La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó al 2026 como el Año Internacional de la Agricultora mediante la resolución A/RES/78/279 aprobada por el 2 de mayo de 2024. La iniciativa responde al reconocimiento del papel crucial de las agricultoras en la seguridad alimentaria, el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza, destacando la necesidad de abordar los desafíos estructurales que enfrentan las mujeres en los sistemas agroalimentarios, tales como el acceso desigual a la tierra, el agua, el trabajo decente, el crédito, la tecnología y la capacitación.

Las mujeres representan el 36 % de la fuerza laboral en los sistemas agroalimentarios del mundo, ocupando roles que van desde agricultoras y trabajadoras no remuneradas en la familia, hasta vendedoras minoristas, empleadas y empresarias.

La seguridad de los derechos sobre la tierra ha sido reconocida como fundamental para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres (ODS 5) y para eliminar la pobreza (ODS 1). En América Latina y el Caribe la protección jurídica de los derechos de las mujeres sobre la tierra es baja, muy baja o nula en ocho de los 15 países de la región que han informado sobre el indicador, mientras que seis países ofrecen un nivel de protección considerado alto o muy alto.

Las desigualdades en la participación y en los resultados en el mercado laboral entre hombres y mujeres están influenciados en parte por la elevada carga de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que enfrentan las mujeres, como la limpieza, la cocina y el cuidado de los miembros del hogar y la recolección de agua.  A nivel global, las mujeres dedican 4,2 horas diarias al  trabajo doméstico no remunerado, mientras los hombres dedican 1,9 horas al día.  Esta sobrecarga favorece el que las mujeres asuman  empleos a tiempo parcial, irregulares e informales y emprender en los segmentos menos rentables de los sistemas agroalimentarios.

La proclamación está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular con el fin de la pobreza, la erradicación del hambre y la seguridad alimentaria, así como la promoción de la igualdad de género. Se enmarca dentro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y se relaciona con resoluciones previas de la ONU que abordan el empoderamiento de las mujeres rurales y la seguridad alimentaria a nivel global.

Actividades y alcance Este año tiene como propósito impulsar medidas que permitan reducir la brecha de género en la agricultura. Se prevé la realización de actividades globales para generar conciencia y promover acciones políticas y económicas en favor de las agricultoras.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) fue encargada de la coordinación de la conmemoración, en colaboración con otras agencias de la ONU especializadas en agricultura y alimentación, como el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), ambas con sede en Roma. Se espera que tanto los gobiernos como las organizaciones internacionales, el sector privado, la sociedad civil y las comunidades locales participen activamente en la promoción de iniciativas que fomenten la igualdad de género en la agricultura y la sostenibilidad del sector agroalimentario.

El financiamiento de las actividades relacionadas con la conmemoración dependerá de contribuciones voluntarias, incluyendo aportes del sector privado y se anima a los Estados miembros y las organizaciones internacionales a brindar apoyo económico y técnico. Se espera que estas acciones contribuyan significativamente al empoderamiento económico de las mujeres rurales, aumentando la productividad agrícola, fortaleciendo la resiliencia frente al cambio climático y mejorando la seguridad alimentaria global.

Véase también

Día Internacional de las Mujeres Rurales Año Internacional de la Agricultura Familiar

Referencias

Categoría:Años internacionales de las Naciones Unidas Categoría:Agricultoras Categoría:2026