thumb|Comienzo de un engaste en latín por Carlo Cotumacci El Salmo 112 es el salmo 112 del Libro de los Salmos, que comienza en inglés en la versión King James: «Alabad al Señor. Bendito el hombre que teme al Señor». En el sistema de numeración ligeramente diferente utilizado en las traducciones griega Septuaginta y latina Vulgata de la Biblia, este salmo es el Salmo 111. En latín, se conoce como Beatus vir qui timet Dominum. Es un salmo «en alabanza de los virtuosos».Biblia de Jerusalén (1966), subtítulo del Salmo 111 Este salmo, junto con el Salmo 111, es acróstico por frase,Pratico, Gary (2001), «Basics of Bible Hebrew», p.6 es decir, cada frase de 7-9 sílabas comienza con una letra del alfabeto hebreo en orden.

El salmo forma parte habitual de la liturgia judía, católica, luterana, anglicana y otras liturgias protestantes. Abundan los arreglos musicales, ya que el salmo era una parte común de las Vísperas, como el Vespro della Beata Vergine de Monteverdi de 1610 y las Vesperae de Dominica y Vesperae solennes de confessore (K. 339) de Mozart. Górecki compuso Beatus Vir como una obra extensa para barítono, coro y orquesta en 1979. Comentarios previos Los salmos 111 y 112 comparten una estructura formal similar: ambos están compuestos como acrósticos alfabéticos por hemistiquios, lo que denota cuidado literario y un estilo sapiencial. Además del formato, coinciden en el tono reflexivo propio de la literatura de sabiduría.

A continuación de estos dos salmos, se encuentran los salmos 113 al 118, tradicionalmente empleados en la liturgia de las grandes festividades judías, especialmente durante la cena pascual. Parece intencional que el editor del libro de los Salmos haya colocado los salmos sapienciales 111 y 112 justo antes de este grupo litúrgico, como si quisiera señalar que la alabanza a Dios debe estar precedida por la sabiduría. En este sentido, los salmos 111 al 118 pueden entenderse como una unidad con coherencia interna: comienzan con la sabiduría que teme al Señor y culminan en una alabanza festiva y litúrgica. Este bloque forma una especie de introducción o transición hacia los «cánticos de las subidas» (Sal 120-134), que acompañaban las peregrinaciones a Jerusalén. Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; EUNSA p 7396

Texto La siguiente tabla muestra el texto en hebreo del Salmo con vocales, junto con el texto en griego koiné de la Septuaginta y la traducción al español de la Biblia del Rey Jacobo. Tenga en cuenta que el significado puede diferir ligeramente entre estas versiones, ya que la Septuaginta y el texto masorético provienen de tradiciones textuales diferentes.Una traducción de 1917 de la Jewish Publication Society of America directamente del hebreo al inglés realizada por la Jewish Publication Society se puede encontrar aquí o aquí, y una traducción de 1844 directamente de la Septuaginta por L. C. L. Brenton se puede encontrar aquí. Ambas traducciones son de dominio público. En la Septuaginta, este salmo está numerado como Salmo 111. #HebreoEspañolGriego 1 Alabad al Señor. Bienaventurado el hombre que teme al Señor, que se deleita en sus mandamientos. 2 Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los justos será bendita. 3 La riqueza y las riquezas estarán en su casa, y su justicia permanecerá para siempre. 4 A los rectos les surge la luz en la oscuridad: él es misericordioso, compasivo y justo. 5 El hombre bueno es generoso y presta; guía sus asuntos con discreción. 6 Ciertamente no será movido para siempre; el justo será en memoria eterna. 7 No temerá las malas noticias: su corazón está firme, confiando en el Señor. 8 Su corazón está firme, no temerá, hasta que vea su deseo sobre sus enemigos. 9 Él ha dispersado, ha dado a los pobres; su justicia permanece para siempre; su cuerno será exaltado con honor. 10 Los impíos lo verán y se afligirán; rechinarán los dientes y se consumirán; perecerá el deseo de los impíos. Versión Reina-Valera Alabad al Señor. Bendito el hombre que teme al Señor, que se deleita en sus mandamientos. Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendecida. Habrá riqueza y abundancia en su casa; y su justicia permanece para siempre. Para los rectos se levanta la luz en las tinieblas; es clemente, compasivo y justo. El hombre bueno muestra favor y presta; guiará sus asuntos con discreción. Ciertamente no será movido para siempre; los justos serán recordados eternamente. No temerá malas noticias; su corazón está firme, confiando en el Señor. Su corazón está establecido, no temerá, hasta que vea su deseo sobre sus enemigos. Él ha dispersado, ha dado a los pobres; su justicia permanece para siempre; su cuerno será exaltado con honor. Los impíos lo verán y se afligirán; crujirá los dientes y se derretirá; el deseo de los impíos perecerá. Latín de la Vulgate Beatus vir, qui timet Dominum, in mandatis ejus volet nimis. Potens in terra erit semen ejus, generatio rectorum benedicetur. Gloria et divitiae in domo ejus, et iustitia ejus manet in saeculum saeculi. Exortum est in tenebris lumen rectis, misericors et miserator et iustus. Iucundus homo, qui miseretur et commodat, disponet res suas in judicio, quia in aeternum non commovebitur. In memoria aeterna erit iustus, ab auditione mala non timebit. Paratum cor ejus, sperare in Domino, confirmatum est cor eius, non commovebitur, donec despiciat inimicos suos. Dispersit dedit pauperibus; justitia ejus manet in saeculum saeculi, cornu ejus exaltabitur in gloria. Peccator videbit et irascetur, dentibus suis fremet et tabescet. Desiderium peccatorum peribit. Comentarios De la glesia católica A todo el salmo Este salmo continúa la línea del anterior (cf. Sal 111,10), presentando ahora la figura del hombre sabio y justo, cuya vida refleja las cualidades del Señor ya celebradas. Su conducta —centrada en el temor de Dios y en el cumplimiento de sus mandatos— tiene también un valor eterno (cf. Sal 111,3; 112,3b.9b). Al igual que el salmo anterior, este texto sirve como introducción al bloque litúrgico de los salmos 113-118. Juntos, Sal 111 y 112, como también sucede en Sal 1, 34 y 41, enseñan que la verdadera sabiduría consiste en reconocer al Señor, obedecer su Ley, alabarle y darle gracias.

El salmo declara bienaventurado al que teme al Señor (v. 1) y luego describe los frutos de esa vida recta (vv. 2-9). Concluye con una imagen del fracaso del impío ante la firmeza del justo (v. 10). Esta enseñanza sigue siendo válida: la felicidad del hombre no depende tanto del aplauso humano —que el salmo menciona pero no garantiza—, sino de la recompensa que viene de Dios, que ve en lo escondido (cf. Mt 6,1-4).Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; EUNSA p 7402 Al versículo 1 En resumen claro y sin plagio: El camino hacia la verdadera sabiduría y felicidad del ser humano se resume en una frase decisiva: Dichoso el hombre que teme al Señor. Teresa de Ávila hizo suyo este principio en las terceras moradas, donde explica que el progreso espiritual no depende de las propias fuerzas, sino de la misericordia divina. Advierte que ni la oración constante, ni el alejamiento del mundo, ni una vida de penitencia garantizan la seguridad espiritual si no hay un temor reverente a Dios. Por eso, insiste en tener siempre presente este versículo como guía y advertencia en el camino interior.

A los versículos 2-9 La felicidad del que teme al Señor se manifiesta en la bendición sobre su descendencia (vv. 2-3) y en el auxilio de Dios en los momentos difíciles, representados por las “tinieblas” (v. 4). Este versículo, de interpretación ambigua, puede entenderse también como una afirmación de que el justo brilla con luz propia por su clemencia y misericordia, atribuyéndole cualidades divinas que en otros textos se aplican solo a Dios. Esta atribución, única en la Escritura, encaja con el tono del salmo. El hombre justo, trabajador, generoso (v. 5) y confiado en Dios (v. 7), no será vencido por el mal, ni siquiera por sus enemigos (v. 8). Su generosidad, reflejada en las limosnas, le granjea el perdón divino y el respeto de los demás (v. 9).

Pablo de Tarso, cuando organizó la colecta en favor de los cristianos de Jerusalén, exhortaba a los cristianos de las ciudades de Grecia con las palabras del v. 9 diciéndoles:

Usos Judaísmo El salmo comienza הַלְלוּ-יָהּ:אַשְׁרֵי-אִישׁ, יָרֵא אֶת-יְהוָה; בְּמִצְו‍ֹתָיו, חָפֵץ מְאֹד.

Nuevo Testamento En el Nuevo Testamento, el versículo 9 se cita en 2 Corintios 9:9.

Iglesia católica San Benedicto de Nursia atribuyó los salmos del Salmo 110 a los servicios de las Vísperas, en su Regla de San Benito fijada en el año 530 AD. Así que este salmo se recitaba o cantaba tradicionalmente durante el solemne servicio de Vísperas del domingo entre el Salmo 111 y el Salmo 113. Regla de san Benito, traducción de Prosper Guéranger, Abadía de San Pedro de SolesmesSalterio latino-francés del breviario monástico, 1938/2003 p486

En el rito romano ordinario, el Salmo 112 es actualmente la lectura del quinto domingo del tiempo ordinario. Además, en la Liturgia de las Horas promulgada en 1970, el salmo se sigue recitando en las Vísperas de la cuarta semana del domingoEl ciclo principal de oraciones litúrgicas tiene lugar durante cuatro semanas. y la tarde de la Solemnidad de la Epifanía.

Iglesia Ortodoxa Copta En el Agpeya, el Libro de Horas de la Iglesia Copta, este salmo se reza en la oficina de Nona. Ajustes musicales Heinrich Schütz compuso una paráfrasis métrica del Salmo 112 en alemán, «Der ist fürwahr ein selig Mann», SWV 210, para el Salterio de Becker, publicado por primera vez en 1628.

El texto latín fue musicado por muchos compositores de diferentes nacionalidades, como los franceses Michel-Richard Delalande y André Campra. Marc-Antoine Charpentier compuso cinco «Beatus vir qui timet Dominum» diferentes, H.154, H.199-H.199a, H.208, H.221, H.224 entre 1670 y 1695, François Giroust, una composición (1777) y muchos otros compositores también pusieron música a estas palabras. Beatus vir es el título de muchos arreglos musicales para Vísperas, como en el Vespro della Beata Vergine de 1610 de Monteverdi y el Selva morale e spirituale de 1640, el Beatus Vir de Vivaldi y el tercer movimiento de las Vesperae de Dominica de Mozart (K. 321) y Vesperae solennes de confessore (K. 339).

Górecki compuso Beatus Vir, Op. 38, para barítono, gran coro mixto y gran orquesta en 1979.

Notas

Referencias

Enlaces externos

Psalms Chapter 112 text in Hebrew and English, mechon-mamre.org Psalm 112 – The Blessings Upon Those Who Fear the LORD text and detailed commentary, enduringword.com Hallelujah! Blessed the man who fears the LORD text and footnotes, usccb.org United States Conference of Catholic Bishops Psalm 112:1 introduction and text, biblestudytools.com Psalm 112 / Refrain: The righteous will be held in everlasting remembrance. Church of England Psalm 112 at biblegateway.com Hymns for Psalm 112 hymnary.org

Categoría:Salmos