Luigi Giussani (Desio, 15 de octubre de 1922 - Milán, 22 de febrero de 2005) fue un presbítero, teólogo y docente italiano. También conocido como Don Giussani, es el fundador del movimiento católico Comunión y Liberación, y es un siervo de Dios, cuya causa de canonización fue abierta el 9 de mayo de 2024.
Datos biográficos Primeros años Luigi Giussani nació en la pequeña población de Desio, a veinte kilómetros de Milán, donde transcurrió su infancia. Siendo el mayor de cinco hermanos, recibió su introducción a la fe católica de su madre, Angelina Gelosa, una trabajadora textil. Su padre, Beniamino Giussani, era un diseñador y tallador de madera, de orientación socialista anarquista, quien inculcó a su hijo el gusto por la poesía, la música y la pintura. A los diez años, por sugerencia de su maestra de primaria y debido al aprecio que su familia tenía por la Iglesia, Giussani decidió hacerse sacerdote.
Estudios El 2 de octubre de 1933 ingresó en el seminario diocesano de San Pietro Martire en Seveso, donde cursó los primeros cuatro años de secundaria (liceo classico). En 1937 se trasladó a Venegono Inferiore, sede principal del seminario, donde cursó el último año de secundaria, los tres años de bachillerato y realizando allí sus posteriores estudios teológicos. Entre sus profesores se encontraba Giovanni Colombo, quien más tarde sería arzobispo de Milán y cardenal, los teólogos Gaetano Corti, Carlo Colombo (posteriormente obispo auxiliar de Milán) y Carlo Figini. Allí conoció a sus compañeros de estudios Enrico Manfredini y Giacomo Biffi, quienes se convertirían con el tiempo en arzobispos de Bolonia. Durante estos años se interesó por la obra de Giacomo Leopardi, así como por las iglesias ortodoxas.
Tras graduarse de bachiller, el 4 de noviembre de 1943, Giussani, quien aún no había cumplido veintitrés años, recibió el 26 de mayo de 1945 la ordenación sacerdotal del cardenal Ildefonso Schuster, arzobispo de Milán, y celebró su primera misa el 31 de mayo en su pueblo natal. El 18 de septiembre de 1945 obtuvo la licenciatura en teología sagrada. Tras su ordenación y con el inicio del curso escolar 1945-1946, permaneció en el seminario de Venegono y en el instituto de Seveso como profesor, especializándose en el estudio de la teología oriental, en especial sobre los eslavófilos, la teología protestante estadounidense, y la motivación racional para unirse a la Iglesia. Mientras tanto, comenzó a ejercer su servicio sacerdotal, especialmente como confesor, en la parroquia de los Santos Nazario y Celso en Barona, un barrio obrero de las afueras al sur de Milán. Durante ese período el joven sacerdote sufrió una bronconeumonía, por la que fue hospitalizado. La enfermedad devino en pleuresía, lo cual tuvo consecuencias permanentes en la funcionalidad de un pulmón, problemas que se prolongaron durante toda su vida.
Estos problemas de salud obligaron a Giussani a reducir su actividad y estudios durante al menos tres años, con la necesidad de frecuentes períodos de convalecencia en instalaciones gestionadas por órdenes religiosas o por la Diócesis de Milán, como la Casa San Francesco en Varigotti, una ciudad en la Riviera de Liguria, que más tarde se convertiría en un lugar importante en la historia del movimiento Gioventù Studentesca (GS).
En 1950, tras superar sus problemas de salud, Giussani reanudó la docencia y el servicio parroquial durante los fines de semana en la iglesia de los Santos Silvestre y Martín en Milán. Mientras escuchaba confesiones, conoció por primera vez a algunos estudiantes del instituto clásico Giovanni Berchet y de otros colegios milaneses, comprendiendo su malestar con lo que escuchaban en clase en contra de la Iglesia y la fe católica. Mientras tanto, continuó sus estudios, con especial interés en la teología ortodoxa, el protestantismo y el ecumenismo, a los que dedicó algunos escritos. En 1954 obtuvo un doctorado en teología con honores con una tesis sobre El significado cristiano del hombre según Reinhold Niebuhr, dedicada a uno de los teólogos reformados estadounidenses de mayor importancia del siglo XX.
En 1951 comenzó a impartir clases de religión en uno de los institutos privados más antiguos y prestigiosos de Milán, la escuela de contabilidad Cavalli e Conti, mientras continuaba enseñando lengua griega y teología dogmática en cursos de seminario, y teología oriental en cursos avanzados en Venegono, hasta el año 1954.
Movimiento juvenil Por su comunicación con los jóvenes en la escuela, en el confesionario e incluso, ocasionalmente en el tren, cuando viajaba al seminario de Milán, Giussani quedó impresionado por la ignorancia religiosa generalizada, lo que pensó podría resultar en escepticismo y actitudes negativas. Por lo que desarrolló el deseo de tomar la iniciativa con los estudiantes de secundaria, ante lo que él veía como una urgente necesidad de que los jóvenes profundizaran su conciencia cristiana en la realidad cotidiana de cada persona, incluyendo el sistema educativo.
En octubre de 1953 Giussani comenzó a participar en GS , una iniciativa de Acción Católica fundada por el laico consagrado Giancarlo Brasca al final de la Segunda Guerra Mundial, siguiendo una idea de Luigi Gedda, en ese momento, líder de la Juventud Italiana de Acción Católica (GIAC). El objetivo original de la juventud estudiante (GS) era trabajar en una realidad que no se limitara a la pura educación religiosa de los jóvenes, sino que se extendiera a todos los aspectos de la vida estudiantil, la educación cultural, física, moral y social. El instrumento principal era el «raggio» (rayo), una reunión que se celebraba no a nivel parroquial los domingos, como era la norma dentro de Acción Católica, sino en el entorno cotidiano, en este caso el entorno educativo. La experiencia de GS terminó efectivamente a principios de la década de 1950, aunque la rama femenina continuó un tiempo más en algunas secciones de Milán. Giussani fue nombrado subdirector de la Juventud Femenina de Acción Católica, con la tarea de relanzar la acción de la GS femenina. Con su intervención, se establecieron grupos estudiantiles en algunas escuelas y promovió actividades para estudiantes como cineclubes, conferencias, cursos para graduados de bachillerato y actividades caritativas. Para Giussani, la falta de una presencia visible de católicos en los colegios y otros entornos sociales, se debía a una falta de «conciencia cristiana» de los jóvenes que habían crecido en la vieja Acción Católica. Como Giussani es nombrado asistente de GS, logra que el movimiento estudiantil aúne las actividades de las ramas femenina y masculina, convirtiéndose en el primer movimiento católico italiano en el que se supera la separación entre hombres y mujeres, típica de Acción Católica y otras organizaciones de la época.
Fortalecido por las experiencias iniciales adquiridas con los estudiantes de Acción Católica y GS, en 1954 y a la edad de treinta y dos años, Giussani dejó totalmente la docencia en el seminario para enseñar en instituciones públicas de educación secundaria. El desafío para Giussani era buscar que la fe encontrara un espacio en las vidas de los jóvenes, incluso dentro de los entornos escolares. El trabajo de Giussani comenzó con la comprensión de que aquellos viejos métodos del activismo católico no atendían la ignorancia sobre cristianismo que detectaba entre los jóvenes y, por lo tanto, se necesitaba de un nuevo método pedagógico. Si bien permanecía dentro del redil de Acción Católica, la impronta que Giussani quería darle a GS y a su nueva actividad docente, estaba dirigida a responder al distanciamiento de los jóvenes de la vida cristiana, en ambientes ya secularizados.
Tras obtener el permiso de sus superiores en el año escolar 1954 - 1955, Giussani comenzó a enseñar religión en el instituto secundario Giovanni Berchet de Milán, donde permaneció por más de una década. En los años siguientes, también impartió clases en otros colegios estatales de Milán. Durante ese período dirigió muchas actividades de GS de Milán, desde la sede de la (calle) Via Statuto, donde se celebraban «los rayos» en los que participaban, no solo estudiantes del Berchet, sino también de otros institutos públicos de la ciudad. Las transformaciones sociales de la posguerra, con Milán como el gran corazón industrial de Italia, pusieron en crisis los modelos educativos y pastorales tradicionales de la presencia de la Iglesia en la sociedad civil. En este contexto, se desarrolló la propuesta de Don Giussani de «mostrar la relevancia de la fe para las necesidades de la vida».
En los años siguientes, mientras permanecía dentro de la rama juvenil de la Acción Católica diocesana, GS experimentó un crecimiento significativo en número y presencia, incluso fuera de Milán. Por ello en 1959 Giussani solicitó y obtuvo ayuda del arzobispo Montini para dirigir el movimiento, uniéndosele el joven sacerdote Vanni Padovani. En ese período también nacieron y se desarrollaron iniciativas educativas en las principales áreas de acción del movimiento, tanto en cultura, como en caridad y misión. A partir de ese momento se organizaron reuniones y conferencias, y nació la revista Milano Studenti, Y el «trabajo caritativo» se convirtió en un elemento central del camino educativo de GS. En particular, desde finales de la década de 1950, cuando los adolescentes comenzaron a ir semanalmente a «Bassa», una zona rural y desfavorecida al sur de la capital lombarda, donde, según los párrocos de la zona, acompañaban a los niños alternando el juego con el estudio y el catecismo. Desde 1962 varios jóvenes de la GS viajaron a Brasil, en particular a Belo Horizonte, dando nacimiento a la actividad misionera del movimiento. Ya en 1957 el padre Giussani involucró a toda la GS en la «Gran Misión», también conocida como la «Misión de Milán», deseada y promovida por el entonces arzobispo Montini.
En 1964 Giussani comenzó a enseñar en la Universidad Católica del Sagrado Corazón, y solicitó al arzobispo de Milán, Giovanni Colombo, quien había sucedido a Giovanni Battista Montini -al ser éste elegido Papa en 1963- acompañar a los estudiantes universitarios, para que continuaran la experiencia iniciada en el bachillerato con GS. Ese mismo año por problemas de salud, don Giussani interrumpió su labor docente en el bachillerato Berchet, primero temporalmente y luego de forma permanente, más tarde, a partir de febrero de 1967. Ante la posibilidad de retomar la carrera universitaria, en 1965 Giussani retomó sus estudios sobre el protestantismo estadounidense con miras a obtener la licenciatura, cualificación requerida para la docencia universitaria en aquel entonces. Con este propósito, ese mismo año fue enviado a Estados Unidos para un curso de actualización de cinco meses, experiencia de la cual surgieron diversos trabajos académicos. En 1969 publicó el texto académico Teología protestante estadounidense, resultado de sus años de investigación, y el ensayo Reinhold Niebuhr, sobre el teólogo protestante estadounidense al que había dedicado su tesis doctoral en 1954.