El Gran incendio de Valparaíso de 2024 fue parte de los incendios forestales en Chile de 2024, siendo el de mayor gravedad en cuanto a muertos, heridos y daños materiales. Afectó entre el 2 de febrero y el 3 de febrero de 2024 a Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana. Las zonas más afectadas fueron El Olivar, y sobre todo Villa Independencia, una población de Achupallas, Viña del Mar

Con 137 muertos, 300 desaparecidos (en sus primeras horas), 1100 heridos de diversa gravedad (desde crisis graves de salud mental, pasando por fracturas óseas, amputaciones, hasta quemaduras), la pérdida de catorce mil hogares (el 12.6% de las viviendas de la región), el desplazamiento de cuarenta mil personas, la muerte de aproximadamente 1500 mascotas y animales salvajes (así como 33 ejemplares de vida silvestre rescatados, que fallecieron debido a la gravedad de sus lesiones), 3000 animales heridos, la pérdida de 1300 especies de plantas y árboles, incluyendo ejemplares únicos como la Sophora toromiro, un árbol endémico de Rapa Nui clasificado como «probablemente extinto» y de 92,5 km² de suelo —de tipos agrícola, forestal (el más afectado), urbano y humedal—.

Son catalogados como los más mortíferos a nivel mundial del (después de los incendios forestales en Australia de 2009).

El Gobierno lo considera como la peor tragedia del país inmediatamente después del terremoto de Chile de 2010, sin precedente alguno en toda su historia debido a su destrucción e impacto en el medioambiente, estimado en mil millones de dólares.

Antecedentes Onda cálida Chile cursaba la temporada de verano, Entre el lunes 29 de enero y el sábado 3 de febrero de 2024, una fuerte ola de calor impactó gran parte de Chile central y centro-sur. Este fenómeno —por más de tres días consecutivos— afectó desde la pre-cordillera de Los Andes hasta las zonas costeras, especialmente en las regiones de Coquimbo a Ñuble. En algunas localidades, como Santiago de Chile, se registraron las temperaturas más altas de la historia, alcanzando los 37,3°C.

Su origen se debe a altas presiones potenciadas por la alta presión boliviana en niveles más altos de la troposfera y que genera una extensa ola de calor climatológica en la zona centro y sur de Chile, que se extendería hasta el 6 de Febrero, en ese contexto la Dirección Meteorológica de Chile emitió una Alerta Meteorológica para la Región Metropolitana, que incluía la zona central del país, debido a un evento de altas temperaturas extremas, se pronosticaba que dicha onda cálida llegaría a Valparaíso el 1 de febrero, para ese día, se pronosticó una temperatura máxima de 26°C. y para el viernes 2 de febrero, las temperaturas subirían un poco más, a máximas de 27°C. sin embargo, dicho pronostico no consideró la ausencia de vaguada costera, lo que hizo que la temperatura llegara a 30° y a temperaturas de 35° en el Jardín botánico Nacional de Viña del Mar.

Vientos preponderantes Bajo la onda cálida, el viento se mantuvo hasta el 1 de febrero a 2 nudos (kt) equivale a aproximadamente 3.7 km/h, sin embargo el 2 de febrero a partir de las 10am, debido a la misma onda cálida, hizo presencia viento con componente sur, por la dinámica del anticiclón (movimiento antihorario).

El viento empezó a aumentar progresivamente a 20km/h a las 12hrs, 30km/h a las 16hrs y finalmente a 46.3km/h a las 17:00hrs.

A esto se suma que hasta las 15 horas el viento apuntaba hacia el Norte, y a partir de de las 16horas (con el incendio en marcha) empezó a apuntar hacia el suroeste pasando el incendio de apuntar hacia un sector rural y forestal (entre El Batro y las Dichas) de 25km (aproximadamente) a otro sector rural (Jardín botánico de Viña del Mar) que colindaba con sectores urbanos a solo 12km.

Organización criminal El verano de 2024 en la Región de Valparaíso había sido particularmente tranquilo en materia de incendios forestales en comparación a otros años, los autores intelectuales recibieron hacia finales de enero, el aviso anticipado de altas temperaturas, y se comunican señalando que la temporada estaba “fome”.

Se estima que una semana antes del 2 de febrero del presente año, conspiran en la localidad de Placilla de Peñuelas, donde fijan primero el 29 de enero, pero el clima era aún "frío", por consiguiente, se fijan 5 días más -el 2 de febrero- estaba ‘bueno’, debido a las condiciones climáticas que existirían esa jornada, como el calor y el viento, además, indican que estaría ‘bueno’ en el sector de la Reserva nacional Lago Peñuelas y por la ruta conocida como Camino Viejo a Santiago, ya que existía abundante pasto seco en ese lugar.

Concordaron el 30, 31 de enero de 2024 o el 1 de febrero del 2024 que en horas de la mañana del 2 de febrero de ese día hasta el sector Las Tablas y Camino Viejo a Santiago a efectuar incendios, mediante el lanzamiento de artefactos incendiarios que se habían enseñado a confeccionar de forma verbal anteriormente en otro incendio, que consistían en debía enrollar fósforos alrededor de un cigarrillo y amarrarlo con un hilo.

Incendio del 2 de febrero de 2024 Incendio inicial miniaturadeimagen|Automóvil del bombero detenido, Francisco Mondaca, recorriendo los lugares de inicio del incendio a mediodía. Fiscalía sostiene que él inició el incendio al lanzar artefactos incendiarios por su ventana. Según las evidencias presentadas por la Fiscalía, el 2 de febrero los autores materiales e intelectuales volvieron a hablar por teléfono y cinco minutos después comenzó el primer foco de incendio donde posteriormente se halló la presencia de hidrocarburos.

Siendo las 11:59:33 un miembro de la conspiración recorre en su vehículo particular por la Ruta 68 y Camino Antiguo a Santiago, lanzando por su ventana cigarrito encendidos con fósforos que utilizó para iniciar los tres focos de incendio en la ruta F-128: Animita, La Isla y Las Tablas, al finalizar, los conspiradores hacen unas llamadas señalando que ‘estaba listo’ y vuelven a sus trabajos (de brigadista forestal y bombero respectivamente) indicando que "seguramente lo despacharían a la brevedad al lugar".

Alrededor de las 13:00 horas se alarma de la existencia de un incendio forestal en el kilómetro 91 de la Ruta 68, en la zona de la Reserva Lago Peñuelas. para esa hora el fuego había afectado aproximadamente 30 hectáreas y se estaba controlando por parte de CONAF, con apoyo terrestre y aéreo, junto a Bomberos de Valparaíso, Viña del Mar y Casablanca en las áreas de Melosilla y fundo Las Tablas.

A las 13:40 horas se estableció el Puesto de Mando Unificado en el Complejo Las Tablas, en el que participaron la Delegación Presidencial Regional (encargada de la autoridad), la CONAF (responsable del mando técnico), SENAPRED (coordinador), Bomberos y Carabineros. Apenas unos minutos después, a las 13:46 horas, se declaró el Incendio Forestal de Lo Moscoso en Villa Alemana. A este incidente se envió una aeronave de combate a las 13:50 horas y otra más a las 16:47 horas.

Propagación descontrolada miniaturadeimagen|Uno de sus factores claves para su descontrol fue la subestimación del incendio, se esperaba que solo fuera forestal, por lo tanto, el despliegue de recursos aéreos y terrestres fue bajo|izquierda Su propagación descontrolada se debe a factores ambientales (calor, viento) y también por la subestimación inicial del riesgo, ya que las autoridades trataron al incendio en sus primeras horas como una amenaza netamente forestal, sin anticipar la velocidad con la que podría alcanzar las zonas urbanas, por consiguiente el despliegue de recursos aéreos y terrestres fue bajo para la magnitud que tomó el incendio después de las primeras horas.miniaturadeimagen|Quilpue, unos minutos antes del acceso del fuego a las zonas urbanas.Si bien el incendio fue de sexta generación —es decir, extremadamente complejo de combatir por sus características climáticas y la acumulación de biomasa—, el informe oficial sugiere que hubo una cadena de fallas humanas y estructurales que agravaron la situación y aumentaron su impacto, La CONAF, encargada de la prevención y combate de incendios, y SENAPRED, encargado de la gestión de la emergencia y evacuación, no coordinaron de manera efectiva sus esfuerzos al inicio de la catástrofe, las decisiones sobre cómo movilizar recursos (brigadas, aeronaves, apoyo logístico) se tomaron de manera fragmentada y sin una clara centralización del mando, Esto se agrava con el hecho de que las municipalidades locales no tenían preparados sus propios equipos ni protocolos, y dependían del apoyo externo que no llegó de manera oportuna. Durante la emergencia, hubo confusión sobre quién estaba tomando las decisiones clave en cada momento. Aunque SENAPRED tiene la responsabilidad de liderar la emergencia, varias decisiones tácticas quedaron a discreción de actores locales, como municipalidades que no tenían la capacidad logística ni técnica para afrontar una crisis de esta magnitud, Además, las reuniones del Comité de Gestión de Riesgos y Desastres (COGRID) regional y nacional fueron reactivas en vez de preventivas; es decir, se realizaron cuando el incendio ya estaba desbordado.

Todo esto lleva a entre las 17:00 y 18:00 horas, el incendio se desbordara.

Acceso a zonas urbanas miniaturadeimagen|183x183px|Video de la Delegada Presidencial subido a redes sociales al rededor de las 15:00hrs, a posterior señalaría que "A las 21:30 horas aproximadamente es donde finalmente se me informa que había afectación de viviendas" Alrededor de las 17:00 horas del 2 de febrero de 2024, SENAPRED informaba que el incendio, que consumía aproximadamente 480 hectáreas, estaba contenido al interior de la Reserva Nacional Lago Peñuelas, sin advertir que el fuego avanzaba rápidamente hacia sectores urbanos. A esa misma hora, el incendio ya había afectado la infraestructura crítica, destruyendo al menos 121 estaciones de repetición de telefonía, internet y fibra óptica, y había provocado la muerte de una cuidadora del Jardín Botánico de Viña del Mar y su familia al incendiarse su vivienda.

miniaturadeimagen|Registro Casero de al rededor de las 18:50hrs, cuando el fuego ya envolvía todos los sectores urbanos A las 18:00 horas, Bomberos comenzó a recibir las primeras llamadas de pobladores reportando que las llamas habían alcanzado zonas urbanas, específicamente en el sector de Quilpué, colindante con el Jardín Botánico. Testimonios de residentes señalan que las viviendas cercanas comenzaron a incendiarse producto de la radiación térmica y la propagación de pavesas. La situación se agravó por el oscurecimiento total del cielo debido al humo denso y la multiplicación de focos secundarios. En ausencia de alertas oficiales claras, los habitantes iniciaron una autoevacuación masiva, en muchos casos utilizando vehículos, lo que provocó atascos, accidentes y la muerte de familias enteras atrapadas en calles congestionadas o rodeadas por el fuego.