right|thumb|El minarete, y posiblemente el sahn, de la Gran Mezquita de Tremecén datan de la época del primer sultán zayyaní Zayyanid sultan, Yaghmurasen,
La arquitectura ziyánidaEl adjetivo ziyánida deriva del nombre de la dinastía ziyánida, zayyánida o Banu Zayán (, ziyāniyūn), que en español también se traduce como zayyaníes. se originó en el reino de TremecénSe opta por mantener el topónimo de Tremecén, en lugar de Tlemcen, más común. entre los siglos XIII y XVI, en la región noroeste de la actual Argelia. Es una continuación de las tradiciones arquitectónicas islámicas occidentales, a menudo conocidas como «estilo hispano-morisco», con elementos que se desarrollaron para crear diseños distintivos que perduraron durante siglos. Este estilo arquitectónico recibió una importante influencia del califato almohade y la arquitectura andalusí, dando lugar a un legado perdurable de logros arquitectónicos moriscos.
Antecedentes históricos
Tras la batalla de las Navas de Tolosa (1212), el Magreb islámico vio el surgimiento de tres grandes dinastías a partir del : la dinastía hafsí en Ifriqiya, la dinastía ziyánida en el Magreb central y la dinastía meriní en el Magreb occidental. Esta división fue consecuencia inevitable de la tensa situación política que se vivía en la región en ese momento, que desencadenó conflictos y guerras. A medida que el Estado almohade se debilitaba, cada una de estas dinastías buscó establecer su dominio y definir sus fronteras a expensas de las demás.
Cuando el príncipe Yaghmurasen Ibn Zyan declaró su independencia del dominio almohade en 1235, pretendía consolidar la entidad del estado y establecer sus cimientos. Designó la ciudad de Tremecén como la capital política de la dinastía Beni Abd al-Wad, la base del Magreb central y un centro de influencia cultural en el Magreb Islámico durante la Edad Media. Tremecén jugó un papel importante en varios dominios, especialmente en el comercio, superando a Tiaret como principal centro comercial en la región. Albergaba centros comerciales europeos que facilitaban las conexiones entre comerciantes africanos y europeos. Tremecén jugó un papel vital en el comercio del oro africano, que llegó a manos europeas a través de esta ciudad fundamental.
La dinastía ziyánida experimentó un notable desarrollo y prosperidad en el campo del urbanismo. A pesar de los períodos de inestabilidad política y social en Tremecén bajo el dominio ziyánida, los edificios religiosos, cívicos y militares experimentaron una notable actividad. Además, surgió un gran número de eruditos, lo que dejó huella en los campos de la ciencia y la arquitectura de la región. Como resultado, la ciudad de Tremecén, capital de los zayyaníes, también fue considerada una de las ciudades mejor vigiladas y civilizadas del mundo.
Arquitectura de la mezquita
Los Abd al-Wadids eran expertos en arquitectura islámica, dejando tras de sí edificaciones caracterizadas por su particular incorporación de zellijs locales y las decoraciones cerámicas. La Mezquita de Sidi Bel Hassan, considerada una de los ejemplos mejor conservados de la arquitectura zayyaní, estaba adornada con exquisitos elementos decorativos y artísticos. Las mezquitas de Ouled Al-Imam y Sidi Ibrahim son otros dos ejemplos.
Minaretes thumb|Minarete de la Mezquita El Mexuar, realizado por el sultán Abu Hammu I en 1317. Los ziyánidas erigieron varios minaretes que se han conservado hasta nuestros días, gran parte de los cuales se construyeron en su capital, Tremecén. Los minaretes ziyánidas, tanto en su aspecto exterior general como en sus elementos decorativos, recibieron la influencia de los minaretes almohades. y pueba de ellos es que suelen constar de dos plantas.. En cuanto a la estructura interna del minarete, guardan un sorprendente parecido con el minarete de la mezquita Qalat Bani Hammad. Los minaretes ziyánidas se caracterizan por su de planta cuadrada y su ubicación en las esquinas del muro trasero de la mezquita, a excepción de las mezquitas de Tremecén y Argel, donde el minarete se sitúa en el centro del muro trasero, alineado con el mihrab. También destacan por su altura moderada, proporcional al tamaño de la mezquita, ya sea grande o pequeña.
Estos minaretes se remontan al período ziyánida en el Magreb central. Entre ellos se encuentran ocho minaretes, entre ellos el minarete de la mezquita Sidi Abu Al-Hasan, el minarete de la mezquita Sidi Ibrahim, el minarete de la Gran Mezquita de Tremecén, el minarete de la mezquita de Nador, el minarete de Agadir, el minarete de la mezquita de Ouled El-Imam, el minarete de la Gran Mezquita de Argel y el minarete de la mezquita de Mustur. Algunos de ellos fueron realizados para mezquitas ya existentes, como los de Agadir, Argel y los dos de la Gran Mezquita de Tremecén y Nedroma.
Apariencia exterior left|thumb|Mezquita Sidi Belahcen Tremecén, construida por el sultán ziyánida Abu Said Uthman I
Las mezquitas durante el reinado de Abd al-Wadid adoptaron una forma arquitectónica rectangular, orientada de norte a sur en las mezquitas de Sidi Bel Hassan y Sidi Ibrahim, y de este a oeste en la de Ouled El Imam. La mayoría de minaretes ocupa una de las esquinas del rectángulo; por ejemplo, la esquina sureste en la mezquita de Sidi Bel Hassan, la esquina noroeste en la mezquita de Sidi Ibrahim y la esquina noreste en la mezquita de Ouled El Imam.
En cuanto a las entradas, su forma, ubicación y número varían de una mezquita a otra. La entrada principal de la mezquita Sidi Bel Hassan se encuentra en el centro del muro oriental y es una importante entrada conmemorativa. La segunda entrada, sencilla y común, se abre al suroeste, similar a las tres entradas de la mezquita Ouled El Imam: una en el muro oriental y las otras dos en el muro norte, con vistas al patio compartido con la madrasa.
La mezquita Sidi Ibrahim cuenta con tres importantes entradas conmemorativas que ocupan los tres lados de la mezquita, excepto el sureste. Están organizadas de forma equilibrada y coordinada.
Los tejados de las tres mezquitas presentan desde el exterior una forma inclinada o piramidal truncada. Este estilo de techado se adapta al clima de la región, ya que facilita la evacuación del agua de lluvia durante el invierno y proporciona refrigeración en el interior de la mezquita durante el verano. Los tejados parecen estar cubiertos de tejas sólidas, brillantes y de color verde, y se extienden verticalmente a lo largo del muro de la qibla en las mezquitas de Sidi Bel Hassan y Ouled El Imam, y en paralelo en la mezquita de Sidi Ibrahim, donde su cúpula, frente al mihrab, sobresale ligeramente hacia el exterior con pequeñas ventanas para la iluminación y la ventilación, algunas abiertas y otras cerradas. Se abren ventanas adicionales para la iluminación y la ventilación en los muros de las tres mezquitas.
Aspecto interior thumb|Detalles del mihrab bordeado por dos capiteles y los techos de madera que cubren la Mezquita de Sidi Bel Hassan. Las mezquitas ziyánidas conservaron su base arquitectónica, a excepción de la mezquita del Mexuar, que sufrió un cambio completo en su forma arquitectónica, conservando únicamente su minarete como elemento original. En realidad, las mezquitas ziyánidas son pequeñas en tamaño en comparación con las mezquitas almorávides anteriores en Tremecén, lo que confirma su función secundaria como es evidente a partir de sus dimensiones generales. Por ejemplo, la mezquita Sidi Bel Hassan mide aproximadamente de largo y de ancho, y se caracteriza por la ausencia de un patio. Mientras que la mezquita Ouled El Imam mide unos de largo y de ancho. La mezquita Sidi Ibrahim es considerada la más grande y espaciosa, con una sala de oración que mide aproximadamente de largo y de ancho.
Cada mezquita cuenta con una pequeña puerta que da acceso al minarete. Las entradas de las mezquitas Sidi Bel Hassan y Ouled El Imam conectan directamente con la sala de oración, mientras que dos de las entradas de la mezquita Sidi Ibrahim conducen a la parte trasera de la sala de oración y una a un patio central abierto.
Palacios
La construcción de palacios estuvo muy extendida durante la era ziyánida en todo el reino; los sultanes de la dinastía ziyánida mostraron un gran interés por la construcción y entre los edificios más importantes destacan los palacios, incluido el Palacio del Mexuar.
Yaghmurasen tenía un gran interés en la edificación, tanto religiosa como urbana, y transmitió esa pasión a su hijo Uthman y a su nieto Abu Hammu I (r. 1308-1318). Los registros históricos atestiguan que el sultán Abu Hammu I construyó un palacio cerca de la ciudad de Mazouna cuando la conquistó en 1311. Su hijo Abu Tashufin I (r. 1318-1337) también estaba interesado en la construcción y convirtió su gobierno en un período de prosperidad urbana en Tremecén. El número de casas y mansiones en su tiempo alcanzó alrededor de dieciséis. Era particularmente aficionado a los palacios, y entre ellos había tres famosos: Dar Al-Malik, Dar Al-Surur y el palacio de Abu Fehr en el complejo del Mexuar. Sin embargo, no se conocen sus ubicaciones exactas, ya que fueron destruidos por los meriníes cuando Abu al-Abbas Ahmed atacó Tremecén en 1387.
El Mexuar
thumb|Pasillo en la reconstrucción actual del Palacio del Mexuar
El Mexuar fue el palacio real y la sede principal de los sultanes de la dinastía ziyánida y es una muestra del arte y la arquitectura ziyánidas con evidentes influencia del estilo andalusí.. Fue construido por Yaghmurasen ibn Zyan y posteriormente ampliado por Abu Hamu Musa I, quien le añadió algunas instalaciones. Uno de los textos históricos más importantes que menciona el Palacio del Mexuar es la precisa descripción del viajero Hassan Al-Wazzan (León el Africano), quien dijo: «El palacio real del Mexuar se encuentra al sur de la ciudad y está rodeado por altas murallas a modo de fortaleza. Contiene otros palacetes con jardines y huertos, todos ellos bien construidos y adornados con bellas decoraciones arquitectónicas. El palacio tiene dos puertas: una que da al campo abierto y la otra en el centro de la ciudad, donde reside el jefe de la guardia».
Los muros del palacio presentaban una rica decoración, realzada con zellij y estuco intrincadamente tallado. Además, la maestría de la caligrafía islámica decoraba esta edificación. Los restos de uno de los palacios destacaron para los arqueólogos actuales por su alcoba central en la gran sala de audiencias. Inspirado en palacios ziríes anteriores, esta característica lo distinguió de los diseños palaciegos contemporáneos de otras regiones. Entre 2010 y 2011 se erigió una reconstrucción moderna sobre estos restos, cuya relación con el diseño del palacio original es incierta.
Dentro del complejo palaciego, una serie de residencias, pabellones y jardines rodeaban el paisaje, complementados con instalaciones esenciales como una mezquita y un hammam.
Durante la era ziyánida se erigieron cuatro palacios prominentes: Dar al-Malik (), Dar Abu Fahr (), Dar al-Surur () y Dar al-Raha (). Abu Tashufin I, durante su reinado de 1318 a 1337, fue el visionario detrás de la construcción de tres de estos palacios.
Los arquitectos diseñaron algunos de estos palacios para adaptarse a las diferentes estaciones. La residencia de verano, construida con adobe, conservaba una agradable sensación de frescor, mientras que la residencia de invierno, construida con piedra, proporcionaba calor durante los meses más fríos.
Fortificaciones left|thumb|Fortaleza defensiva del Mexuar