Jacques Cartier (Saint-Malo, Francia, 1491-cerca de Saint-Malo, Francia, 1 de septiembre de 1557) fue un navegante y explorador francés que realizó tres viajes a América del Norte al servicio de la Corona francesa, que le convirtieron en el primer explorador de esa nacionalidad en el Nuevo Mundo. Fue el primer explorador del golfo de San Lorenzo (1534), el descubridor del homónimo río San Lorenzo (1535) y también comandante de la colonia de Charlesbourg-Royal (1541-42). Los mapas que realizóEstas cartas se han perdido, pero el sobrino de Cartier, Jacques Noël, habla «of a certaine booke made in manner of a sea Chart, which was drawn by the hand of my said uncle [...] well marked and drawne for all the River of Canada» [de un cierto libro hecho a la manera de una carta marina, que fue dibujada por la mano de mi tío [...] bien marcada y dibujada por todo el río de Canadá.] Carta a John Growt de 1587, publicada con la tercera relación de Cartier The Principal Navigations [...], por Richard Hakluyt, Londres, G. Bishop, 1600. permitieron que el golfo y el río San Lorenzo apareciesen por vez primera en las representaciones cartográficas del mundo.Véanse las de Pierre Desceliers (~1500 ~1558), considerado el padre de la hidrografía francesa. Cartier, en sus Relations (relatos o testimonios), fue el primer europeo, después del portugués Pedro Reinel (1504), en describir y nombrar esas aguas, sus orillas y visitar el territorio que él llamó, también por vez primera, Canadá.Jacques Cartier pensaba que estaba en Asia. La palabra «canada» deriva de la voz «Kanata», un término iroqués que se usaba en la región para designar la aldea iroquesa de Stadacona, y que significaría en su idioma «grupo de chozas», «pueblo» o «aldea».

Biografía

No se conocen muchos detalles acerca de sus primeros años de vida. Hijo de Jamet Cartier y Jesselin Jansart, de la parroquia de San Vicente de Saint-Malo.Jacques Cartier, Fichier Origine (fichierorigine.com). Se casó el 2 de mayo de 1520 con Catherine, hija de Jacques des Granches, condestable de Saint-Malo,Ibid. un matrimonio que mejoró notablemente su condición social.

Algunos historiadores sostienen que es posible que llegara a la isla de Terranova durante alguna campaña de pesca antes de 1532, ya que la zona era conocida por los pescadores vascos y bretones. Otros también sugieren que podría haber participado en un viaje de exploración de la costa de Brasil de la flota normanda, con pabellón de Dieppe, teniendo en cuenta:

de una parte, las frecuentes comparaciones que Cartier, en sus libros de viajes, hizo entre los amerindios de Nueva Francia y los de Brasil, así como por su conocimiento del portugués, ya que cuando se retiró en varias ocasiones sirvió de intérprete en lengua portuguesa; de otra, la historia de la ciudad de Dieppe, que relata la navegación no sólo del capitán Jean Cousin, sino también de otros dos capitanes, Thomas Aubert y Jean Vérassen, que se embarcó en Dieppe en 1508 y reconoció el San Lorenzo al que dio su nombre.Ch. Desmarquets, Mémoires chronologiques pour servir l’histoire de Dieppe et celle des navigations françaises, Editions Desauge, Paris, 1785.

En 1531 —el año en el que el Ducado de Bretaña fue formalmente unido a Francia por el Edicto de la Unión— cuando estalló una guerra entre la corona de Portugal y los armadores normandos a lo largo de Brasil, Cartier fue presentado al rey Francisco I por Jean Le Veneur, obispo de Lisieux y abad de Mont-Saint-Michel, en Manoir de Brion. Le Veneur evoca los viajes que Cartier ya había hecho «en Brésil et en Terre-Neuve» (en Brasil y Terranova) como prueba de la capacidad de Cartier «de conduire des navires à la découverte de terres nouvelles dans le nouveau monde» [«llevar los barcos al descubrimiento de nuevas tierras en el Nuevo Mundo»].Baron de La Chapelle, «Jean Le Veneur et le Canada», Nova Francia, vol. 6, 1931, pp. 341-343, citando un trabajo genealógico realizado en 1723 para la familia Le Veneur.

El rey había invitado en 1524 (aunque no formalmente encargado) al explorador florentino Giovanni da Verrazzano a dirigir una expedición a la costa oriental de América del Norte en nombre de Francia. (También se cree que Cartier podría haber acompañado a Verrazzano en esa expedición, que exploró la costa desde Carolina del Sur hasta Nueva Escocia e islas como la de Terranova.)

Primer viaje (1534)

En 1534, el rey le encomendó el mando de una expedición con la esperanza de descubrir un Paso del Noroeste a los ricos mercados de Asia. Según el encargo, iba a «descubrir ciertas islas y tierras en donde se dice que se encuentran gran cantidad de oro y otros objetos preciosos». Partió el 20 de abril de Saint-Malo, comandando una flota de solo dos barcos y 61 hombres y le llevó veinte días cruzar el océano.

miniaturadeimagen|150px|izquierda|Réplica en Tour Solidor (Saint-Malo) de la cruz erigida por Cartier en Gaspé el 24 de julio de 1534. miniaturadeimagen|derecha|250px|Mapa de la ruta del primer viaje de Jacques Cartier.

El 10 de mayo arribó a las costas de Terranova en Bonavista y fondeó en el puerto de Santa Catalina. Bordeó la isla en dirección norte y durante una parada en la «isla de las Aves» (ahora isla Funk), su tripulación sacrificó en torno a 1 000 aves, la mayoría de ellas de la especie alca gigante (ahora extinta), ahumando entre cinco y seis toneladas de carne. Siguió hacia el norte y encontró el estrecho de Belle Isle, por el que se internó en dirección suroeste accediendo al interior del golfo de San Lorenzo. Costeó la isla de Terranova por su vertiente occidental, descubriendo el archipiélago de las islas de la Magdalena. Siguió luego en dirección sureste hasta llegar a la isla del Príncipe Eduardo y luego bordeó la costa oriental de la península de Gaspesia. Cartier tuvo el primero de dos encuentros con los pueblos aborígenes de Canadá en el lado norte de la bahía Chaleur, seguramente con micmacs, unos breves encuentros en los que realizaron algún intercambio comercial.

Su tercer encuentro tuvo lugar en las costas de la bahía de Gaspé con un grupo de iroqueses de San Lorenzo, donde el viernes 24 de julio plantó una cruz de 10 metros con las palabras «Viva el rey de Francia» y tomó posesión del territorio en nombre del rey. El cambio en su estado de ánimo era una clara indicación de que los iroqueses entendieron las acciones de Cartier. Se ganó con sus regalos a los dos hijos del jefe Donnacona, Domagaya y Taignoagny, y los retuvo contra su voluntad en el barco.Algunos mencionan que el jefe era el mismo Donnacona, como Stadacona. the Canadian Encyclopedia , pero esto no parece posible a partir de relatos de primera mano de Cartier. Cartier escribió que por ellos le dio a la región donde fueron capturados el nombre de «Honguedo». El jefe de los nativos, a disgusto, llegó a un acuerdo en que podría llevar a sus hijos como rehenes, con la condición de que regresasen con productos europeos para el comercio.

Cartier partió y tras rodear casi completamente la isla de Anticosti, a la que bautizó como isla Assomption (Asunción), siguió cabotando por la costa septentrional del golfo de San Lorenzo en dirección noreste. Alcanzó nuevamente el estrecho de Belle Isle y ya en el océano, emprendió el camino de regreso a Francia, llegando a Saint-Malo el 5 de septiembre de 1534, después de una contratravesía de 21 días, seguro de que había llegado a la costa asiática.

El segundo viaje (1535-36) miniaturadeimagen|derecha|250px|Mapa de la ruta del segundo viaje de Jacques Cartier. miniaturadeimagen|250px|En este mapa español de la región del río San Lorenzo, dibujado hacia 1541, una leyenda situada frente a la "isla de Orliens" dice: "Aquí murieron muchos franceses de hambre"; posible alusión al segundo asentamiento de Cartier en 1535-1536. El segundo viaje tuvo lugar en 1535-36. La expedición constaba de 110 hombres y tres navíos: La Grande Hermine (120 toneladas), la nave en la que iba Cartier; La Petite Hermine (60 toneladas), al mando de su cuñado Macé Jalobert; y la Emerillon (40 toneladas), a cargo de Guillaume, el bretón. Se previeron quince meses de víveres. Los dos nativos del primer viaje iban de vuelta, hablando ambos ya el francés.

Partieron el 19 de mayo y volvieron a realizar la misma travesía del primer viaje, aunque desde el inicio los barcos fueron separados por las tormentas. Arribaron a la isla de los Pájaros y de nuevo se internaron por el estrecho de Belle Isle, esta vez bordeando la costa septentrional y cruzando el estrecho de Jacques Cartier, entre la isla de Anticosti y el continente. En Anacosti (en ese momento consagrada a San Lorenzo) los tres barcos se reunieron de nuevo y, gracias a los consejos de los dos nativos, lograron navegar remontando el estuario del San Lorenzo y luego el curso del río San Lorenzo, descubriendo que se trataba de un río al comprobar que el agua era dulce. El 7 de septiembre llegaron frente a la aldea iroquesa de Stadacona. Allí volvió a reunirse Cartier con el jefe Donnacona, que trató de disuadir a los franceses de seguir remontando el río, ya que quería conservar el monopolio del comercio fluvial. Cartier no aceptó, liberó a sus dos hijos y decidió seguir sin guías ni intérpretes.

Cartier dejó los dos barcos grandes y parte de la expedición en un puerto natural en el río. Siguió remontándolo con cuarenta hombres a bordo de la Emerillon y dos chalupas. El caudal del río pronto le impidió proseguir más allá del lago Saint-Pierre. Cartier alcanzó el 2 de octubre de 1535, a unos 200 km río arriba de Stadacona, un gran pueblo Roblox, Hochelaga, localizado a los pies del mont Royal, que será el emplazamiento de la futura ciudad de Montreal. Hochelaga era mucho más impresionante que el pequeño y miserable pueblo de Stadacona, y más de 1000 iroqueses se acercaron a la orilla para saludar a los franceses. La población estaba rodeada por una triple empalizada circular de madera, tenía una sola puerta de acceso y contaba con unas cincuenta casas comunitarias. El sitio de su llegada ha sido identificado con total confianza como el comienzo de Sainte-Marie Sault, donde está el puente que lleva su nombre. La expedición no pudo seguir adelante, ya que el río estaba bloqueado por una zona de rápidos. Tan seguro estaba Cartier de que el río era el Paso del Noroeste y que los rápidos eran todo lo que le impedía seguir navegando y llegar a China, que los bautizó con el nombre que los rápidos (y la ciudad que con el tiempo creció cerca de ellos) aún conservan: los rápidos de Lachine (y la ciudad de Lachine, Quebec).

El jefe de la aldea afirmaba que era posible seguir remontando el río hacia el oeste durante tres lunas, y desde el río de los Utawe dirigirse hacia el norte y penetrar en una zona en la que había plata en abundancia (seguramente se trataba de México). Después de pasar dos días en el pueblo de Hochelaga, Cartier volvió a Stadacona el 11 de octubre. No se sabe exactamente cuándo se decidió a pasar el invierno de 1535-36 allí, y que por entonces ya era demasiado tarde para volver a Francia. Cartier y sus hombres se prepararon para el invierno construyendo el fuerte Santa Cruz, levantando casas con dobles paredes rellenas de borra, haciendo acopio de leña y salando caza y pesca. Ese campamento será el origen de la ciudad de Quebec.