La brigada quimera, conocida en francés como La Brigade chimérique, es una serie de cómics francesa creada por los guionistas Serge Lehman y Fabrice Colin, el ilustrador Gess y la colorista Céline Bessonneau. La serie de seis volúmenes se publicó entre agosto de 2009 y octubre de 2010 por la editorial L'Atalante.

La historia se desarrolla en Europa poco antes de la Segunda Guerra Mundial, donde los superhumanos (conocidos también como Übermensch) surgidos de los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial prosperan entre gases y rayos X. Convocados por el Doctor Mabuse en el corazón de los Alpes austriacos, estos superhumanos observan impotentes cómo el Doctor planea dominar el continente. En Francia, el Nictálope abandona la política internacional a partir de la desaparición de Marie Curie y, conscientes del peligro alemán, el matrimonio Joliot-Curie recurre a Jean Séverac. Este hombre, que trabajó con Marie Curie en el Instituto del Radio, podría ser la clave para dirigir la resistencia contra el Doctor Mabuse y sus aliados: Gog en Italia, la Falange en España y los inquietantes Nosotros en el Este.

Al revisitar el ascenso del nazismo, el cómic pretende explicar la desaparición de los superhéroes en Europa a través de una alegoría fantástica y el hecho de que su propia existencia quedara borrada del imaginario colectivo tras la guerra. Los autores rinden homenaje a la ciencia ficción europea (también llamada anticipación) del periodo de entreguerras al referenciar obras literarias que han caído en el olvido y al establecer un vínculo causal entre el fin de los superhombres europeos y la aparición de los superhéroes estadounidenses.

Ganadora del premio Grand prix de l'Imaginaire en 2011 en la categoría de «BD - Cómics», el universo de la serie ha sido extendido por medio de su adaptación a un juego de rol y de la creación de una serie de cómics ambientados en los años anteriores a los acontecimientos narrados por la historieta principal L'Homme Truqué y L'Œil de la Nuit (El hombre modificado y El ojo de la noche) y secuelas como Masqué y La Brigade chimérique - Ultime Renaissance (Enmascarado y La brigada quimera - Renacimiento definitivo).

Origen de la obra

El comienzo izquierda|miniaturadeimagen|Escritor de ciencia ficción Serge Lehman. La serie surge de la observación del escritor de ciencia ficción Serge Lehman sobre una falsa concepción: la ciencia ficción se percibe como un género esencialmente americano, a pesar de que existió y floreció a finales del siglo y en Europa, particularmente en Francia. Sin embargo, la ciencia ficción europea desapareció por completo del imaginario colectivo tras la Segunda Guerra Mundial.

A partir de esto, el guionista elaboró el proyecto de una ucronía o historia alternativa situada en la ciudad de Metrópolis, en la que los personajes son los superhombres franceses de los años 1920 y 1930, con el fin de documentar su desaparición del imaginario colectivo. miniaturadeimagen|320x320px|En 2005, el novelista Fabrice Colin se asoció con Serge Lehman para ayudarlo a llevar a cabo su proyecto. El proyecto se retomó en 2005, cuando formó parte del lanzamiento de la colección de cómics Flambant Neuf, publicada por la editorial L'Atalante. Lehman le comentó a la editorial que quería contar la historia de la desaparición de los superhéroes europeos a través de una serie de cómics. La editorial se puso en contacto con Gess para que realizara los dibujos y también contó con la ayuda del novelista Fabrice Colin para escribir el guion y de la colorista Céline Bessonneau.Dao, É. (Entrevistador), & Gess (Entrevistado). (2010, 31 de octubre). La brigade chimérique. Épisode 4 : Gess, l'entretien. EO le Blog. Consultado el 24 de mayo de 2025. Todo las personas involucradas aparecen en la portada del cómic con sus créditos correspondientes, sin distinciones de ningún tipo.

A diferencia de Estados Unidos, donde el género sigue siendo prolífico y es capaz de renovarse constantemente, las historias de superhombres desaparecieron en el territorio francés, eclipsando a toda la ciencia ficción del periodo de entreguerras. Para explicar esta desaparición, La brigada quimera redime al género literario a través de sus personajes ficticios más célebres de principios del siglo y de personajes históricos reales de círculos científicos y literarios.miniaturadeimagen|360x360px|La editorial L'Atalante encargó el diseño gráfico al ilustrador Gess. La brigada quimera también mostró su intención de difundir el género y volverlo accesible a los lectores, con el fin de que más autores franceses crearan historias de superhéroes.

El nombre de la serie es un homenaje a las Brigadas del Tigre —la policía francesa de principios del siglo popularizada por la serie de televisión del mismo nombre—, a las Brigadas Internacionales y al uso de la palabra «chimère» (quimera) empleada habitualmente por los escritores del periodo antes de la guerra.

Para recuperar el espíritu de los folletines (obras que se publicaban como anexos adheridos a la página en la parte inferior de los periódicos.) y los cómics de antes de la guerra, Lehman quiso inicialmente publicar la serie en los quioscos de forma mensual. Sin embargo, por razones comerciales, el editor lo convenció para que adoptara una fórmula intermedia: seis álbumes de tapa dura con dos episodios cada uno publicados a lo largo de un año.Lehman, S. (16 de abril de 2012). Les récits de super-héros sont une branche majeure de la bande dessinée Entrevista con Charles-Louis Detournay. Actua BD. Consultado el 24 de mayo de 2025.

Antecedentes Desde principios del siglo , el cómic forma parte del redescubrimiento del patrimonio literario francófono olvidado que abarca tanto el género maravilloso científico como el folletín.

Serge Lehman participó en este resurgimiento con su artículo Les mondes perdus de l'anticipation française (Los mundos perdidos de la ciencia ficción francesa), publicado en la revista Le Monde diplomatique en 1999, donde lamentó la invisibilización de la ciencia ficción francesa de principios del siglo . Más tarde, en su libro Les Chasseurs de chimères (Cazadores de quimeras), publicado en 2006, reunió un gran número de textos de la época y reflexionó sobre el género.

Por otra parte, hubo otros autores franceses que también buscaron apoyar la reapropiación del patrimonio literario francófono y por ello se interesaron en ciertas figuras de la literatura popular de finales del siglo y principios del ; sobre todo porque las historias de muchos personajes pasaron a ser de dominio público. Por ejemplo, Jean-Marc Lofficier, editor y fundador de la editorial Rivière Blanche, buscó hacer tanto un homenaje como una nueva interpretación de muchos personajes famosos u olvidados de la literatura popular en las antologías de cuentos Les Compagnons de l'Ombre (Los amigos de la sombra).

Además de la literatura, el cómic también ha sido un medio muy dinámico para el reconocimiento del género de lo maravilloso científico. De hecho, desde principios del siglo , la popularidad de los superhéroes ha ido en aumento con historias cada vez más complejas, como el cómic Los centinelas de Xavier Dorison y Enrique Breccia publicado tres meses antes que La brigada quimera. Este cómic, ambientado en la Primera Guerra Mundial, narra la historia de Taillefer, un cíborg alimentado con radio quien es parte de una división especial de supersoldados mejorados mecánicamente del ejército francés.

Cuando el primer volumen de La brigada quimera salió a la venta en 2009, a menudo era comparado con el cómic del autor británico Alan Moore, The League of Extraordinary Gentlemen (1999), donde recreaba un mundo en el que convivían numerosos personajes de ficción de finales del siglo y principios del . De hecho, para evitar ser acusado de plagio, se dice que Lehman retrasó la escritura de La brigada quimera. No obstante, más allá del concepto de reutilización de personajes de la literatura, las dos obras difieren en cuanto a sus objetivos narrativos. Mientras que Alan Moore presentó a personajes de la literatura siendo presas de amenazas puramente ficticias, Serge Lehman los utilizó en una visión teleológica (rama de la filosofía que estudia los fines o propósitos de los individuos u objetos) con el fin de explicar su desaparición de la memoria colectiva. Para lograrlo, reinterpretó personajes literarios e históricos con el fin de contar una historia original sobre la desaparición de los superhéroes europeos.

Fuentes de inspiración miniaturadeimagen|410x410px|L'Homme chimérique, publicado por George Spad en 1919, era en realidad un engaño literario. En el apéndice de la edición completa de La brigada quimera, dedicado a los orígenes del cómic, Serge Lehman reconoce que sus mayores fuentes de inspiración fueron: L'Énigme de Givreuse (El enigma de Givreuse) del novelista J.-H. Rosny aîné y L'Homme chimérique (El hombre quimera) de la novelista George Spad.

Ambas novelas tienen en común que exploran la idea de la separación molecular. La primera, L'Énigme de Givreuse, publicada en 1916, cuenta la historia de Pierre de Givreuse, quien misteriosamente se duplica en dos individuos idénticos en las trincheras de la Primera Guerra Mundial. En su novela, Rosny aborda temas relacionados con la memoria y las consecuencias de la amnesia. Por su parte, Lehman le rinde homenaje a la novela con un cameo de los gemelos de Givreuse, quienes aparecen conversando con el atlante Sun-Koh —el personaje del escritor alemán Paul Alfred Müller—.

El cómic también hace referencia explícita a la segunda novela, L'Homme chimérique de George Spad, por medio del título y del personaje principal. El guionista de La brigada quimera hace múltiples referencias a esta novelista en su apéndice de la edición completa, donde explica que George Spad —o George Spadd— es en realidad un seudónimo colectivo utilizado por primera vez por Renée Dunan, y luego por su amiga Huguette Blanche Perrier a partir de 1924. La escasa información sobre la biografía de la novelista procede de la página web «Société des amis de George Spad» (Sociedad de amigos de George Spad), con la que tienen una relación cercana los ensayistas Joseph Altairac y Guy Costes.

Serge Lehman reveló que esta novela de 1919, publicada por la editorial Louis Querelle, cuenta la historia del capitán Jean Brun de Séverac quien desaparece en la guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial y después reaparece en forma de cuatro personajes que representan un elemento de su personalidad: un arcángel, un oso, un esqueleto y una mujer con poderes.

El guionista indicó que esta novela tendría una secuela de la misma autora en formato de folletín mensual titulado Les Pirates du Radium (Los piratas del radio), publicado entre septiembre de 1924 y febrero de 1925. La serie terminó con el anuncio de un nuevo título nunca publicado: La Brigade Chimérique contre Dr Mabuse (La brigada quimera contra el Doctor Mabuse). De este modo, La brigada quimera es la continuación directa de Les Pirates du Radium.

No obstante, en realidad, esta supuesta fuente de inspiración, cuya historia es idéntica al argumento del cómic, es un engaño literario montado por los autores a mediados de los años 2000. De hecho, durante el proceso de producción de La brigada quimera, Lehman escribió un prefacio donde presentaba al cómic cómo la continuación de una serie de novelas de los años veinte. Aunque el prefacio no se mantuvo, el personaje de George Spad se incluyó en el guion.