Este artículo aborda la historia y el desarrollo de los carros de combate de la Unión Soviética y su Estado sucesor, la Federación Rusa, desde su primer uso después de la Primera Guerra Mundial, pasando por el periodo de entreguerras, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría y la era moderna.
Visión general Tras la Primera Guerra Mundial (1914-1918), muchas naciones quisieron tener tanques, pero solo unas pocas disponían de los recursos industriales necesarios para diseñarlos y construirlos. Durante y después de la Primera Guerra Mundial, el Reino Unido y Francia fueron los líderes intelectuales en el diseño de tanques, y otros países generalmente seguían y adoptaban sus diseños. Esta ventaja inicial se perdería gradualmente durante la década de 1930 en favor de la Unión Soviética, que junto con Alemania comenzó a diseñar y construir sus propios tanques. El Tratado de Versalles había limitado considerablemente la producción industrial de Alemania. Por tanto, con el fin de eludir las restricciones del tratado, estas empresas industriales se asociaron con la Unión Soviética para producir y vender armas de forma legal y, junto con otros factores, crearon una infraestructura para producir tanques que más tarde dieron paso al famoso T-34 y otros tanques soviéticos.
Historia
Desarrollos generales que influyeron en el diseño de tanques soviéticos miniaturadeimagen|300x300px|Tanque Mark VIII (Liberty) La Rusia imperial había coqueteado con algunos diseños, como el Tanque del Zar, que fue desechado, y el Vezdekhod (Вездеход), que no pasó de ser un modelo de preproducción debido a problemas en el diseño.
Los diseños finales de los tanques de la Primera Guerra Mundial mostraron una serie de tendencias, como en el tanque Mark VIII de producción británica y estadounidense para los tanques pesados. Sin embargo, el Renault FT francés estableció el patrón de casi todos los tanques que lo siguieron: estos tanques solían tener orugas más bajas y chasis más compactos, y montaban sus armas en torretas. Tras la Gran Guerra, el Reino Unido mantuvo su dominación técnica en el diseño de tanques y los diseños británicos, sobre todo aquellos de Vickers-Armstrong, sentaron la base de muchos diseños de tanques soviéticos de los años treinta, como las series T-26 y BT. Diseños como el Vickers Medium Mk. II pusieron de relieve la torreta totalmente giratoria en la parte superior y el cañón de doble uso de 3 libras (que podía disparar proyectiles explosivos y antitanque), mientras que los transportes de ametralladoras Vickers Carden-Loyd influyeron en el concepto de la tanqueta, como el T-27 soviético. izquierda|miniaturadeimagen|200x200px|Vickers A1E1 «Independent» Otro diseño notorio que influenció a los soviéticos fue el Vickers A1E1 Independent, un gran tanque pesado multitorreta fabricado en 1925. Su diseño influyó en el tanque pesado soviético T-35.
La guerra civil española demostró que los enfrentamientos tanque-tanque y tanque-cañón antitanque pasarían a ser un factor importante a tener en cuenta. Quedó claro que los tanques del futuro tendrían que estar fuertemente blindados y llevar cañones más grandes.
Los esfuerzos de la Unión Soviética en el diseño y la producción de tanques deben entenderse en el contexto de la experiencia de la guerra civil rusa y el crecimiento de la industria soviética. Durante la guerra civil, el uso de trenes blindados y trenes de artillería era común. Esto tendía a generar un mayor interés por los tanques y los vehículos blindados en comparación con algunos países occidentales. El rápido crecimiento de la industria pesada en la URSS bajo los planes quinquenales hizo posible la creación de una gran flota de tanques. Los soviéticos también invirtieron decenas de millones de dólares en equipo y tecnología de Estados Unidos para modernizar docenas de fábricas de automóviles y tractores, que más tarde pasarían a producir tanques y vehículos blindados. El entusiasmo de Iósif Stalin por la industrialización y la mecanización propulsó un agresivo programa de desarrollo militar, lo que se tradujo en el mayor y más amplio inventario de tanques de todas las naciones a finales de los años treinta.
En los Estados Unidos, J. Walter Christie había desarrollado una serie de tanques rápidos basados en su revolucionario sistema de suspensión Christie. Esto se combinó con unas relaciones potencia-peso muy elevadas, logradas gracias a la instalación de grandes motores aeronáuticos en sus tanques. Algunos de sus prototipos fueron adquiridos por la Unión Soviética y se convirtieron en los tanques BT y, finalmente, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, en el famoso T-34. La serie BT, a su vez, influyó en los diseños de los tanques crucero británicos, como el A-13 Cruiser Mk. IV, el Crusader y otros.
Los franceses fueron pioneros en el uso de métodos de fabricación con piezas fundidas de gran tamaño para fabricar manteletes de cañones, torretas y, finalmente, chasis enteros de tanques. El uso generalizado de torretas fundidas fue copiado por la URSS, que lideró la racionalización de los diseños para acelerar la producción, eliminando componentes innecesarios o pasos de fabricación que añadían poco valor, lo que más tarde se incorporaría a la producción en cadena de sus tanques, como el T-34.
Guerra civil rusa izquierda|miniaturadeimagen|Tanque compuesto Mark V utilizado en la guerra civil rusa. En la Rusia soviética, las llamadas fuerzas blindadas (броневые силы) precedieron a los Cuerpos de Tanques. Estaban formadas por unidades blindadas mecanizadas compuestas por vehículos blindados y trenes blindados.
El país no tenía sus propios tanques en aquel momento, pero sus fuerzas sí que se toparon con tanques Mark V. Varios tanques Mark V sirvieron en la intervención aliada en la guerra civil rusa en el bando de los rusos blancos. La mayoría fueron capturados y utilizados por el Ejército Rojo durante la guerra. Tres fueron reactivados en 1941 para usarse en la batalla de Stalingrado. En enero de 1918, el Ejército Rojo creó el Sóviet de Unidades Blindadas, más tarde renombrado a Dirección Blindada Central y luego a Dirección Blindada Principal.
Durante la guerra, la Fábrica de Máquinas de Nizhni Nóvgorod construyó trenes blindados, vagones blindados y armas para los buques de la Flotilla Militar del Volga. En 1920, la fábrica reacondicionó catorce tanques Renault FT franceses calcinados para el Ejército Rojo, los Russki Renos, y ensambló una única copia nueva, bautizada «Libertador Lenin».
Periodo de entreguerras izquierda|miniaturadeimagen|Tanque ligero T-18 derecha|miniaturadeimagen|Automóvil blindado Austin de tercera serie utilizado por las fuerzas cosacas del Don, 1919. Al principio, los tanques y automóviles blindados en manos soviéticas eran una mezcla de Renault FT capturados y algunos tanques británicos y Austin de fabricación británica abandonados en la guerra civil. El primer tanque convencional soviético, el T-18 (en ocasiones denominado MS-1), fue una copia bastante cercana del Renault FT francés, pero con una mejor suspensión y una torreta más grande.
En 1926, en virtud de un anexo secreto del Tratado de Rapallo, la Unión Soviética y Alemania crearon una escuela conjunta de tanques en Kazán, al oeste de los Urales, lo cual era ilegal según el Tratado de Versalles. Ambos países aprendieron mucho sobre el diseño y las tácticas de los tanques en esta iniciativa de cooperación. Los alemanes proporcionaron asesoramiento sobre la mecanización de la industria pesada soviética y ayudaron a desarrollar un sentido de profesionalidad en el Ejército Rojo. En 1928, la Unión Soviética comenzó la producción de los tanques MS-1 (donde M significa «pequeño» y S «convoy»). En 1929, fundó la Dirección Central para la Mecanización y Motorización del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos. En ese momento, los tanques pasaron a formar parte del Cuerpo Mecanizado. A partir de 1929, se formó una brigada mecanizada experimental, que entrenaba y desarrollaba tácticas de armas combinadas con tanques extranjeros, automóviles blindados, tractores y camiones. derecha|miniaturadeimagen|Tanque medio T-24. miniaturadeimagen|Un tanque T-26. En 1928 se creó una oficina de diseño de tanques en la Fábrica de Locomotoras de Járkov (KhPZ), en Járkov, Ucrania soviética. El primer proyecto de tanque de la fábrica fue el T-12 (o T-1-12). Se trataba de una versión más grande del T-18, con un motor más potente. Al parecer, se desarrolló en paralelo al tanque ligero T-19, que también estuvo basado en el FT. El proyecto pasó a denominarse T-24, se completaron los trabajos para solucionar los problemas con la transmisión y el sistema de combustible y se diseñó una torreta más grande. Se llevaron a cabo las primeras pruebas, durante las cuales se comprobó que el rendimiento era satisfactorio, aunque el motor del prototipo se incendió y la torreta tuvo que trasladarse a un prototipo T-12 para seguir realizando pruebas. Solo se fabricaron veinticuatro unidades en 1931. Los T-24 estaban armados originalmente solo con ametralladoras, hasta que al año siguiente se instalaron cañones de 45 mm.
El T-24 resultó poco fiable y solo se utilizó para entrenamiento y desfiles. Aunque el tanque T-24 fue un fracaso, proporcionó a KhPZ su experiencia inicial en el diseño y la producción de tanques, que se aplicó mucho más satisfactoriamente al adoptar la producción de tanques Christie estadounidenses modificados como la serie de tanques BT a partir de 1931.
Basándose en una fuerza mixta de tanques extranjeros y prototipos importados, los soviéticos desarrollaron una gran capacidad de diseño y producción nacional. El tanque ligero T-26 estaba basado en el Vickers E (al igual que muchos otros tanques de la época), elegido tras superar en las pruebas a un derivado soviético del FT. En la primavera de 1930, el comité de compras soviético, bajo la dirección de Semión Guínzburg, llegó a Gran Bretaña para seleccionar tanques, tractores y automóviles que se utilizarían en el Ejército Rojo. El Vickers 6-ton fue uno de cuatro modelos de tanques seleccionados por los representantes soviéticos durante su visita a la empresa Vickers-Armstrong. En virtud del contrato firmado el 28 de mayo de 1930, la compañía entregó a la URSS quince tanques Vickers Mk. E con dos torretas (Tipo A, armado con dos ametralladoras Vickers de 7,71 mm), así como la documentación técnica completa para permitir la producción en serie del tanque en la URSS. La capacidad de las dos torretas del Tipo A de girar de forma independiente hacía posible disparar a la derecha y a la izquierda al mismo tiempo, cosa que se consideró ventajosa para atravesar atrincheramientos.Kolómiets (2007), pp. 6–9 Varios ingenieros soviéticos participaron en el ensamblaje de los tanques en la fábrica de Vickers en 1930.Bariatinski (2003), p. 2 izquierda|miniaturadeimagen|Tanque lanzallamas KhT-26. Este vehículo se fabricó en 1935 y se modernizó parcialmente entre 1938 y 1940, con la instalación de nuevas ruedas con bandas extraíbles y un faro blindado. Campo de pruebas de Kúbinka, 1940.