El colapso del techo del Real Plaza Trujillo o la Tragedia de Trujillo de 2025 hace referencia a un acontecimiento ocurrido en la ciudad de Trujillo (Perú), cuando aproximadamente a las del 21 de febrero de 2025, el techo del patio de comidas de un centro comercial se desplomó frente a la presencia de numerosos clientes, dejando 8 fallecidos y más de 80 heridos, entre ellos menores de edad.

Se trata de uno de los sucesos mortíferos más importantes ocurridos en un lugar de ocio gestionado por una empresa privada y el tratamiento de las víctimas ha sido comparado con el del incendio de la discoteca Utopía en Jockey Plaza. Uno de los motivos fue la falta de supervisión de una parte del techo que no cumplía con las especificaciones técnicas de construcción. El Grupo Intercorp fue multado por Indecopi por no adoptar medidas para indemnizar a las víctimas.

Antecedentes miniaturadeimagen|Real Plaza Trujillo, lugar del incidente, fotografiado en 2008. El centro comercial Real Plaza Trujillo fue inaugurado el 16 de noviembre de 2007 por la firma argentina BMA Estudio y, durante los años posteriores, recibió ampliaciones y remodelaciones; una de ellas fue la del patio de comidas, construido en 2015 y techado a principios de 2016. Esta remodelación fue realizada por BGS Ingenieros y supervisada por la empresa SCT. Posteriormente, el arquitecto municipal, quien sería sentenciado por corrupción, aprobó modificaciones para el techo con el propósito de aumentar la recepción comercial.

En 2014, el gobierno peruano estableció el reglamento de las Inspecciones Técnicas de Seguridad en Edificaciones, en el que se exigía la aprobación de cuatro especialistas en la revisión de las edificaciones, pero esta exigencia se dejó de lado. En la modificación de 2018 (Decreto Supremo Nº 02-2018-PCM), que entró en vigor, se indicó que las municipalidades estaban limitadas a realizar un «procedimiento ocular» a las estructuras.

En 2023, los congresistas peruanos Diego Bazán, Alejandro Cavero y Adriana Tudela empezaron a elaborar proyectos de ley para flexibilizar los requisitos de seguridad de las infraestructuras del país. Como resultado, se promulgó la Ley 31914, aprobada en octubre con 86 votos a favor, 22 en contra y 9 abstenciones. Dicha ley estableció la clausura del área del establecimiento que genera el riesgo durante 48 horas, sin afectar al funcionamiento en su totalidad.Caretas señaló que esta norma ha contribuido a reducir de manera significativa las inspecciones de seguridad en zonas comerciales.

En diciembre de 2023, el exalcalde de Trujillo, Arturo Fernández, ordenó la clausura del centro comercial Real Plaza Trujillo debido a sus deficiencias estructurales e irregularidades en las instalaciones eléctricas y afirmó que «lo adecuado hubiera sido su demolición». A pesar de las observaciones y advertencias de la municipalidad, el centro comercial fue reabierto al público el 5 de enero de 2024, ante las presiones de otros políticos. Por su parte, la cadena emitió un comunicado en el que anunciaba que sus instalaciones, incluidas las señaladas como defectuosas en la clausura, se encontraban «en perfecto estado». No es la primera vez que se notificaban deficiencias, ya que en las filiales de Arequipa (2011) y Juliaca (2019) se alertaba de caídas de tejado, pero la empresa no tomaba medidas al respecto.

El gerente local de Real Plaza Trujillo afirmó en febrero de 2025 que contaba con una licencia de funcionamiento actualizada en 2019 y un certificado de inspección técnica de seguridad de septiembre de 2024. El local solo se comprometía a realizar el mantenimiento de los sistemas eléctricos y de agua. Asimismo, admitió que no sabía si se habían entregado documentos para regularizar el establecimiento. En una entrevista con El Comercio, el gerente general de Real Plaza, Misael Shimazu, afirmó que no se habían realizado modificaciones en el techo años antes de la tragedia y descartó que se hubiera sugerido alguna medida para reforzar la estructura. Mario Reyna Rodríguez, sucesor de Arturo Fernández, admitió que, en la inspección de septiembre de 2024, solo se podía comprobar lo que exigía el decreto supremo de 2018, es decir, no se podían detectar fallos en partes ocultas de las instalaciones como el interior del techo.

Según el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público, una posible causa que pudo agudizar la situación y provocar el posterior colapso, sería «un exceso de agua retenida en el techo debido a la temporada de lluvias que estaría pasando el país». Conforme al programa dominical Punto final, los trabajadores del centro comercial ya se habían percatado de extraños ruidos en el techo un día antes de la tragedia. El ingeniero Darwin La Torre supuso que se alcanzaron los 100 kilogramos por metro cuadrado sobre una estructura de techado que solo resistiría 30 kilogramos y que no había forma de drenarlo.

Independientemente de los factores externos que provocaron el colapso, el semanario Hildebrandt en sus Trece reveló una tesis fiscal en la cual se comprobó que los elementos de soporte comenzaron a deteriorarse y la gerencia se negó a revisarlos. Estas fueron fotografiadas y serían determinantes para esclarecer los hechos. El programa dominical Panorama comprobó el deterioro cuando las vigas y los pernos estaban oxidados.

Cronología

21 de febrero

Colapso del techo miniaturadeimagen|Momento exacto captado por una CCTV del derrumbe del techo en el Real Plaza. En la noche del 21 de febrero del 2025 (aproximadamente entre las ), en el patio de comidas del Real Plaza Trujillo, el techo que cubría el local colapsó dejando 8 fallecidos y más de 80 heridos que se encontraban en las instalaciones. El incidente fue reportado tiempo después, aproximadamente a las del mismo día.

Respuesta al accidente miniaturadeimagen|Labores de rescate por parte de la Marina de Guerra del Perú ante el derrumbe del techo. Ante la emergencia, el Ministerio de Salud (MINSA) envió un equipo compuesto por 14 profesionales de la salud en un vuelo aéreo para atender a los heridos, mientras que el gobierno regional de La Libertad desplegó equipos de rescate y coordina esfuerzos con la Policía Nacional y los bomberos. A lo largo de la noche, el entonces presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, y el entonces ministro del Interior, Juan José Santiváñez, se comunicaron con las autoridades locales para coordinar los esfuerzos de emergencia.

Tras el incidente, por medio de su cuenta de X (antes Twitter), el Centro Comercial Real Plaza envió un comunicado a la gente lamentando lo sucedido y al día siguiente ordenó cerrar todos sus locales a nivel nacional durante todo el sábado 22 de febrero como señal de duelo ante lo ocurrido. De igual manera, el MINSA dispuso el traslado aéreo para heridos críticos hacia hospitales en Lima. Entre las enfermeras que ayudaron a los heridos se encontraba Nayeli Dávalos Ticlio, de 22 años.

Pasada las horas, el ciudadano Edison Tito Peralta inició un proceso por los presuntos «delitos de homicidio culposo, lesiones culposas, omisión de auxilio y exposición al peligro, atentado contra la seguridad común y negligencia en construcción u obras públicas» acusando principalmente a los representantes de Intercorp y del Real Plaza.

En medio de la desesperación y por el tráfico en la zona, varios motociclistas de delivery que se encontraban cerca de las instalaciones decidieron ayudar transportaron a los rescatistas hasta la zona del colapso, agilizando las labores de emergencia.

A las 10 de la noche, el Minsa anunció que había 20 heridos. El gerente regional de salud, Aníbal Morillos Arqueros, declaró que en el lugar había dos fallecidos, aunque no precisó las edades. Además, señaló que en el lugar había un niño con la pierna atrapada por los escombros. Se reportó que una niña, atrapada en los escombros, envió un mensaje a sus familiares con un video donde mencionaba que «no era una balacera, estoy atrapada... Estoy entre escombros».

A las 11 de la noche, el Minsa compartió una primera lista de 17 heridos. El Ministerio del Interior (Mininter), reportó que la cifra de fallecidos había ascendido a 3 y que 150 efectivos de la policía y personal de los bomberos se encontraban realizando labores en la zona de emergencia. Además, Morillos informó que la cifra de heridos había ascendido a 74, siendo entre ellos 10 a 11 niños con edades entre 2 y 10 años.

22 de febrero miniaturadeimagen|Diversos equipos de rescate buscando gente bajo los escombros del techo colapsado el 22 de febrero, un día después del incidente. Durante la madrugada del 22 de febrero, un equipo de perros de rescate intentaron entrar al recinto para ayudar en las labores, pero no pudieron debido al ruido que emitían las discotecas aledañas. Debido a esto, la regidora provincial, Sandra Trujillo, resalto que existe una ordenanza que impide que este tipo de establecimientos funcionen más allá de las 2:00 horas; sin embargo, la fiesta continuó más allá de las 3:00 horas. De igual manera, se informó que la cifra de muertos había aumentado a 4. Posteriormente, el Ministerio de Defensa (Mindef) informó que había, según reportara los bomberos de forma extraoficial, 6 fallecidos, siendo que 5 murieron en el lugar de los hechos y 1 en el hospital. Con el transcurso del día, se informó de la muerte de 8 personas, incluido una familia de 3 conformada por un policía, su esposa y la bebé de ambos de 2 años. Se reportó la existencia de 84 heridos.

Ese mismo día, la Municipalidad Provincial de Trujillo decidió clausurar el establecimiento de forma temporal. De igual manera, Indecopi empezó investigaciones en contra del Centro Comercial. El partido por la Liga 1 entre Universitario de Deportes y Atlético Grau, que se iba a disputar en el Estadio Mansiche, ubicado en Trujillo, fue suspendido temporalmente por el duelo regional. El Concurso Nacional de Marinera que se llevaría a cabo durante el siguiente fin de semana en la ciudad también fue suspendido por la Municipalidad Provincial de Trujillo.

23-26 de febrero El 23 de febrero, el centro comercial emitió un comunicado en el que se comprometía a que algunas clínicas atendieran a los heridos. Sin embargo, la Defensoría del Pueblo informó que se habían negado a atender a los heridos de la tragedia, condicionando la atención a una garantía económica que entró en investigación por Susalud. Eduardo Morón, presidente de la Asociación Peruana de Empresas de Seguros (Apeseg), afirmó que el centro comercial contaba con pólizas de seguro que se activaron tras el accidente y que cubren los gastos médicos de los heridos, a pesar de que los seguros no son obligatorios en el país. Además, aquel día Dávalos desapareció luego de salir de su casa, según dijo, para una entrevista laboral. Según declaró su hermana, le había dicho que iba a ser recogida en el óvalo Mochica. Su padre declaró que su hija le había contado que le habían llamado para un trabajo en Gran Chimú y que una camioneta la iba a llevar.

El 24 de febrero, el municipio de Trujillo por medio de un comunicado, anunció que tomaría acciones legales en contra del Grupo Intercorp y sus principales gerentes, en el documento, la institución expresó su postura y las acciones que se están llevando a cabo para atender esta situación.