alt=Distintos dispositivos para tabaco calentado|miniaturadeimagen|Distintos dispositivos para tabaco calentadoEl dispositivo para tabaco calentado es una tecnología para el consumo de tabaco que utiliza dispositivos electrónicos para calentar el tabaco a temperaturas inferiores a las del cigarrillo tradicional. Este proceso de calentamiento permite liberar un aerosol que contiene nicotina y otras sustancias químicas, pero sin llegar a generar el humo típico de los cigarrillos tradicionales ni ceniza. Los productos de tabaco calentado también pueden contener aditivos que no están presentes de forma natural en el tabaco, incluidas sustancias aromatizantes.Estos productos utilizan fuentes de calor integradas o externas, cámaras selladas calentadas o cigarrillos personalizados específicos para cada producto.Los dos diseños más comunes son los dispositivos alimentados por batería que calientan hojas de tabaco y los dispositivos que calientan el tabaco mediante una brasa de carbono.
Historia Los primeros intentos de desarrollar productos de tabaco calentado se remontan a la década de 1960, con un avance significativo en 1988 cuando R.J. Reynolds lanzó Premier, uno de los primeros dispositivos diseñados para evitar la combustión, aunque con una aceptación limitada. Premier fue descrito ampliamente como difícil de usar, a muchos fumadores no les agradaba su sabor y no tuvo popularidad durante las pruebas de comercialización en Arizona y Misuri.El producto se parecía a un cigarrillo tradicional y requería combustión para hacer pasar carbón incandescente junto al tabaco procesado, que contenía más de un 50 % de glicerina, con el fin de producir un aerosol.R. J. Reynolds retiró Premier en 1989 tras gastar 325 millones de dólares en su desarrollo, después de que la Asociación Médica Estadounidense y otras organizaciones recomendaran que la FDA lo restringiera o lo clasificara como medicamento. En la década de 1990, la misma empresa presentó Eclipse, junto con otros productos que buscaban reducir la generación de humo y compuestos nocivos. Eclipse seguía estando disponible en distribución limitada en 2015, y Reynolds American presentó posteriormente Revo como una versión reposicionada de Eclipse antes de retirarlo en 2015.Steam Hot One fue vendido en Japón por Japan Tobacco. En 2014, Philip Morris International reintrodujo esta tecnología con el lanzamiento de IQOS, marcando un punto de inflexión en el sector. Antes de IQOS, Philip Morris lanzó Accord en Estados Unidos en 1998 y también lo introdujo en Osaka con el nombre Oasis; pocos consumidores lo adoptaron, muchos usuarios continuaron fumando cigarrillos tradicionales y su producción terminó en 2006.Heatbar, de 2007, fue otro precursor de los productos actuales de tabaco calentado de Philip Morris, pero despertó poco interés entre los consumidores y fue retirado después de que los estudios señalaran la reducción del humo de segunda mano como su único beneficio destacable. Posteriormente, en 2016, British American Tobacco presentó glo y Japan Tobacco International introdujo Ploom, ampliando la oferta de dispositivos de tabaco calentado. En los últimos años, estos productos han ganado popularidad en mercados como Japón y Europa, promovidos por sus posibles beneficios en comparación con los cigarrillos tradicionales, aunque los estudios independientes al respecto aún son limitados. El renovado interés de la industria por los productos de tabaco calentado se ha vinculado en parte con la disminución mundial del consumo de tabaco y con las medidas de control del tabaco que impulsaron a las empresas a desarrollar productos alternativos.El rápido auge de los cigarrillos electrónicos a partir de alrededor de 2007 también pudo haber influido en la introducción de los productos de tabaco calentado.
Empresas pioneras en la creación y comercialización de dispositivos de tabaco calentado Las principales empresas involucradas en el desarrollo y comercialización de dispositivos de tabaco calentado son:
Philip Morris International: Fabricante de IQOS, uno de los dispositivos más representativos y ampliamente adoptados en esta categoría. British American Tobacco: Desarrollador de glo, un dispositivo que ha ganado popularidad en diversos mercados internacionales. Japan Tobacco International: Responsable de la marca Ploom, reconocida por su enfoque en innovación tecnológica KT&G: Productor de LIL, un dispositivo que se ha destacado especialmente en el mercado asiático.
Funcionamiento y uso Los consumibles, conocidos como “sticks” o “varitas,” contienen tabaco compactado combinado con glicerina y otros aditivos. Estos sticks son introducidos en el dispositivo electrónico diseñado específicamente para calentar el tabaco sin que se produzca combustión.Un sistema típico de tabaco calentado consta de tres partes: una varita de tabaco procesado, un soporte con forma de bolígrafo con un elemento calefactor controlado electrónicamente y un cargador utilizado para recargar el soporte.La varita de tabaco contiene una película de tabaco comprimido elaborada a partir de una suspensión de tabaco seca enrollada en una lámina delgada; esta película contiene aproximadamente un 70 % de tabaco e incluye además humectantes como agua y glicerina, aglutinantes y aromatizantes.La sección del filtro puede incluir una película polimérica que enfría el aerosol y una boquilla blanda de acetato de celulosa diseñada para reproducir la sensación sensorial de un cigarrillo.
El dispositivo opera calentando el tabaco a temperaturas que van desde los 200 °C hasta los 350 °C, produciendo un aerosol inhalable sin llegar a la combustión completa, lo que reduce significativamente la generación de compuestos tóxicos asociados a la quema del tabaco. La nicotina se libera del tabaco calentado por encima de 150 °C. La destilación se produce por debajo de 300 °C, la pirólisis se produce aproximadamente entre 300 y 700 °C, y la combustión tiene lugar por encima de 750 °C.La temperatura alcanzada por el tabaco varía considerablemente entre productos y depende del mecanismo de calentamiento. Muchos dispositivos detienen automáticamente el calentamiento después de unos seis minutos o 14 caladas, con el fin de limitar la liberación de productos pirolíticos y contaminantes mediante el control del tiempo y del número de caladas.Algunos dispositivos funcionan con un límite de tiempo que obliga a los usuarios a inhalar nicotina en un periodo aproximado de entre 3,5 y 10 minutos antes de que el dispositivo se apague, un mecanismo que puede favorecer picos de nicotina en sangre asociados con la dependencia.Se han descrito tres tipos generales de productos de tabaco calentado: productos que calientan directamente el tabaco procesado para generar aerosol, productos que calientan el tabaco procesado sin generar por sí mismos el aerosol, y productos que permiten que el tabaco procesado aromatice un aerosol al pasar sobre él. Otra categoría es el vaporizador de tabaco de hoja suelta, en el que el tabaco suelto se coloca en una cámara calentada eléctricamente.
Comparación con otros productos de tabaco Diferencias con los cigarrillos tradicionales Los dispositivos de tabaco calentado y los cigarrillos tradicionales tienen diferencias clave en su funcionamiento. Mientras que los cigarrillos convencionales queman tabaco a altas temperaturas, generando humo y ceniza, los dispositivos de tabaco calentado operan a temperaturas más bajas sin combustión. Este proceso reduce significativamente la producción de sustancias tóxicas derivadas de la quema del tabaco. Sin embargo, algunos productos de tabaco calentado aún pueden alcanzar temperaturas lo suficientemente altas como para producir pirólisis, y la investigación no ha determinado con claridad qué reacciones se producen en todos los dispositivos.Los HeatSticks de IQOS no producen llama, pero quedan carbonizados después de su uso, y hasta 2016 los investigadores de Philip Morris International describían las emisiones de IQOS como “humo”.
Además, los dispositivos electrónicos requieren activación y cuentan con una batería recargable, lo que permite un control más preciso del consumo. Aunque la cantidad de sustancias nocivas es menor en comparación con los cigarrillos convencionales, el aerosol producido aún contiene nicotina y otras sustancias químicas que pueden ser perjudiciales para la salud.En pruebas comparativas realizadas bajo las condiciones de calada intensiva de Health Canada, determinados analitos del aerosol de tabaco calentado fueron inferiores a los presentes en el humo del cigarrillo, incluidos acetaldehído, acroleína, formaldehído, 1,3-butadieno, benceno, isopreno, estireno y tolueno.La misma comparación indicó valores de nicotina de aproximadamente 1,1 mg por varita de tabaco, mientras que los cigarrillos tradicionales oscilaron entre 1,07 y 2,70 mg por cigarrillo.Una menor exposición no demuestra necesariamente un menor riesgo para la salud, ya que incluso una exposición baja a carcinógenos puede aumentar el riesgo de cáncer, accidente cerebrovascular y enfermedad cardiovascular en comparación con los no fumadores.
Diferencias con los cigarrillos electrónicos y vapeadores A diferencia de los cigarrillos electrónicos (conocidos como vapers o vapeadores), que vaporizan líquidos con o sin nicotina, los dispositivos de tabaco calentado utilizan tabaco real, lo que proporciona una experiencia de consumo más similar a la de un cigarrillo tradicional, sin la combustión característica.Algunos modelos híbridos de tabaco calentado pueden utilizar tanto tabaco sólido como líquidos electrónicos, lo que en esos casos hace menos clara la distinción con los cigarrillos electrónicos.Los productos de tabaco calentado están diseñados para reproducir la inhalación oral, el sabor, la administración rápida de nicotina, el gesto de llevarse el producto de la mano a la boca y la sensación de golpe en la garganta.
Mientras que los vapeadores permiten una personalización del líquido y una mayor variedad de sabores, los dispositivos de tabaco calentado están diseñados para mantener el sabor y la sensación del tabaco sin generar humo. Aunque ambos productos buscan reducir la exposición a sustancias tóxicas en comparación con los cigarrillos tradicionales, su impacto en la salud sigue siendo objeto de estudio.La evidencia citada en el artículo inglés indica que las concentraciones de nicotina en los aerosoles principales de los productos de tabaco calentado son generalmente inferiores a las del humo del cigarrillo, pero que los productos de tabaco calentado evaluados administraron más nicotina que un cigarrillo electrónico de tipo cigalike y menos que un cigarrillo electrónico de tanque.La evidencia limitada sugiere que las emisiones tóxicas de los productos de tabaco calentado son superiores a las de los cigarrillos electrónicos.
Efectos en la salud