Vito Zoppellari Quiles (Elche, 2000), más conocido como Vito Quiles, es una personalidad de internet y activista político español de extrema derecha conocido por su actividad en redes sociales y por la difusión de bulos. Ha sido calificado por distintos medios de agitador.

Adquirió notoriedad por sus entrevistas callejeras para redes sociales y, posteriormente como corresponsal de EDA TV en el Congreso de los Diputados.

En 2024 fue nombrado responsable de comunicación del partido de Alvise Pérez, Se Acabó la Fiesta (SALF), e integró, en la posición 57, su lista electoral para las elecciones al Parlamento Europeo de 2024.

Biografía Formación y primeros años Quiles nació en Elche en el año 2000, hijo de padre italiano y madre española. Su padre ejerció como empresario, llegando a ser administrador único de seis sociedades, aunque a mediados de 2025 todas se encontraban en cierre de hoja registral. Su madre heredó, junto a sus cuatro hermanas, la empresa de fabricación de calzado Balchini S.L. fundada por el padre de ésta.

Tras cursar el bachillerato en un colegio de su ciudad natal inició estudios de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, que no terminó.

Desde sus primeros años como universitario mostró interés por la política y la comunicación digital.

Carrera profesional Durante la pandemia de COVID-19 inició su actividad profesional como reportero de EDA TV, medio fundado por el periodista Javier Negre. Desde esta plataforma, Quiles comenzó a cubrir la actualidad política, particularmente desde el Congreso de los Diputados, transmitiendo sus encuentros y preguntas a políticos a través de sus redes sociales.Fue nombrado responsable de comunicación de Se Acabó la Fiesta, la agrupación de electores liderada por Alvise Pérez, e integró la lista en las elecciones al Parlamento Europeo de 2024 como número 57.

El 11 de mayo de 2026, anunció el lanzamiento de Combativos, que describió como «una plataforma de contenidos informativos no habituales y de relevancia» que «nace porque hay un espacio en la derecha mediática que no está cubierto por los medios actuales». Explicó que publicará información sobre sus actividades diarias así como entrevistas a invitados destacados en sintonía con su actividad política y mediática.

Activismo político Quiles ha participado en diversas concentraciones y protestas políticas, algunas de ellas frente a sedes de partidos como el PSOE o el Congreso de los Diputados. Fue detenido en 2023 durante una manifestación no autorizada en la calle de Ferraz por empujar a un agente que formaba parte del cordón de seguridad de la misma.

Gira «España combativa» En octubre de 2025 inició una gira universitaria por España inspirada en el modelo del activista estadounidense Charlie Kirk a la que llamó «España combativa». Según Quiles, la iniciativa busca defender la libertad de pensamiento y romper con el monopolio ideológico en los campus públicos. Se esperaba que la gira contara con paradas en trece universidades y que culminase en diciembre en Buenos Aires.

El 16 de octubre tuvo lugar la primera parada programada de la gira, en la Universidad Autónoma de Barcelona. Sin embargo, el acto no llegó a tener lugar porque Quiles no fue admitido en el recinto, según la UAB, por no tener autorización, algo que ya se le había comunicado. Además, la Plataforma Antifascista y el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) organizaron una manifestación en contra de la actividad. Según la UAB, recibieron dos solicitudes de actos de la asociación S'ha Acabat! para esta fecha, ninguna de las cuales mencionaba a Quiles.El 20 de octubre, las tres universidades andaluzas de la gira, la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en Sevilla, la Universidad de Granada (UGR) y la Universidad de Málaga (UMA), dieron un comunicado oficial en el que informaban que Quiles no había solicitado ningún acto en dichas universidades, al contrario de lo que este había anunciado. Posteriormente dos de ellas afirmaron que había intentado conseguir esta autorización a través de terceros.

El 22 de octubre se le impidió el acceso a la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada. Según el rector, no se solicitó de forma formal la asistencia de Quiles y por lo tanto, no tenía autorización para realizar ningún acto. Sin embargo, Quiles asistió con un megáfono, y proclamó consignas subido a hombros de otra persona. El cordón policial separó una doble manifestación, a la que asistieron cientos de personas, tanto partidarias como protestantes de la gira. La Subdelegación del Gobierno en Granada informó de que se le comunicó la manifestación en contra de Quiles, pero no la convocatoria del activista. Al día siguiente tuvo lugar una nueva doble manifestación en el campus de la Universidad Pablo de Olavide, como sucedería después en Málaga, donde se registraron consignas franquistas entre los manifestantes partidarios de la convocatoria. En los días siguientes se sucedieron sucesos similares en la Universidad de Valencia y la Universidad de Alicante, en las que una vez más no se había solicitado autorización. Posteriormente se canceló su acto en el Casino Primitivo de Albacete, del que se desmarcó la asociación convocante, y en la Universidad de Navarra, por falta de autorización. En esta última, a pesar de no suceder el acto, se produjeron movilizaciones y disturbios, en anticipación de los cuales la universidad había cancelado las clases por motivos de seguridad. La manifestación en contra, convocada por la Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), convocó a centenares de personas. Tras ello, Quiles canceló su gira de forma temporal.

El 3 de noviembre tuvo lugar su primera parada en Madrid, en el campus de Somosaguas de la Universidad Complutense, que anunció que el acto no contaba con autorización. Aunque tras la manifestación doble no hubo disturbios, después de él jóvenes ultraderechistas se colaron en la facultad y realizaron actos vandálicos con simbología fascista. Finalmente, el día siguiente Quiles acudió a Las Palmas de Gran Canaria y dio un acto no autorizado en la Plaza de España, que tuvo también una contramanifestación.

Participación en campañas electorales y otras acciones En febrero de 2026 participó en el cierre de campaña del PP en las elecciones a las Cortes de Aragón.

En mayo de 2026 participó junto a activistas de Revuelta en un intento de boicot al acto de Facua "Frenar a la extrema derecha", en el que participaban Sarah Santaolalla, Óscar Puente, Rubén Sánchez y Pablo Iglesias, profieriendo consignas contra los inmigrantes.

Controversias y críticas A lo largo de su carrera, Vito Quiles ha recibido críticas por parte de algunos periodistas y representantes políticos, quienes cuestionan su estilo confrontativo y su cercanía a posturas de la extrema derecha española. Según estos sectores, Quiles presenta planteamientos ideológicos afines a la ultraderecha bajo el formato de «preguntas incómodas» en sus intervenciones públicas y coberturas informativas.

Según medios como La Vanguardia, o asociaciones de verificación de hechos como Verificat, los temas que trata Quiles suelen basarse en noticias falsas y desinformación. Según la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), el principal medio con el que colabora, EDA TV, es culpable de infringir el código deontológico y de publicar noticias falsas sin fundamento. Según estos medios, el modus operandi de Quiles se basa en realizar preguntas largas cargadas de premisas que él establece como verdaderas, aunque no se hayan demostrado, a las que muchos políticos no responden, llevando su discurso a la desconfianza en las instituciones y otros medios.

Expulsión como periodista del Congreso En junio de 2024 la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP) pidió que se le retirase la acreditación de periodista parlamentario al ser candidato de un partido político, SALF.

El 22 de julio de 2025 el Congreso de los Diputados aprobó con los votos favorables de PSOE, Sumar, ERC, Bildu, Junts y PNV un código de conducta para las personas acreditadas como periodistas en la Cámara. La norma introdujo la posibilidad de imponer sanciones e incluso retirar la acreditación a profesionales que, según el criterio del Consejo Consultivo de Comunicación Parlamentaria, vulneren principios de respeto institucional o utilicen su posición con fines partidistas. En ese contexto, la Mesa del Congreso consideró que Quiles, en su condición de reportero acreditado, había mantenido de forma reiterada una actitud provocadora hacia distintos representantes políticos. Entre los comportamientos señalados se mencionaron interrupciones a diputados, preguntas formuladas en tono considerado agresivo, el uso de material grabado en dependencias parlamentarias con finalidad política y grabaciones en lugares no autorizados. Quiles calificó la medida como un «acto de censura política». La decisión generó reacciones políticas diversas. Vox y otros sectores conservadores denunciaron lo que consideraron un «atentado contra la libertad de prensa» y acusaron al Gobierno de promover la censura. El Partido Popular, aunque crítico con el procedimiento, expresó una posición más moderada y mostró su desacuerdo con una eventual retirada de la acreditación. Por su parte, representantes de los partidos que apoyaron la reforma defendieron la medida como necesaria para preservar el respeto institucional en la Cámara y evitar, a su juicio, la instrumentalización de la actividad periodística con fines partidistas.

El 13 de mayo de 2026, tanto a él como a Bertrand Ndongo se les aplicó una suspensión cautelar de sus acreditaciones de prensa con el fin de «proteger los derechos de los diputados y representantes de los medios de comunicación ante la reiteración de altercados y notable deterioro de la convivencia». Añadiendo que su conducta era un «desprecio por la libertad de expresión de las diputadas» y constituían una «verdadera amenaza al funcionamiento del Congreso y un ataque al Estado social y democrático de derecho que establece la Constitución». Ese mismo día se tramitaron cuatro nuevos informes sobre Vito Quiles por «episodios de intolerable nivel de violencia verbal, e incluso de ataques físicos a diputadas de esta cámara». La FAPE emitió un comunicado respaldando esta decisión, afirmando que «[sus actuaciones] nada tienen que ver con el periodismo y perturban la convivencia democrática».El Congreso posteriormente ratificó la retirada de su acreditación de prensa por tres meses.

El 14 de julio del mismo año, recibió una segunda sanción por la que se le volvió a retirar la acreditación por otro mes.

Finalmente le fue retirada de manera definitiva el 22 de septiembre de ese mismo año, al considerarse que infringió las normas del reglamento gravemente en cinco ocasiones. La decisión fue votada en la Mesa del Congreso de los Diputados con los votos a favor del PSOE y Sumar y la abstención del Partido Popular.

Críticas a «España combativa» ElDiario.es afirmó que la gira «España combativa» se basa en la fórmula de anunciar su presencia en una universidad, a la que no pide permiso o sí lo hace y se le niega, y al presentarse en la institución y no permitirse su entrada, hablar de la supuesta «censura» que se le está haciendo. Rafael Domingo Osle, catedrático de la UNAV, apoyó la decisión del rectorado de no autorizar el acto de Quiles en esta universidad, al tratarse de un acto político y no académico.