El distrito de Yanahuara es uno de los 29 distritos que conforman la provincia de Arequipa en el departamento de Arequipa, perteneciente bajo la administración del Gobierno regional de Arequipa, en el sur del Perú. Portal del Estado Peruano
Desde el punto de vista jerárquico de la Iglesia católica forma parte de la arquidiócesis de Arequipa.Conferencia Episcopal Peruana, Jurisdicciones eclesiáticas-
Fue declarado como "Villa Hermosa de Yanahuara" el 8 de noviembre de 1870. Junto con Tiabaya, es uno de los distritos más antiguos legalmente creados en Arequipa.
Geografía Aproximadamente a dos kilómetros del centro histórico de la ciudad de Arequipa, en el área metropolitana de la ciudad, se encuentra el distrito de Yanahuara, un barrio tradicional de la ciudad de Arequipa que en su área histórica se encuentran angostas calles adoquinadas (revestidas en piedra cortada) y antiguas casonas de sillar con sus típicas huertas.
El distrito de Yanahuara se asienta entre la sierra y la puna seca de América del Sur y forma parte de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, la reserva fue concebida inicialmente como una zona de protección de las vicuñas y fuente principal de reserva de agua de la ciudad de Arequipa y sus áreas adyacentes. La flora presente es de tipo arbustivo (totorales), y gramíneas – arbustivas así como algunas plantas arrosetadas y cespitosas. La vegetación arbórea lo constituyen relictos de queñua (polypis rugulosa, sin: besseri).
En el ámbito metropolitano el distrito de Yanahuara se encuentra en la margen derecha del río Chili, frente a la capital de la Provincia de Arequipa; destacan entre sus barrios más tradicionales el mismo pueblo de Yanahuara, primera reducción de la ciudad, Cerrito San Vicente, el barrio Callapa (ahora calle Tacna), la Antiquilla, Umacollo, Chullo y el pueblo tradicional de Pampa de Camarones dentro del área urbana, en sus anexos tenemos la Comunidad de Pampa Cañahuas y Sumbay.
Ocupa una superficie de 466,16 Has en el área metropolitana, con una población hasta el año 2000 de 19016 habitantes y con una densidad poblacional de 43 hab. /Has; limita por el norte con el distrito de Cayma, por el este con los distritos de Selva Alegre y el Cercado de Arequipa, por el sur con el distrito de Sachaca y por el Oeste con los distritos de Cayma y Cerro Colorado. Lo cruza la Torrentera de Chullo y una red de acequias precolombinas destacando entre ellas: la acequia Antiquilla y Chullo, antaño poseyó una de las más elaboradas terrazas de cultivo de origen incaico ahora dentro de un lamentable proceso de desaparición por la especulación del suelo urbano.
Población Yanahuara posee una población de 20.021 habitantes, con una densidad de 9100.5 hab/km², distribuidas en alrededor de 5 áreas, llámense, Yanahuara tradicional (Yanahuara vieja), el área antigua del distrito caracterizado por su pintoresco aspecto español; Juan XXIII y Umacollo, áreas de época republicana con alta densidad poblacional; Piedra Santa el área más moderna del distrito, con lujosos condominios y apartamentos. MIraflores Arequipa
Historia De recolectores a cazadores Antes de que los Incas existieran y conquistaran el suroeste andino, antes de que esta franja de continente fuera llamada por el Incario, Kuntisuyo (región Kunti), mucho antes de todo ello, vivieron diseminadas allí varias naciones que alcanzaron un alto grado de progreso. Así lo revelan los vestigios que dejaron y su presencia constante en la documentación temprana de los conquistadores europeos que, para su beneficio, supieron conservar.
“Es así como se saben que existieron las naciones Chumbivilcas y Yanaguaras, en las márgenes oriental del río Santo Tomás, respectivamente. Ambas, quechua-hablantes y hasta ahora se les vincula popularmente con un solo nombre: Chuchos. Sin embargo sus características psíquicas son diversas: aunque valientes ambas, la Chumbivilca es brava y enconada, la Yanahuara más apacible. Hubo en el sur crecido yanaconaje de ambos grupos étnicos a la llegada del los hispanos” “Pasando no más el puente viejo, ya estaba el Intendente de visita en “la Doctrina de San Juan Bautista de la Chimba y el pueblo de Yanahuara, distante de la ciudad menos de un cuarto de legua camino todo llano y de ordenada población”, según se lee en el Informe de don Antonio Álvarez y Jiménez. Jamás nadie había explicado antes, mejor que él, la diferencia entre la Chimba y Yanahuara. Aquella es toda una zona: la “otra banda”. Este, es el pueblo en sí, nombre de la etnia. “Los Chumbivilcas estuvieron distribuidos en la provincia del mismo nombre y los Yanaguaras en la de Cotamba”.Galdós Rodríguez, Guillermo. Historia General de Arequipa. Pág. 185.
Los ayllus Yanaguaras establecidos en la Chimba arequipeña, igualmente, poseían abundantes hatos de llamas y alpacas (carneros de tierra, les designaron los españoles en sus documentos oficiales), hasta fines del y se supone que aún después. Lo curioso es que dicho ganado no estaba en poder exclusivo de los mandones, o de los “yndios ricos” como en el Collao, sino de tributarios sencillos, comunes y corrientes-aunque todos-como puede verse en un fragmento de la visita que en mayo de 1591 hizo Diego Santillán y Anaya a los Yanaguaras de la Chimba mistiana. Documento que se conserva en el Archivo Departamental. En los ayllus “Yaurimollo Hurís Solimana” y “Quinguarara”, hubo entonces 492 y 117 “carneros de la tierra”.respectivamente. Total: 609 camélidos en solamente dos de los veinte ayllus yanaguarenses del sector y que son los únicos con resúmenes generales que aparecen en el fragmento de esa visita (ADA; Co., ad.,10-V-1591:s/f)”.Archivo Departamental de Arequipa (ADA). Pág. 186.]
La Chimba no es precisamente el mejor lugar de pastoreo, lo que permite deducir que su ganado lo tenían en las lomas de la costa, o en los pastizales de Pampa Cañahuas, o en los de Llapa, que eran zonas sometidas a su posesión e influencia.
La chimba y sus mitimaes
Los Mascas, del aillu Callapa, constituyeron un enclave incaico de mitmaqs en el sector de la Chimba. En la documentación figuran señaladamente como Callapas, aunque no falta manuscrito en que se esclarece que se trata de un aillu Callapa de la nación Masca (ADA; Pr.49:fs.19v)
Esta contaba además con otros ayllus conocidos como: Collana, Hilota, Cupi, Chapoca, Anoca, Alcoca y Achuma; pero, tales denominaciones se fueron perdiendo desde 1587, en que figuran documentadas ante el escribano Antonio de Herrera, en cartas de pago por abastecer a la alhóndiga mistiana, con parte de su producción triguera, alimento cuyo cultivo trataban de impulsar cada vez más los españoles” (ada; pr.49:fs. 20-20v)
Más que todos ellos, subsistió con posteridad únicamente el nombre de aillu Callapa, perdiéndose todo vestigio de los demás ayllus, así como el nombre mismo de la nación de la cual dependían: la Masca en el y siguientes fue registrado únicamente el nombre de Collapa.
El virreinato
Correspondió en el reparto hecho por el gobernador Francisco Pizarro al conquistador Miguel Cornejo; primero y a su hijo Luis, secundariamente. Además de los Callapas dio en encomienda adicional un grupo de Collaguas establecido desde época precolombina de la Chimba. Por eso en las visitas virreinales Callapas y Collaguas figuraban juntos, lo que impide establecer el número de cada nación de esta encomienda, para definir porcentajes de influencia. En todo caso, los grupos mitmaqs eran pequeños con relación a las naciones llactarunas o expandidas a las que debían controlar.
No sería raro que además tuviera el grupo Callapa igual misión de observación sobre los Kuntis de Cabana, dependientes del curacazgo de Cabanaconde. Otro grupo Mitmaq de la banda occidental del Chili es el correspondiente a los Chilques. No se ha llegado a comprobar que ellos tuvieran muchos nativos en dicho sector, pero sí que hubo miembros de tres ayllus siempre progresistas: Anan Collana, Chaupi Cayao; es decir, lo excelente, lo medio y lo peor, respectivamente, conforme a los esquemas del estructural andino.
En la Chimba se encontraban extendidos desde las proximidades de Tampisenca, Tograhuasi y Chapota, como en Magnopata, Chullo, Tahuaycani, Umaccollo, Sachaca, hasta Tiabaya, Patasagua y Tunales.
Siempre aparecen los Chilques cercanos y vinculados a Yanaguaras y Chumbivilcas, a quienes debían controlar, pues, las dos últimas naciones habían llegado hasta el valle por expansión migratoria o trashumancia y en consecuencia, para el poderío Inca, debían tener la vigilancia de los mitimaes y estos eran los Chilques. El incario fue sumamente previsor, en tal sentido y junto a cualquier nación conquistada colocaba siempre a un agrupamiento Mitmaq bien organizado, en el cual tuviera confianza.
Los conquistadores, no conociendo la distinción entre naciones originarias y naciones expandidas fuera de su hábitat (o enclaves étnicos), y los llamados por ellos “mitimaes”, los otorgaron indistintamente a un mismo encomendero, o a varios.
Francisco Pizarro dio a los Chilques, junto con los Yanaguaras y Chumbivilcas, a Luis de León, primero. Luego, el presidente de la Gasca dio las tres mismas etnias a Baltasar Díaz; y, finalmente, las recibió el licenciado Gómez Hernández, de la Audiencia de Lima, ratificando esta adjudicación el virrey Andrés Hurtado de Mendoza. El destino de los Chilques fue, durante el virreinato, seguir siempre a la zaga de los Yanaguaras y de los Chumbivilcas.
Como se observa de lo expuesto en este capítulo, existió toda una interesante y variada gama étnica que los primeros españoles llegados a la cuenca del Chili pudieron conocer; aunque no comprender. Como decía el viejo refrán “perulero”: “se murieron de viejos y jamás pudieron entender al indio”, ni hicieron esfuerzos por ello.
Y hasta nuestros días se sigue llamando la “otra banda”, equivalente castellano del término Chimpa o Chimba con que tradicionalmente se le conoce en antiguas escrituras como consta en el protocolo del Escribano Público, don Diego de Aguilar(6 de junio de 1570), del acuerdo del Ayuntamiento de Arequipa, para poner remedio a los estragos del terremoto de 1582, especificando la Chimba comprendía los ayllus de Yanaguaras, con 627 tributarios; los Chilques con 32; los Chumbivilcas, con 165; los encomendados a Luis Cornejo, con 348; a Alonso Picado, con 116; y a Francisco Hernández Retamoso, con 115, y los mitimaes del Rey, La Chimba comprendía Acequia Alta, Yanahuara, Antiquilla, Umacollo, Sachaca, Tiabaya, Catari (Patasagua) y Uchumayo. Su jurisdicción eclesiástica y tributaria alcanzaba hasta los Yanaguaras de Llapa y Cañahua.
Otro raro fenómeno se había producido, aparte de la despoblación general del reino: el avance considerable del mestizaje en Arequipa y por ende en la Chimba, donde habitaban muchos españoles que eclesiásticamente dependían de la Catedral y su Sagrario. Y los mestizos no pagaban tributo. Pese a ello no deja de sorprender la disminución considerable de indios.
Hasta nuestros días, sigue siendo “la otra banda”, la Chimba, pese al intento español, de quienes allí se establecieron, para que tal denominación se reemplazara con la “Nueva Segovia, que figura en los numerosos documentos de los Protocolos virreinales de fines del y comienzos del XVII, este nombre para la Chimba fue una propuesta de los sobrinos de Gómez Hernández.
Todos los cronistas arequipeños hablan de la Chimba y persistió el nombre durante la República. Actualmente se habla poco de ella, y mucho de Yanahuara, titulada Villa recién por ley del Congreso de 7 de noviembre de 1870, mientras Tiabaya -antiguo anexo tributario de la Chimba- mediante el mismo dispositivo legal fue elevado a Ciudad.