La muerte de Jeffrey Epstein, magnate financiero estadounidense y delincuente sexual convicto, ocurrió el 10 de agosto de 2019 en el Centro Correccional Metropolitano de la ciudad de Nueva York, donde esperaba un juicio por tráfico sexual. Los guardias encontraron a Epstein inconsciente en su celda a las 6:07, en el borde su cama. Después de que los guardias de la prisión le practicaran RCP, fue trasladado en paro cardíaco al Hospital del Centro de Nueva York, donde fue declarado muerto a las 6:39. El médico forense de la ciudad de Nueva York y el Inspector General del Departamento de Justicia dictaminaron que la muerte de Epstein fue un acto de suicidio por ahorcamiento. Los abogados de Epstein, impugnaron la conclusión del médico forense e iniciaron su propia investigación. Para esto contrataron al inspector Michael Baden.

Tras expresar inicialmente sus sospechas, el fiscal general William Barr describió la muerte de Epstein como «una perfecta tormenta de metidas de pata». Tanto el FBI como la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia de los Estados Unidos dirigieron investigaciones de las circunstancias de su muerte. Los guardias de turno fueron posteriormente acusados de múltiples cargos de falsificación de registros. Numerosas figuras públicas acusaron a la Oficina Federal de Prisiones de negligencia; varios legisladores pidieron reformas al sistema penitenciario federal. En respuesta, Barr destituyó al director de la Oficina.

Como resultado de la muerte de Epstein, todos los cargos en su contra fueron desestimados y las investigaciones en curso sobre tráfico sexual centraron la atención en sus presuntos asociados, en particular Ghislaine Maxwell, quien fue arrestada y acusada en julio de 2020 y condenada por cinco cargos relacionados con el tráfico sexual el 29 de diciembre de 2021. Otro asociado, Jean-Luc Brunel, fue arrestado por las autoridades francesas en 2020 y murió más tarde por suicidio.

Debido a las violaciones de los procedimientos penitenciarios habituales la noche de la muerte de Epstein, al fallo de dos cámaras frente a su celda y a sus afirmaciones de poseer información comprometedora sobre figuras poderosas, su muerte generó especulaciones y teorías conspirativas sobre la posibilidad de que fuera asesinado. Otras teorías afirmaban que su muerte fue fingida. Las encuestas de opinión pública sugieren que solo un pequeño porcentaje de estadounidenses cree que Epstein se suicidó; en una de ellas, el 16 % de los encuestados afirmó creer que Epstein se suicidó, el 45 % que fue asesinado y el 39 % que no estaba seguro.

Arresto y encarcelamiento

Detención y acusación alt=Photograph of the multi-story Metropolitan Correctional Center in New York|miniaturadeimagen|El Centro Correccional Metropolitano, donde Epstein estuvo detenido después de su arresto en 2019 El 6 de julio de 2019, Jeffrey Epstein fue arrestado en la ciudad de Nueva York por múltiples cargos, incluyendo tráfico sexual, y recluido en el Centro Correccional Metropolitano en el Bajo Manhattan.Se declaró inocente. Enfrentó cargos similares en Florida en 2008, pero evitó los cargos federales gracias a un acuerdo con la fiscalía. Bajo sus disposiciones, se declaró culpable de dos delitos graves estatales, pagó una indemnización a tres docenas de víctimas identificadas por el FBI y se registró como delincuente sexual tanto en Florida como en Nueva York.

El 18 de julio de 2019, a Epstein se le denegó la libertad bajo fianza tras ofrecer 600.000 dólares a cambio de poder usar un rastreador de tobillo en su casa de Nueva York. Se consideraba que tenía un gran riesgo de fuga debido a los 20 vuelos internacionales que había realizado en los 18 meses anteriores. Epstein apeló la decisión de denegación de la libertad bajo fianza ante el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Segundo Circuito; al momento de su muerte, la apelación seguía pendiente.

Incidente inicial y semanas finales El 23 de julio de 2019 a la 1:30 a. m., Epstein fue encontrado herido y semiconsciente en el piso de su celda del Metropolitan Correctional Center (MCC) en la Ciudad de Nueva York, con marcas alrededor de su cuello que se sospechaba eran el resultado de un asalto o de un intento de suicidio. Su compañero de celda, el ex oficial de policía de la ciudad de Nueva York Nicholas Tartaglione, quien está acusado de cuatro cargos de asesinato, fue interrogado y negó tener conocimiento de lo sucedido. Una investigación interna de la prisión exoneró a Tartaglione de cualquier conexión con el evento. Una fuente anónima afirmó que Epstein les dijo a sus abogados que Tartaglione le había infligido las lesiones. Otra fuente anónima afirmó que Epstein montó el incidente para ser transferido. Spencer Kuvin, un abogado que representó a tres de las presuntas víctimas de Epstein, dijo en julio de 2019, después del primer intento de suicidio aparente de Epstein, que creía que era un atentado contra su vida y que existía una alta probabilidad de que lo asesinaran en prisión.

Como resultado del incidente, Epstein fue puesto bajo vigilancia por riesgo de suicidio. Lo mantuvieron en una celda de observación, rodeada de ventanas, con luces encendidas y sin permitirle usar ningún dispositivo que pudiera usar para suicidarse. Después de seis días, el personal psicológico lo retiró de la vigilancia por riesgo de suicidio tras un examen psiquiátrico. Luego regresó a la unidad de alojamiento especial (SHU), donde tendría un compañero de celda y lo controlarían cada 30 minutos.

Una nota escrita por Epstein fue encontrada en su celda después de su muerte. En ella, se quejaba de que insectos grandes que le recorrían el cuerpo, de que la guardia Tova Noel le daba comida quemada y de que un guardia lo encerró intencionalmente en una celda con ducha, sin ropa, durante una hora. El 8 de agosto, Epstein firmó su último testamento, presenciado por dos abogados que lo conocían. El testamento nombró a dos antiguos empleados como albaceas y donó inmediatamente todos sus bienes, así como cualquier activo restante de su patrimonio, a un fideicomiso.

Muerte Cuando Epstein fue internado en la Unidad de Vivienda de Seguridad (SHU), la cárcel informó al Departamento de Justicia que tendría un compañero de celda y que un guardia inspeccionaría la celda cada 30 minutos. Estos procedimientos no se cumplieron la noche de su muerte. El 9 de agosto, el compañero de celda de Epstein fue transferido y no se trajo ningún reemplazo. La tarde del día de su muerte, Epstein se reunió con sus abogados, quienes lo describieron como “animado” antes de ser escoltado de regreso a la SHU a las 7:49.p.m. por el guardia Tova Noel. Las imágenes de CCTV muestran que los dos guardias no realizaron el recuento institucional requerido a las 10:00p.m. y grabó a Noel caminando brevemente junto a la celda de Epstein a las 10:30, la última vez que los guardias entraron en el nivel donde se encontraba su celda. Durante la noche, en violación del procedimiento habitual de la cárcel, Epstein no fue revisado cada 30 minutos. Los dos guardias asignados para revisar su celda durante la noche, Noel y Michael Thomas, se durmieron en sus escritorios durante aproximadamente tres horas y posteriormente falsificaron los registros relacionados. Dos cámaras frente a la celda de Epstein también fallaron esa noche. Otra cámara tenía imágenes «inutilizables».

Descubrimiento derecha|miniaturadeimagen|El cuerpo de Epstein siendo trasladado a la oficina del médico forense. Mientras los guardias distribuían el desayuno poco después de las 6:30en la mañana del 10 de agosto, Epstein fue encontrado inconsciente en su celda. Fue encontrado de rodillas con una sábana alrededor del cuello. La sábana estaba atada a la parte superior de su litera. Se creía que para entonces llevaba muerto unas dos horas. Los guardias le practicaron RCP a Epstein, y otros presos los oyeron gritar: "¡Respira, Epstein, respira!". A las 6:33, los guardias hicieron sonar la alarma, avisando a su supervisor, a quien Noel le dijo: "Epstein se ahorcó". Fue llevado de urgencia al Hospital del Centro de Nueva York, donde fue declarado muerto a las 6:39am Su cuerpo fue trasladado a la oficina del médico forense poco después.

El retiro del cuerpo de Epstein de su celda constituyó una violación del protocolo, ya que la Oficina de Prisiones (BOP) exige que una escena de suicidio reciba el mismo nivel de protección que cualquier escena de crimen en la que se haya producido una muerte. Además, el personal penitenciario tampoco fotografió el cuerpo de Epstein tal como fue encontrado, como exige el protocolo.

Controversia La muerte de Epstein fue la primera declarada suicidio en el Centro Correccional Metropolitano (Nueva York) en 14 años. Michael Baden y 60 Minutes cuestionaron si Epstein, quien tenía casi 1,8 metros de alto y pesaba 83,9 kilogramos, podría haberse ahorcado desde la litera inferior. Fotos tomadas después de su muerte también muestran frascos y medicamentos en posición vertical sobre la litera superior. Baden también cuestionó por qué Epstein no utilizó otros materiales disponibles en su celda como ligadura, como cables y tubos de una máquina de apnea del sueño, que eran más resistentes y largos.

Posibles motivaciones Un informe de reconstrucción psicológica de la muerte de Epstein, elaborado por la Oficina de Prisiones cinco semanas después de su fallecimiento, sugiere que su identidad "parecía basarse en su riqueza, poder y asociación con otras personas de alto perfil". El informe atribuye además su suicidio a la falta de conexiones interpersonales significativas, la pérdida de estatus y la idea de pasar el resto de su vida en prisión.

Autopsia y evidencia médica

Autopsia La jefa médica forense de la ciudad de Nueva York, Barbara Sampson, realizó una autopsia de cuatro horas al cuerpo de Epstein el 11 de agosto. Los abogados de Epstein enviaron al patólogo Michael Baden para observar la autopsia. Después de la autopsia, la oficina del médico forense informó que Epstein se había ahorcado con una sábana de su cama. El 14 de agosto, fuentes no oficiales informaron que se habían encontrado fracturas en el cuello de Epstein. Si bien esto puede ocurrir en el suicidio de personas mayores, estas fracturas son "más comunes en víctimas de homicidio por estrangulación", según expertos y estudios forenses. La última muerte declarada como suicidio en el MCC fue en 1998. Los abogados de Epstein emitieron una declaración conjunta tras el informe del médico forense, expresando su insatisfacción con el mismo, cuestionando sus conclusiones y afirmando que próximamente se recibiría una respuesta más completa. Dijeron que el equipo de la defensa tenía la plena intención de continuar su propia investigación sobre las circunstancias y la causa de la muerte de Epstein, incluyendo la posibilidad de emprender acciones legales para ver las imágenes de la cámara cerca de su celda durante la noche de su muerte. Posteriormente, declararon que las pruebas relativas a la muerte de Epstein eran "mucho más consistentes" con un asesinato que con un suicidio.

Informe de autopsia y críticas alt=Sketch of a human skeleton, with the hyoid bone highlighted in red|izquierda|miniaturadeimagen|El hueso hioides de Epstein, entre otros, se fracturó. Se discute si esto indica más bien ahorcamiento o estrangulación.