El coitocentrismo es la idea o creencia de que, en una relación sexual, la penetración (o coito, generalmente penil-vaginal) es la práctica por antonomasia. En él, se tiende a jerarquizar la sexualidad en dos: por un lado las prácticas que son vistas como «significativas, adultas y completas»; por el otro, aquellas que son vistas como «vanas, infantiles e inmaduras».

El término es ubicado como una de las características de la sexualidad hegemónica y normativa, la cual además deberá ser procreativa, genital, monógama, en el matrimonio, naturalizada, por amor, en casa, de a dos, y, por supuesto, heterosexual. El resto de prácticas serán rechazadas y tachadas de «anormales», innaturales, o enfermas.PICHARDO GALÁN, José Ignacio [Opciones sexuales y nuevos modelos de familia pag 40 en TELLES INFANTES, Anastasia y MARTINEZ GUIRAO, Javier Eloy (Coord) Sexualidad, Género, Cambio de Roles y Nuevos Modelos de Familia 2008 Edita: (S.I.E.G.) Seminario Interdisciplinar de Estudios de Género del Vicerrectorado de Estudiantes y Extensión Universitaria de la Universidad Miguel Hernández ISBN 978-84-96297-88-3 Aunque se acepta que el coitocentrismo también está presente como norma en relaciones homosexuales.CAMPAGNOLI, Mabel Alicia En 21-12-11

La aparición del concepto de coitocentrismo y su crítica viene de la mano de la reforma sexual ocurrida en el y a los últimos avances tecnológicos en materia de anticoncepción y aborto, gracias a los que está extendiendo la nómina de prácticas sexuales socialmente aceptadas.PICHARDO. Op. Cit. Pág 42SANCHIS, Rosa. Tejiendo hilos de placer. En Aula de Innovación Educativa núm. 191 pp. 33-37 mayo 2010

Diferencia entre «relación sexual» y «coito»

Históricamente, se ha dado la costumbre de sinonimizar los términos «relación sexual» y «coito». Se debe entender que el coito vendría siendo una de las tantas prácticas sexuales que se puede dar en una relación, además de las caricias, besos, masturbación mutua y el sexo oral, donde se inserta el pene dentro de la vagina o ano. Esta confusión entre los términos ha hecho negar el nombre y el estatus de «relaciones sexuales» a las aquellas prácticas en las que no se ha producido penetración o a no considerarlas una vía de obtención de placer u orgasmo.SÁNCHEZ PEREZ, Gemma Coitocentrismo en Suite101.net 18-ene-2011

Además, la práctica ha estado ligada con el concepto de «falocentrismo», es decir, la reducción del cuerpo masculino al pene al minimizar otras zona sensibles y de placer y la emotividad, atributos necesarios para relaciones armónicas al interior de la pareja.GALDEANO ARAMENDÍA, Jesus. (Pres) La vida en pareja. Evolución y problemática actual. Editorial San Esteban, 01/01/1995 pag 244 Vista previa en Google Books

Conceptualización Los investigadores suelen utilizar el término «relaciones sexuales» para referirse a las relaciones sexuales pene-vaginales, mientras que utilizan palabras específicas para otros comportamientos sexuales. Los académicos Richard M. Lerner y Laurence Steinberg afirman que los investigadores también «raramente revelan» cómo conceptualizan el sexo «o incluso si resolvieron posibles discrepancias» en las conceptualizaciones del sexo, y atribuyen el enfoque de los investigadores en el sexo pene-vaginal a «la preocupación de la cultura en general con esta forma de actividad sexual». Este enfoque también puede relegar otras formas de actividad sexual mutua a los (maldenominados) «juegos previos» o contribuir a que no se consideren «sexo real», y limita el significado de violación. También puede ser que la combinación conceptual de la actividad sexual con el coito vaginal y la función sexual dificulte y limite la información sobre el comportamiento sexual que pueden tener las personas no heterosexuales, o la información sobre los heterosexuales que pueden tener actividad sexual no vaginal.

En la religión En Occidente, la tradición judeocristiana ha estado vinculada en el sostenimiento del coitocentrismo. Según esta tradición, el acto sexual es válido solo en el matrimonio (véase adulterio y sexo premarital), y se vuelve un medio para expresar sentimientos íntimos, adquirir responsabilidades y, sobre todo, reproducir a la especie. Según esta doctrina, tanto la sexualidad no heterosexual como la heterosexual extramarital son inmorales. Para los libertarios, es la falta de consentimiento, o un desequilibrio de poder—como en el caso del coito obligado o forzado—lo que es inmoral, pero para muchos conservadores la coerción marital no es inmoral.LAMAS, Marta. Nuevos valores sexuales En Letra S, 7 de agosto, 1997. Se lo contextualiza como uno de los «lastres» patriarcales.CIRIZA, Alejandra Simone de Beauvoir. De la fenomenología del cuerpo a la utopía de la libertad. Revista Nomadías noviembre 2012, número 16, 11-21

Efectos A menudo, se ha acreditado al coitocentrismo de las parejas mixtas como uno de los principales contribuyentes a la brecha del orgasmo; múltiples estudios sobre comportamiento y actitudes sexuales han concluido que muchas de estas parejas priorizan la penetración (penil-vaginal) y la satisfacción del varón (ya que la mujer no posee tanta sensibilidad en la vagina), dando a entender que se trata de algo social y cultural.

Véase también Orgasmocentrismo

Referencias

Enlaces externos Coitocentrismo: porque el sexo es más que penetración

Categoría:Prácticas sexuales