Gian Giacomo Médici (25 de enero de 1498 – 8 de noviembre de 1555), marqués de Marignano, fue un condotiero milanés. Militó para Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico durante las guerras italianas. En España fue conocido como Juan Jacobo de Médicis.
Médici pasó de bandido a mercenario y de mercenario a general imperial. Infame por su temperamento cruel, que le granjeó algunos fracasos, fue sin embargo un líder y táctico de gran éxito, diestro en la guerra móvil. Comandó los recién fundados tercios en el norte de Italia, venciendo en la monumental batalla de Marciano en 1554 y logrando la desaparición de la república de Siena, aliada de Francia. Después de su muerte, su hermano Giovanni Angelo ascendió al papado bajo el nombre de Pío IV.
Biografía Era hijo primogénito de Bernardino de la casa Médici de Melegnano. Su madre fue Cecilia Serbelloni, y su hermano fue Giovanni Angelo Médici, que se convertiría en Papa en 1559.Parco-san-marco.com No estaban emparentados con los Médici de Florencia, aunque éstos más tarde les llamarían parientes por razón de prestigio.
Apodado Il Medeghino ("el pequeño Médici") por su baja estatura, Gian Giacomo era primero de catorce hermanos en una familia de economía modesta pese a sus orígenes patricios, por lo que su apellido no le salvó de ser desterrado de Milán a los dieciséis años tras matar en un lance de honor a otro joven, Paolo Pagnano. Inclinado a la guerra, formó un grupo de mercenarios con base en el lago de Como que entró al servicio de Carlos I. También tuvo como aliado político a Girolamo Morone, canciller del clan milanés de los Sforza.
Guerra italiana de 1521-1526 Ayudó a Carlos reinstaurar en el ducado a Francisco II Sforza, participando a las órdenes de Prospero Colonna en la batalla de Vaprio d'Adda que concluyó con el retorno tanto de Sforza como del mismo Giacomo a Milán. Poco después participó en la toma de Iseo, el último bastión enemigo, que estaba regido por el francófilo Gian Giacomo Trivulzio. Con ello se expulsó a los franceses de Italia hasta la siguiente fase de la guerra, cuando regresaran encabezados por el rey Francisco I.Cereceda, tomo I, p.34
Él y los suyos pasaron a ser la guardia personal del duque, y sus servicios, que incluyeron el asesinato del enemigo político Ettore Visconti, le granjearon tierras en Musso y Lecco. Tuvo así su residencia en el castillo de Musso, junto al lago en el que rehízo su carrera, formando allí un verdadero señorío de la guerra de enorme crueldad.
La leyenda dice que el duque y Morone en realidad pensaban eliminar a Giacomo para atar cabos y que le entregaron una carta cifrada en el que requerían a los castellanos que le asesinasen, pero que Giacomo presintió sus intenciones y cambió la carta por una falsificada en la que se le entregaba el castillo como se le había prometido. Otros creen que Giacomo simplemente compró el castillo después de que fuera ocupado por los españoles de manos de Gian Giacomo Trivulzio en 1523.
Guerra de la Liga de Cognac Cuando Girolamo Morone fue arrestado por los españoles por conspiración tras la batalla de Pavía de 1525, el duque entregó Milán a Antonio de Leyva para expresar su inocencia y su apoyo a Carlos, pero Giacomo no le siguió, y en su lugar se echó al monte. En junio de 1526 era parte de la Liga de Cognac contra los españoles, representando a los Sforza, ahora enfrentados a Carlos, al lado del ejército veneciano de Francisco Maria della Rovere y el papal de Francesco Guicciardini.Cereceda, tomo I, página 153 La fama de sus engaños obligaron al imperial Antonio de Leyva a retirarse de Marignano para proteger Milán, pero un veloz ataque de Leyva derrotó a Gian Giacomo en Carate.Cereceda, tomo I, página 181-182 En noviembre de 1527 sitió Lecco, que estaba bajo conrol español, echando barcas artilladas al lago para impedir el socorro, aunque fue de nuevo frustrado por Leyva.Cereceda, tomo I, página 198-200
El año siguiente los hombres de Leyva capturaron y ejecutaron a su primo Pietro Maria Médici, en venganza por un agravio similar con otro español. Viendo que no podía resistir en aquellas posiciones, embarcó a su gente en el lago y huyó a Musso, cubriendo su huida con artillería. En aquel momento, Médici decidió cambiar de bando y solicitó la intercesión de su hermano el cardenal Giovanni Angelo, jurando ponerse al servicio de Carlos V si le hacían feudatario imperial como marqués de Lecco y conde de Musso. Al ser muy conveniente para las desgastadas fuerzas españolas, y bajo insistencia por carta de Girolamo Morone, Leyva se lo concedió. Gian Giacomo fue así intitulado el 13 de abril.Cereceda, tomo I, página 220-225
Tras el fin de la guerra en 1530, viéndose liberado de su servicio a Francesco Sforza y bajo un patrono infinitamente más poderoso, Médici decidió enfrentarse directamente con el duque de Milán, saqueando las tierras del Milanesado y de la Valtelina, regida por las Tres Ligas suizas, para ampliar su nuevo estado. El año siguiente, sin embargo, 600 españoles bajo su mando le abandonaron, marchándose al campo imperial de Rimini, al no querer refugiarlos a todos en Musso de un ejército suizo. Por ello, Musso fue sitiada y Lecco tomada. Giacomo suplicó ayuda a Antonio de Leyva, que se la prestó, pero no se logró romper el asedio. En febrero de 1532, Il Medighino recurrió de nuevo a sus capacidades de negociación y a su hermano el cardenal, rindiendo Lecco y entregando sus feudos al Duque de Milán a cambio de una renta perpetua, una amnistía y el marquesado de Marignano.Cereceda, tomo I, página 281-285
Guerra italiana de 1536-1538 Con la nueva guerra italiana, Gian Giacomo fue mandado llamar por Leyva en 1536 junto con el resto de aliados hispánicos en Milán, ducado recientemente heredado por el príncipe Felipe, hijo de Carlos, y disputada por Francisco I. El ejército francés de Francisco de Saint-Pol y Gaspar de Coligny invadió Piamonte, donde Giacomo se reunió con Leyva en un ejército que incluía al poeta Garcilaso de la Vega. Cuando el emperador se lanzó a la conquista de la Provenza, Médici quedó como maestre de campo, al mando de las tropas italianas, alemanas y saboyanas en el Piamonte, a fin de mantener el asedio de Turín, todavía en manos francesas.Cereceda, tomo II, páginas 91, 131, 136 Poco después moría Antonio de Leyva. Médici tomó entonces en una gran emboscada a una partida francesa mandada por el milanés mercenario Marcantonio Cusano, en la que éste perdió la vida.Cereceda, tomo II, páginas 186-188
El sustituto de Leyva fue Alfonso de Ávalos, enemigo político de Médicis, que le hizo encarcaelar a él y a su hermano Giovanni Baptista, acusando al maestre de campo y al cardenal de conspirar con los franceses por mediación de Ludovico Birago. Giacomo pasó dieciocho meses en prisión antes de ser liberado bajo fianza por intercesión de Álvaro de Luna y del propio emperador, que le compensó personalmente haciéndole parte de su séquito.
Guerra contra el turco En 1540 se encontraba en Gante, Flandes, supervisando la construcción de la ciudadela local y reprimiendo una revuelta. Dos años después, al frente de un contingente italiano, combatió en el Danubio contra los otomanos para el archiduque Fernando, obteniendo victorias hasta la misma Hungría. También asistió a Fernando en el intento de recuperar Pest en 1542, pero su necesaria experiencia faltó a los sitiadores cuando resultó gravemente herido de una piedra en un asalto, confluyendo en el abandono imperial del asedio. thumb|Estatua de Gian Giacomo Médici en la catedral de Milán. Gian Giacomo y Filippo Tornielli tuvieron a su cargo arrestar al comandante de la milicia húngara, Pietro Pereno, al que se acusaba de haber causado la derrota con su incompetencia, pero después intercedieron por él, considerándole inocente, lo que cambió la ejecución de Pereno por una pena de cárcel. A pesar de la sensación de fracaso, Médici y su grupo volvieron a Italia sustancialmente más ricos, lo que le sirvió para incrementar su posición por medio de prebendas. Para entonces Alfonso de Ávalos y él habían hecho una tregua.
Guerra Italiana de 1542-1546 Llamado de nuevo a la guerra contra Francia, Médici recibió el mando en Colonia, saqueando las ciudades de Dura y Cateau-Cambresis, aunque hubo de retirarse de los muros de Landrecy. Regresó a Milán debido a una grave enfermedad, pero poco después respondió al llamado de Ávalos, aunque a regañadientes, lo que volvió a deteriorar las relaciones entre ambos. La atrevida derrota de Ávalos en la batalla de Cerisoles pondría a gran parte de la corte en su contra, incluyendo a Médici, lo que llevó a su caída.
Médici sirvió entonces en Flandes, asediando Saint-Dizier en 1544. Suyo fue el asiento que dejó por educación a Renato de Châlon, príncipe de Orange, momentos antes de que un mosquetazo enemigo diera muerte al holandés. El año siguiente fue investido señor de Dongo, Gravedona y Sorico, y por intercesión de su hermano, casó con Marcia Orsini en 1545.
Guerra de Esmalcalda Combatió lealmente para el emperador en la guerra de Esmalcalda, en la que golpeó varias veces a los protestantes, saqueando Neuburg an der Donau por un enorme botín. Su actuación en Ratisbona le valió el título de virrey de Bohemia. Aunque fue repelido por el margrave Felipe de Hesse, se uniría a Álvaro de Sande para rehacerse, obrando como capitán de artillería en la batalla de Mühlberg, tras la que Felipe I se entregó a las fuerzas del emperador. Tras ello se desplegó en Praga, donde sofocó un motín tudesco y desde donde conquistó las tierras de su virreinato, condenando a los bohemios a pagar tributo. Dos años más tarde hospedó en su palacio de Marignano al príncipe Felipe, futuro Felipe II de España.
Guerra italiana de 1551-1559 Su última actuación fue en la Guerra italiana de 1551-1559, tres años después de la muerte de su esposa. Fue llamado por el emperador para intentar convencer a su pariente político Octavio Farnesio, duque de Parma, de unir fuerzas con los imperiales, pero al recibir una negativa, Médici se sumó al ejército de Ferrante I Gonzaga para atacar Parma. Médici devastó la campiña parmesana y ayudó a tomar Colorno, aunque no logró cazar a los refuerzos franceses de Piero Strozzi, que cruzó el Enza. Gonzaga y Médici asediaron Parma: el primero de ellos se desvió para repeler a las fuerzas francesas de Charles de Cossé, mientras Médici tomaba una serie de ciudades para dejar a la urbe sin suministros. La conquista no se llevó a cabo, sin embargo, ya que Parma firmó un armisticio.
Al toparse con un fracaso en Quarantoli, donde Paolo Orsini le repelió y luego demolió el fuerte para que Médici no lo tomase, se le trasladó entre críticas a Lorena. Con Francia como nuevo frente, Médici derrotó a la caballería francesa y participó como capitán de alemanes en el asedio de Metz, con una gran labor en medio de un nuevo fracaso imperial. Así regresó a Milán, donde reemplazó al destituido Ferrante Gonzaga, hasta ser solicitado por Cosme I de Médici, duque de Florencia, como comandante supremo del ejército imperial-sienés que invadiría Siena, república francófila. No pudo tomar el mando inmediatamente a causa de una enfermedad, pero en verano se recuperó y unió fuerzas con el florentino Chiappino Vitelli para sitiar Siena.