La diócesis de Pistoya ( y ) es una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en Italia. Se trata de una diócesis latina, sufragánea de la arquidiócesis de Florencia. Desde el 8 de octubre de 2014 su obispo es Fausto Tardelli.

Territorio y organización thumb|derecha|Basílica de Nuestra Señora de la Humildad, en Pistoya

La diócesis tiene 821 km² y extiende su jurisdicción sobre los fieles católicos de rito latino residentes en parte de la región de Toscana, comprendiendo: en la provincia de Pistoya las comunas de: Abetone Cutigliano (creada en 2017 por fusión de las comunas de Abetone y Cutigliano), Agliana, Lamporecchio, Marliana, Montale, Pistoya, Quarrata, Sambuca Pistoiese, San Marcello Piteglio (creada en 2017 por fusión de las comunas de San Marcello Pistoiese y Piteglio) y Serravalle Pistoiese; en la provincia de Prato las comunas de: Poggio a Caiano, Carmignano y Montemurlo; en la ciudad metropolitana de Florencia las comunas de: Capraia e Limite y la mayor parte de la de VinciLas parroquias de las fracciones de Sovigliana y Spicchio, que forman parte de la arquidiócesis de Florencia, no pertenecen a la diócesis de Pistoya; y las parroquias de Apparita y Streda, que pertenecen a la diócesis de San Miniato.

thumb|derecha|Santuario de la Virgen de Valdibrana, en Valdibrana

La sede de la diócesis se encuentra en la ciudad de Pistoya, en donde se halla la Catedral de San Zenón. Entre los santuarios diocesanos se encuentran: la basílica de Nuestra Señora de la Humildad, en Pistoya; el santuario de la Virgen de Valdibrana, en Valdibrana; y la iglesia de Santa María de las Gracias, en Pistoya.

thumb|derecha|Iglesia de Santa María de las Gracias, en Pistoya

En 2023 en la diócesis existían 160 parroquias agrupadas en 9 vicariatos: Città di Pistoia, Quarrata, Poggio a Caiano-Carmignano, Montale-Agliana-Montemurlo, Ombrone Limentra, Bottegone, Vincio, Montalbano occidentale y Reno-e-Montagna.

thumb|derecha|Palacio episcopal de Pistoya thumb|derecha|Palacio Rospigliosi, en Pistoia, sede del museo diocesano

Historia Según la tradición, desprovista de cualquier fundamento histórico, la evangelización de la zona de Pistoya se debió a la iniciativa de san Pedro, que envió a Toscana a san Rómulo, protoobispo, que luego fue incluido en las cronología de Pistoya, así como en las de las Iglesias de Fiesole y Volterra. Recientes descubrimientos arqueológicos permiten datar una cierta presencia cristiana en Pistoya en el bajo Imperio romano.

El primer documento histórico que habla de un obispo de Pistoya, aunque anónimo, es una carta del papa Gelasio I del 492/496, donde, junto a otros obispos, se le describe como aetate vel honore longaevus. En una carta del papa Pelagio I del año 557 se recogen los nombres de siete obispos de Tuscia Annonaria, pero sin indicar sus respectivas sedes de afiliación. Algunos autores creen que entre Massimiliano, Geronzio, Terenzio y Vitale probablemente estaba también el obispo de Pistoya. Sin embargo, «muchos consideran que esta postura no está suficientemente probada».Mario Parlanti, I confini diocesani e amministrativi tra Lucca e Pistoia in Valdinievole dall'alto medioevo fino al XII secolo, en «Quaderni pievarini» 2 (2002), p. 9, nota 22.

Hasta finales del no hay más menciones documentales de la sede de Pistoya. Los historiadores locales han intentado llenar el vacío «con una serie de nombres de obispos más o menos imaginarios,... nombres todos ficticios, de los que no queda ningún documento que pueda de algún modo sustentar su existencia real».Del sitio de la diócesis de Pistoya. El silencio de las fuentes, desde mediados del hasta principios del , la ausencia de los obispos de Pistoya en los concilios romanos de 649 y 680, donde en cambio estaban presentes muchos obispos de Toscana, han llevado a algunos estudiosos (Chiappelli) a plantear la hipótesis de una supresión temporal de la diócesis y su incorporación a la cercana de Lucca. Y es precisamente al obispo de esta ciudad a quien Giovanni, en el año 700, pide la confirmación de su elección. Giovanni es también el primer obispo de Pistoya cuyo nombre se conoce con certeza.

La serie de obispos fiables de Pistoya se reanuda con Guillerado a principios del , documentado del 806 al 812. Según el historiador diocesano Sabatino Ferrali, los obispos citados en las cronologías locales para el son ficticios, insertados también para llenar el vacío entre Giovanni I y Guillerado.

Durante la Edad Media el obispo de Pistoya tuvo un importante papel político en el gobierno de la ciudad, que se materializó en el con un señorío de facto. Con el nacimiento y afirmación de la autonomía municipal, y la redacción de los primeros estatutos de la ciudad, el poder de los obispos entró en crisis, hasta desaparecer por completo en la segunda mitad del . El mayor momento de conflicto entre obispos y autoridades de la ciudad se produjo en 1137, «cuando los cónsules robaron el tesoro de la catedral y ocuparon el campanario, utilizándolo como torre cívica».Del sitio Beweb - Beni ecclesiastici in web. Con la mediación del obispo san Atón, la crisis se resolvió en 1145.

Entre los siglos y el territorio diocesano se organizó en parroquias y pieves, asumiendo la estructura que se mantuvo hasta las reformas de Scipione de' Ricci a finales del . El libro de diezmos de 1274 documenta la división del territorio diocesano en 35 pieves y 182 parroquias.

El 10 de mayo de 1419, coincidiendo con la formación del Estado territorial florentino, la diócesis pasó a ser sufragánea de la arquidiócesis de Florencia, perdiendo así su inmediata sujeción secular a la Santa Sede.

Desde el comenzaron las disputas entre la sede episcopal y la iglesia parroquial de San Esteban de Prato. Con la bula Etsi cunctae del 5 de septiembre de 1463, el papa Pío II erigió la iglesia parroquial en prepositura nullius dioecesis sujeta inmediatamente a la Santa Sede y por tanto completamente independiente de la jurisdicción de los obispos de Pistoya.Texto de la bula en: Cappelletti, Le Chiese d'Italia dalla loro origine sino ai nostri giorni, XVII, pp. 143-146.

En 1471 el obispo Donato de' Medici instituyó el Monte de piedad.

Sólo tardíamente se aplicaron en la diócesis los decretos de reforma decididos por el Concilio de Trento. Entre los principales promotores de la actualización tridentina estuvo Alessandro del Caccia, que gobernó la sede de Pistoya desde 1600 a 1649. El seminario diocesano fue erigido recién en 1693 con el obispo Leone Strozzi en el antiguo convento agustino de Tolentino, trasladado a la plaza San Leone en las primeras décadas del y trasladado definitivamente a las instalaciones del antiguo convento franciscano de Santa Clara en 1783.

El 22 de septiembre de 1653, mediante la bula Redemptoris nostri del papa Inocencio X, se erigió la diócesis de Prato, con territorio separado de la diócesis de Pistoya, a la que se unió simultáneamente aeque principaliter., en Bullarum diplomatum et privilegiorum sanctorum Romanorum pontificum Taurinensis editio, vol. XV, pp. 727-731.

La diócesis sufrió una ligera modificación territorial hacia finales del . De hecho, «en 1784, gracias a la política de Pietro Leopoldo, las iglesias parroquiales de Sambuca, Treppio, Torri, Pàvana, Frassignoni, San Pellegrino del Cassero y Fossato, separadas de la diócesis de Bolonia, fueron agregadas a ella».

El 19 de septiembre de 1786 se inauguró el importante Sínodo de Pistoya, presidido por Scipione de Ricci, que concluyó el 28 de septiembre. En este sínodo el obispo promovió reformas jansenistas en la liturgia, en la educación, en la disciplina del clero, en la doctrina y llegó hasta prohibir el culto al Sagrado Corazón de Jesús. El Sínodo sumió a la diócesis en la confusión, hasta el punto de amenazar con un cisma en toda la Toscana. En 1790, durante la ausencia del obispo, los capítulos de Pistoya y Prato rechazaron los decretos del sínodo. Después de un examen de seis años, la bula Auctorem Fidei del papa Pío VI condenó 85 tesis aprobadas por el sínodo, calificando 7 de heréticas y otras de «cismáticas, erróneas, subversivas de la jerarquía eclesiástica, falsas, temerarias, caprichosas, lesivas a la Iglesia y a su autoridad, conducentes al desprecio de los sacramentos y de las prácticas de la Santa Iglesia, ofensivas a la piedad de los fieles, perturbadoras del orden de las diversas iglesias, del ministerio eclesiástico, de la paz de las almas; quienes se opusieron a los decretos de Trento, ofendieron la veneración debida a la Madre de Dios y los derechos de los Concilios generales». Tras la condena, Ricci, que ya había renunciado a la diócesis en 1791, se retractó de sus tesis y se sometió a la autoridad del papa.

Los efectos del Sínodo de Scipione de Ricci se sintieron durante todo el , durante el cual los obispos se preocuparon de reiterar la condena del sínodo de 1786 y la fidelidad de la Iglesia y de los fieles de Pistoya a la Iglesia católica. Entre ellos, se puede recordar a Enrico Bindi que, durante el Concilio Vaticano I, intervino para pedir que «el término 'pistorienses' no se usara más como sinónimo de jansenistas», y que trabajó para reconsagrar la ciudad al Sagrado Corazón de Jesús, iniciativa que fue repetida por Gabriele Vettori en 1917.

En 1916, mediante el decreto Ex officio divinitus de la Congregación Consistorial, la diócesis de Pistoya cedió 27 parroquias para la ampliación de la diócesis de Prato.AAS 8 (1916), pp. 404-405. De estas 27 parroquias, 3 pertenecían a la comuna de Vaiano (Vaiano, Schignano y Popigliano), todas las demás eran parroquias de fracciones y localidades de la comuna de Prato: Cerreto, Figline, Chiesanuova, Coiano, Narnali, Galciana, Capezzana, Tobbiana, Casale, Iolo, Tavola, Castelnuovo, Paperino, Cafaggio, Grignano, San Giorgio a Colonica, Santa Maria a Colonica, Mezzana, Santa Lucia in Monte, Piazzanese, Santa Maria del Soccorso.

El 25 de enero de 1954 el papa Pío XII separó la diócesis de Prato de la diócesis de Pistoya mediante la bula Clerus populusque., ASS 46 (1954), p. 390

En 1975 Pistoya cedió otras 12 parroquias en las comunas de Cantagallo y Vernio para la ampliación de la diócesis de Prato.AAS 67 (1975), p. 679. De estas parroquias, 6 estaban en la comuna de Cantagallo (Cantagallo, Fossato, Gricigliana, Luicciana, Migliana, Usella) y 6 en la comuna de Vernio (Cavarzano, Mercatale, Montepiano, San Quirico, Sant'Ippolito, Sasseta).

El museo diocesano fue creado en 1968 en algunas salas del palacio episcopal. En 1997 encontró su hogar definitivo en el palacio Rospigliosi.

Desde el 14 de octubre de 2023 está unida in persona episcopi a la diócesis de Pescia.

Estadísticas Según el Anuario Pontificio 2024 la diócesis tenía a fines de 2023 un total de 203 900 fieles bautizados.

|- align="center" | colspan=12 | Diócesis de Pistoya y Prato |- align="right" | 1949 || 262 103 || 262 403 || 99.9 || 378 || 289 || 89 || 693 || || 95 || 791 || 217 |- align="center" | colspan=12 | Diócesis de Pistoya |- align="right" | 1970 || 201 919 || 202 238 || 99.8 || 235 || 188 || 47 || 859 || || 67 || 549 || 172 |- align="right" | 1980 || 204 221 || 204 965 || 99.6 || 193 || 157 || 36 || 1058 || 1 || 42 || 439 || 160 |- align="right" | 1990 || 219 100 || 220 400 || 99.4 || 170 || 142 || 28 || 1288 || 4 || 30 || 349 || 158 |- align="right" | 1999 || 212 885 || 213 685 || 99.6 || 173 || 141 || 32 || 1230 || 25 || 34 || 254 || 160 |- align="right" | 2000 || 211 000 || 229 000 || 92.1 || 161 || 130 || 31 || 1310 || 24 || 33 || 275 || 160 |- align="right" | 2001 || 215 000 || 236 111 || 91.1 || 160 || 131 || 29 || 1343 || 23 || 32 || 240 || 160 |- align="right" | 2002 || 221 300 || 234 912 || 94.2 || 164 || 134 || 30 || 1349 || 23 || 32 || 227 || 160 |- align="right" | 2003 || 207 861 || 220 861 || 94.1 || 165 || 135 || 30 || 1259 || 23 || 32 || 224 || 160 |- align="right" | 2004 || 215 000 || 217 515 || 98.8 || 156 || 129 || 27 || 1378 || 23 || 27 || 227 || 161 |- align="right"