El apagón en Chile de 2025 fue un apagón eléctrico de gran magnitud que afectó a una extensa zona del territorio nacional, iniciándose a las 15:15 (hora local) del 25 de febrero de 2025.
Afectación El corte de energía se alargó durante más de siete horas, extendiéndose hasta casi la medianoche, afectando a 14 de las 16 regiones del país. Según datos otorgados por el Gobierno de Chile, cerca del 98,5% de la población nacional, es decir, más de 19 millones de personas, se quedaron sin suministro eléctrico, lo que equivale a aproximadamente ocho millones de hogares.
Presunta causa De acuerdo con el Coordinador Eléctrico Nacional. La interrupción del servicio fue originada por una desconexión no programada de una línea de transmisión entre las ciudades de Vallenar y Coquimbo, lo que generó un desbalance de frecuencia en el Sistema Eléctrico Nacional.
Reacciones El apagón generó disrupciones significativas en el transporte público, servicios sanitarios y telecomunicaciones. Diversas autoridades regionales y municipales activaron planes de emergencia para mitigar los efectos del corte de energía. El gobierno anunció la conformación de una comisión investigadora para determinar las causas y responsabilidades del evento.
Causa De acuerdo a lo informado por el Coordinador Eléctrico Nacional (CEN), se produjo la desconexión de la línea de transmisión «Nueva Maitencillo - Nueva Pan de Azúcar», de propiedad de ISA Energía Chile (Anteriormente ISA Interchile), ubicada entre Vallenar y Coquimbo. El evento ocurrió cuando trabajadores de la empresa realizaban maniobras en el equipo de comunicaciones de protección de la línea y provocaron la separación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en dos islas eléctricas y posteriormente un corte masivo.
Transcurridos 44 minutos del corte eléctrico a nivel nacional, la empresa responsable, de origen colombiano, aseguro que estaba en condiciones de restablecer el servicio a las 16:00 hora local. La empresa en dicho momento se desligó de los fallidos tres intentos que fueron realizados para reconectar el sistema e indicó que aún no se tenía la certeza del origen del corte eléctrico.
Por la desconexión de la línea, que transportaba alrededor de 1800 MW, el SEN se separó en dos subsistemas (islas eléctricas): uno en la zona norte y el otro en la zona centro-sur, que no pudieron ser estables. La primera era excedentaria de energía al norte y la otra deficitaria. La isla del norte logró mantenerse durante 4 minutos, pero colapsó, producto de elevadas tensiones que provocaron la desconexión sucesiva de instalaciones de generación y consumo. La isla del sur «colapsó a los 5 segundos aproximadamente desde la separación del SEN al no ser posible controlar la caída de la frecuencia eléctrica con los recursos de control de contingencia existentes».
El CEN identificó deficiencias en la respuesta de los recursos de mitigación, entre los que se encuentran esquemas de desconexión automática de consumo y generación, así como el desempeño de algunas centrales generadoras durante el evento.
Para revisar y evaluar de manera independiente las causas del apagón, se contó con un estudio realizado por el Instituto de Investigación de Energía Eléctrica. También, un grupo de académicos chilenos realizó una investigación de la falla; un aspecto central a determinar es si, con los esquemas automáticos de control existentes, el sistema debió sufrir un apagón total o al menos una parte de la red debió permanecer estable.
En la cuenta pública del CEN, correspondiente a la gestión del año 2024, Ernesto Huber, director ejecutivo, declaró: «hemos detectado del orden de 1200 MW de generación, tanto grid scale convencional y renovable, como PMGD, que se desconectó antes de lo que correspondía conforme a los estándares normativos y que agudizó el problema de desbalance en el sistema». También detalló que se encargó la revisión metodológica para la actualización de los estudios de las necesidades del sistema en cuanto a equipamiento y procesos que permiten evitar la propagación de las fallas: Estudio de los Esquemas de Desconexión Automática de Carga (EDAC), Plan de Defensa contra Contingencias Extremas (PDCE) y Plan de Recuperación de Servicio (PRS). En la misma instancia se informó que el CEN instruyó a las centrales PMGD a verificar el ajuste de protecciones de acuerdo a la normativa vigente e implementar las correcciones correspondientes.
Consecuencias
Fallecidos electrodependientes El gobierno de Chile, a través del subsecretario del Interior, Luis Cordero, reportó tres personas electrodependientes fallecidas durante el apagón, aunque posteriormente aseveraron que dichas muertes no necesariamente tienen relación directa a la falta de electricidad.miniaturadeimagen|Estación Tobalaba del Metro de Santiago durante los primeros minutos del apagón Transportes y vialidad miniaturadeimagen|Personas esperando transporte en buses en la Alameda tras el cierre completo del Metro de Santiago Como efecto inmediato al apagón, la red del Metro de Santiago se vio suspendida en su totalidad, afectando a los usuarios previo a comenzar el horario punta de la jornada, comenzando a realizar la evacuación de todos los pasajeros que se encontraban en los vagones de los trenes y desplegando un sistema de reemplazo de emergencia con los buses de la Red Metropolitana de Movilidad. Por su parte, la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE) anunció la suspensión de varios de sus servicios y la detención prolongada en algunas de las estaciones de trenes. Asimismo, la Unidad Operativa de Control de Tránsito (UOCT) informaba del no funcionamiento de la red de semáforos en varias ciudades de Chile. Con relación al transporte aéreo de pasajeros, las aerolíneas que operan en el territorio nacional anunciaron posibles retrasos y cancelación de vuelos producto de la caída del sistema eléctrico. alt=Estaciones cerradas en todas las líneas del Metro de Santiago.|miniaturadeimagen|Acceso norte al metro Estación Central con sus puertas cerradas. alt=Pantalla informativa sin energía|miniaturadeimagen|Pantalla informativa apagada tras el apagón en estación Quinta Normal miniaturadeimagen|250px|Las Fuerzas Armadas y policías se desplegaron desde Arica a Los Lagos por masivo corte de luz.
Telecomunicaciones Los servicios de telefonía y telecomunicaciones también sufrieron caídas e intermitencias en diversas regiones del país.Las empresas proveedoras de servicios de Internet en Chile, tanto de telefonía móvil como de Internet fijo, alertaron a sus clientes de los eventuales problemas de velocidad e intermitencia en su conexión, producto de la falla en la electricidad a nivel nacional, llamando a preferir la comunicación mediante mensajería SMS, en caso de presentar dificultades durante la emergencia.
Cabe destacar que la Ley de Telecomunicaciones, obliga actualmente a los prestadores de servicio a disponer de sistemas de backup de 4 horas; por tal motivo, aproximadamente a las 19 horas del suceso, se empezaron a producir apagones de señal celular en voz, SMS y datos.
Industria El corte de luz también afectó al sector de la minería. Para el caso de la Corporación Nacional del Cobre (Codelco), cuprífera estatal, solo algunas de sus operaciones se pudieron llevar a cabo. No obstante, se reportó que el corte eléctrico afectó a todas sus divisiones mineras; la mayoría de las plantas mineras de chancado y molienda en el país sudamericano tuvieron que paralizar total o parcialmente sus funciones y algunas demoraron varios días en retomar la faena, como en Chuquicamata, primera productora de cobre del mundo de dicha firma.
Eventos masivos El apagón obligó a suspender la tercera noche del LXIV Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, la cual se iba a realizar en ese día, debiendo reprogramarse para el 1 de marzo. La segunda jornada del Abierto de Chile continuó disputándose durante el día, a pesar de sufrir cortes en su transmisión; sin embargo, el partido entre Deportes Concepción vs Unión Española por la Copa Chile tuvo que ser suspendido y reprogramado (finalmente se jugó el 7 de junio).
Energías renovables Producto del apagón, el CEN decidió aumentar la restricción en que opera la línea «Nueva Maitencillo - Nueva Pan de Azúcar», causante del colapso del sistema. En el momento de la falla, se transportaban en la línea alrededor de 1800 MW. A partir del 26 de febrero, un día después del apagón, el CEN redujo a la mitad el límite de potencia transferida a través de la línea: desde 2210 MW a 1000 MW. Posteriormente, el 4 de marzo, se volvió a disminuir este umbral a 800 MW. Esto generó un vertimiento de la energía, que afectó a las generadoras de energías limpias, principalmente de origen solar, que operan al norte de Vallenar.
La Asociación de Generación Renovable (AGR) sostuvo que la decisión obligó a «desechar entre un 56% y un 63% de la energía limpia y económica que generan las centrales renovables, la que debe ser sustituida por electricidad proveniente de combustibles fósiles, encareciendo los costos de abastecimiento y aumentando las emisiones contaminantes, entorpeciendo la transición energética de Chile». Desde la AGR, criticaron el impacto negativo de la medida en el medioambiente, la generación de energías limpias y en los costos de la energía en el sistema eléctrico; además de la arbitrariedad e incertidumbre de la limitación sin fundamento técnico o normativo.
El día 19 de marzo, el CEN levantó la limitación que se había aplicado, luego de que el CEN realizara una inspección técnica a las instalaciones de control, protección y telecomunicaciones de la línea, lo que permitió verificar que las protecciones de ambos circuitos «se encuentran bloqueadas y aisladas del Esquema de Protecciones y Control».
Efecto PMGD Un estudio realizado por la consultora Inodú activó una discusión en público sobre el efecto en el apagón que tuvieron los Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD), que son aquellos generadores menores a 9 MW conectados a la red de distribución, de los cuales la mayoría son solares. A pesar de ser individualmente de escala menor, su potencia en el SEN fue de 2130 MW en el momento del evento, por eso su actuación en el instante del apagón para intentar sostener el sistema o acelerar su caída es una interrogante. El presidente ejecutivo del CEN, en su cuenta pública correspondiente a la gestión del año 2024, menciona que fue detectado por los equipos internos que alrededor de 1200 MW de generación, tanto grid scale convencionales y renovables como PMGDs, fueron desconectados antes de lo que correspondía conforme a los estándares normativos.
Uno de los factores que se mencionan es la rápida desconexión de los PMGD frente a variaciones importantes de la frecuencia del sistema; y una «consideración incompleta de las vulnerabilidades» del desarrollo a gran escala de dicho tipo de generadoras en las normas técnicas, y que «deben ser considerados en el diseño de los Planes de Defensa contra Contingencias Extremas». Otro factor importante es el efecto en los automatismos contemplados para el desprendimiento de carga, donde se afirma que «las normas técnicas no toman en cuenta que la penetración de PMGD cambia la dinámica de la red de distribución y produce que la activación del Esquema de Desconexión Automática de Carga (EDAC) por baja frecuencia tenga un comportamiento contraproducente en algunos alimentadores, de modo que, en vez de desconectar carga, el efecto neto es reducir la generación disponible». La respuesta que dio la Asociación Chilena de Energía Solar (ACESOL) y la asociación gremial GPM es que los PMGD operaron como debían bajo la normativa actual.