197px|right|thumb|Carolina Coronado es una de las escritoras más destacadas de la literatura extremeña en castellano. 197px|right|thumb|Elisa Herrero Uceda es una de las escritoras más destacadas de la literatura extremeña en extremeño. La literatura extremeña es aquella escrita en las distintas lenguas habladas en Extremadura: castellano, extremeño, castúo, fala y portugués.

Se puede decir que la literatura extremeña empieza con los textos escritos en latín. Uno de los primeros testimonios que tenemos hoy es De vita et miraculis Patrum Emeritensium (635) atribuido a Paulo Diácono.

A lo largo del tiempo, la mayoría de los autores extremeños han escrito en castellano y sólo en los últimos siglos han aparecido obras en las otras lenguas de Extremadura, como el extremeño y el castúo.

Literatura en latín Uno de los primeros textos de la literatura extremeña, escrito en latín, es De vita et miraculis Patrum Emeritensium (635), atribuido a Paulo Diácono.

También en esta lengua escribió Juan de Carvajal (1400-1469), quien fue religioso, diplomático, obispo y cardenal. Entre sus obras destacan Defensio sedis apostolicae, Relatio compendiaria legationum suarum, escritas entre 1441 y 1455, en la época en que estuvo en Roma, Hungría y Alemania, el Opus epistolarum o sus Sermones. Otro religioso extremeño que escribió en latín fue Bernardino López de Carvajal y Sande, autor, entre otras, de la Oratio ad Alexandrum VI nomine regum Hispaniae habita super praestanda solemni obedientia (1492).

Literatura en castellano 197px|right|thumb|José de Espronceda es uno de los escritores extremeños en castellano más destacados. Es cierto que es complicado encontrar escritores extremeños en lengua romance hasta el , debido a que entre los siglos XIII y XV la región sufrió un proceso de Reconquista. En el , con el resurgir cultural de ciudades como Guadalupe o Plasencia, comienza la floración de las letras extremeñas gracias al impulso de la biblioteca del Monasterio de Guadalupe. Encontramos así el Tratado muy devoto del viaje e misterios de la tierra santa de Jerusalén por Fray Alonso de Medina.

Algunos autores de este siglo son Vicente Arias de Balboa (†1414), que glosó el Fuero Real, y Bartolomé Torres Naharro (1485-1520?), poeta y dramaturgo del Renacimiento, de quien destaca Propalladia ("Primeros dones a Palas"), que retrata la vida romana. Domingo Marcos Durán (c. 1465–1529) publicó el primer tratado de musicología en castellano, Lux Bella (1492), al que siguieron Comento Sobre Lux Bella (1498) y Súmula de Canto de Organo (c. 1507).

En el se observa una gran floración de la literatura en Extremadura, con dramaturgos como Vasco Díaz Tanco (†1560), Bartolomé Torres Naharro, y poetas como Francisco de Aldana (1537-1578) y Joaquín Romero de Cepeda (1545-1581), cuya obra es en buena parte de circunstancias y de estilo italianizante. Entre las obras de Díaz Tanco destacan Jardín del alma cristiana, El Astrolabio natalicio y Cuando su rey en prisión. Otro dramaturgo es Luis Miranda de Villafañe (1575), que escribió La comedia pródiga (1554), donde se incluyen varios cuadros de la vida española de la época. En gramática y retórica destaca Francisco Sánchez de las Brozas (1523–1600), conocido como "El Brocense". También se distingue Benito Arias Montano (1527-1598), que dirigió la edición de la Biblia Políglota de Amberes (conocida como Biblia Regia).

En el ámbito místico destacan San Pedro de Alcántara (1499-1562), con obras como el Tratado de la oración y la meditación (1557), y San Juan de la Cruz (1542-1591), con su Cántico espiritual (1578). En la épica, destaca Luis Zapata de Chaves (1526-1595) con su poema Carlo famoso, escrito en octavas reales, con cincuenta cantos, publicado en 1566.

En el no abundan escritores de gran calidad. Se puede destacar a Antonio de Monroy, elogiado por Cervantes en su Viaje del Parnaso, y Alonso de Acevedo, que publicó el canto épico La creación del mundo. También encontramos el libro Comentarios de D. García de Silva y Figueroa de la embajada que de parte del rey de España Don Felipe III hizo al rey Xa Abas de Persia, escrito entre 1614 y 1624, aunque no fue publicado hasta 1903.} Los hechos, las empresas, las hazañas, el valor, y el poder de Carlo canto: De Carlo Quinto, rey de las Españas, Y Emperador del Sacro Imperio Santo. Sus obras de virtud, y esfuerço estrañas, (que al mundo admiración fueron y espanto) trayendo las yo agora a la memoria, Haran aquí una nueva, y grata historia.

Carlo famosoLuis Zapata de Chaves En el , destaca el dramaturgo Vicente Antonio García de la Huerta (1734–1787) con su obra Raquel, estrenada en 1778 en Madrid, durante su exilio en Orán. La obra apareció en el momento de consolidación de la tragedia neoclásica como género en España. Entre los poetas destacan Cristóbal de la Beña (1777-1833), Francisco Gregorio de Salas (1729-1808), autor de la Décima a Extremadura, y Juan Meléndez Valdés (1754-1817). Otros autores son Juan Pablo Forner (1756-1797), de quien destaca Exequias de la lengua castellana, obra satírica en prosa y verso; y Antonio Mogollón, que escribió Lamentaciones de Jeremías, profeta, un libro de 47 páginas con introducción en prosa y cuatro capítulos en verso, además de otras composiciones breves para las fiestas de la proclamación del Estatuto Real de Gaudalupe.

El comienza con el Romanticismo, con escritores destacados como José de Espronceda (1808–1842) y Carolina Coronado (1823–1911). De esta última sobresalen Jarilla (1850) y La rueda de la desgracia (1873). Otros autores son Vicenta García Miranda de Campanario, inspirada por Coronado, con su único libro Flores del valle, compuesto por 75 poemas; el político Antonio Hurtado Valhondo (1825-1878), autor de la novela Corte y cortijo (1870), premiada por la Real Academia de la Lengua; Juan Donoso Cortés, con Elegía a la duquesa de Frías y El cerco de Zamora; y Juan Leandro Jiménez, de quien se descubrió un manuscrito inédito dedicado a una poetisa extremeña de la época.

En el destacan Antonio Reyes Huertas (1887–1952) con sus Estampas campesinas, Pedro Romero Mendoza (1896–1969), director de la revista Alcántara durante 20 años; Jesús Delgado Valhondo (1909–1993), Manuel Pacheco (1920–1998), y Felipe Trigo (1864–1916) con Jarrapellejos (1914), Mario Roso de Luna (1872–1931) quien escribió obras de inspiración teosófica, Enrique Segura Otaño fue director de la Revista de Estudios Extremeños y redactor jefe del Diario de Badajoz. Diego Doncel es otro autor destacado, ganador del Premio Adonáis en 1990 por El único umbral y el Premio Café Gijón por la novela Amantes en el tiempo de la infamia (2013). También es relevante Félix Grande Lara (1937–2014), ganador de premios como el Premio Adonáis (1963) por Las piedras,Premios anteriores el Premio Guipúzcoa (1965) por Música amenazada, el Premio Eugenio d'Ors (1965) por Las calles, el Premio Casa de las Américas (1967) por Blanco Spirituals, el Premio Nacional de Poesía (1978) por Las rubáiyatas de Horacio Martín, y el Premio Felipe Trigo de Narración Corta (1994) por El marido de Alicia. Luis Landero recibió el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa por Juegos de la edad tardía (1989). Entre las mujeres destacan Pureza Canelo Gutiérrez, Premio Adonáis (1970) por Lugar común, e Irene Sánchez Carrón, quien ha recibido, entre otros, el Premio Hermanos Argensola (1997) por Porque no somos dioses, el Premio Adonáis (1999) por Escenas principales de un actor secundario, el Premio Antonio Machado (2008) por Ningún mensaje nuevo y el Premio Emilio Alarcos (2017) por Micrografías.

En el destaca Dulce Chacón, ganadora del Premio Azorín por Cielos de barro (2000), ambientada en la posguerra en Extremadura. Su novela La voz dormida, desarrollada entre la cárcel de las Ventas y una pensión en la calle Atocha de Madrid, recibió el Premio Libro del Año (2002) y fue adaptada al cine en 2011. Su hermana Inma Chacón fue finalista del Premio Planeta 2011 con Tiempo de arena. También se distingue José Cercas Domínguez, ganador del Premio Internacional de Literatura Gustavo Adolfo Bécquer (2021) por Lo que en verdad sucede y por el conjunto de su obra.

Literatura en extremeño 197px|left|thumb|Vicente Barrantes Moreno es el primer autor que conocemos que utilizó el extremeño. Esta lengua fue usada en el sainete cómico "Idilio de última moda", incluido en Días sin sol (1875). Muchachos, manos a la azaa: un golpe atrás y otro alante, y si la tierra hace morro, firme en el morro daile, que el amo no es señorito, y es imposible engañale".

Idilio de última modaVicente Barrantes Moreno La lengua de Extremadura comienza a aparecer en la documentación desde el . En el aparecen textos en el subdialecto talaverano (1638). El extremeño empieza a tener más presencia en la literatura con Vicente Barrantes y su Días sin sol de 1875.

En 1984, José María Alcón Olivera publicó Requilorios, la primera novela escrita en extremeño. Hubo que esperar hasta los años 2000 para ver nuevas publicaciones en extremeño, en este caso, en la variante de El Rebollar, con El corral los mis agüelus, de José Benito Mateos Pascual. Esta fue seguida por la Primera Antología de Poesía Extremeña en el año 2005. En 2011 se publicó La nueva literatura en estremeñu, seguida en 2012 por una segunda parte.

En 2012, Ismael Carmona García publicó el poemario Pan i verea. Los hermanos Miguel Herrero Uceda y Elisa Herrero Uceda publicaron dos libros de relatos en extremeño: uno en 2012, con el título Ceborrincho, relatos extremeños, y otro en 2015, titulado Mamaeña, relatos extremeños. Otros libros en los años posteriores son La huélliga de Marcos Cruz Díaz y El sol del lobu de Aníbal Martín. En 2025, Vicente Costalago publicó Euris estremeñus i sotras poemas, dividido en tres partes: la primera con poemas épicos sobre varios héroes extremeños; la segunda con poesías religiosas; y una última con poesías sueltas. En noviembre de ese mismo año, también publicó Estórias estremeñas, un libro con tres relatos, dos de ellos con influencia de la mitología extremeña y otro inspirado en la rebelión campesina extremeña.

Literatura en castúo 197px|miniaturadeimagen|derecha|Con Luis Chamizo nace la literatura en castúo. Se puede decir que la literatura en castúo tuvo su origen con Luis Chamizo (1894-1945) y su obra El miajón de los castúos.

En el también destacan José María Gabriel y Galán (1870-1905) y Ventura Villarrubia Pila. Y entre los siglos y , encontramos a Antonio Reyes Huertas (1887-1952), Javier Feijóo, Carmen Vera y Ricardo Quintana Sánchez-Bote.

Literatura en fala No hay mucha literatura escrita en fala. Entre los libros publicados en esta lengua está Versus Valeoris da nosa fala - Obra poética mañega, de Domingo Frades Gaspar. Es una recopilación de poemas escritos por el autor a lo largo de cincuenta años. También existen algunos libros de Contus y Relatus Cortus.

Otros textos en fala pueden encontrarse en Anduriña - Rivista cultural de As Ellas, editada por la Asociación cultural "U Lagartu Verdi" con la colaboración del Ayuntamiento de Eljas, que se publica desde 1997.

Entre las traducciones tenemos el Novu Testamentu en fala, traducido por Mingu (Domingo Frades Gaspar) y El Principito, titulado O/U Pequenu Príncipi. Coordinado por Antonio Garrido Correas, fue realizado por tres amigos: Mingu, Seve y Pepi (Domingo Frades Gaspar, Félix Severino López Fernández y José María González Rodríguez).

Cuandu ei tiña seis anus vi, unha ve, unha lámina magnífica in un libru sobre u Bosqui Vilgin que se chamaba 'Historias vivías'".

En 2026, Vicente Costalago publicó Vérsus sóltus, un libro de poesía original escrito en la Propuesta Ortográfica de la UEX.Vérsus sóltus

Literatura en portugués oliventino

Si la literatura en fala es escasa, aún lo es más la literatura en portugués oliventino, si es que se puede hablar de una "literatura" en esa lengua.