El Corán de Córdoba es un manuscrito atribuido al califa ortodoxo Utmán (r. 645-656), quien se encargó de recopilar el Corán de forma escrita para evitar su alteración. Llevado desde Damasco a Córdoba, fue objeto de gran devoción durante el Emirato y Califato de Córdoba, estando ubicado en su Mezquita mayor durante cuatro siglos.
Historia Utmán envió cuatro copias del Corán a las principales ciudades islámicas del momento: La Meca, Damasco, Basora y Kufa. Según la tradición, tras la caída del Califato omeya debido a la Revolución abasí (750), el último superviviente de la familia, Abderramán I, huyó hasta la península ibérica donde fundó el Emirato de Córdoba. Desde allí, pidió a sus hermanas que le enviaran la copia de Damasco a Córdoba, donde pasó a ubicarse durante siglos en la Mezquita mayor de la ciudad. El cronista al-Razi relató que:Nieto Cumplido, Manuel (2008). La Catedral de Córdoba. CajaSur.
Por lo tanto, al-Razi considera que no era una de las cuatro copias enviadas a las ciudades, sino el Corán original que albergaba Utmán cuando fue asesinado.
Al-Idrisi pudo observarlo en el siglo y relata lo siguiente:
Ibn Marzuq en el siglo niega la existencia de un Corán escrito personalmente por Utmán y relaciona el manuscrito cordobés con una de las cuatro copias enviadas a las ciudades.
Existe constancia de que el Corán se llevó incluso a eventos bélicos como la batalla de Simancas en 939 perdida por Abderramán III, donde se perdió temporalmente, evento que fue percibido como una catástrofe por la sociedad andalusí. El Corán permaneció en la Mezquita de Córdoba desde el siglo hasta el siglo , cuando el Imperio almohade conquistó al-Ándalus y decidió trasladarlo cruzando el estrecho de Gibraltar hasta la capital de su reino, Marrakech, en 1157. Allí permaneció hasta la batalla de Oujda en 1247 contra el Reino ziyánida de Tremecén, quienes ganaron la batalla y confiscaron el manuscrito en su capital. El Sultanato benimerín lo recuperó en 1337 y lo trasladó a Fez. De nuevo volvió a aparecer en la batalla del Salado, en Tarifa, en 1340 donde los benimerines lo perdieron ante el Reino de Portugal. Unos cuatro años más tarde, los benimerines consiguieron recuperarlo, aunque según Ibn Marzuq, «el rescate había costado miles de dinares de oro, no había sido alterado en ninguna parte, excepto que sus tapas le habían sido robadas y de su encuadernación habían arrancado los adornos». Finalmente, parece que tuvo un final trágico, pues en 1349 se hundió con toda la flota benimerí frente a las costas de Dellys.
Referencias
Categoría:Masahif del Corán Categoría:Mezquita-catedral de Córdoba