Nicanor Segundo Parra Sandoval (San Fabián de Alico, 5 de septiembre de 1914-La Reina, Santiago, 23 de enero de 2018) fue un poeta, profesor, físico e intelectual chileno, cuya obra ha tenido una profunda influencia en la literatura hispanoamericana.

Considerado el creador de la antipoesía, es para muchos críticos y autores connotados, como Harold Bloom, Niall Binns o Roberto Bolaño, uno de los mejores poetas de Occidente. El mayor de la familia Parra —cantera de reconocidos músicos y artistas de la cultura chilena— recibió el Premio Nacional de Literatura (1969) y el Premio Miguel de Cervantes (2011), entre otras distinciones. Fue postulado al Premio Nobel de Literatura en múltiples oportunidades (destacando las candidaturas de 1995, 1997 y 2001).

Su obra ha sido traducida a idiomas como el checo, finés, francés, inglés, portugués, ruso y sueco. Entre sus traductores anglohablantes figuran escritores estadounidenses como Allen Ginsberg, Lawrence Ferlinghetti, William Carlos Williams, Thomas Merton, Denise Levertov y W.S. Merwin, entre otros.

Tuvo seis hijos, entre ellos la artista visual Catalina y los músicos Colombina y Juan de Dios, alias «Barraco».

Biografía Infancia y adolescencia (1914-1932)

Nicanor Segundo Parra nació en San Fabián de Alico, un pueblo cordillerano de la Región de Ñuble, en el seno de una modesta familia que lo estimuló desde pequeño en el arte popular. Fue el primero de nueve hermanos que nacieron del matrimonio conformado por Nicanor Parra Alarcón, profesor primario y músico, y Rosa Clara Sandoval Navarrete, tejedora y modista de origen campesino, aficionada al canto de música folclórica, quien ya tenía dos hijas (Olga y Marta) de un primer matrimonio.

Su casa en San Fabián era al mismo tiempo la escuela del pueblo. Sin embargo, debido a la actitud bohemia y errática de su padre, y las constantes penurias económicas familiares, afectadas más tarde por la cesantía generada durante la dictadura del general Carlos Ibáñez del Campo, la infancia del joven Nicanor transcurrió entre frecuentes traslados de domicilio, en los que su padre ejerció como profesor primario en regimientos militares, inspector de tranvías y vigilante de cárcel. La familia se mudó a Lautaro, y de allí en 1919 a Santiago, donde fueron por un tiempo acogidos en casa de Ramón Parra, primo de su padre. Luego regresaron a Lautaro, e incluso llegaron a desplazarse hasta Ancud. En 1927, con doce años de edad, desde Lautaro llegaron a Chillán, específicamente al barrio de Villa Alegre, donde por fin lograron establecerse.

Fue el único de sus hermanos que prosiguió estudios más allá de los primarios, si bien la educación de su madre, integradora de las raíces de la cultura popular, fue fundamental en el desarrollo de todos ellos. Apenas llegado a Chillán, fue matriculado en el Liceo de Hombres de Chillán, donde cursó hasta el quinto año de Humanidades, según el antiguo sistema educativo chileno. Por esta época Nicanor comenzó a escribir sus primeros versos, siguiendo el barroquismo sentimental y retórico de las fuentes a las que tenía acceso: las liras populares (publicaciones callejeras escritas en cuartetas y décimas), los poetas modernistas y una antología de Manuel Magallanes Moure, que le facilitó en 1930 su profesor de dibujo y caligrafía, y que leyó con fascinación.

En 1932 se mudó a Santiago, sin medios económicos, con la idea de entrar a la Escuela de Carabineros. Sin embargo, gracias a la mediación de Gonzalo Latorre Salamanca, la Liga de Estudiantes Pobres le otorgó una beca para cursar el último año de secundaria en el Internado Nacional Barros Arana. Allí conoció y entabló una fuerte amistad con Jorge Millas, Luis Oyarzún y Carlos Pedraza, con quienes tuvo gran afinidad artística. De acuerdo al poeta, fue en este Internado donde comenzó a gestar las ideas de lo que años más tarde derivó en la antipoesía.

Juventud y formación profesional (1933-1944) 170px|miniaturadeimagen|izquierda|Nicanor Parra (circa 1935). miniatura|Nicanor Parra en 1937 en las fiestas primaverales de Chillán, como poeta laureado por su primer libro, Cancionero sin nombre. Fotografía incluida en la primera edición de Obra gruesa (1969). En 1933 ingresó al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde estudió pedagogía en Matemáticas y Física. En un principio también se matriculó en ingeniería, leyes e inglés, pero abandonó estos estudios rápidamente. Para financiar sus estudios, continuó vinculado a su antiguo internado, trabajando junto a Millas y Pedraza como inspector. En 1935 los tres amigos fundaron la Revista Nueva, distribuida entre los inspectores, profesores y alumnos del Internado. En ella Parra realizó sus primeras publicaciones, incluyendo el cuento titulado «Gato en el camino», un irreverente texto en verso libre que le valió una amonestación del rectorado. Ese mismo año se publicó la Antología de poesía chilena nueva, a través de la cual conoció a exponentes clave de la poesía chilena contemporánea, a los que no tenía acceso desde Chillán. Entonces comenzó a sumergirse en la obra de chilenos y españoles contemporáneos, traducciones de los surrealistas franceses y otras vanguardias europeas como el dadaísmo.

En 1937 se graduó como profesor de matemáticas de la Universidad de Chile, y comenzó a ejercer como docente en liceos de Santiago. Ese mismo año publicó su primer poemario, Cancionero sin nombre, muy influido por la obra de Federico García Lorca, y decidió regresar a Chillán para ejercer como profesor de matemáticas y física en el Liceo de Hombres. En esta ciudad fue nombrado poeta laureado en la Fiesta de la Primavera, y se encontró por primera vez con Pablo Neruda, quien estaba de gira política apoyando la campaña presidencial de Pedro Aguirre Cerda, en representación del Frente Popular.

Al año siguiente, su primer poemario, una obra todavía inmadura pero reveladora, recibió el Premio Municipal de Poesía otorgado por la Municipalidad de Santiago. En un acto de homenaje a Gabriela Mistral, le dedicó su poema inédito «Canto a la escuela», y esta, por su parte, elogió su trabajo y lo catalogó como «el futuro poeta de Chile». Todavía en 1938, Parra se introdujo en la poesía de Walt Whitman, en traducción del poeta uruguayo Álvaro Armando Vasseur.

El catastrófico terremoto de Chillán en enero de 1939, que lo sorprendió trabajando como inspector en el Liceo de Hombres, adelantó su retorno a Santiago, donde continuó dando clases de física en su antiguo internado, y de matemáticas en la Escuela de Artes y Oficios. Ese mismo año fue incluido en la antología 8 nuevos poetas chilenos, a la que sucedió Tres poetas chilenos (1942), al mismo tiempo que continuó investigando nuevas formas de poesía.

Gracias a una beca otorgada por el Institute of International Education, en 1943 viajó a Estados Unidos para estudiar un posgrado en mecánica avanzada en la Universidad Brown.

Academia y consolidación artística (1945-1954) Regresó de Estados Unidos entre 1945 y 1946, como físico especialista en indeterminación y relatividad, para incorporarse como profesor titular de Mecánica Racional en la Universidad de Chile. Poco después, en 1948, fue nombrado director interino de la Escuela de Ingeniería de dicha casa de estudios, cargo que ocuparía durante veinte años.

En 1949, gracias a una beca del Consejo Británico, se fue a estudiar cosmología por dos años a Oxford, Inglaterra, con el connotado científico Edward Arthur Milne. Si bien asistía poco a clases, su estancia en dicho país se prolongó hasta 1952, tiempo durante el cual tuvo la posibilidad de leer ávidamente a diversos escritores europeos clásicos y de adentrarse en el psicoanálisis. En la isla europea descuidó sus estudios porque le dedicó la mayor parte de su tiempo al estudio de la literatura británica, entre ellos T. S. Eliot y Shakespeare. Parra se declaró como «alumno irregular» y estuvo cerca de perder su beca, sin embargo su profesor de astrofísica Edward Arthur Milne lo defendió y pudo seguir en Oxford. Durante este viaje contrajo matrimonio con la sueca Inga Palmen, quien lo acompañó de regreso a Chile. Ese mismo año, junto con el poeta Enrique Lihn, el artista Alejandro Jodorowsky y otros colaboradores, realizó Quebrantahuesos, una intervención poética en el espacio público de Santiago que consistió en collages colectivos exhibidos en vitrinas del centro de la ciudad, elaborados a partir de titulares de prensa con un tono satírico y crítico.

Las experiencias vividas en el extranjero, en países más desarrollados y con culturas tan distintas a la de Chile, fueron fundamentales para la gestación de su segundo poemario, Poemas y antipoemas (1954), donde el autor irrumpió con el nuevo concepto de «antipoesía», el cual se oponía a toda la poesía tradicional entonces imperante en su país, encabezada por Pablo Neruda, Vicente Huidobro y Pablo de Rokha. A partir de esta obra y esta nueva manera de hacer poesía el autor comenzaría una intensa actividad literaria y se comenzaría a hacer conocido a nivel nacional e internacional.

Internacionalización y proliferación literaria (1955-1989)

Durante la segunda mitad de los años 1950 Nicanor Parra realizó una serie de viajes al extranjero, siendo invitado a Estados Unidos, Perú, Panamá y México, entre otros países, tanto para dictar conferencias académicas como para asistir a talleres y otros eventos literarios. En 1958 emprendió un largo viaje a Europa y Asia, donde incluyó en sus destinos a Moscú, Roma y Madrid. Al año siguiente fue invitado al Consejo Mundial de la Paz en Pekín, para lo cual debió hacer escala en Estocolmo. En la capital sueca entabló amistad con el escritor Artur Lundkvist, por entonces secretario de la Academia Sueca, en cuya casa conoció además a la escritora Sun Axelsson, con quien tuvo una relación amorosa breve y tormentosa.

En 1960 Parra contactó con los beatniks Allen Ginsberg y Lawrence Ferlinghetti en el Primer Encuentro de Escritores Americanos organizado por la Universidad de Concepción. Ferlinghetti, que ya conocía su obra a través del crítico anglochileno Jorge Elliott, publicó Antipoems (1960) en su editorial City Lights Books. Más tarde aparecería Poems and Antipoems (1967), con traducciones de Ginsberg, Ferlinghetti, William Carlos Williams, Thomas Merton, Denise Levertov y W.S. Merwin. Durante esta década la producción de Parra se hizo prolífica, sumándose a su obra Versos de salón (1962), Canciones rusas (1967) y Obra gruesa (1969). Durante estos años mantuvo buenas relaciones con Cuba y ejerció como profesor visitante en Estados Unidos.

En 1968 renunció a su puesto como director interino en la Universidad de Chile.Constanza Rojas Valdés Un nuevo libro celebra a Nicanor Parra por su Premio Cervantes, El Mercurio, 07/04/2012; acceso 08/04/2012 La influencia de su propuesta estética sobre la cultura nacional le valió obtener el Premio Nacional de Literatura en el año 1969.

miniaturadeimagen|250px|Casa de Parra en el balneario de Las Cruces, donde el poeta vivió desde los años 1980 hasta poco antes de su muerte. El 15 de abril de 1970, en plena Guerra Fría, mientras asistía al Festival Internacional de Poesía organizado por la Biblioteca del Congreso en Washington D.C. con diversos poetas comunistas (Francis Ponge, Yehuda Amijai, Jorge Carrera Andrade, entre otros), sufrió un malentendido que lo aquejaría por siempre. Durante el viaje fue engañado por la Casa Blanca para ser fotografiado con Pat Nixon, lo que le costó un quiebre de relaciones con Cuba y con otras personas de la izquierda política. Parra fue expulsado del jurado del Premio Casa de las Américas, la prensa oficialista chilena lo criticó duramente, y en la Universidad de Chile boicotearon sus clases de Mecánica Teórica. Inicialmente se mostró afectado e intentó disculparse, pero ante las negativas acabó por decidir resaltar la independencia del poeta.