóctel de textos», algunos quizá anteriores en cien años a Mahoma, que evolucionó (Gerd R. Puin),The History of the Qur’anic Text from Revelation to Compilation: A Comparative Study with the Old and New Testaments de Muhammad Mustafa Al-Aʿẓamī, Leicester (R. U.), p. 12; Al-Aʿẓamī cita una carta publicada en el periódico yemení ath-Thawra, 11 de marzo de 1999.«Querying the Koran» , por Abul Taher, The Guardian, 8 de agosto de 2000. o fue redaccionado (J. Wansbrough),Quranic Studies: Sources and Methods of Scriptural Interpretation (1977) y The Sectarian Milieu: Content and Composition of Islamic Salvation History (1978), de Wansbrough.http://www.derafsh-kaviyani.com/english/quran3.html (discusión de Wansbrough). hasta conformar el Corán. Un grupo de investigadores explora irregularidades y repeticiones en el texto coránico de un modo que refuta la afirmación tradicional de que fue preservado por memorización junto a la escritura. Según ellos, un periodo oral dio forma al Corán como texto y en su orden, y las repeticiones e irregularidades serían remanentes de este periodo.
Mahoma en el Corán