El terremoto de Pegu de 1930 fue un desastre natural de magnitud 7,4 Mw que sacudió Birmania el 5 de mayo de ese año. El hipocentro se localizó a una profundidad de 35 kilómetros y la sacudida alcanzó una intensidad máxima de IX en la escala Rossi-Forel, equivalente a un «temblor devastador». El sismo fue consecuencia de la ruptura de un segmento de 131 kilómetros de la falla de Sagaing, una importante estructura de deslizamiento lateral que atraviesa el país de norte a sur. Se registraron daños extensos en el sur del país, en particular en las ciudades de Pegu y Rangún, donde numerosos edificios colapsaron y se desataron incendios. Las estimaciones de víctimas fatales varían ampliamente, con cifras que oscilan entre 550 y 7000 personas. Además, un pequeño tsunami azotó la costa nacional, causando daños menores en embarcaciones y puertos. El temblor se sintió en una región de más de 570 000 km², que incluía el Estado Shan y parte de Tailandia. El terremoto principal fue seguido por numerosas réplicas que provocaron más destrucción, y en diciembre se registró otro evento sísmico de características similares, también vinculado a la falla de Sagaing.
Trasfondo
Birmania se ubica en una región compleja donde convergen cuatro placas: la índica, la euroasiática, la de Sonda y la birmana. Estas interactúan como resultado de procesos geológicos activos que moldean constantemente el relieve del país. A lo largo de la costa occidental —desde las Islas Coco, frente al estado de Rakáin, hasta Bangladés— se extiende un borde convergente altamente oblicuo conocido como el arco de Sonda. Esta estructura marca la frontera entre las placas índica y birmana. A medida que se interna en tierra firme, el límite tectónico emerge en Bangladés y continúa en dirección norte, siguiendo un curso paralelo y ligeramente al este de los montes Chin, hasta alcanzar el extremo oriental del Himalaya.
Atravesando Birmania de norte a sur se encuentra una falla de transformación de unos 1400 kilómetros de longitud que conecta la dorsal oceánica del mar de Andamán con una zona de colisión tectónica en el norte del país, conocida como el cabalgamiento frontal del Himalaya. Esta falla, denominada Falla de Sagaing, delimita las placas birmana y de Sonda, las cuales se desplazan lateralmente entre sí a una velocidad de entre 18 y 49 milímetros por año. Es la estructura sísmica más activa del país y representa su principal fuente de terremotos, ya que atraviesa o pasa cerca de ciudades densamente pobladas como Rangún, Naipyidó y Mandalay. A lo largo de la falla se han producido numerosos sismos de gran magnitud, entre ellos los de 1931 (M 7.5), 1946 (M 7.3 y M 7.7), 1956 (M 7.0), 1991 (M 6.9) y 2012 (M 6.9). La magnitud de estos eventos suele oscilar entre 7.0 y 8.0, y los intervalos de recurrencia varían según el segmento. Los tramos meridionales —precisamente los que se activaron en 1930— presentan períodos de retorno estimados entre 100 y 150 años, según estudios paleosismológicos.
A lo largo de los siglos, Birmania ha sido escenario de terremotos destructivos, aunque la investigación académica sobre sus características sismológicas aún es limitada. Muchos de estos eventos, incluso aquellos de gran magnitud que producen rupturas visibles en la superficie, siguen sin estar completamente comprendidos por la comunidad científica. Uno de los terremotos más significativos fue el de Arakan en 1762, cuya magnitud se estima entre 8.5 y 8.8. Este sismo fracturó un segmento de la falla de Sonda frente a la costa de Rakáin y probablemente se debió al proceso de subducción de la placa índica bajo la birmana. Además, en el centro del país, los restos de la placa índica subducida continúan generando actividad sísmica de tipo intraplaca. Un ejemplo destacado es el terremoto de Bagan ocurrido en 1975, causado por un fallo inverso a una profundidad intermedia de aproximadamente 120 kilómetros.
Terremoto
miniaturadeimagen|El evento devastó el segmento sur del país.
El evento fue registrado por observatorios sísmicos de todo el mundo. El geólogo británico John Coggin Brown atribuyó su origen a una falla con orientación norte-sur, identificada como la falla de Sagaing, una estructura activa que se fracturó a lo largo de 131 kilómetros en su segmento correspondiente a la región de Pegu. La ruptura se extendió desde la costa meridional del país hasta unos 20 kilómetros al norte de esa ciudad. Dado que dicho segmento posee una longitud aproximada de 170 kilómetros, la fractura fue parcial. Con base en una estimación de 120 kilómetros de longitud de ruptura, 15 kilómetros de ancho y un deslizamiento promedio de 3 metros, se calculó una magnitud de 7,4 Mw, cifra que coincide con la registrada por el Centro Internacional de Sismología, el cual también determinó una profundidad focal de 35 kilómetros. El evento generó importantes deformaciones superficiales, como escarpes de falla, fisuras y rupturas visibles en el terreno. Un estudio publicado en 2009 por la revista Bulletin of the Seismological Society of America documentó desplazamientos verticales de hasta 20 centímetros, así como deslizamientos laterales derechos a lo largo del trazo de la falla que, en acumulado histórico, alcanzan los 15 metros. Sin embargo, se estima que el deslizamiento causado específicamente por el sismo de 1930 fue de alrededor de 3 metros.
Las características del movimiento sísmico y los patrones de daño variaron significativamente según la ubicación. En áreas próximas a la falla, como Pegu, Tawa y Tongyi, numerosos edificios y pagodas colapsaron en distintas direcciones: hacia el sureste en Pegu, al este y este-sureste en Tawa, y hacia el oeste-noroeste en Tongyi. Estos patrones sugieren que la sacudida principal se propagó en direcciones que combinaban componentes de este a oeste y de noroeste a sureste. En cambio, en zonas más alejadas como Insein, Rangún, Syriam y Kyauktan, el movimiento fue predominantemente de norte a sur. En Pegu, el temblor duró menos de 30 segundos. Comenzó con tres o cuatro segundos de oscilaciones leves, seguidas de una breve pausa, y culminó con un violento sacudón en dirección noroeste-sureste. Un testigo observó cómo las ondas superficiales atravesaban una cancha de tenis, mientras que varias personas fueron arrojadas al suelo por la fuerza del movimiento. En Rangún, la duración osciló entre 30 y 90 segundos. Un suave vaivén de este a oeste precedió a un movimiento más fuerte y abrupto de norte a sur. En Dala, las vibraciones iniciales, de baja intensidad, se prolongaron entre seis y ocho segundos antes de intensificarse repentinamente. La intensidad máxima del sismo fue de IX en la escala de Rossi-Forel, asignada a una zona con forma de pera de unos 971 km² ubicada a lo largo del trazo de la falla. La intensidad VIII se registró en los municipios de Kyauktan, Thongwa, Kayan y Kawa, mientras que Rangún y Toungoo experimentaron una intensidad estimada entre VI y VII.
Réplicas
Se registraron numerosas réplicas tras el sismo principal, especialmente en localidades como Pegu, Onhne y Kawa. Una de ellas, ocurrida el 16 de septiembre, provocó daños en una comisaría de la localidad de Pado. En diciembre del mismo año, un nuevo terremoto de magnitud 7,3 sacudió el norte del país a lo largo de la Falla de Sagaing y causó la muerte de al menos 30 personas. El evento resultó particularmente destructivo en Pyu, donde numerosos edificios de mampostería colapsaron y las vías férreas quedaron severamente deformadas. Las construcciones mal diseñadas o de baja calidad también sufrieron derrumbes generalizados. Este terremoto fue atribuido a un proceso de transferencia de esfuerzos de Coulomb desencadenado por el sismo de mayo, y produjo la fractura de aproximadamente 120 kilómetros de la Falla de Sagaing.
Impacto
miniaturadeimagen|Los restos de la Pagoda Shwemawdaw fotografiados en 1936.
Las cifras sobre el número de víctimas fatales varían según las fuentes. El Burma Gazette, diario oficial del gobierno, reportó 500 muertes, aunque se estima que la cifra real pudo haber sido significativamente mayor. The New York Times informó de hasta 7000 víctimas, mientras que Reuters, citando declaraciones del gobernador Charles Innes, indicó que entre 800 y 1000 personas fallecieron solo en Pegu. Además, se calcula que unas 20 000 personas quedaron sin hogar. Los daños fueron especialmente severos en el barrio de Nyaungwaing, una zona densamente poblada de Pegu, donde la mayoría de las construcciones quedaron reducidas a escombros. En el cine del barrio Zaingganaing, que se encontraba en plena función al momento del sismo, el colapso del edificio provocó entre 60 y 80 muertes. La Pagoda Shwemawdaw, uno de los principales templos budistas de la ciudad, osciló visiblemente antes de desprenderse de su base y desplomarse sobre los vendedores ambulantes cercanos, causando más víctimas. Otros recintos religiosos, como una mezquita y la Pagoda Thunpayagyi, también sufrieron graves daños o colapsos parciales. El distrito comercial quedó devastado: el bazar fue reducido a montones de ladrillos, metal retorcido y madera carbonizada debido a un incendio posterior. Los minaretes de varias mezquitas cayeron sobre los callejones adyacentes, y una oficina municipal resultó seriamente dañada. También se reportó la destrucción total de una escuela secundaria y un edificio de ferrocemento. Sin embargo, algunas edificaciones gubernamentales clave —como el juzgado, la oficina del subcomisionado, el hospital y la prisión— resistieron sin daños significativos.
miniaturadeimagen|La estructura del Tribunal Superior de la capital sufrió daños considerables.
A partir de diversas fuentes se estima que entre 50 y 200 personas murieron en Rangún. La mayor devastación se registró en la zona sur de la ciudad, asentada sobre sedimentos aluviales depositados por el río Irawadi. La situación se agravó cuando el colapso simultáneo de una mezquita y un edificio de cinco plantas sepultó a todos los que se encontraban en su interior, siendo este el hecho que causó la mayor parte de las víctimas. Otros edificios también se derrumbaron y mataron a sus ocupantes. En China Street, por ejemplo, el colapso de un edificio pucca de cinco pisos hacia el interior obligó a un grupo de trabajadores a extraer seis cuerpos y dos sobrevivientes, que más tarde fallecieron a causa de sus heridas. De igual modo, el derrumbe del piso superior de un inmueble en la intersección de Mogul y Fraser provocó que las personas atrapadas en su interior no pudieran escapar. En las calles Fraser y 35, la caída íntegra de una fachada ocasionó algunas muertes, mientras que en la zona comprendida entre Dalhousie y Sparks se produjo un daño tan severo que la edificación quedó en ruinas, lo que derivó en la demolición de varios inmuebles. Asimismo, el edificio del Servicio Geológico Británico, ubicado en Dalhousie Street, presentó amplias fisuras, y su interior, que albergaba un laboratorio y un museo, quedó en ruinas. El Tribunal Superior y la Iglesia Católica Romana también sufrieron daños considerables durante el sismo.