La historia del ferrocarril en Cataluña cubre el desarrollo del transporte ferroviario en la región española de Cataluña. Comenzó con proyectos que, emulando a Inglaterra, querían implantar el ferrocarril en la región. Posteriormente, dieron lugar al primer viaje en tren en la península ibérica entre Barcelona y Mataró en el año 1848. miniaturadeimagen|En el año 1948, para celebrar el centenario del primer ferrocarril peninsular, se construyó una réplica de "la Mataró", la primera locomotora que circuló. Actualmente se encuentra en el Museo del Ferrocarril de Cataluña, en Villanueva y Geltrú. miniaturadeimagen|Tren inaugural del Ferrocarril de Valls Villanueva Barcelona. Podemos ver una "carolina", locomotora de fabricación americana que fue adquirida por el Sr. Gumá, impulsor del ferrocarril y un amante del material americano. Durante muchos años fue habitual ver estas locomotoras circulando por las tierras catalanas.
Ferrocarriles de vía ancha Los verdaderos protagonistas de los ferrocarriles de vía ancha en Cataluña son los personajes y compañías privadas que los hicieron posibles. Podemos encontrar nombres propios como Miguel Biada (ferrocarril Barcelona-Mataró), Francisco Gumá (ferrocarril Valls-Villanueva-Barcelona) o Félix Maciá y Bonaplata (ferrocarril Granollers-San Juan de las Abadesas), que hicieron esfuerzos titánicos, además de gastar gran parte de sus fortunas, para conseguir ver construidos sus soñados ferrocarriles.
Primer ferrocarril ibéricoː Barcelona-Mataró miniaturadeimagen|Fotografía tomada en los talleres de Mataró de los miembros de las juntas del Ferrocarril de Mataró y del Ferrocarril de Granollers, en el momento de fusión para continuar la línea hasta Gerona, que posteriormente fue la línea n.º 7 del ferrocarril de Barcelona a Gerona. En un segundo plano hay un vagón de segunda y un vagón de primera clase. Los orígenes del ferrocarril en Cataluña se remontan a la primera mitad del . El primer ferrocarril en ser construido en el Reino de España fue entre Güines y La Habana, en Cuba (entonces colonia española). Allí fue donde Miguel Biada, un mataronés que emigró a "las américas" con éxito, fue invitado a la inauguración. Viendo las ventajas de este nuevo medio de transporte, se propuso conectar su ciudad natal, Mataró, con Barcelona, la ciudad más importante de Cataluña. Cuando regresó a Cataluña su proyecto no fue recibido con mucho interés y se vio obligado a recurrir a capital extranjero para obtener la financiación necesaria. En Londres se reunió con un comerciante amigo suyo, José María Roca.
A Roca le sedujo el proyecto y usó sus contactos para encontrar financiación. En 1843, cuando ya tenían el proyecto encarrilado, solicitaron la concesión del ferrocarril al gobierno español, la cual la obtuvieron el 13 de agosto de ese mismo año. Entonces, crearon la sociedad para la construcción y explotación de la línea de tren. Después de que Biada tuviera que luchar mucho y superar muchas desconfianzas, se constituyó la Compañía del Camino de Hierro de Barcelona a Mataró, el día 6 de junio del 1845 ante notario en Barcelona. Finalmente, el primer ferrocarril de la península ibérica fue inaugurado el 28 de octubre de 1848 bajo una gran expectación. Sin embargo, Biada no pudo ver su sueño hecho realidad, ya que falleció unos meses antes de la inauguración.
Comienzos de la red ferroviaria
Ferrocarril de Martorell y Tarragona El 14 de noviembre de 1854 la Compañía de los Caminos de Hierro del Centro de Cataluña puso en servicio el ferrocarril de Barcelona hasta Molins de Rey. La estación terminal en Barcelona era la Rambla de Cataluña, esquina con Ronda de la Universidad, un lugar tan céntrico que atraía la atención de los curiosos que observaban como llegaban y partían los trenes. Cuando la compañía recibió la autorización para continuar la línea hasta Martorell, pasó a llamarse Compañía del Ferrocarril de Barcelona a Martorell. Finalmente, en el año 1861, obtuvo la concesión hasta Tarragona desde Martorell, pasando a ser denominada como Compañía del Ferrocarril de Tarragona a Martorell y Barcelona.
Ferrocarril de Sarrià Popularmente conocido como el tren de Sarriá, fue construido por la Compañía del Ferrocarril de Barcelona a Sarriá. Fue inaugurado en 1863 con tracción a vapor y ancho ibérico (1672 mm) para unir las dos poblaciones. La línea tuvo mucho éxito. No obstante, en el año 1874, la empresa, por acumulación de deudas, fue absorbida por una nueva sociedad llamada Ferrocarril de Sarrià a Barcelona (FSB). En el año 1905, el tren se electrificó y cambió su ancho al ancho de vía internacional (1435 mm). miniaturadeimagen|Estación de Gerona, donde se puede observar una locomotora de la Compañía de los Ferrocarriles de Tarragona a Barcelona y Francia
Ferrocarril de Gerona La compañía de los Caminos de Hierro de Barcelona a Granollers, antes de inaugurar la llegada del ferrocarril a Granollers el 23 de julio de 1854, ya había pedido la concesión para alargar la línea hacia Gerona. Pero se topó con la Compañía del Camino de Hierro de Barcelona a Mataró, que tenía las mismas intenciones, creándose diversas pugnas entre ambas compañías. Finalmente, ambas unieron esfuerzos y se fusionaron, creando la compañía de los Caminos de Hierro de Barcelona a Gerona. Finalmente, el 26 de enero de 1862, llegaba el primer tren a Gerona procedente de Barcelona.
Ferrocarril de Lérida a Tarragona Fue una de las primeras líneas estudiadas en Cataluña que se construyeron. En un principio sólo se preveía construir el tramo desde Tarragona hasta Reus, pero los acreedores franceses más ambiciosos lo hicieron llegar hasta Lérida. Fueron necesarias tres sociedades para conseguir su objetivo. Finalmente, se fusionaron creando la Compañía del Ferrocarril de Lérida a Reus y Tarragona. El 17 de junio de 1856 se inauguró el tramo Tarragona - Reus y hasta casi 23 años más tarde, exactamente el 19 de mayo de 1879, no se pudo inaugurar el último tramo hasta Lérida.
Ferrocarril de Zaragoza miniaturadeimagen|Estación término de Barcelona del Ferrocarril de Zaragoza, actualmente parte de la Estación del Norte (Compañía de los Caminos de Hierro del Norte), ahora transformada en una estación de autobuses y en equipamientos públicos. Fue construido por la Compañía de Ferrocarril de Zaragoza a Barcelona, vinculada a Manuel Girona y Agrafel.
En 1852 se otorgó la concesión que permitía la construcción. Las obras iniciaron con gran lentitud y no fue hasta el 11 de febrero de 1855 que se inauguró el primer tramo desde Moncada y Reixach hasta Sabadell. El día 1 de abril de 1860 se inauguró el tramo hasta Lérida, siendo la primera línea que unía ambas capitales catalanas. Finalmente, el 17 de agosto de 1861, el rey Alfonso XII inauguró la llegada a Zaragoza haciendo el trayecto íntegro. La estación terminal en Barcelona se encontraba en la calle Vilanova, la fachada de la estación original aún se conserva formando parte del lateral de la Estación del Norte.
TBF la gran compañía ferroviaria catalana Después de la llegada del ferrocarril a Gerona, la compañía quiso llegar hasta Francia. Al conseguir la concesión, pasó a denominarse Caminos de Hierro de Barcelona a Francia por Figueras (BFF). Aunque se iniciaron las obras, no se pudieron acabar de ejecutar en los términos establecidos y se decidió vender la concesión. A pesar de este altibajo, los empresarios no desistieron de sus intenciones. Entraron en negociación con la Compañía del Ferrocarril de Tarragona a Martorell y Barcelona (TMB) para fusionarse, querían sumar fuerzas para poder llegar hasta la frontera francesa. Así fue como el 10 de diciembre de 1875 se creó la primera gran compañía ferroviaria llamada Compañía de los ferrocarriles de Tarragona a Barcelona y Francia (TBF).
La nueva compañía recuperó la concesión y retomó las obras con fuerza. Se hicieron en tres años y el día 20 de enero de 1878 se inauguró la conexión internacional hasta Portbou y Cerbère con la presencia de numerosas autoridades. La TBF creó importantes conexiones entre sus líneas estructurando una verdadera red ferroviaria catalana. Algunos ejemplos son la creación de la estación de San Vicente de Calders y la conexión de las líneas del norte con las del sur por el centro de Barcelona mediante la construcción de la célebre trinchera de la calle Aragón.
Ferrocarril de San Martín a Llerona y San Juan de las Abadesas En 1844 se proyectó una línea de ferrocarril que permitiera transportar el carbón que era extraído de las minas de Ogassa y de San Martín de Surroca. Tuvo varias concesiones y diversas compañías se comprometieron a construirlo, pero todo fueron intentos fallidos. En los años 70 del se comenzó a construir, pero a un ritmo muy lento a causa de la tercera guerra carlista. Finalmente, el 8 de julio de 1875 se inauguró el primer tramo entre Granollers y Vic. La estación de partida era la de Granollers, perteneciente a la BFF que explotaba la línea Barcelona-Gerona. En el año 1877 se creó la compañía del Ferrocarril y minas de San Juan de las Abadesas, que explotaría las líneas. El 20 de junio de 1880 el tren llegó a Ripoll y, finalmente, en San Juan de las Abadesas se inauguró su llegada el 17 de octubre de ese mismo año. En aquel momento, la compañía tenía que pagar un peaje a la TBF para llegar a Barcelona, al pasar por sus líneas. Con el objetivo de evitar dicho peaje, se decidió construir un ramal ferroviario para llegar directamente, consiguiendo la concesión del ferrocarril de San Martín de Provensals a Llerona (aldea perteneciente al municipio de Las Franquesas del Vallés) San Martín (entonces un municipio independiente de Barcelona) fue escogido porque la Ciudad Condal consideraba que ya tenía suficientes terminales ferroviarias y declinó tener otra en su término municipal. En 1886 se inauguró el nuevo tramo, pero al año siguiente la compañía cayó en bancarrota.
Ferrocarril de Villanueva y Valls El ferrocarril de Villanueva y Geltrú va ligado estrechamente al nombre de Francisco Gumá. Gumá, un indiano como Biada y que volvió de Cuba con una gran fortuna, tenía en mente, entre otros proyectos, conectar Barcelona con Villanueva y la Geltrú por la costa mediante el ferrocarril. Obtuvo la concesión, pero sin ningún tipo de subvención ni ayuda. Esto lo obligó, aparte de dedicar buena parte de su fortuna, a buscar financiación exterior, especialmente entre otros indianos. Finalmente, en 1878, fundó la Compañía de los Ferrocarriles de Valls a Villanueva y la Geltrú (VVB) con Gumá como director y gerente. El 29 de diciembre de 1881 la línea ferroviaria fue inaugurada con gran solemnidad y con el anuncio de que alargarían la línea hasta Madrid, haciéndola directa y pasando por Reus, Mora la Nueva y Caspe. Para hacer esta nueva línea crearon la Compañía de los Ferrocarriles Directos de Madrid y Zaragoza a Barcelona. En 1887 la VVB fue absorbida por la TBF.
Fusiones y absorciones miniaturadeimagen|Antigua Estación de Francia (Barcelona) A finales del sólo quedaban dos compañías ferroviarias que controlaban las líneas de ancho ibérico en Cataluña, como resultado de las numerosas fusiones y absorciones entre ellas. Eran la Compañía de los Caminos del Hierro del Norte de España (Norte) y la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), ambas de ámbito nacional. Ahora bien, la MZA tenía en Cataluña su propia explotación gestionada de forma independiente y, por ello, siempre se distinguía llamándola la MZA-Red Catalana.
La Compañía "Norte"