LaVar Christopher Ball es un empresario estadounidense. Es el cofundador y director ejecutivo de la marca de ropa deportiva Big Baller Brand, así como el fundador de la Junior Basketball Association (JBA), que ya no está activa. Es el padre de dos jugadores de la NBA: el base de los Cleveland Cavaliers, Lonzo Ball, y el base de los Minnesota Timberwolves, LaMelo Ball. Su hijo mediano, LiAngelo Ball, es rapero bajo el nombre artístico de «GELO».

Ball jugó al baloncesto y al fútbol americano mientras estudiaba en Canoga Park High School, jugando al baloncesto para la Universidad Oeste de Los Ángeles, la Universidad Estatal de Washington y la Universidad Estatal de California. También jugó al fútbol americano en la Universidad de Long Beach City una temporada. Tuvo una corta carrera profesional como ala cerrada con los London Monarchs en la NFL Europa, donde obtuvo un total de 28 yardas de retorno y cero recepciones. Fue miembro del equipo de prácticas para los New York Jets y los Carolina Panthers en 1995, pero no llegó a jugar ningún partido oficial en la Liga Profesional de Fútbol Americano.

Tras una serie de declaraciones atrevidas en 2017, Ball comenzó a aparecer en los titulares del mundo del deporte. Sus declaraciones afirmaban que su hijo Lonzo era mejor que Stephen Curry y que podría ganarle a Michael Jordan en un uno contra uno en baloncesto. Fue sujeto a críticas y halagos mientras continuó haciendo este tipo de comentarios, algunos incluyendo a su marca, Big Baller Brand. Ball ha aparecido en múltiples ocasiones en la televisión nacional y ha sido el centro de atención de los principales medios deportivos. También ha estado en el punto de mira por criticar los equipos de sus hijos, especialmente el trato de Los Angeles Lakers hacia Lonzo, así como su discusión con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cuando LiAngelo fue arrestado en China por hurto.

Primeros años y carrera de baloncesto universitaria LaVar Ball nació el 23 de octubre de 1967 en el Sur de Los Ángeles. Es hijo de Anderson y Maria Ball. Es el hijo mediano de su familia. Tiene cuatro hermanos: LaFrance, LaValle, LaRenzo y LaShon, así como dos otras hermanas. Ball asistió al Canoga Park High School en Canoga Park, Los Ángeles, donde destacó como quarterback en el equipo de fútbol americano y como ala-pívot en baloncesto. En la universidad medía 1,93 y pesaba 113 kg Aparte del deporte, Ball se graduó en justicia criminal en la universidad y quería trabajar en el Servicio de Marshals de Estados Unidos. De joven, su jugador de baloncesto preferido era Charles Barkley.

Ball comenzó a jugar baloncesto universitario en la Universidad Oeste de Los Ángeles, para la Western State Conference, en la temporada 1985-1986. Durante su primera temporada, Ball obtuvo un total de 316 rebotes, rompiendo el récord de la universidad. En el primer partido de la temporada de 1986, anotó 33 puntos y 18 rebotes contra la Universidad de Porterville. En la temporada 1986-1987, anotó una media de 22,2 puntos y 12 rebotes. Ball fue transferido a la División I de la NCAA para el Washington State, convirtiéndose en titular. En los 26 partidos con los Cougars marcó una media de 2,2 puntos, 2,3 rebotes y 1 asistencia por partido. Tras una temporada, fue transferido de nuevo a la Universidad Estatal de California, que jugaba en la División II de la NCAA. Allí jugó con tres de sus cuatro hermanos. Durante la temporada 1989-1990, Ball anotó una media de 15,8 puntos y 8,9 rebotes, pasando a formar parte del primer equipo de la California Collegiate Athletic Association.

Carrera profesional de fútbol americano Tras la universidad, Ball fue invitado a probar el fútbol americano, dedicándose a ello un tiempo más tarde. Tras terminar su carrera de baloncesto universitario, jugó un año al fútbol americano en la Universidad de Long Beach City como ala cerrada. El 1 de mayo de 1994, Ball firmó un contrato con los New York Jets, de la Liga Profesional de Fútbol Americano (NFL) como ala defensiva.

Ball volvió a los Jets el 7 de marzo de 1995 como ala cerrada y fue enviado a los London Monarchs, en la NFL Europa ese mismo año. En la temporada de 1995, Ball obtuvo cero recepciones, pero tuvo 28 yardas de retorno. Según su compañero de equipo, Kenny McEntyre, Ball era «una basura».

Durante su carrera en la NFL, Ball también fue parte de los equipos de prácticas para los Jets y los Carolina Panthers, quedándose con este último hasta noviembre de 1995, pero sin jugar debido a una lesión. Su carrera en el fútbol americano terminó tras dicha lesión, retirándose para ser entrenador personal en California.

En los medios

Comparaciones de atletas y declaraciones Aunque LaVar no tenía mucha atención pública a principio de 2016, sus hijos le dieron una plataforma mediática que empezó a usar cada vez más, empezando a finales de año. En julio de 2015, Ball y sus hijos aparecieron en distintos titulares cuando Gary Parrish, de CBS Sports, publicó un reportaje sobre la familia Ball. En marzo de 2016, en una entrevista con MaxPreps, LaVar comenzó a mostrar su personalidad confiada al público. Cuando le preguntaron cómo jugaba su hijo Lonzo, lo describió como «Magic (Johnson) con sudadera» La familia empezó a hacerse cada vez más popular después de salir en la revista SLAM, en la portada de agosto de 2016 Al mismo tiempo, Ball iba haciéndose popular por sus comentarios sobre sus hijos, como el que hizo el 26 de noviembre de 2016, cuando aseguró que la Universidad de California, en donde jugaba Lonzo, ganaría el Torneo de la División I de Baloncesto Masculino de la NCAA de 2017 El 14 de diciembre, Ball predijo que sus tres hijos entrarían al Draft de la NBA tan sólo un año después de empezar el baloncesto universitario.

Muchos de los comentarios excéntricos de Ball mencionaban a jugadores famosos de baloncesto. A principios de marzo de 2017, dijo que Lonzo era mejor que Stephen Curry, el MVP de la NBA en 2015 y 2016. El jugador con más puntos de la historia de UCLA, Don MacLean, dijo que estos comentarios eran «intolerables», por lo que muchos periodistas empezaron a ridiculizar a Ball por ellos. Ball también ha dicho públicamente que cree que su hijo es «el mejor jugador del mundo», comparándolo con LeBron James y Russell Westbrook. Kyle Boone, periodista para CBS Sports, respondió diciendo: «No hay forma en el mundo en el que ahora mismo Lonzo Ball vaya a derrotar a LeBron o a Westbrook en ninguna parte del baloncesto»

El 13 de marzo de 2017, Ball dijo en una entrevista con Josh Peter, de USA Today: «En mi apogeo, habría matado a Michael Jordan en un uno contra uno», afirmando que Jordan podría hacerle una falta si saltase, y que Jordan no le pararía en un uno contra uno porque era más lento que él. Ball fue objeto de burlas por estos comentarios, teniendo en cuenta su media de 2,2 puntos por partido cuando jugaba en Washington State Sus comentarios comparándose con Michael Jordan causaron mucho revuelo en la prensa. Tras sus afirmaciones, apareció en el programa de ESPN, First Take, en el que discutió con Stephen A. Smith sobre sus comentarios sobre Jordan. Para marzo de 2020, este fragmento de vídeo tenía un total de 6 millones de visualizaciones.

En junio de 2018, Ball mencionó que también podría competir contra Kobe Bryant en un uno contra uno, pero admitió que ganaría gracias a la lesión que se hizo Kobe en 2016. En 2020, Ball dijo en el pódcast de Shannon Sharpe, Club Shay Shay, que jugaría un uno contra uno contra Jordan por 200 millones de dólares. El 3 de diciembre de ese mismo año, Bleacher Report subió un vídeo de LaVar Ball jugando contra Michael Jordan de manera simulada en el NBA 2K21. Esta simulación mostraba que Jordan habría ganado a Ball 22-3, con una ventaja de 12 puntos durante todo el partido.

Discusión con el presidente Donald Trump El 7 de noviembre de 2017, unos días antes de que UCLA comenzase su temporada 2017-18 en Shanghái, China, LiAngelo Ball y sus compañeros Cody Riley y Jalen Hill fueron arrestados por hurto en un centro comercial cerca de su hotel en Hangzhou. Los jugadores fueron acusados de robar unas gafas de sol de la tienda de Louis Vuitton Aunque LiAngelo se enfrentó a una multa y a una condena de entre tres y diez años en prisión si era declarado culpable, LaVar minimizó en gran medida la situación. Tras una supuesta petición del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y su administración, que justo estaba en un viaje de doce días de visita por Asia, los jugadores fueron liberados.

Luego, el 15 de noviembre, Trump tuiteó: «¿Creéis que los jugadores del equipo de baloncesto de UCLA le darán las gracias al presidente Trump? ¡Casi se pasan 10 años en la cárcel!». Según una línea temporal que publicó ESPN, las autoridades chinas ya habían retirado los cargos cinco días antes de que Trump se involucrase.

El 17 de noviembre, LaVar respondió a Trump: «¿Quién? ¿Para qué estuvo ahí? No me digas nada. Todo el mundo quiere hacerlo parecer como si él me hubiese ayudado en algo». Dos días después, Trump respondió mediante una serie de tuits, calificando a Ball de «muy desagradecido» y diciendo que «debería haberlos dejado en la cárcel». El 20 de noviembre, Ball hizo una entrevista de veinte minutos con Chris Cuomo para la CNN, en la que siguió negándose a agradecer a Trump. Los días siguientes, Trump reafirmó su posición sobre la liberación de los jugadores de UCLA, afirmando que Ball era «una versión pobre de Don King» y que era «un tonto desagradecido».

Entremedias de esta discusión, LiAngelo y sus compañeros—suspendidos de manera indefinida por la UCLA—, agradecieron públicamente a Trump. La decisión causó la retirada de LiAngelo del programa de baloncesto de la UCLA, siguiendo la petición de LaVar.

El 3 de marzo de 2018, tras el reporte de ESPN confirmando que Trump no tuvo nada que ver en el incidente, Ball escribió en su cuenta de Twitter: «¿Gracias de nuevo por qué @realDonaldTrump?». Ball también mencionó que si tenía que agradecer a alguien sería al presidente chino, porque según él Trump se estaba intentando aprovechar de la familia Ball.

Tras el tuit del presidente Trump sobre LeBron James y su entrevista en CNN el 5 de agosto de 2018, Ball dijo a unos reporteros de TMZ que el presidente «era racista y que todos lo saben. No es un secreto». También animó a sus hijos a tomar una posición política en caso de que fuese necesario, a que vivan sus vidas al máximo, que tengan pasión por el deporte del baloncesto y que amen a todos los que les traten bien. Sin embargo, el 25 de febrero de 2019, mientras hablaba de la relación de los Estados Unidos con China, el presidente Trump reafirmó su postura en la situación de LiAngelo y los otros dos jugadores, afirmando que conversó con Xi Jinping sobre los jugadores, y que el asesor de LaVar no llegó a nada en sus conversaciones. Ball más tarde dijo que no iba a votar por Trump en las elecciones de 2020. Después de que Trump perdiese las Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2020, LaVar sugirió que Trump perdió debido a su disputa pública.

Críticas al entrenador de los Lakers