La parroquia de San Miguel, de Pamplona, tiene su sede en la iglesia del mismo título, situada en la plaza de la Cruz en el Segundo Ensanche de la ciudad. El obispo de Pamplona, Marcelino Olaechea Loizaga, la erigiö el 7 de marzo de 1940,Esta es la fecha del decreto de erección; aunque la ejecución del decreto se llevó a cabo el 1 de mayo de ese mismo año, por lo que en la bibliografía es frecuente indicar que la parroquia se erigió en esta última fecha. al mismo tiempo que la parroquia de San Francisco Javier; encomendándoles la atención pastoral de los fieles que comenzaban a habitar las viviendas que se iban construyendo en la segunda fase de este ensanche.

Hasta 1954 no pudo contar la parroquia con un templo propio, que fue proyectado por los arquitectos José Yarnoz y Víctor Eusa. Dispone de tres naves de cuatro tramos, más crucero que se ajusta al ancho de las tres naves y cabecera recta. La nave central se cubre con bóveda de medio cañón, las laterales con bóvedas de arista, y el crucero con una cúpula sobre pechinas. Al brazo del crucero en el lado del evangelio se adosa una capilla cubierta con una cúpula. En la pared del presbiterio destaca un gran retablo herreriano que estuvo en la catedral de Pamplona.

La parroquia La ejecución del Segundo Ensanche de la ciudad supuso, al mismo tiempo, un desahogo y una ampliación de la población de Pamplona. En la década de 1930 la construcción de las casas previstas en su primera fase, iniciada en 1920, estaba prácticamente concluida, y se iniciaba la segunda fase que completaría todo el ámbito proyectado para el ensanche. Hasta ese momento el obispado había encomendado la atención a las parroquias de San Nicolás y San Agustín. Pero, la extensión de la ciudad aconsejaba la creación de nuevas parroquias, tal como hizo el obispo de Pamplona, Marcelino Olaechea Loizaga, el 7 de marzo de 1940, erigiendo las de San Miguel y de San Francico Javier. El término encomendado quedaba limitado al norte por las calles Arrieta, plaza Príncipe de Viana y Conde Oliveto, al oeste por Yanguas y Miranda, y al sur y este por el límite del término municipal. Por lo demás, la avenida Carlos III, separaba el área correspondiente a cada parroquia: al este la de San Francisco Javier, al oeste la de San Miguel.

Los cultos de esta nueva parroquia comenzaron el siguiente 1 de mayo en la iglesia de la Milagrosa, de los Paules. Enseguida se realizaron las gestiones para disponer de un local propio, aunque fuese provisional, y el 20 de septiembre de 1941 se comenzaron a utilizar unos bajos,Planta baja de los edificios de viviendas, destinada a usos no residenciales. adaptados para este uso por Víctor Eusa, en la calle Navarro Villoslada, 2 y 4. Para la construcción de la iglesia parroquial se adquirieron unos terrenos en la plaza de la Cruz, todavía sin urbanizar, y el proyecto del templo se encargó a los arquitectos José Yarnoz y Víctor Eusa. La iglesia se concibió en función de un antiguo retablo de la catedral. El 29 de junio de 1950 se bendijo y colocó la primera piedra del templo por el obispo, Enrique Delgado Gómez, que el 13 de mayo de 1954 pudo ya bendecir el templo, inaugurado el día siguiente con una solemne misa pontifical. No obstante, hasta el 8 de mayo de 1959 no fue consagrada la iglesia.

La construcción del Segundo Ensanche que había propiciado la erección de la parroquia de San Miguel, fue también motivo de una reducción de su término. El 23 de abril de 1951 el obispo, Enrique Delgado Gómez, emite un decreto por el que es erigida, entre otras cuatro parroquias, la de Cristo Rey, que recibe como término la zona del Segundo Ensanche situada al sur de la calle Cartillo de MayaEsta calle en 1951 se denominaba Mártires de la Patria. y avenida de Galicia. Ambas vías suponen, por tanto a partir de esa fecha el límite sur de la parroquia de San Miguel.

El templo Proyectado por José Yarnoz y Víctor Eusa, en abril de 1950, las trazas del templo responden al retablo que estuvo en la catedral de Pamplona, y que la Diputación Foral de Navarra cedió para ese fin, Se ha señalado que el proyecto sigue el modelo de una iglesia vignolesca, dotándola de tres naves de cuatro tramos, con un crucero que no destaca en planta, y cabecera recta. La nave mayor se articula con pilastras, sobre las que corre una doble cornisa; sobre los arcos de medio punto que separan la nave central de las laterales, se abren los balcones de una tribuna cerrada situada sobre estas naves. La central queda cubierta por una bóveda de medio cañón dividida por arcos fajones, abriéndose en cada uno de los tramos unos reducidos lunetos que acogen las correspondientes ventanas. De modo similar se cubren los brazos del crucero, mientras que las naves laterales están resueltas mediante bóvedas de arista. Sobre el crucero se dispone una cúpula sobre pechinas, con una linterna en su cima. Pinturas de Ramón Stolz decoran la cúpula, con el triunfo de San Miguel contra los demonios, y representaciones de los cuatro evangelistas en las pechinas. Al brazo del crucero del lado del evangelio se adosa una capilla dedicada a la Virgen de Fátima; es de planta ochavadaEs la forma que en que queda transformado un cuadrado cuando se eliminan sus cuatro vértices mediante rectas perpendiculares a la diagonal. Resulta así un polígono de ocho lados, con todos los ángulos iguales. y queda cubierta con una cúpula similar a la del crucero, aunque de menor tamaño. El baptisterio se sitúa a los pies del templo, en el lado de la epístola. La iglesia dispone también de un coro alto, situado a los pies del templo, con un órgano construido en los talleres de Organería Española.

El exterior es de ladrillo rojo, con sillares de arenisca de Pitillas en las esquinas y enmarcado de los huecos. Opta así por una factura alejada del clasicismmo del interior del templo, con formas hispanas de sabor herreriano. La fachada principal presenta un paramento central con un frontón, entre dos torres rematadas por chapiteles. En el centro se abre un arco de medio punto que da acceso un amplio zaguán, a modo de nártex; en el se sitúa una segunda portada con un hueco recto sobre el que vuela, apoyado en dos ménsulas, un frontón curvo partido que acoge una hornacina con una escultura de San Miguel, obra de Antonio Martínez Penella. En la fachada lateral, en correspondencia con el brazo del crucero se abre una portada enmarcada con dobles pilastras y un potente arquitrabe liso sobre el que vuela la cornisa; un óculo sobre la portada proporciona iluminación natural al crucero.

Retablo izquierda|318x318px El retablo que preside la iglesia procede de la catedral de Pamplona, fue encargado por su obispo, Antonio Zapata, en 1597 al platero Velázquez de Medrano; su traza muestra semejanzas con la del retablo de la capilla mayor de El Escorial, que posiblemente tomó como modelo; por lo demás guarda correspondencia con el templete para la exposición del Santísimo que había realizado para la catedral el mismo platero. Las esculturas y relieves del retablo se encargaron al navarro Pedro González de San Pedro. Este retablo presidió el altar mayor de la catedral, hasta el año 1943, en que fue desmontado dentro de una remodelación del interior de la catedral, y vendido a la Diputación Foral de Navarra, que más adelante lo cedió para la proyectada iglesia de San Miguel. Aunque esta iglesia se proyectó previendo la colocación de este retablo, al montarlo en la pared del presbiterio se comprobó que no cabía, lo que obligó a hacer algunas reformas, entre ellas prescindir del sotobanco.

El retablo, con una traza ochavada;Es decir, la planta recta se quiebra en las esquinas formando un ángulo de 45º: cfr. queda montado sobre un banco no muy alto, y sobre él tres cuerpos y un ático. Los dos cuerpos inferiores se dividen en cinco calles, que pasan a tres en el tercer cuerpo, y a una única caja en el ático. Se produce una superposición de órdenes: jónico en el primer cuerpo, y corintio en los dos superiores. Salvo el arco de medio punto que alberga el templete ostensorio, las columnas pareadas que enmarcan cada cuadro soportan un entablamento arquitrabado continuo, no interrumpido por frontones. En el banco se sitúan tableros rectangulares con escenas de la Pasión; el primer cuerpo muestra esculturas de bulto de San Pedro y San Pablo una escena en relieve que representa la imposición de la casulla a San Ildefonso y otro tema toledano.

El segundo cuerpo está dedicado a la Virgen con la Asunción-coronación de la Virgen, la Anunciación y el Nacimiento de Jesús; escenas flanqueadas con esculturas de dos obispos, posiblemente San Agustín y San Fermín. El tercer cuerpo en el centro contenía una escultura de San Pedro en cátedra, que se conserva en el museo de Navarra, y que ha sido sustituida por una imagen de San Miguel arcángel; a los lados Moisés y otro profeta, simbolizan la Antigua y Nueva Ley. En el ático, como es frecuente en los retablos, se sitúa un Calvario.

Véase también

Parroquias de Pamplona Pamplona Segundo Ensanche de Pamplona

Notas

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

Miguel Categoría:Iglesias de Navarra del siglo XX