La filosofía en Paraguay refiere a la actividad reflexiva y a las obras propias del ámbito de la filosofía realizadas en el territorio paraguayo por paraguayos o extranjeros que desarrollaron buena parte de su vida intelectual en Paraguay. Esta da sus primeros pasos durante la conquista española de América y se extiende hasta nuestros días.
Dificultades historiográficas La labor de los historiadores a la hora de reconstruir la historia de la filosofía en Paraguay es bastante pobre. Son pocos los trabajos que abundan en el desarrollo del quehacer filosófico en el territorio. Si bien esta es una realidad mayormente compartida por la generalidad de los países de América Latina, Paraguay es uno de los países más austeros en cuanto al material que recupera el fruto de actividad filosófica:
Esto explica que la bibliografía existente para aproximarse al estudio de la historia de la filosofía en el territorio sea difícil de hallar y fragmentaria en su enunciación.
Antecedentes coloniales miniaturadeimagen|305x305px|Localización de las misiones jesuíticas guaraníes en los actuales territorios de Argentina, Paraguay y Brasil. En el caso paraguayo, tenemos las reducciones de (23) Jesús, (24) Trinidad, (25) Itapuá (26) San Cosme, (27) Santiago, (28) Santa Rosa, (29) Santa María de Fe y (30) San Ignacio Guazú. Durante la etapa colonial, la actividad filosófica en Paraguay estuvo ligada estrechamente a las órdenes religiosas, en particular a los jesuitas, dominicos y franciscanos. En las reducciones jesuíticas, fundadas entre los siglos y , se impartían enseñanzas de lógica, metafísica y ética, siguiendo el modelo escolástico tomista, con base en el pensamiento de Aristóteles y Tomás de Aquino.
Aunque no existe evidencia de una producción filosófica sistemática en el sentido moderno, se ha documentado una transmisión activa del pensamiento occidental clásico y medieval en el marco del modelo educativo colonial. La oralidad y cosmovisión de los pueblos indígenas guaraníes, por su parte, no fue registrada ni valorada desde una perspectiva filosófica en ese periodo.
En el , el desarrollo de la filosofía como disciplina autónoma fue prácticamente inexistente. El sistema educativo se concentró en la instrucción básica y en la formación religiosa, sin una institucionalización del pensamiento filosófico. Durante el gobierno de José Gaspar Rodríguez de Francia (1814–1840), se promovió un estilo de pensamiento racionalista en el ejercicio del poder, influido por ciertas ideas ilustradas, aunque sin constituir una tradición filosófica formal. Las condiciones políticas de aislamiento y control del conocimiento impidieron la creación de espacios institucionales para la filosofía. Posteriormente, la guerra de la Triple Alianza (1864–1870) desmanteló gran parte de las estructuras educativas existentes, retrasando aún más la consolidación de la disciplina.
: existencia limitada, dictadura y control ideológico thumb|200px|Rafael Barrett A inicios de siglo, el filósofo más relevante fue Rafael Barrett. escritor, periodista y pensador hispano-paraguayo, se formó en el ambiente modernista y simbolista europeo, desarrollando una obra breve pero influyente caracterizada por su compromiso ético y social. Llegó a Paraguay en 1904, donde se vinculó con la Generación del 900 y abrazó el anarquismo, denunciando la explotación obrera y la injusticia social en ensayos como La huelga (1908) y Lo que son los yerbales paraguayos (1910). Su pensamiento, influido por Friedrich Nietzsche, Henri Bergson y el krausismo, combinó un vitalismo idealista con una filosofía del altruismo, orientada a la solidaridad y la crítica del positivismo, la ley y el Estado. Defendió una noción moral del progreso basada en la diferencia y la libertad, anticipando preocupaciones ecológicas y humanistas.
La influencia de la filosofía en los gobernantes, aunque menor, se mantuvo de una u otra manera durante el . Eusebio Ayala, a través de sus contribuciones a la psicología, mostraría un importante interés por la filosofía, especialmente aquella ligada a cuestiones relacionadas con la economía política y a la sociología; lo cual terminaría guiándole al estudio del derecho internacional.García, J. E. (2005). El joven Eusebio Ayala y la psicología paraguaya. Teoría e Investigación en Psicología, 14, p. 53. En sus escritos psicológicos, mostró un compromiso evolucionista y asociacionista, aunque no se le suele contar entre los principales positivistas del momento, al modo de Cecilio Báez o Ignacio A. Pane.García, J. E. (2005). El joven Eusebio Ayala y la psicología paraguaya. Teoría e Investigación en Psicología, 14, p. 53. p. 61miniaturadeimagen|330x330px|Alfredo Stroessner.Durante gran parte del , especialmente bajo la dictadura de Alfredo Stroessner (1954–1989), el desarrollo de la filosofía estuvo limitado por el control ideológico del Estado. La enseñanza filosófica fue permitida en contextos institucionales controlados, como los seminarios religiosos o algunas cátedras universitarias, aunque la producción filosófica con orientación crítica o política fue restringida. La filosofía se mantuvo mayormente en el ámbito educativo como disciplina académica sin una expansión sustantiva en la investigación académica o la divulgación. izquierda|miniaturadeimagen|262x262px|Juan Santiago Dávalos. Respecto de tal encorcetamiento de la actividad filosófica, resulta menester recuperar a algunas de las pocas figuras filosóficas en activo durante este periodo. Juan Santiago Dávalos, formado entre Asunción, Buenos Aires y Berlín, articuló una filosofía de raíz existencial, fenomenológica y neohegeliana, orientada a renovar el horizonte intelectual de un país dominado por el positivismo y la censura del régimen estronista. Dávalos concibió la tarea filosófica como un ejercicio crítico y emancipador, comprometido con la modernización cultural y la comprensión de las ideologías que estructuraban la sociedad paraguaya. Desde sus artículos —como Ideología y cambio socialDávalos, J. S. y Livieres Banks, L. (1967). Ideología y cambio social. Revista Paraguaya de Sociología, (8-9), 133-135. o Cecilio Báez como ideólogo— hasta su inédito La sociedad y las ideologías en el Paraguay, buscó analizar las condiciones históricas de dominación y repensar la función pública del pensamiento filosófico. Conseguiría abrir redes intelectuales entre Paraguay, América Latina y Europa —llevando debates sobre Hegel, la modernidad y la ideología paraguaya a espacios como la Universidad Libre de Berlín—, pero su impacto político y cultural fue limitado por la dictadura estronista, la dispersión de su obra y su muerte prematura en 1973.Lima Rocha, O. (2019). Pensar la resistencia desde el Paraguay: Aproximaciones al filosofar de José Manuel Silvero Arévalos. En M. A. Maciel & S. Escutia Díaz (Comps.), Pensamiento paraguayo: Reflexiones en torno a las ideas de José Manuel Silvero Arévalos (pp. 223–246). Asunción, Paraguay: Centro Cultural de España “Juan de Salazar” / Universidad Nacional de Asunción.
Lorenzo Livieres fue un ensayista y profesor vinculado a la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción.Jalif de Bertranou, C. A. (2009). La fenomenología y la filosofía existencial. En E. Dussel, E. Mendieta, & C. Bohórquez (Eds.), El pensamiento filosófico latinoamericano, del Caribe y “latino” (1300–2000): Historia, corrientes, temas y filósofos (p. 298). México, D. F.: Siglo XXI Editores / CLACSO. Formado en la tradición alemana, su pensamiento ha sido caracterizado como de orientación heideggeriana. Ha desarrollado estudios sobre literatura y estética, destacando su análisis Estudio sobre La Babosa (1961), dedicado a la obra del novelista Gabriel Casaccia. En colaboración con Juan Santiago Dávalos, abordó temas de hermenéutica histórica y lingüística del Paraguay. Su producción se extiende hasta el , con reflexiones sobre política, retórica y filosofía del arte, reunidas en obras como Verdad filosófica y arte literario (2005).
Adriano Irala Burgos se formó en la Universidad Nacional de La Plata y obtuvo el doctorado en la Universidad de Lovaina, con su tesis titulada Teoría de la alienación en Marx, bajo la dirección de Paul Ricoeur y la influencia de Wilhelmus Luijpen. Su pensamiento, de orientación existencialista cristiana, combinó el interés por la fenomenología con convicciones democráticas y un compromiso humanista. Ejerció la docencia en la Universidad Católica de Asunción y dirigió las revistas Estudios Paraguayos y Revista del Ateneo Paraguayo. Participó en el Congreso Encuentros sobre la Tolerancia en Latinoamérica y el Caribe (Río de Janeiro, 1994) y fue miembro del Council for Research in Values and Philosophy de Washington. Sus obras, como Introducción al existencialismo (1975), Filosofía y compromiso (1975) y El hombre y su destino histórico (1992), reflejan una búsqueda por articular la reflexión filosófica con la realidad latinoamericana y con la aspiración de una “patria grande” integradora de los diversos grupos étnicos. miniaturadeimagen|Ticio Escobar. Hugo Rodríguez Alcalá, doctorado en la Universidad Nacional de Asunción (1943) y en la Universidad de Wisconsin (1953), se desempeñó como profesor de literatura durante más de treinta años en la Universidad de California. Su pensamiento mostró afinidad con la corriente humanista y existencialista del filósofo argentino Alejandro Korn y de su discípulo Francisco Romero, con quienes mantuvo vínculo intelectual. Cultivó el análisis filosófico-literario, como se refleja en su ensayo Existencia y destino del hombre según Ortega y Gasset y Jean-Paul Sartre. Su obra combina reflexión estética y filosófica, orientada al estudio del hombre y de la cultura desde una perspectiva crítica y humanista.
Ticio Escobar es filósofo, crítico de arte y curador, reconocido por su aporte a la teoría estética y al estudio del arte indígena y popular latinoamericano. Fundador y director del Museo del Barro, ha desarrollado una reflexión orientada a cuestionar la identificación entre “arte” y el modelo occidental moderno, proponiendo una lectura descolonizadora de la producción simbólica. En obras como El mito del arte y el mito del pueblo (1986), La belleza de los otros (1993), La maldición de Nemur (1999) y El arte fuera de sí (2004), formula una crítica al etnocentrismo y a las jerarquías culturales impuestas por la modernidad, defendiendo la legitimidad estética y epistémica de las culturas indígenas.
Transición democrática y filosofía paraguaya contemporánea
Tras el fin de la dictadura en Paraguay, en 1989, la filosofía comenzó un proceso de expansión institucional. Se fortalecieron las carreras universitarias de filosofía en diversas instituciones de educación superior, tanto públicas como privadas. Se incrementó la participación de docentes con formación en el extranjero, y se promovieron seminarios, publicaciones y proyectos de investigación. Se incorporaron al ámbito académico paraguayo corrientes filosóficas como la fenomenología, el marxismo, el pensamiento latinoamericano y los estudios decoloniales.
En el , la filosofía en Paraguay ha mostrado un crecimiento sostenido en el ámbito académico, con énfasis en la investigación, la formación docente y la producción editorial. La disciplina continúa desarrollándose en torno a líneas como la epistemología, la ética, la filosofía política y la filosofía de la educación. Existen espacios de articulación interdisciplinaria y colaboraciones con centros filosóficos de la región. miniaturadeimagen|Juan Manuel Marcos.