La Historia de Tlaxcala es una obra seminal de la historiografía novohispana del , producida en los años previos a 1585 por el historiador mestizo Diego Muñoz Camargo. Constituye una de las fuentes primarias más importantes para el estudio de la historia social, política, militar y cultural del pueblo tlaxcalteca, tanto en el periodo prehispánico como durante las primeras décadas de la era colonial. La obra es un texto fundamentalmente híbrido, que combina una extensa narrativa alfabética en español con importantes secciones pictográficas, entre las que se incluyen un calendario y un códice histórico-militar.
La creación de esta obra respondió a un doble propósito. Formalmente, sirvió como una elaborada respuesta al cuestionario de las Relaciones Geográficas emitido en 1577 por el rey Felipe II de España. Sin embargo, su objetivo político fundamental fue funcionar como una meticulosa probanza de méritos, un argumento diseñado para persuadir a la Corona española de que reconociera y mantuviera los privilegios otorgados a la nación tlaxcalteca por su decisiva alianza con Hernán Cortés durante la conquista del Imperio mexica.
La Historia es, además, un ejemplo paradigmático del proceso de transculturación y adaptación en el México colonial. En ella, Muñoz Camargo navega su identidad bicultural al emplear las convenciones historiográficas europeas para enmarcar y legitimar una narrativa centrada en Tlaxcala, creando así una «crónica mestiza» única. El texto no debe ser visto únicamente como una respuesta a un mandato real, sino como una apropiación estratégica de un instrumento imperial para fines políticos locales. Las Relaciones Geográficas fueron concebidas como una herramienta de la Corona para recopilar datos y consolidar su control sobre los territorios de ultramar. Muñoz Camargo, sin embargo, tomó este marco y lo expandió hasta convertirlo en un tratado que excedía con creces los requerimientos del cuestionario, utilizando el propio mecanismo burocrático de la Corona para insertar la historia y las reivindicaciones políticas de Tlaxcala en el registro oficial del imperio. Este acto de apropiación, que busca desestabilizar el modelo discursivo colonial, es una de las características centrales que definen la complejidad y el ingenio de la obra.
Contexto de producción La Historia de Tlaxcala fue gestada en la confluencia de dos contextos críticos que definieron su creación: el vasto proyecto administrativo del Imperio español y las luchas políticas específicas de la provincia de Tlaxcala en el siglo .
Relaciones Geográficas de Felipe II Las Relaciones Geográficas constituyeron una monumental iniciativa de recopilación de información impulsada por la Corona española en la segunda mitad del siglo . El cuestionario de 1577, compuesto por 50 preguntas detalladas, se distribuyó por toda América con el objetivo de recoger sistemáticamente datos sobre geografía, recursos naturales, demografía, costumbres prehispánicas y organización política. Este proyecto buscaba mejorar la administración, el gobierno y la explotación económica de las colonias, siendo una clara expresión de la naturaleza centralizadora y burocrática del estado de los Habsburgo bajo Felipe II, que aspiraba a racionalizar y controlar sus vastos dominios de ultramar.
Situación política de Tlaxcala Durante la segunda mitad del siglo , la élite tlaxcalteca se vio inmersa en una constante lucha política y legal para defender los privilegios obtenidos por su alianza con Cortés. Estos privilegios, principalmente la exención de tributo y un considerable grado de autonomía política, se encontraban bajo la amenaza continua de las crisis demográficas, la usurpación de tierras por parte de colonos españoles y los cambiantes vientos de la política real.
Para hacer frente a estos desafíos, el cabildo tlaxcalteca adoptó una sofisticada estrategia de diplomacia directa, enviando múltiples delegaciones a la corte española para defender su causa ante el propio rey. Estas misiones dependían en gran medida de la presentación de pruebas documentales que demostraran sus méritos históricos. Tanto el Lienzo de Tlaxcala () como, décadas más tarde, la Historia de Muñoz Camargo, fueron creados como instrumentos clave para este fin: probanzas visuales y textuales destinadas a ser presentadas como evidencia en esta negociación de alto nivel. El éxito final de estos esfuerzos llegó el 20 de mayo de 1585, cuando el rey decretó la exención total de tributo para la población tlaxcalteca, una victoria en la que Muñoz Camargo y su manuscrito desempeñaron un papel directo.
La obra de Muñoz Camargo, por tanto, trasciende el género de la crónica para funcionar como un documento híbrido, a la vez histórico y legal, diseñado a medida para las necesidades políticas de su tiempo. El contexto político de Tlaxcala era de litigio y petición constantes. Los tlaxcaltecas no solo contaban su historia, sino que construían un caso jurídico. La estructura de su argumentación —que enfatiza los servicios pasados, la lealtad y los sacrificios para justificar las demandas presentes de la gracia real (merced)— refleja fielmente el género legal de la probanza de méritos y servicios. En consecuencia, la Historia de Tlaxcala debe leerse no solo como una narrativa histórica, sino como un alegato legal, lo que explica su naturaleza altamente selectiva y argumentativa, su enfoque en la participación militar y su incesante promoción de la lealtad tlaxcalteca.
Estructura y contenido del manuscrito La composición de la obra se analiza a partir de su versión más completa conocida, el Manuscrito de Glasgow (catalogado como Hunter 242), que se conserva en la Universidad de Glasgow. Este manuscrito es una obra compuesta por tres partes distintas pero integradas.
Descripción de la ciudad y provincia de Tlaxcala Esta es la sección principal en prosa, que abarca más de 200 folios de texto en español escritos por Muñoz Camargo entre 1581 y 1584. Aunque se enmarca como una respuesta al cuestionario real, es un trabajo extenso y detallado que cubre la historia de Tlaxcala desde sus orígenes míticos y migraciones, su organización política y social (incluyendo su estructura feudal, leyes y la distinción entre nobles y plebeyos), sus prolongadas guerras con los mexicas, y su geografía y recursos naturales. La narración se extiende a lo largo de la conquista y hasta finales del , tratando temas como la llegada de los franciscanos, las expediciones a otras regiones de la Nueva España y los gobiernos de los virreyes.
Calendario de Tlaxcala Esta sección es mayoritariamente pictórica y presenta dos diagramas astronómicos en forma de ruedas. Estas ruedas representan las 18 fiestas anuales (veintenas) del calendario solar y los signos del ciclo mesoamericano de 52 años (xiuhmolpilli). Los dibujos fueron realizados por otros autores, identificados como Francisco de las Navas y Antonio de Guevara, e insertados en el manuscrito. Muñoz Camargo añadió glosas alfabéticas en español y náhuatl para explicarlos. La sección contiene algunas imprecisiones, como un error en la secuencia de las fiestas, que los estudiosos modernos han señalado.
Códice de Tlaxcala Esta sección final consta de 156 dibujos a pluma y tinta que narran una historia de la conquista y sus secuelas desde una perspectiva tlaxcalteca. La narrativa visual comienza con la implantación del cristianismo en Tlaxcala, mostrando el bautismo de los cuatro señores y la labor misionera de los franciscanos, incluyendo la quema de objetos religiosos indígenas y el castigo a los «idólatras».
La mayor parte del Códice se dedica a ilustrar las campañas militares en las que los tlaxcaltecas lucharon junto a los españoles. Ofrece escenas vívidas de su participación en las batallas clave por Tenochtitlan y en las conquistas posteriores de Pánuco, Michoacán, Nueva Galicia (Jalisco, Nayarit), Guatemala e incluso lugares tan lejanos como Cuzcatlán (en el actual El Salvador).
El estilo artístico es una fusión de tradiciones mesoamericanas y europeas. Conserva la nítida calidad lineal de la pintura prehispánica, pero incorpora elementos renacentistas como el modelado, los gestos y una perspectiva rudimentaria. Las imágenes están acompañadas de glosas en español y náhuatl, aunque muchas de las glosas en náhuatl fueron recortadas durante una encuadernación posterior.
Las tres secciones del manuscrito no son meramente secuenciales, sino que mantienen un diálogo dinámico y, en ocasiones, tenso. El Códice pictórico a menudo presenta un argumento pro-tlaxcalteca más asertivo y menos filtrado que la Descripción alfabética. Mientras que el texto en prosa, escrito por Muñoz Camargo para el rey, contiene la retórica cuidadosamente construida del súbdito leal pero superior, incluyendo sus declaraciones pro-hispánicas, el Códice es una implacable afirmación visual de la agencia tlaxcalteca. Escena tras escena, los guerreros tlaxcaltecas aparecen como los actores principales, dominando visualmente la composición. Por ejemplo, una lámina que representa los obispados de la Nueva España los muestra como dominios indígenas, sin la presencia de figuras europeas, una clara declaración de poder indígena dentro del nuevo orden. Los académicos señalan que la voz en las glosas es «definitivamente amerindia». Esto sugiere que el programa pictórico, probablemente basado en el anterior Lienzo de Tlaxcala, transmite un mensaje político indígena más directo y menos mediado. El manuscrito en su conjunto se convierte así en un espacio de negociación entre la prosa cuidadosamente elaborada de Muñoz Camargo para una audiencia real y la poderosa tradición visual de sus mecenas tlaxcaltecas.
Relación con otras fuentes tlaxcaltecas La Historia de Tlaxcala debe situarse dentro del amplio contexto de la historiografía tlaxcalteca para comprender plenamente su significado, especialmente en su relación con el monumental Lienzo de Tlaxcala.
Lienzo de Tlaxcala
El Lienzo de Tlaxcala fue un enorme paño de algodón pintado con una historia pictórica de la conquista, creado alrededor de 1552 por encargo del cabildo de Tlaxcala. Al igual que la Historia posterior, era un documento político destinado a servir como un registro visual de los méritos de Tlaxcala. Se produjeron copias para ser enviadas al rey de España y al virrey en la Ciudad de México.
Aunque el Lienzo original se ha perdido, existe un consenso académico de que la sección pictórica de la obra de Muñoz Camargo (el Códice de Tlaxcala) es su descendiente directa. El Códice representa una adaptación posterior, en formato de libro, de la misma narrativa central establecida en el Lienzo tres décadas antes. Muñoz Camargo o bien copió del Lienzo original o de un prototipo estrechamente relacionado. Por lo tanto, el Manuscrito de Glasgow contiene la versión más antigua y completa que sobrevive de esta narrativa pictórica fundacional tlaxcalteca.
Otras crónicas y tradiciones La obra de Muñoz Camargo no surgió en el vacío. Tlaxcala en el era un centro de producción histórica, con una rica tradición de registro que incluía historias orales, cantos épicos (cantares) y numerosos códices pictográficos. La investigación moderna ha identificado más de 120 obras históricas distintas de la Tlaxcala colonial, lo que demuestra un profundo compromiso social con la preservación de la memoria y la historia. Muñoz Camargo se basó en este acervo de conocimiento local, así como en las crónicas españolas, para componer su propia obra.