La 9.ª compañía del 3.er batallón del regimiento de marcha del Chad de la 2.ª División Blindada francesa, conocida por sus miembros y popularmente como «La Nueve», fue una unidad militar compuesta casi íntegramente por republicanos españoles y comandada por el francés Raymond Dronne que combatió durante la Segunda Guerra Mundial. Jugó un papel protagonista en la liberación de París en agosto de 1944.
Orígenes En los últimos meses de la guerra civil española, en 1939, cientos miles de combatientes republicanos y civiles huyeron a Francia, tanto a través de los Pirineos como por mar hacia los dominios franceses de Marruecos, Argelia y Túnez. La mayoría de estos exiliados republicanos fueron internados en campos de concentración; en particular, en el norte de África, en GTE en condiciones infrahumanas.
Pocos meses después estalló la segunda guerra mundial. El 24 de junio de 1940, la Alemania nazi venció a Francia y le impuso un armisticio tras una campaña de 40 días. La Francia de Vichy, presidida por el derechista mariscal Pétain, no ocultaba su desconfianza y rechazo hacia los republicanos españoles, mayoritariamente izquierdistas, y, aunque no procedió a deportarlos masivamente hacia España, les obligó a elegir entre prestar trabajos forzados en la metrópoli, enrolarse en la Legión Extranjera Francesa o ser repatriados voluntariamente. Alrededor de 150.000 de los 450.000 que cruzaron la frontera eligió la primera alternativa, ante el riesgo de ser sometidos a consejo de guerra en España, y tal vez condenados a muerte o por convicciones políticas.
Tras los desembarcos aliados en el norte de África del 8 de noviembre de 1942, el general Giraud, que comandaba esos territorios franceses, tuvo que aceptar la formación de un Corps Franc d'Afrique, unidad militar que lucharía al lado de los aliados. El Corps Franc se formó con unos 5.000 voluntarios a los que la Francia de Vichy había marginado y perseguido: españoles republicanos, judíos y franceses gaullistas.
Primeros combates y formación de la compañía Los españoles del Corps Franc entraron en combate contra los ejércitos del Eje en diciembre de 1942 en la campaña de Túnez y se distinguieron por su ardor en el combate. Finalmente, el 7 de mayo de ese año conquistaron la ciudad portuaria de Bizerta, siendo esta su última actuación en África.
Terminada la campaña, el Corps Franc fue disuelto. Charles de Gaulle negoció entonces con Giraud que sus supervivientes tuvieran la opción de unirse a la División Leclerc (unidad veterana de la Francia Libre) o a las fuerzas de Giraud, que habían sido mayoritariamente leales a Vichy. La gran mayoría de los españoles, entre 300 y 350, que eran mayoritariamente socialistas, anarquistas o republicanos moderados, escogieron la unidad de Leclerc. Fueron integrados en el 3er batallón de marcha del Chad, al mando de Joseph Putz, que había participado con las Brigadas Internacionales en la guerra de España. Un tercio de los efectivos del batallón eran españoles y en particular su 9ª compañía constituyó la unidad española por excelencia.De 160 integrantes, 146 eran españoles. El mando de esta compañía, llamada coloquialmente «La Nueve» o «La Novena», se puso al capitán francés Raymond Dronne,que hablaba castellano. Se les permitió bordar en sus uniformes franceses la bandera tricolor republicana.
La División Leclerc se denominó oficialmente «2.ª División Blindada». En septiembre de 1943, la División Leclerc fue transferida a Rabat en el Marruecos francés, donde se la dotó de armamento procedente de los Estados Unidos: 160 tanques M4 Sherman, 280 semiorugas M3 blindados y M8 Greyhound, camiones Dodge, GMC, Brockway, Diamond y también muchos jeeps.
Los hombres de La Nueve les dieron a sus vehículos nombres curiosos, en algunos casos de batallas emblemáticas de la guerra civil. Componían la unidad de mando un jeep llamado Mort aux cons (Muerte a los idiotas) y el semioruga Les Cosaques. A la 1.ª sección de combate pertenecían los semiorugas Don Quichotte, Cap Serrat, Les Pingoüins, Madrid y Guernica. A la 2.ª sección de combate: Résistence, Teruel, España cañí (luego Libération), Nous voilà (Henos aquí) y Ebro. La 3.ª sección de combate: Tunisie 43, Brunete, Almirante Buiza, Guadalajara y Santander. Un vehículo de cada sección remolcaba un cañón de 57 mm. Junto a estos vehículos, rodaban unos cuantos camiones encargados del suministro y abastecimiento de la compañía. Veteranos anarquistas intentaron nombrar a un blindado como su fallecido líder Buenaventura Durruti, pero los franceses no lo permitieron, por lo que le pusieron Les Pingouins. En los tanques manejados por los españoles se permitió también pintar la bandera republicana.
Campaña En Europa
Normandía
La División Leclerc, con la 9.ª Compañía, se trasladó de Rabat a Gran Bretaña para participar en la invasión aliada de Normandia, encuadrada en el Tercer Ejército estadounidense del general George Patton. El 4 de agosto de 1944, la 9.ª Compañía desembarcó en la playa de Utah (playa de la Madelaine), al norte de la bahía de Carentan en Normandía. Sus hombres entonaron la canción tradicional La Cucaracha por lo lento del desembarque.
Los primeros enfrentamientos ligeros que tuvieron los republicanos españoles contra las fuerzas alemanas se desarrollaron en sitios como Rennes, Le Mans, Château-Gontier y, con un papel muy destacable junto a los soldados estadounidenses, en Alençon. El 7 de agosto la 9.ª Compañía sufrió su primer muerto en combate, el español Andrés García. El 12 de agosto, la 9.ª Compañía se distinguió capturando a 129 prisioneros alemanes en la población de Eccouché.
El 16 de agosto la División Leclerc fue atacada por las divisiones de las Waffen-SS Leibstandarte SS Adolf Hitler y Das Reich, las 9.ª y 116.ª Divisiones Panzer y la 3.ª División de Paracaidistas. La batalla fue muy cruenta. El 16 murió en combate Constant Pujol abatido por la metralleta de un oficial alemán, el cual a su vez murió por los disparos de pistola de su compañero Joan Castells. Al día siguiente, el 17, cayó Roberto Helios; los días 18 y 19 el Segundo Ejército británico de Bernard Montgomery llegó a la zona y lanzó un contraataque salvando a los soldados españoles de una masacre. Los españoles celebraron una misa en la iglesia de Eccouché en honor de los caídos.
Papel en la Liberación de París
270px|thumb|right|Desfile por los Campos Elíseos de unidades pertenecientes a la 2.ª División Blindada tras la Liberación de París
Los resistentes de la ciudad de París se sublevaron contra los alemanes el 19 de agosto de 1944. De Gaulle insistió ante el mando supremo aliado para que tropas de la Francia Libre acudieran a liberar la capital francesa antes que la Wehrmacht decidiera luchar en las calles y destruyera estructuras urbanas fundamentales (puentes sobre el río Sena, redes de agua, edificios públicos) conforme lo había ya ordenado Adolf Hitler
El mando aliado, dirigido por Dwight D. Eisenhower, prefería atacar masivamente a las tropas germanas que se concentraban al norte de París y retardar la conquista de dicha ciudad. Sin embargo, el día 22 autorizó a la 2ª División Blindada Leclerc a entrar en París para auxiliar a la Resistencia Francesa, que se enfrentaba a una gran superioridad militar alemana.
Sin embargo, al caer la tarde del 24 de agosto, la 2ª DB se encontraba atascada en las cercanías de La Croix-de-Berny. Leclerc estaba furioso porque el retraso iba a impedirle entrar en París hasta el día siguiente, ya que hacerlo de noche era muy peligroso. La Nueve, siguiendo órdenes del mando aliado de unirse al eje principal de avance, llegó casualmente justo donde se encontraba Leclerc. El general dialogó brevemente con Dronne, le dijo que "Nunca hay que ejecutar las órdenes idiotas" y le ordenó penetrar hasta el centro de París. Para ello La Nueve se reforzó con tres carros Sherman que estaban en las inmediaciones.
La columna de Dronne se puso en marcha a las 20:00. Se infiltró por L'Hay-les-Roses, Cachan y Arcueil, pasó junto al fuerte de Bicêtre y llegó, sin un solo disparo, hasta la plaza de Italia. Cuando los parisinos los identificaron, salieron en masa a vitorearles, lo cual inmovilizó la columna temporalmente. Salieron de allí guiados por un motociclista de origen armenio. A las 21:22 llegaron a la la plaza del ayuntamiento de París; el primer semioruga en hacerlo fue el Guadalajara,tripulado por libertarios extremeños. Los vehículos se dispusieron en formación de erizo y Dronne entró en el ayuntamiento,donde unos resistentes llevaban cinco días atrincherados, entre ellos varios miembros del Consejo Nacional de la Resistencia presidido por Georges Bidault.También estaba presente un periodista estadounidense, que relató los hechos omitiendo la nacionalidad de los soldados de La Nueve.
Los primeros disparos que las fuerzas aliadas efectuaron se hicieron desde el blindado «Ebro», mandado por el capitán canario Campos y conducido por el catalán Bullosa, contra un nutrido conjunto de fusileros y ametralladoras alemanas. Después los civiles que salieron a la calle cantando La Marsellesa, para su sorpresa constataban que los primeros soldados liberadores eran todos españoles. En las cercanías del Arco del Triunfo patrullaban Alfredo Piñero y Francisco Izquierdo, que se quedó mudo cuando una muchacha, tras los besos y abrazos de rigor exclamó: «¡Eres el primer soldado francés al que beso!», a lo que este contestó «Somos rojos españoles». Anécdota parecida le ocurrió al locutor que entrevistó a los recién llegados y recibió un castizo «Pardon mesier mais je suis español». Por lo demás la dotación que llegó al ayuntamiento de París el 24 de agosto fue la de los half-track: Madrid, Jarama, Ebro, Teruel, Guernica, Belchite, Guadalajara, Brunete y Don Quijote, junto con un tanque tripulado por 4 franceses: el «Romilly»
Dronne dejó entonces al mando de La Nueve a su segundo, el teniente Granell, y se dirigió hacia la comandancia del general alemán Dietrich von Choltitz para requerir su rendición. El resto de la División Leclerc empezó a entrar en París la mañana del día 25. Mientras se esperaba la capitulación final, los españoles tomaron la central telefónica de la calle de los Archivos, donde cayeron heridos el sargento José Cortés y el teniente Elías. Como Von Choltitz dudaba, La Nueve asaltó su comandancia en el Hotel Meurice. Tres españoles irrumpieron en el despacho de Von Choltitz y le conminaron a rendirse. Este aceptó pero le pidió al español Antonio Gutiérrez hacerlo ante un oficial, que finalmente apareció. El alemán, agradecido, le regaló su reloj a Gutiérrez. A las 15:30 horas del 25 de agosto, la guarnición alemana de París se rindió.
Al día siguiente, De Gaulle llegó a París. En el Arco de Triunfo volvió a encender la llama de la tumba del soldado desconocido y a continuación saludó a los integrantes de La Nueve. Estos le escoltaron en desfile bajando por los Campos Elíseos, algunos a bordo de cuatro semiorugas y el resto a pie. Los soldados españoles de la División Leclerc desfilaron llevando en sus estandartes los colores de la Segunda República Española aunque pronto se le obligó a retirarlas; las posteriores protestas del régimen franquista fueron ignoradas por el gobierno francés.
Campañas finales
Tras la Liberación de París la guerra prosiguió. La 9.ª Compañía abandonó la capital francesa el 8 de septiembre para volver al frente. El día 12 los españoles obtuvieron un señalado éxito cuando hicieron prisioneros a 300 soldados alemanes al tomar la ciudad de Andelot. El 15 cruzaron el río Mosela y establecieron una cabeza de puente tras las líneas alemanas, donde tuvieron un enfrentamiento con heridos en Châtel-sur-Moselle.