Las manifestaciones de amas de casa eran movimientos de protesta contra el desabastecimiento y las restricciones durante la Segunda Guerra Mundial en la Francia ocupada, que reunían principalmente a mujeres, estando prohibidas las concentraciones callejeras por Alemania y el Régimen de Vichy.
Estas manifestaciones eran pacíficas, a menudo las mujeres iban acompañadas de sus hijos. Lo que exigían eran alimentos o productos esenciales frente a las prefecturas o las Casas Consistoriales. Las protestas tuvieron lugar principalmente entre noviembre de 1940 a julio de 1941, y entre noviembre de 1941 a septiembre de 1942, en diferentes departamentos de Francia, principalmente en la Isla de Francia, el Norte, el Paso de Calais y el Mediodía francés del Mediterráneo, en particular, donde el Partido Comunista Francés estaba muy consolidado.
Si bien estos movimientos fueron en parte una reacción espontánea a una situación dramática, también fueron el resultado de la movilización del Partido Comunista. Deben interpretarse como una forma de resistencia, específicamente femenina y vinculada al papel de ama de casa, que caracterizaba en gran medida a las mujeres de la época.
Manifestaciones de mujeres
Mujeres y niños Aunque en la práctica las protestas en la calle estaban prohibidas durante la ocupación de Francia por las Fuerzas del Eje,se llevaron a cabo casi 240 de las llamadas manifestaciones de amas de casa. Las dificultades de abastecimiento han sido señaladas por la historiadora Danielle Tartakowsky como la causa que las caracteriza. Esta cifra correspondería a un mínimo, el número real es probablemente mayor. La invención de esta expresión es contemporánea a estas protestas y evidencia que fueron acciones novedosas.
Durante el , el modelo de ama de casa, que administraba su hogar con ingenio, incluso cuando trabajaban fuera, se impuso entre las mujeres, empezando por las ciudades. Esta figura adquirió importancia a partir de finales del . Según el modelo clásico, que confiaba a las mujeres la gestión del hogar mientras el hombre está en la fábrica y, si bien, realizaban muchas tareas (lavandería, costura, cuidado de los niños, entregas) que les proporcionaban ingresos, era ella quien mantenía a la familia con el sueldo del marido. En el , las amas de casa, las mujeres de la clase trabajadora, mantenían sus hogares, cuidaban a sus hijos, preparaban la comida y se trasladaban desde el mercado donde compran alimentos para su familia hasta el lavadero donde realizan la colada mientras intercambian novedades e impresiones.Durante la ocupación, los esfuerzos para garantizar la supervivencia frente a las dificultades diarias, para alimentar, vestir y calentar a la familia recaían en gran medida sobre ellas. Las colas para conseguir alimentos o cualquier recurso están llenas de amas de casa.
Las manifestaciones de amas de casa reunieron a la gran mayoría de las mujeres, lo que supuso una ruptura con el período anterior a la guerra.Pueden estar concurridas por unas pocas decenas o por cientos. En la mayoría de los casos, son pocas en número, excepto en Sète, donde el 20 de enero de 1942, la participación puede estimarse en dos mil mujeres. Las manifestantes a menudo llevaban consigo a sus hijos, a veces de forma masiva, como en La Ciotat el 12 de noviembre de 1941 donde la manifestación reunió a trescientas mujeres y cien niños y niñas.
Proceden en su mayoría de sectores de la clase trabajadora, cuya vida cotidiana se ve más debilitada por la escasez. Son, en su mayoría, esposas de mineros, pequeños agricultores o trabajadores de la construcción. Los hombres no solían acudir a estas protestas, aunque algunos animaban a las mujeres. Esto permitía una movilización más efectiva ya que su presencia las habría puesto en peligro.
Protestas y reivindicaciones Las protestas se dirigen a la Prefectura, a la Subprefectura o a la Casa consitorial.En Dunkerque, por ejemplo, según el comisario de policía:
Las manifestantes a menudo enviaban una delegación de unas pocas personas, a veces entregando una petición, para exigir más alimentos, carbón u otros artículos de primera necesidad. Las reivindicaciones expresadas son puntuales y rara vez explícitamente políticas.La delegación era recibida, a veces, por el alcalde, como en Reims en febrero de 1942, o por el prefecto, como en Marsella en noviembre de 1940, o por otros funcionarios. Las discusiones subsiguientes se desarrollaron con calma y las delegadas recibieron a cambio una serie de compromisos, que tuvieron como efecto la dispersión de la concentración.
Flujo, reflujo y respuestas de las autoridades alt=Carte de la France métropolitaine|derecha|miniaturadeimagen| Mapa de las manifestaciones de amas de casa (1940-1942) . Estas manifestaciones tuvieron lugar principalmente en dos momentos, de noviembre de 1940 a julio de 1941 y de noviembre de 1941 a septiembre de 1942, en París y sus barrios de la periferia, pero también en el Norte y el Paso de Calais, a lo largo de toda la costa mediterránea desde los Pirineos Orientales hasta los Alpes Marítimos, en Doubs, Calvados, Morbihan y otros departamentos.
Aunque algunas grandes ciudades se vieron afectadas, las protestas se producían principalmente en localidades medianas o pequeñas. Estas mujeres se manifestaban delante de gente que las conocía, lo que dice mucho de la audacia de su acción.
Los primeros movimientos de protesta tuvieron lugar en noviembre de 1940. En Carcassonne, Béziers y Marsella, las mujeres reivindicaban que les proporcionaran patatas y otros alimentos ante las prefecturas. A estas primeras manifestaciones siguieron otras sesenta hasta el verano de 1941, en la zona ocupada, especialmente en la región parisina y en el norte de Francia. En el departamento del Norte, varias de estas manifestaciones están vinculadas a la gran huelga minera de mayo-junio de 1941, un acto de resistencia colectiva a la ocupación nazi. Desde el invierno siguiente hasta septiembre de 1942, las manifestaciones de mujeres comenzaron de nuevo y se multiplicaron. Siendo más numerosas, aproximadamente el doble, ciento treinta, y se extiendieron a más departamentos, una veintena, los puntos cruciales se localizaron esta vez en el sur del Mediterráneo. alt=Représentation graphique des manifestations|izquierda|miniaturadeimagen| Cronología de las manifestaciones de las amas de casa durante la Ocupación. El flujo y reflujo de las manifestantes sigue un patrón estacional. Los inviernos de 1940-1941 y 1941-1942 fueron duros, lo que aumentó el sufrimiento. Hay muchas manifestaciones en invierno y primavera, períodos en que las dificultades aumentan y la escasez crece durante el periodo que precede a la siguiente cosecha. Estas manifestaciones no provocaron un levantamiento a gran escala: las autoridades de Vichy hicieron algunas concesiones a la población, que estaba hambrienta, agotada y temía la represión.
Después de 1942, las manifestaciones de amas de casa fueron más esporádicas: sólo se registraron unas cuarenta, primero entre mayo y septiembre de 1943 y luego en la primera mitad de 1944. Se integraron en movimientos más amplios que recogían otras reivindicaciones como el rechazo al Servicio de Trabajo Obligatorio y dieron paso a manifestaciones patrióticas, que se multiplicaron a partir de mayo de 1942. Algunas formaron parte de la preparación de la huelga patriótica de julio de 1944.
Represión Las autoridades de Vichy, alertadas por la distribución de folletos de una manifestación inminente, intentaron impedir que se celebrara desplegando policías y gendarmes, a veces con éxito, como en Froges en Isère el 17 de abril de 1942. También vigilaban los mercados. Según el prefecto de Hérault la presencia de fuerzas de seguridad a la hora de la distribución sólo podía favorecer que las amas de casa estuvieran más tranquilas.
El gobierno de Vichy intentó frenar el movimiento prohibiendo la difusión de información sobre estas manifestaciones y advirtiendo a los alcaldes que no habría más distribución de alimentos. Las autoridades francesas, sin embargo, no se atrevieron a utilizar la violencia contra estas protestas de mujeres. En Lanester, un alto oficial de la gendarmería lo admitió: No creía que fuera necesario intervenir por la fuerza contra las madres, sino más bien por la persuasión. Lo que no le impidió realizar algunas detenciones.
En algunos casos, la policía intentaba impedir el avance de la manifestación y detener a las líderes o vigilarlas, como las activistas Alphonsine Delanois o Madeleine Porquet en el Norte. A pesar de las amenazas emitidas preventivamente, las detenciones se limitaron a una pequeña proporción de las manifestantes y las mujeres detenidas fueron liberadas rápidamente una vez identificadas, aunque algunas fueron condenadas y encarceladas. Tras una manifestación de un centenar de mujeres en Rambervillers, en Vosgos, el 13 de junio de 1942, tres de ellas fueron internadas durante unos diez días en el centro de detención preventiva de Épinal. Otras fueron arrestadas en Gard, Hérault o Lyon en 1942. Contrariamente a lo que se podría pensar, la represión ejercida por Vichy fue más brutal en la zona ocupada que en la zona sur. Si la represión contra las manifestantes fue bastante comedida, contra los organizadores, o los supuestos comunistas, fue despiadada, llegando hasta la pena de muerte.
Las fuerzas de ocupación alemanas, que no eran el objetivo principal de las reivindicaciones, se mostraron poco preocupadas. Las autoridades alemanas fueron mucho menos represivas con las manifestaciones de las amas de casa que con las manifestaciones patrióticas. Consideraban que la represión de estas manifestaciones er una cuestión de orden público y, por tanto, responsabilidad del gobierno de Vichy. Sólo pensaban intervenir si la policía francesa fuera incapaz de afrontar la situación sola. Tal fue el caso en Lorient el 29 de abril de 1942, cuando la policía alemana dispersó a un grupo de trescientas cincuenta manifestantes. No obstante, los alemanes prestaban especial atención y su policía estaba particularmente preocupada por el papel del Partido Comunista en la organización de estas manifestaciones.
Entre concesiones y miedo al contagio En ocasiones, las autoridades de Vichy aceptaron distribuir las reservas de alimentos disponibles localmente u organizar traslados de una región a otra. Los prefectos advertían periódicamente de la dramática situación del abastecimiento en su departamento. alt=Partie de page de journal sur deux colonnes.|miniaturadeimagen| Suministros en Hérault y Gard. Artículo en Le Temps, . BNF, Gallica . En enero de 1942, para mostrar su preocupación, el ministro de Economía, Yves Bouthillier, visitó Hérault. Al mismo tiempo, el Ministerio del Interior anunció en la prensa las distribuciones complementarias concedidas a las amas de casa en Hérault y Gard. El periódico Le Temps del 29 de enero de 1942 dio los detalles. En febrero de 1942, el Prefecto del Sena anunció a sus superiores que había distribuido víveres tras las manifestantes. También se organizaron repartos de víveres en Hérault. En Rennes, una manifestación de amas de casa llevó al alcalde a aceptar a todos los niños en los comedores escolares.
Por temor a un efecto dominó, el prefecto regional de Marsella dio instrucciones a sus subordinados para que no cedieran, o al menos que no lo pareciera, a los intentos de chantaje de las multitudes. Los prefectos de Var y Alpes Marítimos informaron que una de las proclamas decía que era necesario manifestarse si querías obtener comida. El prefecto del Doubs ordenó a los alcaldes que no recibieran a más delegaciones.