miniatura|Iglesia de San Lorenzo. Botarell es un municipio español de la provincia de Tarragona, situado en la comarca del Bajo Campo (Cataluña). Según datos de su población era de habitantes.
Geografía Integrado en la comarca de Bajo Campo, la cual se engloba dentro de la región catalana llamada Campo de Tarragona, esta población se sitúa a 26 km de Tarragona, 12,6 km de Reus, 2,5 km de Montbrió y 11,7 km de Cambrils.
El término municipal está atravesado por la carretera nacional N-420, entre los pK 864 y 865, y también por carreteras locales como las que permiten la comunicación con la N-420 y las Borjas del Campo, como las que comunican con Montbrió de Tarragona y Riudecañas. También a muy poca distancia está la antigua estación de ferrocarril y actual apeadero de Riudecañas y Botarell, en la línea de Barcelona a Zaragoza pasando por Mora la Nova y Caspe.
El relieve del municipio es predominantemente llano, si bien está ubicado a los pies y en algunas laderas de las montañas de Prades. El territorio es atravesado por las rieras de Les Voltes y de Riudecols, y el barranco de Segura, así como barrancos de menor entidad. La altitud oscila entre los 470 m en el extremo norte y los 140 m a orillas de una riera al sur. El pueblo se alza a 196 m sobre el nivel del mar.
El municipio comprende el núcleo principal de población de Botarell, que es la cabecera, y la urbanización de las Costas, ubicada entre las poblaciones de Borjas del Campo y Riudecols, que tenía una trentena de habitantes. El casco antiguo de Botarell se formó a entre la parte inferior del castillo y una fuente de agua potable muy antigua, siguiendo las calles de Amunt (arriba) y Avall,(abajo) paralelas entre sí. El núcleo está formado principalmente por casas entre medianeras de planta baja y uno o dos pisos y tejado a doble vertiente.
Etimología Teoría andalusí. El origen del nombre parece ser el nombre del poseedor árabe del terreno antes de la reconquista cristiana. Aunque la tradición popular lo vincula al oficio de bodeguero, de allí que en su escudo municipal figura una "bota" (en catalán tonel de vino), los estudios toponímicos señalan un origen árabe o mozárabe. Joan Coromines sugiere que proviene del nombre propio morisco Botalel o Ayça Botareyl, derivado de Abu Talal. Otra fuente, Pere Balañà Abadía, señala la forma Abu-Tariq. Ambos expertos consideran que el nombre habría evolucionado a partir del dueño de una antigua alquería, indicando un origen de asentamiento andalusí. Documentado por primera vez alrededor de 1153-1173, el topónimo se consolidó tras la carta de población de 1184, cuando pasó de ser de una alquería musulmana a un feudo cristiano.
Teoría ibérica.Toponims Ibèrics. Enric Aguadé Sans. ISBN 84-605-8007-5 Según Enric Aguadé Sans, el nombre propio que indica Balañà (Bu-Tarik) coincide en muchos aspectos con las raíces ibéricas "BO+TAR+EI", y considera que se podría interpretar como la primera sílaba BON que traduce del ibéro como redondo o redondeado, vocablo que el paso del tiempo por perdida del alveolar nasal al final se transformaría en BO. TAR que traduce como grande + EGI que significa ladera, y que con el paso del tiempo perdería la velar oclusiva intervocálica "g" i se transformaría en EI. Por lo tanto, la unión de las 3 sílabas sería igual a "Ladera Grande Redondeada", lo cual Aguadé indica que coincide por el hecho de ubicarse el casco antiguo de la población en la vertiente meridional de la sierra de pizarra arcaica y redondeada de la montaña del Puig Marí. Alega también que por allí pasaba el camino de que iba de la zona minera de Argentera hacía Cambrils. Y añade que en la zona de Botarell i Riudecañas que también se han hallado restos arqueológicos ibéricos.
Historia Aparece documentado por primera vez en el acta de población concedida a Ciurana de Tarragona en 1153 aunque se cree que el origen del municipio está en una alquería sarracena. Según el erudito reunsense Francisco Gras y Elías, Botarell habría sido un establecimiento andalusí. También aparece mencionado documentalmente en el mes de febrero de 1155 cuando le fue otorgada carta de población a Cambrils por el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, y que dan a entender que Botarell se encontraba ya habitado y hacía límite con Cambrils. En 1173 era citado de nuevo en la donación de Alforja hecha por el arzobispo Guillermo de Torroja a favor de Ramón de Ganagot, por aquél entonces, señor feudal de Alforja. En el año 1184 el término de Botarell fue cedido a Berenguer de la Bisbal por el arzobispo Berenguer de Vilademuls. Se le impuso la condición de repoblarlo, aunque la iglesia se reservaba el derecho sobre los diezmos.
Botarell formó parte de la Comuna del Campo en el año 1339. En 1361 Simó de Llorenç, era señor de Botarell, y también lo era de Masricard (aldea actualmente integrada en el núcleo urbano de La Canonja). El señorío que el Arzobispo de Tarragona ejercía sobre la mayoría de los pueblos del territorio del Campo de Tarragona era compartido con el Rey, lo que generaba continuas diferencias, que finalmente quedaron resueltas en 1391 cuando Juan II vendió al Arzobispo Ennec de Vallterra los derechos reales sobre Botarell y otras poblaciones y las jurisdicciones. Cabe indicar que aunque se unificaron las jurisdicciones, la justicia civil la administraba el "Batlle", nombrado por el señor, y la justicia criminal era responsabilidad del "Veguer". Hay que tener en cuenta de que el Veguer era la autoridad delegada del conde y posteriormente del rey, con jurisdicción subsidiaria en territorios de la Iglesia o baronías. El cargo de veguer fue una institución del Principado de Cataluña, de origen medieval, que duró desde el hasta el . Y la figura del "batlle" era el delegado territorial de un señor feudal que podía ser el soberano o un noble laico o eclesiástico, con dos funciones: administrar el patrimonio del señor feudal en ese lugar y recaudación de tributos, e instruir la justicia en su nombre. El Batlle de Botarell, al menos desde 1411, lo era también de Vinyols y els Arcs, y consta que cobraba del obispo Pere de Sagarriga un salario de 50 sueldos al año.
En 1563, la Comuna de Pueblos del Campo de Tarragona, debido a los continuados desembarcos corsarios berberiscos a lo largo y ancho de sus costas, decidió fortificar el puerto de Salou, por lo que impuso un gasto por ello a cada pueblo, entre los que se contaba Botarell. Dichas amenazas pudieron ser una de las causas de la fortificación del castillo de Botarell. Otra causa pudo ser el bandolerismo que afectó a la región, especialmente entre el último tercio del y el primero del .
En siglos posteriores, la población participó, como todos los pueblos del Campo de Tarragona, en la Guerra de los Segadores y en la de Sucesión.En el la posesión de las tierras pasó a manos del tarraconense Miquel de Montargull,y luego a su hijo Didac, sin que se conozca cómo accede, hasta la Guerra de los Segadores, aunque los Montargull eran filipistas, por lo tanto favorable al Rey Felipe V de Borbón. Más tarde la señoría pasó al primer marqués de Tamarit, Francisco de Montserrat y Vives. Los Marqueses de Tamarit conservaron sus derechos sobre el pueblo hasta la desaparición del régimen feudal en el . Durante el existe un enderezamiento económico y demográfico que perdurará hasta bien entrado el , a pesar de las guerras, la inestabilidad política y social que sacudió al país. El núcleo urbana se fue ampliando, y se añadieron más vías al núcleo primitivo. La agricultura, una de las principales actividades, ha marcado la evolución del pueblo. En el se impulsó el regadío, al tiempo que se mantenían como primeros cultivos el viñedo, el olivo y los cereales. La agricultura, una de las principales actividades, ha marcado la evolución del pueblo. En el se impulsó el regadío, al tiempo que se mantenían como primeros cultivos el viñedo, el olivo y los cereales. En el la agricultura tomó un nuevo empuje con la intensificación del cultivo de la viña y la aparición de nuevos productos, como las arvejas, las judías y las habas. Por lo que respecta a la industria, ya en el se documentan diversas manufacturas, como por ejemplo herradores, alpargateros, tejedores de lino y una gran cantidad de pelaires (oficio de personas que trabajaban la lana de ovejas actuando comúnmente como cardador o fabricante de paños y bayetas de lana).
En los primeros años del , durante la guerra de independencia, el pueblo fue obligado a dar bagajes a las tropas napoleónicas.
Durante la primera guerra carlista fueron quemados el edificio del ayuntamiento y el de la prisión (1836).Y en la tercera guerra carlista el pueblo fue ocupado dos veces por los carlistas, que se llevaron víveres.
La filoxera afectó al término de Botarell, entre los años 1899 y 1902, devastando completamente las plantaciones de cepas. En medio de grandes penurias comienzan a replantarse los viñedos en unos lugares del término y en otros son sustituidos por nuevos cultivos, especialmente el olivo y el avellano. La agricultura se resintió gravemente durante el episodio de la gran helada de 1956, que diezmó los olivos, aunque en la actualidad se ha ido recuperando y vuelve a ser uno de los principales cultivos, junto con el almendro y el avellano. Hay también algarrobos, árboles frutales y huerta; también cabe señalar que la mayor parte de las tierras labradas son de regadío. Para contrarrestar los efectos de la gran helada, se desarrolló la avicultura y, en fecha más tardía, la cría de ganado porcino. En 1959 se fundó la Cooperativa Agrícola.
A lo largo del , el núcleo urbano se fue ampliando y aumentando la población residente.
Demografía Botarell cuenta con una población de .
Economía La principal actividad económica es la agricultura. Destacan los cultivos de olivos, almendros y avellanos. Modernamente, además de la agricultura y ganadería, las principales fuentes de producción y oficios está formado por pequeñas industrias y buena parte de los habitantes trabaja en el sector industrial y el de servicios de los municipios vecinos.
Cultura miniatura|La Pedrafita. Botarell El elemento más notable del pueblo es la denominada Pedrafita, situada ahora en la avenida principal del nucleo urbano (Av. Pedra Fita, 21) cerca de su acceso a Montbrió, en lo que antiguamente era la principal entrada del pueblo. Es un monumento prehistórico, i es el elemento megalítico más meridional de Cataluña. Se puede datar de entre el tercero i cuarto milenio antes de nuestra era. Es una piedra de granito local, de unos 2,72 m de altura y 35 cm de anchura, las 4 caras están esculpidas, trabajadas por repicado que le da forma antropomorfa. En su cara frontal, en la mitad inferior, tiene esculpidas 10 cazuelas pequeñas, y en el reverso tiene una en el centro. Están gravadas por abrasión (repicado y rozamiento con un piedra dura de riachuelo). En la parte superior de la cara frontal, hay 3 cruces griegas grabadas seguramente en época medieval. Contemporáneo al menhir se han localizados los restos de 2 lugares habitados prehistóricos en el mismo término municipal de Botarell, en los que se hallaron restos de sílex y de cerámicas prehistóricas. miniatura|La Pedrafita. Botarell. Con panel descriptivo. El monumento fue dañado y partido, siendo reconstruido. En un principio el historiador y médico Dr. Salvador Vilaseca Anguera la supuso un menhir objeto de culto fálico. Cabe suponer realmente que como su nombre indica, se trata de la misma piedra mencionada ya como mojón o hito (pedrafita se traduce del catalán como Piedra Hito o mojón de piedra) en 1173 en las delimitaciones entre el antiguo valiato andalusí de Xibrana (Ciurana) y el Campo de Tarragona. También hay que mencionar que una delimitación de 1571 describe como se trataba de una "piedra, de altura de un hombre que está metida debajo el lugar y fuente de Botarell".
miniatura|Antigua Torre de Botarell.