En marzo de 2025, los Estados Unidos lanzaron una gran campaña de ataques aéreos y navales contra objetivos hutíes en Yemen. Con el nombre en clave de Operación Rough Rider (en español: Operación Jinete Áspero), fue la mayor operación militar estadounidense en el Medio Oriente durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. Los ataques comenzaron el 15 de marzo y tuvieron como objetivo sistemas de radar, defensas aéreas y sitios de lanzamiento de misiles balísticos y drones utilizados por los hutíes para atacar barcos comerciales y navales en el mar Rojo y el Golfo de Adén. El 30 de abril de 2025, el Reino Unido se unió a los Estados Unidos en la realización de ataques contra objetivos hutíes.

El grupo hutí comenzó a atacar el transporte marítimo internacional en octubre de 2023, después de que Israel invadió la Franja de Gaza en respuesta a los ataques de Hamás del 7 de octubre. Afirmando solidaridad con los palestinos y con el objetivo de presionar a Israel para que acordara un alto el fuego y levantara su bloqueo sobre Gaza, los hutíes lanzaron misiles y drones contra embarcaciones que transitaban cerca de Yemen, y también dispararon misiles balísticos contra ciudades israelíes, matando al menos a un civil en Tel Aviv. En respuesta, Estados Unidos, el Reino Unido y una coalición multinacional iniciaron la Operación Guardián de la Prosperidad, que combinó escoltas navales con ataques aéreos episódicos sobre infraestructura militar y civil hutí.

A mediados de marzo de 2025, los hutíes habían atacado más de 190 barcos, hundido dos, capturado otro y matado al menos a cuatro marineros. El 18 de marzo, Trump advirtió a Irán—aliado de larga data y patrocinador de los hutíes—que nuevos ataques serían considerados actos de agresión, a pesar de que no había una participación directa.

El 6 de mayo, el presidente Donald Trump declaró que los ataques habían terminado, «con efecto inmediato», como resultado de un acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos y los hutíes, mediado por Omán. Aunque los hutíes acordaron dejar de atacar buques comerciales en el mar Rojo, afirmaron que el alto el fuego no incluía «de ninguna manera, forma o condición» los ataques a Israel, que acababa de comenzar a bombardear Yemen.

Antecedentes

miniaturadeimagen|Mapa de la actividad hutí cerca de la costa de Yemen al 16 de junio de 2024:

Los hutíes son un grupo militar y político islamista chií con base en Yemen, respaldado por Irán, y considerados parte del Eje de la Resistencia liderado por Irán. Surgidos en los años 1990, han sido actores clave en la Guerra civil en Yemen, oponiéndose al Consejo de Liderazgo Presidencial. Desde 2014, controlan el norte del país, incluida Saná.

Desde el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023, los hutíes intensificaron ataques contra barcos comerciales en el mar Rojo mediante misiles, drones y botes explosivos, como presión para poner fin a la guerra en Gaza y al bloqueo israelí a la Franja de Gaza (2023-presente). Han realizado más de 190 ataques, hundido dos embarcaciones, secuestrado otra y causado al menos cuatro muertes, interrumpiendo el comercio global. The Economist reportó una caída del 70 % en los envíos marítimos del mar Rojo y acusó a los hutíes de extorsión marítima a cambio de "paso seguro". También lanzaron misiles y drones contra Israel, impactando Eilat y Tel Aviv, donde un dron mató a un civil. En represalia, estados Unidos, Reino Unido e Israel, con apoyo internacional, lanzaron ataques contra Yemen.

A diferencia de otros aliados de Irán como Hamás, Hezbolá o Siria, los hutíes han aprovechado la geografía de Yemen para mantener su lucha. Tras un alto el fuego en Gaza en enero de 2025, cesaron ataques, pero advirtieron que los retomarían si Israel volvía a bloquear la ayuda humanitaria. El 11 de marzo, reanudaron sus ataques. También dispararon contra un F-16 de Estados Unidos y derribaron un dron MQ-9 Reaper. En enero de 2025, el presidente Trump los volvió a designar como organización terrorista extranjera.

En febrero de 2025, CBS News informó que Trump y el secretario de Defensa Pete Hegseth flexibilizaron reglas sobre ataques y operaciones especiales, ampliando los objetivos autorizados, incluyendo a los hutíes. Analistas creen que los hutíes podrían haber adquirido drones de largo alcance. Muchos de sus arsenales se producen en instalaciones subterráneas o se introducen de contrabando desde Irán, su principal patrocinador. El enriquecimiento de uranio por parte de Irán y la crisis económica interna han generado preocupación internacional y protestas.

Preludio

El 13 de marzo de 2025, el asesor de seguridad nacional Michael Waltz creó un grupo de chat en Signal llamado "Houthi PC small group" para coordinar los ataques entre funcionarios de la Segunda presidencia de Donald Trump. Entre los participantes figuraban cuentas que correspondían a Marco Rubio, JD Vance, Tulsi Gabbard, Scott Bessent, Pete Hegseth, John Ratcliffe, Steve Witkoff, Susie Wiles, Joe Kent y Stephen Miller. Accidentalmente, Waltz también añadió al editor en jefe de The Atlantic, Jeffrey Goldberg, lo que dio lugar al escándalo conocido como Signalgate.

La mañana del 14 de marzo, Vance pidió retrasar los ataques un mes por temor a contradicciones con la política hacia Europa y un posible aumento del precio del petróleo. Sin embargo, Hegseth lo convenció de seguir adelante, argumentando que el objetivo era «restaurar la libertad de navegación y restablecer la disuasión, que Biden había debilitado». A las 9:35 a. m. (hora del este), Miller confirmó que Trump había autorizado los ataques.

Trump aprobó el plan, que llevaba semanas preparándose, y la orden final fue emitida el 15 de marzo. Ese mismo día, algunos miembros del Congreso recibieron informes en la Casa Blanca. A las 11:44 a. m., Hegseth compartió en el grupo detalles operativos de los ataques, incluyendo blancos, armas y la secuencia de la ofensiva.

Ataques

15 de marzo miniatura|izquierda|Imágenes de CCTV mostrando el efecto de los ataques estadounidenses en Saná

Al menos cuarenta bombardeos ocurrieron en Yemen, principalmente en la capital Saná y la gobernación de Sa'dah. En Saná, ocho ataques incluyeron uno sobre una zona residencial que causó quince muertos y nueve heridos, y otro contra el aeropuerto internacional, causando una gran columna de humo. También hubo bombardeos en Sa'dah, Dahyan, Taiz, Ibb, Al Bayda, Dhamar, Hajjah y Marib.

Los ataques, los mayores de la presidencia de Trump, fueron realizados desde el portaaviones en el mar Rojo y mediante aviones y drones desde bases regionales. El Reino Unido colaboró en el reabastecimiento aéreo.

Trump justificó la operación como respuesta a la «piratería y terrorismo» de los hutíes, prometiendo «fuerza letal abrumadora». También advirtió a Irán que sería considerado responsable por apoyar al grupo.

Los hutíes calificaron los ataques como un «crimen de guerra» y prometieron represalias. El ministerio de salud hutí informó de 53 muertos (incluidos cinco niños y dos mujeres) y 98 heridos. UNICEF confirmó la muerte de dos niños y otros dos afectados.

Waltz afirmó que varios líderes hutíes fueron eliminados y que Estados Unidos consideraba atacar objetivos iraníes en Yemen.

16 de marzo Ataques alcanzaron cuarteles, depósitos de armas y sistemas de detección naval. También se reportaron ataques en Al Hudaydah. Los hutíes afirmaron que habían atacado al USS Harry S. Truman con misiles y drones, pero Estados Unidos interceptó once drones y un misil que cayó al mar.https://aje.io/7jyucr?update=3582965https://aje.io/7jyucr?update=3583421Iran backed houthis claim second attack on US ships Consultado el 10 de mayo de 2025.

El Instituto para el Estudio de la Guerra informó que tres altos cargos hutíes fueron abatidos en Al Jawf.

17 de marzo Dos bombardeos matutinos en Al Hudaydah afectaron una planta algodonera y el buque Galaxy Leader, secuestrado por los hutíes. Otro ataque destruyó un edificio gubernamental en Al-Hazm y mató a Zain al-Abidin Ali Abdullah al-Muhturi, líder de seguridad hutí. También fueron atacadas instalaciones industriales y zonas cercanas al palacio presidencial en Saná.

El general Alex Grynkewich confirmó más de treinta objetivos alcanzados desde el inicio de la ofensiva. Trump declaró que nuevos ataques hutíes serían considerados como un casus belli de Irán, con severas consecuencias.

18 de marzo Varios ataques se registraron en Saná, incluyendo bombardeos cerca del Ministerio de Defensa y el aeropuerto. En Bajil, un ataque destruyó una planta de energía solar. También se reportaron explosiones en Sa'dah, Al Hudaydah y Dhamar. Un oficial de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos confirmó que se emplearon misiles de crucero y municiones de precisión en estos ataques.

19 de marzo Bombardeos estadounidenses en Al Bayda destruyeron un centro de entrenamiento hutí y depósitos de armas. En Saná, un ataque impactó un edificio de inteligencia militar. Se reportaron al menos dieciocho muertos, incluyendo varios oficiales hutíes. Según fuentes del Pentágono, los ataques buscaban «degradar permanentemente» las capacidades militares hutíes.

20 de marzo Estados Unidos atacó instalaciones de radar y un sitio de lanzamiento de drones en Al Hudaydah. En Saná, fueron destruidos camiones con misiles balísticos. Los hutíes denunciaron la muerte de civiles, incluyendo una niña. Trump declaró que los ataques continuarán «hasta que Yemen deje de ser un punto de origen para el terrorismo marítimo».

21 de marzo Misiles estadounidenses alcanzaron instalaciones de comunicaciones hutíes en la región montañosa de Amran. Un informe de Human Rights Watch alertó sobre daños a estructuras civiles en al menos cinco bombardeos recientes. El portavoz de los hutíes, Yahya Sarea, prometió nuevos ataques contra barcos vinculados a Estados Unidos y sus aliados.

22 de marzo AlHadath informó que un ataque aéreo previo de Estados Unidos contra una base naval en Al Hudaydah dejó ocho heridos, incluido Mansour al-Saadi, el comandante de las fuerzas navales hutíes.

La Agencia de Noticias Saba reportó que Estados Unidos llevó a cabo tres ataques contra el Aeropuerto Internacional de Hodeida. Tres comandantes hutíes murieron en ataques aéreos en Majzar, gobernación de Marib. Una base militar hutí y un depósito de municiones fueron atacados en un bombardeo estadounidense en la gobernación de Al Jawf.

23 de marzo El Ministerio de Salud controlado por los hutíes informó que una persona murió y otras trece, incluidos tres niños, resultaron heridas en un ataque estadounidense contra un edificio residencial en el área de Aser, al oeste de Saná. También se reportaron ataques en Sa'dah, Al Hudaydah y Marib. Los ataques en el oeste de Saná habrían tenido como objetivo un depósito de municiones hutí. Al Hadath informó que la persona fallecida era un alto funcionario hutí. La Agencia de Noticias Saba reportó un ataque estadounidense contra el puerto de Salif. La misma agencia también informó de bombardeos estadounidenses en el distrito de Sahar y el distrito de Kitaf wa Al Boqe'e. Asimismo, indicó que Estados Unidos llevó a cabo cinco ataques aéreos en la gobernación de Marib.

Según Michael Waltz, los ataques mataron a líderes clave de los hutíes, incluido su «jefe de misiles», y también tuvieron como objetivo sus cuarteles generales, nodos de comunicación, fábricas de armas y centros de producción de vehículos de superficie no tripulados.

24 de marzo El medio saudí Al Hadath informó que un alto funcionario hutí fue asesinado en ataques aéreos estadounidenses durante la noche en Saná.

25 de marzo La Agencia de Noticias Saba informó que ataques aéreos estadounidenses en las afueras de Saada dejaron al menos dos heridos. La misma agencia reportó que un ataque estadounidense impactó por segunda vez un hospital oncológico en la gobernación de Sa'dah, destruyéndolo. ISW informó de un total de doce ataques aéreos en la gobernación de Sa'dah.