Juan José Morales B. (¿?, Omoa, Honduras-1847, ibidem) fue un militar y político hondureño que llegó a ocupar el cargo de presidente del Consejo de Ministros de Regencia, comandante general de las Fuerzas Armadas de Honduras, ministro de Relaciones Exteriores y ministro de Guerra. Formó parte del Ejército Aliado Protector de la Ley y posteriormente ocupó relevantes cargos políticos en la naciente República de Honduras.
Como ministro de Relaciones Exteriores participó activamente en los conflictos territoriales con la Corona británica durante el , especialmente frente a las acciones del superintendente de Belice(entonces llamada Honduras Británica), en defensa de la soberanía sobre la costa atlántica e islas adyacentes de Honduras y el resto de Centroamérica.
También se destacó en varias batallas siendo un comandante reconocido por su destreza en el manejo de sus topas. Se destaca su triunfo contra las fuerzas militares del líder nicaragüense Fruto Chamorro en 1844 en Nacaome.
Nota: También era conocido como Juan Morales o José Morales.
Datos personales Se desconocen los datos precisos sobre su lugar y su fecha de nacimiento, aunque algunas fuentes indican que nació en el puerto de Omoa. No se cuenta con registros de educación formal, pero su correspondencia evidencia dominio del lenguaje y conocimientos diplomáticos. Contrajo matrimonio con Buenaventura Cruz, también conocida como Ventura Cruz, con quien tuvo cinco hijas. Morales falleció el 26 de septiembre de 1847 en el ejercicio de sus funciones como comandante militar. Su viuda solicitó en 1854 el pago de su montepío, el cual fue aprobado por el gobierno del presidente José Trinidad Cabañas.Carpetas, paquetes y Libros Copiadores del Supremo Gobierno. 1854. A.N.H.
Una de sus hijas, Inés Morales Cruz, contrajo matrimonio con José María Reynaud, secretario municipal de San Pedro Sula. Reynaud era hijo de Pierre Reynaud, comerciante originario del Reino de Cerdeña y cónsul en Honduras, quien impulsó la migración europea a Centroamérica según registros municipales de San Pedro Sula, Omoa y Archivos Nacionales de Honduras.
Trayectoria militar y política Inició su carrera militar en el fuerte de Omoa durante el periodo colonial. Tras la independencia de Centroamérica, se integró al ejército de la República Federal. En 1832 se unió al Ejército Protector de la Ley liderado por Francisco Ferrera, a quien siguió luego en oposición a las fuerzas morazanistas. Participó como edecán en la Batalla del Espíritu Santo (1839), como parte del Ejército de la Alianza de Honduras y Nicaragua. Fue el encargado de entablar comunicaciones y negociar con las fuerzas de Morazán.
En 1840 fue nombrado Comandante General de las Fuerzas Armadas de Honduras, con sede en el fuerte de San Fernando de Omoa.
thumb|485x485px|Vista de la Fortaleza de San Fernando desde el pueblo de Omoa a mitades del |center
Cargos públicos Comandante general de las Fuerzas Armadas de Honduras (27 de noviembre de 1840). Ministro de Relaciones Exteriores (1841-1845). Jefe político de Comayagua (1841). Alcalde del distrito de San Pedro de Usula (1843). Presidente del Consejo de Ministros en Regencia (1 de enero al 23 de febrero de 1843), desempeñando como ministro de Guerra y de Relaciones Exteriores. Este consejo lo integró junto con José Julián Tercero y el general Casto José Alvarado. Ministro de Guerra (22 de abril de 1843). Diputado del Congreso de Honduras (1844).
Conflicto diplomático con Gran Bretaña En 1841, Morales asumió el liderazgo de la postura hondureña frente a los intentos de expansión británicos de anexar territorios caribeños mediante el autoproclamado "Rey Mosco" de la tribu miskita que buscaba crear un estado llamado el Reino de la Mosquitia que fuera súbdito a su vez de la corona británica. El 31 de diciembre de ese año, Morales envió una carta al superintendente Alexander Macdonald rechazando la autoridad de cualquier gobierno extranjero en el litoral oriental y afirmando la soberanía de Honduras conforme a la Constitución de 1839. También solicitó la evacuación de Roatán, Guanaja y Utila.
Nota: Cabe destacar que la actual ciudad conocida como Coxen Hole en Roatán anteriormente fue llamada Port MacDonald en honor al superintendente de Belice que en aquel entonces la invadió.
El gobierno hondureño, a través de Morales, buscó coordinar una postura común con Guatemala y Nicaragua, en oposición a los intereses británicos.
Véase apartado de "Intercambio de Correspondencia".
miniaturadeimagen|547x547px|Mapa en inglés de las posesiones inglesas en 1850 mostrando Greytown en vez de San Juan del Norte en Nicaragua
Acciones principales de Juan Morales Rechazo a las pretensiones británicas: En una carta al superintendente de Belice, Alejandro (Alexander en inglés) Macdonald (31 de diciembre de 1841), Morales negó la existencia de una "nación mosquita" y reafirmó los límites hondureños según la Constitución de 1839. Coordinación con Guatemala y Nicaragua: Promovió una alianza centroamericana para exigir reparaciones a Gran Bretaña. Defensa de las Islas de la Bahía: Denunció la ocupación ilegal de Roatán, Guanaja y Útila por parte del Superintendente de Belice en 1839.
Desarrollo de los hechos En San Juan del Norte, en agosto de 1841, el Superintendente de Belice y el "Rey de los Misquitos" o "Rey Mosco" desembarcó con un contingente militar para exigir a las autoridades nicaragüenses documentos que, según ellos, probarían que esos puntos pertenecían al "Rey Mosco". También realizaron acciones similares en otros lugares como Boca-Toro, Salt Creek y la Isla de San Andrés.
Las autoridades nicaragüenses, como el Administrador de la Aduana Marítima, teniente coronel Manuel Quijano, protestaron este hecho, el cual consideraban una violación de tratados y un atentado contra la integridad territorial de Nicaragua.
Tanto Honduras como Guatemala consideraron este suceso como un "ultraje inferido a la Nación Centroamericana" por lo que sus respectivos gobiernos buscaron el castigo para los responsables apelando a la diplomacia esperando que la Reina Victoria pusiera un fin a estos atentados contra la soberanía de las naciones centroamericanas.
La principal motivación británica para su incursión en San Juan del Norte y su apoyo al "Rey Mosco" era asegurar el control sobre la desembocadura del río San Juan, que era visto como la ruta más viable para la construcción de un canal interoceánico. En ese momento, la idea de un canal a través de Centroamérica ya era de gran interés para las potencias mundiales.
El control británico sobre San Juan del Norte, llevó a un cambio de nombre del pueblo a "Greytown" (también escrito "Graytown" en algunos documentos).
Este nombre fue adoptado en honor a Charles Grey, quien fue gobernador de Jamaica y, por extensión, tenía jurisdicción sobre Belice y la Costa de Mosquitos en ese momento.
Estos hechos indignaron a los estados centroamericanos que en una única voz protestaron por tales arbitrariedades, Juan José Morales siendo de los más entregados defensores de la soberanía de las naciones centroamericanas.
Documentos destacados Respuesta a Macdonald (Carta del 10 de noviembre de 1841):
Apoyo a la misión diplomática de Alejandro Marure (1842): Honduras respaldó el envío de un representante a Londres para exigir reparaciones.
Véase apartado de "Intercambio de Correspondencia".
Repercusiones del conflicto Este conflicto duró por décadas después de su inicio y con los cambios de gobiernos centroamericanos, y las presiones extranjeras los territorios que se disputaron siguieron siendo reclamados por sus respectivos países, aunque en gran medida manejados extraoficialmente como posesiones británicas hasta que los acuerdos con EUA a mitades del terminaron de resolver estas disputas territoriales en gran medida.
Juan José Morales muere en medio de estas batallas diplomáticas en 1847 por lo que él nunca llegó a ver la resolución favorable a Honduras en su vida.
Decreto de amnistía En 1842, impulsó un decreto de amnistía para personas expulsadas durante el periodo morazanista, entre ellas comunidades afrodescendientes que habían apoyado propuestas políticas contrarias al régimen anterior, como el intento de re-anexión a España de 1831-1832 también llamado Plan Restaurador impulsado por Vicente Domínguez. Este decreto les permitió regresar a zonas como Omoa y Trujillo.Archivo Nacional de Honduras. Fondo Republicano. Caja No.4. Año 1842
División territorial En 1843, como jefe político de Comayagua, propuso la separación del distrito de Goascorán y su anexión al departamento de Choluteca, y los pueblos de Curaren, Alubaren y Reytoca anexados al distrito de Nacaome sentando precedentes para la posterior creación del departamento de Valle.Archivo Nacional de Honduras, Cartas de correspondencia departamental de Comayagua. Años 1841 a 1845
Tributación en San Pedro de Usula En 1843, en calidad de alcalde, elaboró el "Plan de Propios y Arbitrios de San Pedro de Usula", el cual estableció impuestos municipales como forma de financiamiento local. Se incluían tributos por venta de ganado, bebidas alcohólicas y otras actividades comerciales.
Batalla de Nacaome En 1844 los cambios de legislación de tendencia liberal del Presidente Francisco Ferrera en Honduras le habían traído el descontento de las poblaciones indígenas que en el periodo del Imperio Español había gozado de privilegios, entre esos privilegios era su excepción del pago de impuestos; Los Indios de Texiguat no vieron con buenos ojos estos cambios que ellos esperaban que no se dieran con un gobierno que se perfilaba como conservador frente al de Morazán, por lo que se rebelaron y protestaron, y a su vez pidieron ayuda a los enemigos de Ferrera quienes se encontraban en Nicaragua y que estaban ya en comunicaciones con el gobierno de ese país. El gobierno de Nicaragua no estaba muy contento con el de Ferrera en Honduras y veían una oportunidad de derrocarlo y poner un gobierno civil de su agrado ya que alegaban que Costa Rica no accedía a la Confederación Centroamericana por que los demás estados estaban plagados de líderes militares autoritarios. En el ínterin El Salvador justo había iniciado un conflicto militar con Guatemala, esto activaba una cláusula del Pacto de Chinandega —por el cual se había establecido la Confederación de Centroamérica entre El Salvador, Honduras y Nicaragua—, y según esta cláusula si un estado externo atacaba a uno de los gobiernos confederados los otros dos debían ir a defenderlo, sin embargo esto le abría las puertas Nicaragua de injerir en Honduras y El Salvador y de paso buscar derrotar a Guatemala. Esto ponía entre la espada y la pared al gobierno de Ferrera que se veía amenazado por la posible alianza de los Texiguat con Nicaragua en contra de su gobierno en Honduras.