vínculo=https://en.wikipedia.org/wiki/File:Harap-Alb.jpg|miniaturadeimagen|270x270px|Harap Alb en un sello de Rumanía "Harap Alb" o "Harap-Alb" es el protagonista, así como el título abreviado, de un cuento de hadas en rumano de Ion Creangă, cuyo título original es Povestea lui Harap Alb ("La historia de Harap Alb" o "La historia de Albarabí"). Harap Alb es el pequeño de tres príncipes que emprende un viaje para convertirse en heredero del emperador Verde, su tío, y que debe hacer frente a numerosas aventuras durante su viaje.
"Harap Alb" recibió mucha atención póstuma de los críticos literarios e inspiró obras de otros géneros, como, por ejemplo, la película De-aș fi Harap Alb de Ion Popescu-Gopo, una novela posmodernista de Stelian Țurlea y un cómic de Sandu Florea, junto a una de las tesis de Gabriel Liiceanu en el campo de la filosofía política .
Nombre Harap Alb en rumano significa "africano blanco" o "árabe blanco". La palabra harap es una forma antigua de arap, derivada de "árabe", que significa " persona negra " o " moro ". También puede referirse a un hombre apuesto, generalmente con rasgos oscuros.
Los arap o harap son una raza estereotipada en el folclore de los Balcanes, desde Turquía en el sur hasta la moderna Rumanía en el norte, a menudo, pero no siempre, retratada de una manera negativa. Existen términos afines en albanés (arap en tosco, harap en guego) y en búlgaro (арап, arap o арапин, arapin ).
El nombre también puede ser una alusión a la condición de esclavo del protagonista, a su "degradación y sumisión", ya que arap puede asociarse fácilmente con la trata de esclavos africanos o la esclavitud de minorías en la era de la esclavitud en Rumanía. El relato se convierte así en las tribulaciones del héroe por recuperar su "estatus humano".Măruţă, Vasile (1987) "Arp et Tzara. A 'la recherche d'un niveau – la différence'", in Cahiers du Centre de Recherche sur le Surréalisme. El nombre, que puede traducirse literalmente como "Negro Blanco", también ha sido considerado por el comparatista Vasile Măruţă como un ejemplo de oxímoron derivado de la tradición del absurdo en el folclore local.
Para traducir el nombre del protagonista al español no existe una alternativa clara, podría llamarse Moro Albo o Moro Blanco (Albo también significa Blanco en español), o podría usarse Árabe en vez de Moro, pero se ha optado por Albarabí, dado que albar también significa blanco y que arabí es un término arcaico para la palabra árabe. De esta manera se combinan los significados del nombre original y fonéticamente se consigue un nombre con una sonoridad andalusí que concuerda con la temática árabe.
Resumen de la trama
Comienzo La narración comienza con una fórmula estándar: los tres hijos de un rey son enviados en una misión, y el héroe, el benjamín, está destinado a tener éxito.
Un rey, cuyo nombre no se especifica, tiene un hermano, el Emperador Verde () que está gravemente enfermo. Al no tener herederos varones, pues tiene tres hijas, el Emperador le ha escrito a su hermano el rey para que le envíe a uno de sus hijos que, si consigue llegar, heredará el trono del imperio. El reino y el Imperio están en los “márgenes” de la tierra, separados por tierras desoladas.
El hijo mayor acepta el desafío de su tío y el rey decide poner a prueba su valentía disfrazándose con una piel de oso y apareciendo en un puente del camino. El príncipe mayor regresa a casa aterrorizado. El monarca somete a su segundo hijo a la misma prueba, con el mismo resultado. Sin revelar su artimaña, el rey expresa su decepción en sus hijos, lo que provoca que el más joven rompa a llorar por la vergüenza y salga corriendo al jardín de palacio. Allí, una anciana mendiga le cuenta su buena fortuna: el príncipe más joven se convertirá en un glorioso emperador. Ella lo insta a intentar llegar hasta su tío, pero le advierte que para emprender el viaje debe usar las pertenencias que usó su padre cuando era joven: sus ropas de antaño, sus viejas armas ya oxidadas y el viejo rocín que montaba entonces. Tras decirle esto, la anciana desaparece ascendiendo hasta el cielo.
El príncipe más joven sufre las burlas de su padre, pero finalmente obtiene su permiso para emprender el viaje y le entrega todas sus viejas pertenencias, como así le había aconsejado la anciana al príncipe. El caballo lo podrá identificar siguiendo el consejo de la anciana: el elegido será el que se acerque en el establo a una bandeja llena de brasas para alimentarse. El joven príncipe sigue el consejo de la anciana y, efectivamente, un viejo rocín se acerca a las brasas. De repente se sacude tres veces y se transforma en un hermoso corcel. El corcel tiene el don del habla y se pone a conversar con su nuevo señor. Además es capaz de volar y se lleva a su señor hasta las nubes y la luna. El príncipe llega hasta el puente y soporta la artimaña del oso, y el rey, impresionado, le entrega la piel de oso como trofeo. Como palabras de despedida, el padre le dice que tenga cuidado "de los rojos y de los pelados".
El Pelado (el Calvo) La siguiente etapa del viaje lleva al príncipe a un bosque profundo habitado por el malvado Pelado (). El príncipe rechaza dos veces la oferta de servicios del Pelado, recordando la recomendación de su padre, pero a la tercera, perdido en el camino, cede y acepta su ofrecimiento. Mediante engaños, la criatura consigue atrapar al príncipe en el fondo de un pozo y, para dejarlo salir, le impone como condición que deben intercambiar sus papeles, de tal modo que el Pelado se convertirá en príncipe y el príncipe se convertirá en su criado. El príncipe, no viendo otra salida, acepta y jura sobre su espada que cumplirá su palabra, y el Pelado le comunica que a partir de ese momento se llamará Albarabí (Harap Alb) por ser albo de piel y por qué, a partir de ese momento, deberá comportarse como si fuese su esclavo arabí (árabe).
Finalmente, los dos llegan al palacio del emperador y el Pelado se presenta como el hijo del rey, mientras que el joven príncipe actúa como su humilde criado y se hace llamar Albarabí (Harap Alb). El Emperador Verde los recibe sin sospechar nada, pero las hijas del Emperador descubren al amo golpeando a su criado y se lo reprochan. Desde ese día, las tres hermanas dudan de la nobleza de su primo y consideran que Albarabí se comporta de manera mucho más noble que su amo.
Las misiones del oso y del ciervo
Poco después, el Pelado envía a Albarabí a su primera misión peligrosa. El Pelado le ordena recuperar las "lechugas del Huerto del Oso", que tanto le gustan al Emperador Verde. Su caballo lo tranquiliza y, volando por los aires, lo lleva a una isla, donde se reencuentra con la anciana adivina, que ahora se identifica como "Santa Dominica" (Sfânta Duminică). Ella llena la fuente de agua del oso con una infusión somnífera a base de dormidera, miel y leche, y Albarabí, envuelto en la piel de oso que le había regalado su padre, recoge las lechugas antes de que la bestia despierte.
La segunda misión peligrosa de Albarabí es cazar al ciervo encantado cuya piel está tachonada de piedras preciosas y recuperar su cabeza y su piel. Con solo mirarte el ciervo es capaz de matar por lo que nadie que se haya enfrentado a él ha salido con vida. Santa Dominica le proporciona el yelmo y la espada del duende Altopalmo Barbacodo (un personaje del folclore rumano conocido como Statu-Palmă-Barbă-Cot). Siguiendo sus instrucciones, Albarabí se esconde en un pozo profundo y tiende una emboscada al ciervo, cortándole la cabeza de un solo golpe, luego regresa al agujero y espera hasta que el ciervo finalmente expira. Durante su espera, la cabeza cortada del ciervo llama con voz humana pidiendo verlo, pero, de haber obedecido, el "ojo envenenado" del ciervo lo habría matado.
La misión de la hija del Emperador Rojo
El regreso triunfal con las gemas acrecienta enormemente el prestigio de Albarabí, así como la estima que siente el Emperador Verde por él. El Pelado, carcomido por los celos, intenta atribuirse el mérito de haber entrenado a su criado con sus modales severos. Aunque el emperador parece aceptar esta explicación, sus hijas sospechan todavía más de él y deciden investigar más a fondo. Le piden a Albarabí que atienda la mesa durante un banquete que se va a celebrar, pero el Pelado hace jurar a su criado que no entablará conversación con las damas. Durante la celebración, una criatura parecida a un ave magistral (Pasărea măiastră) aparece por sorpresa y anuncia: "¡Bien que yantáis, libáis y disfrutáis, pero en la hija del emperador Rojo ni pensáis!". A continuación, se produce un animado debate sobre el tiránico Emperador Rojo () y su hija. Algunos invitados afirman que esta última es una bruja malévola y otros afirman que es el propio pájaro y que se ha convertido en ave para propagar el miedo. Posteriormente, el Pelado ofrece a Albarabí como voluntario para investigar el misterio y lo envía en una misión para capturar a la hija del Emperador Rojo.
La expedición hasta el Emperador Rojo
Animales ayudantes
El viaje del príncipe comienza con un acto de compasión. Se encuentra con una procesión nupcial de hormigas en un puente, y en lugar de pisotearlas, decide dirigirse hacia las aguas profundas del río. Una hormiga alada, agradecida, le da sus alas, diciéndole que las queme en caso de necesidad y toda la colonia vendrá en su ayuda. El príncipe tiene un encuentro similar, esta vez con un enjambre de abejas . Deposita su sombrero para que el enjambre descanse y luego las lleva a una nueva colmena que fabrica él mismo ahuecando un tronco. En agradecimiento, la abeja reina le obsequia un ala con la que puede invocarla si en algún momento necesita ayuda.
Compañeros
Albarabí continúa el viaje y consigue cinco compañeros. El primero es Gelidón (en rumano Gerilă, de ger, "escarcha", y el sufijo diminutivo -ilă , que en español se convierte en el aumentativo -ón para reflejar los poderes sobrenaturales de estos compañeros), un hombre que tiembla incluso en verano, cuyo aliento frío se transforma en un vendaval que lo congela todo. Después de intercambiarse puyas, Gelidón responde: "Ríete tú, ríete, Albarabí, pero, allá adónde te diriges, nada conseguirás sin mí", y el príncipe cambia de opinión y acepta que el hombre lo acompañe. A ellos se unen Famelicón (en rumano Flămânzilă, de flămând, "hambriento"), que puede engullir enormes cantidades sin satisfacer su apetito, Sedientón (en rumano Setilă, de sete, "sed") con la capacidad de beber sin fondo, Ojazón (en rumano Ochilă, de ochi, "ojo"), un hombre de mirada aguda cuya vista alcanza grandes distancias, y Pajarranchón Larguiruchón (en rumano Păsări-Lăți-Lungilă, de pasăre, "pájaro", a se lăți, "ensancharse" y a se lungi, "alargarse"), que puede crecer en cualquier dirección a voluntad y alcanzar alturas solo accesibles para los pájaros. Al principio, la reunión produce un desastre tras otro: bosques quemados, tierras esquilmadas, sequías, secretos desvelados y aves muertas. Albarabí es el único que no causa ningún destrozo.
El palacio del Emperador Rojo