Madonna Louise Ciccone (Bay City, Míchigan, 16 de agosto de 1958) es una cantante, compositora, productora y actriz estadounidense. Conocida como la «Reina del Pop», ha destacado por su constante reinvención artística y por el control creativo de su música, puesta en escena e imagen. Su obra, caracterizada por la exploración de temas sociales, políticos, románticos, sexuales y religiosos, ha suscitado tanto reconocimiento como controversia. Considerada uno de los iconos más influyentes de todos los tiempos, Madonna rompió barreras de género en la música popular y ha ejercido un profundo impacto sociocultural.
Criada en Míchigan, se trasladó en 1978 a la ciudad de Nueva York para desarrollar una carrera en la danza contemporánea. Después de participar en dos grupos musicales, Breakfast Club y Emmy, en 1982 firmó un contrato discográfico con Sire Records y lanzó su álbum debut Madonna al año siguiente. Siguió publicando una serie de álbumes con los que encontró una inmensa popularidad, amplió los límites temáticos de sus letras y otorgó una importancia central a la dimensión visual de sus vídeos musicales, considerados referentes. Entre sus mayores éxitos figuran «Like a Virgin», «Material Girl», «Papa Don't Preach», «La isla bonita», «Like a Prayer», «Express Yourself», «Vogue», «Take a Bow», «Frozen», «Music», «Hung Up» y «4 Minutes», muchos de ellos números uno en los principales mercados musicales.
Paralelamente, desarrolló una trayectoria cinematográfica con una acogida desigual. Su interpretación de Eva Perón en Evita (1996) le valió el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical; en cambio, otras actuaciones no obtuvieron la misma recepción. Diversificó su actividad como diseñadora de moda, escritora, empresaria y directora de cine, además de fundadora del sello discográfico Maverick. En el ámbito filantrópico, ha impulsado diversas organizaciones benéficas y respaldado causas relacionadas con la igualdad de género y los derechos LGBT.
Con más de 400 millones de producciones musicales vendidas, Madonna es la cantante con mayores ventas de todos los tiempos. Es, además, la primera artista femenina en recaudar mil millones de dólares con sus giras musicales. En las listas anuales de Forbes, estableció la marca como la solista mejor remunerada en once ocasiones durante cuatro décadas. Entre sus numerosos reconocimientos figuran siete premios Grammy, dos Globos de Oro, veintisiete MTV Video Music Awards y diecisiete Japan Gold Disc Awards, así como su inclusión en el Salón de la Fama del Rock and Roll en su primer año de elegibilidad.
La revista Rolling Stone la incluyó en sus respectivas listas de los mejores artistas y mejores compositores de todos los tiempos. Billboard, por su parte, la nombró «artista de la década» (1980), «mejor artista dance de la historia» y «mejor artista de vídeos musicales de la historia». En términos generales, diversos biógrafos, escritores, periodistas y medios de comunicación la consideran la mujer más influyente y exitosa de la historia de la música. Su legado ha inspirado a múltiples artistas y ha sido objeto de numerosas obras académicas, literarias y artísticas, así como de una subdisciplina académica denominada Madonna studies.
Biografía y carrera 1958-1981: Niñez e inicios artísticos thumb|260px|derecha|Bay City, ciudad natal de Madonna.
Madonna Louise Ciccone nació el 16 de agosto de 1958 en Bay City, Míchigan. Es la tercera hija de Silvio Anthony Ciccone, un ingeniero de diseño italoestadounidense que trabajó para las compañías Chrysler y General Motors, y de Madonna Louise Fortin, una técnica de rayos X de ascendencia francocanadiense. La familia paterna tenía sus raíces en Pacentro, un pequeño pueblo medieval de Italia, desde donde sus abuelos emigraron a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades laborales. Como compartía el nombre de su madre, Madonna recibió el apodo «Little Nonnie» dentro del entorno familiar para distinguirlas. Más adelante, adoptó Veronica como tercer nombre al recibir el sacramento de la confirmación de la Iglesia católica. Creció en Pontiac y posteriormente en Rochester Hills, ambos suburbios de Detroit, junto a sus dos hermanos mayores, Martin y Anthony, y sus tres hermanos menores, Paula, Christopher y Melanie.
Su infancia quedó marcada por la pérdida temprana de su madre, quien falleció de cáncer de mama en 1963, cuando Madonna tenía apenas cinco años. Meses antes, la niña había comenzado a percibir cambios en su comportamiento, aunque desconocía el motivo. Cuando su madre intentaba explicarle lo que sucedía, rompía a llorar y Madonna la consolaba con un abrazo. En retrospectiva, admitió que entonces no comprendía que su madre estaba muriendo, y evocó aquella experiencia como un período marcado por la ira, la confusión y otras emociones reprimidas. Explicó que, al verla recostada en el ataúd abierto, comprendió que la había perdido «para siempre» y que aquella imagen la siguió asustando durante mucho tiempo.
Madonna aprendió a cuidar de sus hermanos y de sí misma, y buscó refugio en su abuela con la esperanza de encontrar consuelo y una figura materna. Los hermanos Ciccone se encargaban de mantener la casa en orden y rechazaban a cualquiera que intentara ocupar el lugar de su madre. El temor a perder también a su padre llegó a afectarla hasta el punto de que a menudo no podía dormir si él no estaba cerca. Años después, comentó que se recordaba a sí misma en esa etapa como una «chica solitaria que estaba buscando algo. No era rebelde en absoluto. Me preocupaba ser buena en algo. No me afeitaba las axilas y no usaba maquillaje como las otras niñas. Pero estudiaba y obtuve buenas notas... quería ser alguien».
thumb|170px|izquierda|Silvio Ciccone, padre de Madonna, con su esposa Joan Gustafson en una fotografía tomada en 2009.
En 1966, su padre contrajo segundas nupcias con el ama de llaves de la familia, Joan Gustafson, con quien tuvo dos hijos: Jennifer y Mario Ciccone. La llegada de su madrastra transformó la relación de Madonna con su progenitor. Desarrolló hacia él un profundo resentimiento que perduraría durante décadas y adoptó una actitud más rebelde. Cursó la educación primaria en las escuelas St. Frederick y St. Andrew antes de ingresar en la escuela secundaria West Middle School. Allí destacó tanto por su excelente rendimiento académico como por su comportamiento poco convencional: hacía volteretas y piruetas en los pasillos entre una clase y otra, se colgaba de las barras de mono sujetándose con las rodillas durante el recreo y se levantaba la falda en clase para que los chicos vieran su ropa interior.
Su interés por la danza se manifestó desde muy joven, cuando convenció a su padre para sustituir las clases de piano clásico por las de ballet. En ellas, su profesor Christopher Flynn la animó a dedicarse profesionalmente al baile. Flynn se convirtió en una figura clave en su vida: no solo reconoció su talento, sino que le transmitió confianza y la inspiró a soñar a lo grande. Más tarde asistió a la escuela secundaria Rochester Adams High School, donde fue una estudiante modelo y formó parte del equipo de animadoras. Tras graduarse en enero de 1976, recibió una beca de danza para la Universidad de Míchigan y estudió ese verano en el American Dance Festival de Durham, Carolina del Norte.
En 1978 abandonó los estudios y se trasladó a la ciudad de Nueva York, donde se estableció en el barrio de Alphabet City. Sobre esa decisión, comentó: «Era la primera vez que viajaba en avión y que subía a un taxi. Llegué aquí con 35 dólares en el bolsillo. Fue lo más valiente que he hecho». Para subsistir, desempeñó diversos empleos precarios como encargada de guardarropa, camarera de Dunkin' Donuts, modelo para clases de dibujo y bailarina suplente en compañías de danza contemporánea. Paralelamente, estudió danza bajo la tutela de la destacada bailarina y coreógrafa estadounidense Martha Graham. Una noche, mientras regresaba de un ensayo, dos hombres la arrastraron hasta un callejón y la obligaron a realizar una felación. Madonna recordó que «el episodio fue una prueba de mi debilidad, me demostró que todavía no podía salvarme a pesar de la apariencia de chica fuerte. Nunca podré olvidarlo».
Inició una relación sentimental con el músico Dan Gilroy en la primavera de 1979 y, poco después, superó una audición para incorporarse como bailarina a la gira europea del cantante francés Patrick Hernandez. Tras tres meses recorriendo ciudades como París y Túnez con la compañía de Hernandez, decidió abandonarla al sentirse desencantada con la experiencia. De regreso a Nueva York, retomó su relación con Gilroy y se mudó con él a una sinagoga abandonada en Corona, Queens, que hacía las veces de lugar de ensayo. Juntos formaron su primera banda de rock, Breakfast Club, en la que Madonna cantaba y tocaba tanto la guitarra como la batería. Durante su permanencia en la formación, debutó como actriz en la película independiente de bajo presupuesto A Certain Sacrifice (1985), cuyo estreno intentaría impedir sin éxito más adelante.
En 1980 decidió abandonar el grupo y, junto con el baterista Stephen Bray, un antiguo novio de Míchigan, formó una nueva banda llamada Emmy. Reanudaron su romance y se trasladaron al Music Building, un complejo de estudios y viviendas para músicos ubicado en Manhattan. Allí coescribieron canciones y, en noviembre de ese mismo año, grabaron una maqueta con cuatro temas. Sin embargo, Madonna decidió iniciar su carrera como solista. En marzo de 1981, Camille Barbone, quien dirigía la compañía Gotham Sound Studio en el Music Building, firmó un contrato con Madonna, rescindido en febrero de 1982 debido a diferencias creativas: Barbone pretendía encaminarla hacia el rock, mientras ella mostraba mayor interés por el dance.
Durante ese tiempo, Madonna continuó componiendo canciones y frecuentaba con asiduidad la discoteca Danceteria, uno de los centros neurálgicos de la vida nocturna neoyorquina. Fue allí donde convenció al DJ y productor Mark Kamins para que probara su maqueta de «Everybody» en la pista de baile. El impacto fue inmediato: el público respondió con entusiasmo y Kamins, impresionado y dispuesto a producir el tema, se lo presentó a su jefe, Chris Blackwell, propietario del sello independiente Island Records. Sin embargo, este no mostró interés en el proyecto. Lejos de desanimarse, Kamins arregló un encuentro entre Madonna y Seymour Stein, fundador de la discográfica Sire Records, subsidiaria de Warner Bros. Records. Madonna firmó un contrato para la publicación de un total de dos sencillos, con opción a grabar un álbum completo.
1982-1985: Madonna, Like a Virgin y primer matrimonio thumb|190px|derecha|Madonna, con su banda, en 1985 durante la gira The Virgin Tour.
Su primer sencillo, «Everybody», vio la luz en octubre de 1982. Para promocionarlo, realizó su primera aparición televisiva en el programa Dancin' On Air y se presentó en diversos clubes nocturnos del Reino Unido. En marzo de 1983 editó su segundo sencillo, «Burning Up». Ambos temas cosecharon una recepción positiva en Estados Unidos y alcanzaron el tercer puesto en la lista Dance Club Songs de Billboard. En paralelo al despegue de su carrera, Madonna sostuvo una relación con el artista Jean-Michel Basquiat y se trasladó a su apartamento en el SoHo. El buen rendimiento de los sencillos la llevó a trabajar en su primer álbum, Madonna, producido por Reggie Lucas, quien le presentó algunas propuestas para completar el repertorio del disco. Sin embargo, la intérprete tuvo varios desacuerdos con las técnicas de producción de Lucas y no quedó satisfecha con las pistas una vez terminadas, por lo que optó por buscar una alternativa.