thumb|Salmo 146 en Las muy ricas horas del duque de Berry El Salmo 146 es el salmo 146 del Libro de los Salmos, que comienza en inglés en la versión de la Biblia del rey Jacobo: «Alabad al Señor. Alabad al Señor, alma mía». En latín, se conoce como «Lauda anima mea Dominum».
En el sistema de numeración ligeramente diferente utilizado en la versión griega Septuaginta de la Biblia, y en la latina Vulgata/Vulgata Clementina, este salmo es el Salmo 145.
El Salmo 146 se utiliza habitualmente en las liturgias judía, católica, luterana, anglicana y otras liturgias protestantes. A menudo se ha puesto en música, parafraseado en himnos como el alemán de Paul Gerhardt «» (Canta, alma mía), y utilizado en cantatas como la temprana de Bach (Alaba al Señor, alma mía).
Texto La siguiente tabla muestra el texto en hebreo del Salmo con vocales, junto con el texto en griego koiné de la Septuaginta y la traducción al español de la Biblia del Rey Jacobo. Tenga en cuenta que el significado puede diferir ligeramente entre estas versiones, ya que la Septuaginta y el texto masorético provienen de tradiciones textuales diferentes.Una traducción de 1917 directamente del hebreo al inglés realizada por la Sociedad Judía de Publicaciones se puede encontrar aquí o aquí, y una traducción de 1844 directamente de la Septuaginta por L. C. L. Brenton se puede encontrar aquí. Ambas traducciones son de dominio público. En la Septuaginta, este salmo está numerado como Salmo 145. #HebreoEspañolGriego 1 Alabad al Señor. Alabad al Señor, alma mía. 2 Mientras viva, alabaré al Señor: cantaré alabanzas a mi Dios mientras yo exista. 3 No confiéis en los príncipes, ni en el hijo del hombre, en quien no hay salvación. 4 Su aliento se va, vuelve a su tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos. 5 Feliz es aquel que tiene por ayuda al Dios de Jacob, cuya esperanza está en el Señor, su Dios: 6 Que hizo el cielo, y la tierra, el mar, y todo lo que hay en ellos: que guarda la verdad para siempre: 7 Que hace justicia al oprimido, que da pan al hambriento. El Señor libera a los cautivos. 8 El Señor abre los ojos de los ciegos; el Señor levanta a los abatidos; el Señor ama a los justos. 9 El Señor preserva a los extranjeros; alivia al huérfano y a la viuda, pero trastorna el camino de los impíos. 10 El Señor reinará por siempre, tu Dios, oh Sion, por todas las generaciones. Alabad al Señor. Versión Reina-Valera Alabad al Señor. Alabad al Señor, alma mía. Mientras viva, alabaré al Señor; cantaré alabanzas a mi Dios mientras tenga vida. No confíes en los príncipes, ni en el hijo del hombre, en quien no hay ayuda. Su aliento se va, vuelve a su tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos. Feliz el que tiene por ayuda al Dios de Jacob, cuya esperanza está en el SEÑOR su Dios: El que hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos; el que guarda la verdad para siempre; El que ejecuta el juicio de los oprimidos; el que da alimento al hambriento. El SEÑOR libera a los cautivos; El Señor abre los ojos de los ciegos; el Señor levanta a los abatidos; el Señor ama a los justos. El Señor protege a los extranjeros; él socorre a los huérfanos y a las viudas; pero trastorna el camino de los malvados. El Señor reinará para siempre, tu Dios, oh Sión, por todas las generaciones. Alabado sea el Señor.
Comentarios De la Iglesia católica A todo el salmo Este salmo, al igual que el Salmo 1 —que introduce toda la colección— y otros que encabezan secciones parciales, tiene un carácter sapiencial (cf. Sal 146,5). En él destaca el llamado a poner la confianza en el Señor, fundamentado en sus obras pasadas y presentes (vv. 6-9). Se vincula estrechamente con el salmo anterior, que cerraba una serie de salmos atribuidos a David, al retomar el tema del auxilio divino a los débiles, reafirmar la actitud de Dios frente a los impíos y proclamar su reinado eterno.
El salmo inicia con una exhortación personal del salmista a alabar al Señor (vv. 1-2), seguida de una advertencia sobre la inutilidad de confiar en los hombres (vv. 3-4). Solo quien confía en el Señor —creador y defensor de los necesitados— es verdaderamente dichoso (vv. 5-9). Como cierre, se proclama el reinado eterno de Dios (v. 10). Las obras por las que Dios manifiesta su poder y bondad en los vv. 7-9 se cumplieron plenamente en Jesucristo. Sus milagros fueron signos visibles de la redención que vino a traer, en cumplimiento de estas palabras del salmo, tan próximas a las de Isaías 61,1-2.Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; p 7607 A los versículos 1-4 El «aleluya» que encabeza el salmo —y que también lo cierra según el texto hebreo— puede haber sido añadido en el proceso de recopilación para acentuar su tono de alabanza. La autoinvitación del salmista a bendecir al Señor recuerda expresiones similares, como en Sal 103,1, y se completa con fórmulas ya tradicionales en la liturgia de Israel (cf. Sal 104,33). Las palabras del salmo cobran mayor profundidad si se contemplan desde la perspectiva del final de la vida terrenal, pues resaltan la fugacidad de la existencia humana frente a la fidelidad eterna de Dios, y animan a confiar en Él como única fuente de salvación y esperanza duradera.Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; p 7608
A los versículos 5-10 En contraste con la advertencia previa sobre la fragilidad humana, ahora se proclama la grandeza y el poder del único Dios: el Dios de Israel —«de Jacob» (cf. Sal 46,8)—, creador de todo lo que existe. Este Dios todopoderoso no es distante, sino que actúa con misericordia, interviniendo en favor de los necesitados en diversas circunstancias (vv. 7-9). Por ello, se puede depositar en Él una confianza plena y constante. El salmista lo reconoce como «mi Dios» (v. 2), identificándolo al mismo tiempo como el Dios de Israel (v. 5) y de Jerusalén —«tu Dios» (v. 10)—, a quien se proclama como Rey eterno.Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; pp 7610-11
Antecedentes El Salmo 146 es el primero de los cinco últimos salmos de alabanza del Libro de los Salmos. Estos salmos no se atribuyen a David; en la Septuaginta, los Salmos 145 (este salmo) a 148 reciben el título «de Hageo y Zacarías».Kirkpatrick, A., com/commentaries/cambridge/psalms/146.htm Cambridge Bible for Schools and Colleges sobre el Salmo 146, consultado el 6 de julio de 2022 Algunos ven los Salmos 146 y 147 como salmos gemelos.Brodersen, A. (2017), The End of the Psalter: Salmos 146-150 en el texto masorético, los Rollos del Mar Muerto y la Septuaginta Ambos salmos se basan en imágenes de Isaías 61 (que Jesús considera que se aplican a sí mismo en Lucas 4), como liberar a los cautivos y abrir los ojos de los ciegos en el Salmo 147, y sanar a los quebrantados de corazón en el Salmo 148. Además de Isaías 61, los temas de este salmo también se encuentran en Levítico 25 (el año del jubileo). Este es uno de los seis salmos que implican la predicación a uno mismo, con la evocadora frase «Oh, alma mía». El ministro galés Martyn Lloyd-Jones recomendaba encarecidamente predicarse a uno mismo, pues decía: «¿Te has dado cuenta de que la mayor parte de tu infelicidad en la vida se debe a que te estás escuchando en lugar de hablarte a ti mismo?».
Versículo 2 Mientras viva, alabaré al Señor; Cantaré alabanzas a mi Dios mientras tenga mi ser.: Nueva Versión Internacional La redacción del Salmo 104:33 es «casi idéntica».
Usos thumb|right|Ps 146. Judaísmo El salmo en su totalidad se recita durante Pesukei Dezimra, la sección inicial del servicio diario de oración matutina.The Complete Artscroll Siddur, página 70 Las bendiciones Pokeiakh Ivrim («da vista a los ciegos»), Matir asurim («libera a los atados»), Zokef kefufim («endereza a los doblados»), del Birkat HaShachar se derivan del Salmo 146:7-8.El Siddur completo de Artscroll, página 18 El versículo 10 forma parte de la Kedushá,El Sidur Artscroll Completo, página 100 y es parte de la tercera bendición de la Amidá de las Altas Fiestas.El Machzor Artscroll Completo para Rosh Hashaná, página 67
Cristianismo El versículo 6 se cita en el Nuevo Testamento en Hechos ; Hechos Desde la Edad Media, este salmo se recitaba o cantaba durante el oficio de vísperas del jueves, según la Regla de San Benito, establecida en el año 530 d. C. Prosper Guéranger, Règle de saint Benoît, (traducción de Prosper Guéranger, reimpresión 2007)Psautier latin-français du bréviaire monastique, 1938/2003 p 519. En la moderna Liturgia de las Horas, el Salmo 139 se recita en las Vísperas, y también los miércoles en la cuarta y última semana del ciclo de oraciones litúrgicas. En la liturgia de la Misa, se toca o canta para la fiesta de San Juan Bautista.
Libro de Oración Común En el Libro de Oración Común de la Iglesia de Inglaterra, este salmo está destinado a ser leído la mañana del trigésimo día del mes.Iglesia de Inglaterra, org/sites/default/files/2019-10/The%20Book%20of%20Common%20Prayer%201662.pdf Libro de Oración Común: El Salterio impreso por John Baskerville en 1762, p. 307
Iglesia Ortodoxa Copta En la Agpeya, el Libro de Horas de la Iglesia Copta, este salmo se reza en Completas y la tercera vigilia del oficio de medianoche. También está en la oración del Velo, que generalmente solo rezan los monjes.
Arreglos musicales El salmo 146 fue parafraseado en el himno de Paul Gerhardt en alemán «» (Canta mi alma), publicado en 1667 con una melodía de Johann Georg Ebeling en la colección (Devociones espirituales de Paul Gerhardt).
Heinrich Schütz compuso una versión métrica alemana en cuatro partes para el Salterio de Becker, « (Mi alma alabará a Dios el Señor), SWV 251. Johann Sebastian Bach basó una cantata de la iglesia primitiva, (Alaba al Señor, alma mía), sobre versículos del salmo. Carl Philipp Emanuel Bach incluyó una adaptación para voz y en su colección de 42 salmos, Psalmen mit Melodien, H. 733, completada en 1774. El salmo se titula «Es werde Gott von uns erhoben!» (Dios será exsultet por nosotros).
Alan Hovhaness puso partes de este texto, junto con partes de los Salmos 33 y 150, para su obra «Alabad al Señor con el salterio». Norma Wendelburg puso música al salmo en 1973, como Praise the Lord para coro mixto y órgano opcional. Peter Heeren escribió una adaptación para coro mixto y piano en 2012, Der 146. Salmo''.
Notas
Referencias
Enlaces externos
Text of Psalm 146 according to the 1928 Psalter Psalms Chapter 146 text in Hebrew and English, mechon-mamre.org Psalm 146 – Praise to the LORD, Worthy of Our Trust text and detailed commentary, enduringword.com Praise the LORD, my soul; I will praise the LORD all my life Text and footnotes, usccb.org United States Conference of Catholic Bishops Psalm 146:1 introduction and text, biblestudytools.com Refrain: The Lord shall reign for ever. Church of England Psalm 146 at biblegateway.com Hymnary.org, Hymns for Psalm 146 Kilnam Cha: Psalms 146-150: The Final Hallelujah Psalms as a Fivefold Doxology to the Hebrew Psalter baylor-ir.tdl.org
Categoría:Salmos