La Fiesta de la Virgen del Castillo o Fiestas Patronales de Cullera son las fiestas mayores de la ciudad y están dedicadas a la Mare de Déu del Castell, Virgen de la Encarnación y Patrona de Cullera, popularmente conocida como «La Moreneta». Una gran celebración que integra tanto tradición y devoción por la Patrona del pueblo, como un gran calendario de vitalidad para el municipio con grandes espectáculos culturales y festivos, posicionando de esta forma Las Fiestas Mayores de Cullera como un encuentro indispensable en el calendario valenciano. Esta celebración se inicia el viernes consecutivo al Domingo de Resurrección, sin embargo, oficialmente quedan inauguradas con el acto de la Baixà el día siguiente y duran hasta el domingo posterior en Cullera, Comunidad Valenciana.

Historia Según la tradición religiosa, mientras un pastor de Utiel apacentaba su rebaño en el Barranco de Santa Marta, en la montaña de Cullera, le pareció escuchar un ruido procedente de unos matorrales, creyendo que se trataría de un conejo disparó contra el conjunto de matojos, cuando este se acercó se encontró con dos imágenes de la Virgen, sin embargo, a una de ellas le faltaba un brazo. Esta fue la que entregó a la parroquia de Cullera, mientras que la completa se la llevó a Utiel. Al día siguiente al abrir ambas parroquias se dieron cuenta de que se habían cambiado de pueblo, es decir, la imagen completa se encontró en la parroquia de Los Santos Juanes en Cullera, y la incompleta en la iglesia de Utiel. Posteriormente, el rey Jaume I ordenó trasladar la de Cullera de la Iglesia parroquial al Castillo de Cullera. En 1248, los Sanjuanistas bajo el mandato del rey entronizaron una imagen de la Virgen en la capilla del Castillo.

Los orígenes de la «Baixà» se remontan a 1631 y se tienen noticias de ella desde 1570 gracias a la prevención eclesiástica realizada por los Santos Juanes.Entre 1806 y 1807 se realiza el camino en forma de zigzag hacia el Castillo. Entre 1891 y 1897 se erigió el santuario de la Virgen del Castillo de Cullera, pues la capilla de estilo gótico que había antes no era capaz de contener y guardar tanta fe y presencia, es en este momento cuando un grupo de mujeres toma la incisiones de recaudar fondos para poder restaurarla. Será Dr. D. Joaquín María Ferrer y Llopís, el sacerdote del momento, quien rechace esta idea y proponga crear una capilla nueva “La capella nova). El 29 de junio de 1891 se celebra la inauguración de las obras con la presencia de todas las autoridades del municipio. Será el 25 de octubre de 1897 cuando la Santísima Virgen ocupe su lugar en su nueva morada. La construcción en su conjunto, tuvo un coste de 110. 335,77 pesetas. En 1919 tiene lugar la Coronación canónica de la Virgen como Patrona de la ciudad. En 1992 se dará la llegada de los Franciscanos como custodios de la Capilla. Será gracias a D. Antonio Renart Martí, que la imagen de la Virgen sobrevive a la Guerra Civil española en 1936 escondida en su domicilio. Cuatro años más tarde se vuelve a dar su lugar de honor a la Virgen y en 1944 vuelven los Franciscanos. En el año 1947 se otorga la primera medalla de oro a la Imagen de la Moreneta. En 1948 se realiza la primera peregrinación de la Virgen hasta Valencia por el mar y los pueblos costeros y en 1969 se le concede el título de alcaldesa mayor. La Imagen es bendecida en 1977 por el SR. Arzobispo de Valencia, D. José María García Lahiguera, con presencia de los Reyes de España.

Desafortunadamente. después de mucho tiempo de custodia de la Virgen por los Franciscanos, estos abandonan el Santuario. Entre 2015 y 2016, le es concedido al Santuario ser Templo Jubilar para el Año de la Misericordia y en 2019-20 se celebra el año Jubilar otorgado por el Papa Francisco en honor al Centenario de la Coronación y Patronazgo de la Virgen.

El Patronazgo de la Virgen, además, se halló en 2018 tras pensar que había sido destruido durante la Guerra Civil española.

Festividad La Fiesta de la Virgen del Castillo incluye procesiones, conciertos, pirotecnia y actuaciones musicales, el Certamen Nacional de Bandas de Música “Ciudad de Cullera” y otros espectáculos como vaquillas, talleres infantiles o la Gran Cabalgata de Disfraces.

El primer día, el sábado siguiente a la Pascua de resurrección, tiene lugar la tradicional «Baixà», en la que la imagen de la Virgen desciende desde la ermita del castillo en procesión nocturna por el camino del Calvario (construido entre 1806-1807) hasta la iglesia de los Santos Juanes. Cuando llega al Mercado, el pueblo de Cullera la recibe con un grandioso castillo de fuegos artificiales. En el recinto del Mercado esperan grupos de baile, cintas, cabezones, bailes regionales y la Muixeranga de Cullera. Miles de personas se concentran cada año para danzar y celebrar la procesión.

Evolución de la tradicional Baixà:

La procesión de la Baixà de la Mare de Déu se inició principalmente como un acto casual que más tarde se ha institucionalizado por parte de aquellos que organizan la fiesta. En principio la Santa Imagen era bajada en momentos puntuales y extraordinarios, fuera completamente de un ambiente festivo, pues se hacía con el objetivo de encomendarse a la Mare de Déu, orarle y rogarle su intervención para protegernos ante sequías, dolores, enfermedades, etc. Se buscaba, en definitiva, implorar intensamente la presencia divina mediante la intercesión de Santa María Virgen.

Su sentido festivo proviene de un símbolo de empatía y solidaridad, bajarla simboliza la convivencia, y subirla es acompañarla a su casa mediante caminos zigzagueantes que marcan historia en Cullera. Principalmente el culto a la Moreneta se producía arriba en el Santuario de la Virgen, hasta que el acto de bajar a la Virgen se convierte en tradición, marcando así el inicio de las fiestas. Es probable que el castillo no fuera un espacio lo suficientemente amplio para poder acoger a tanta población y por ello fuera necesario acercarla al pueblo.

La fecha que se establece como primera Baixà con un sentido festivo es el 25 de marzo de 1631. La Baixà tal y como se conoce actualmente se consolidó en 1640 y tenía que llevarse a cabo por las revoltes velles, hasta que en 1806-7 se realizaron las nuevas. Esto fue construido por la gran cantidad de gente que sentía devoción por las fiestas y participaba en estos ritos.

Desde ese momento hasta la actualidad, esta celebración se lleva celebrando todos los años sin ningún tipo de interrupción, sin tener en cuenta los años de Guerra Civil (1936-39) y los años de pandemia (2020-21).

Hoy en día la Imagen de la Virgen baja a hombros de sus portadores en una de sus andas. Las cuatro partes del mundo son fundamentales en esta procesión, pues ejercen como escoltas de la Reina de los Cielos, acompañándola también en la subida y la procesión de Sant Vicent. Es cuando por primera vez en la historia de Cullera en 2026 dos mujeres actúan como representantes de una de las partes del mundo en la Baixà. Una tradición que con anterioridad había estado reservada exclusivamente para los hombres.

En la madrugada del domingo tiene lugar el acto más representativo, la llamada «Noche de la Aurora». Los marineros y pescadores trasladan la imagen de la Virgen desde la iglesia hasta la playa de San Antonio. En la orilla del mar la pasean a hombros y rezan el Rosario. Desde el agua, barcas amarradas cerca de la playa disparan sus salvas para recibir a la virgen. La procesión finaliza con un gran castillo de fuegos artificiales. miniaturadeimagen|Imagen de la Virgen a sus salida desde el Santuario

Personajes a destacar durante la Baixà

Tauleters: La Germandat dels Tauleters reúne a las personas encargadas de preparar y adornar la tauleta, el altar provisional donde descansa por primera vez la Mare de Déu al llegar al pueblo. Actualmente participan en las procesiones vestidos de gala, acompañados por mujeres con mantilla y peineta.

Camareras: La Asociación de Camareras de la Virgen del Castillo de Cullera agrupa a las mujeres responsables del cuidado de la imagen y de su camarín. Estas camareras acompañan siempre a la Mare de Déu en sus desplazamientos y actos festivos, representando tanto el carácter religioso como tradicional de las fiestas. Desde 2010, las nuevas camareras son escogidas por las anteriores, aunque cualquier mujer puede solicitar formar parte de la asociación.

Custodio: El custodio es la persona encargada de supervisar la seguridad de la imagen durante los traslados y procesiones. Su labor principal consiste en comprobar que la Mare de Déu esté correctamente colocada y asegurada en las andas antes de cada recorrido.

Milicia y Corte: Esta agrupación nació en 1897 para proteger el santuario y mantener la devoción a la Mare de Déu. Además de participar en distintas celebraciones religiosas, durante las fiestas mayores se anuncian las futuras camareras.

Milicia y Custodia: Su función es acompañar la imagen de la Mare de Déu en las procesiones y encargarse del cuidado y preparación de las andas utilizadas por los portadores.

Evolución de la tauleta

La tauleta cuenta con un gran significado, pues es un elemento fundamental de las fiestas de Cullera. La tauleta es una forma de honrar a la Virgen, es un tipo de mesa o altar donde la Imagen de la Moreneta descansa una vez llega al pueblo tras su tradicional bajada.

Su origen viene de las primeras bajadas, cuando el rector que llevaba a la Virgen tuvo que descansar al llegar al Raval, allí la colocó en una mesa para sentarse y en ese momento unas mujeres la empezaron a llenar de pétalos de flor. Desde ese momento se mantuvo esa costumbre y tres hombres sacados del Raval, serán quienes llevarán a cabo la preparación de una mesa para apoyar a la Virgen y junto con sus mujeres tendrán el honor de ir detrás del anda en la procesión de la Baixada y de Sant Vicent. Las primeras tauletas valencianas eran mesas bajas adornadas con pañuelos, flores y, más tarde, mantones de Manila. Al principio, su decoración la realizaban las mujeres, pero con el tiempo esta tarea pasó a los hombres, surgiendo la figura del tauleter, encargado de preparar la tauleta y acompañar la imagen en las procesiones vestido de gala. Antiguamente eran representantes de distintos barrios de Cullera; hoy siguen siendo tres, pero representan a toda la ciudad. La tauleta también ha evolucionado: de una sencilla mesa decorada ha pasado a convertirse en una estructura artística que cambia cada año y se descubre el día de la Baixà.

Es más, en 2019 la Germandat de Tauleters de la Mare de Déu del Castell de Cullera organizó una exposición de las maquetas de las diferentes tauletes que se usaron desde 1940 hasta 2019.

Aurora

Desde los años sesenta, la fiesta dejó de centrarse solo en la villa de Cullera y comenzó a llevar la imagen de la Mare de Déu del Castell a otros barrios. Primero llegó al mar gracias a la iniciativa de marineros y antiguos miembros de la Marina, creando una romería al amanecer en la que la Virgen entra en el agua mientras sale el sol. Después de una misa y los fuegos artificiales, la celebración continúa de forma más popular y festiva. Con el paso del tiempo, esta tradición también se extendió a otras zonas de la ciudad, haciendo que la Mare de Déu visite distintos barrios y acerque la fiesta a todos los vecinos. De esta forma es la virgen quien se pasea por todo el pueblo, con la finalidad de hacer partícipes de esta fiesta a todos los ciudadanos y crear un ambiente litúrgico y de paz entre ellos.

Además, actualmente la Aurora de Sant Antoni se ha convertido en uno de los actos más emotivos y multitudinarios de las fiestas de Cullera. Durante la madrugada, cientos de personas acompañan a la Mare de Déu del Castell hasta la playa en un ambiente de gran devoción, música y fuegos artificiales, coincidiendo con la salida del sol sobre el mar Mediterráneo.

Procesión de Sant Vicent