miniaturadeimagen|Luchadores de sumo del establo de Naruto (Naruto-beya), en el centro se encuentra el ex-rikishi y maestro de Naruto Kotoōshū. A la derecha en traje formal, se encuentran el yobidashi y el gyōji los cuales también pertenecen al establo.|300x300px En el sumo profesional, un heya o beya (部屋, literalmente "habitación"), más comúnmente y metafóricamente traducido al español como establo,pero también conocido como "cuartel de entrenamiento" o "fraternidad", es una organización de luchadores rikishi en la cual estos entrenan y en donde además llevan un estilo de vida "cuasi-monástico y militar".
Parecido a una fraternidad medieval más que a un equipo deportivo moderno, un establo es un grupo en donde viven, comen, entrenan, duermen y socializan todos los luchadores juntos bajo la autoridad de uno o más maestros. Adicionalmente a los luchadores, todos los demás profesionales relacionados al sumo, como por ejemplo el gyōji, el yobidashi y el tokoyama, deben pertenecer obligatoriamente a un heya. Un heya puede variar en su tamaño, yendo desde los más grandes y exitosos los cuales tienen un ambiente de entrenamiento muy riguroso hasta los establos más pequeños los cuales tienen una dimensión más orientada hacia la familia. La mayoría de los heya se han establecido al rededor del distrito de Ryōgoku, en la zona de Sumida de la ciudad de Tokio, tierra originaria del sumo, aunque con el pasar de los años y el aumento de precio de las propiedades en dicha ciudad, han obligado a varios maestros a tener que establecer nuevos heya en otras partes de Tokio y sus suburbios.
En 2004, la Asociación Japonesa de Sumo registro un número récord de 55 establos activos. Actualmente hay alrededor de 45 establos de sumo activos (para octubre de 2024), cada uno perteneciente a uno de los cinco ichimon (facciones o clanes). Estos grupos de heya, cada uno con su propia historia, sirven tradicionalmente para mantener la cohesión de los establos ligados a ciertas familias, aunque también tienen un rol dentro de las luchas de influencia en la Asociación Japonesa de Sumo.
Historia izquierda|miniaturadeimagen|332x332px|Representación pictórica de una sesión de entrenamiento en el establo Hidenoyama realizado por Utagawa Kuniteru II (1860) Durante el período Genroku, varios grupos de sumo se fueron concentrando desde el campo hacia las grandes ciudades como Edo, Osaka y Kioto. Estos grupos consistían de samurai sin maestro (conocidos como rōnin) los cuales habían perdido sus beneficios sociales tras el periodo de paz establecido por el shogunato Tokugawa. Los Rōnin no tenían otra alternativa más que utilizar sus habilidades marciales en torneos de sumo callejeros, denominados tsuji-zumō (辻相撲, tsuji-sumo, literalmente "lucha de esquinas de calle"), para el entretenimiento de los peatones. De manera similar, varios grupos de sumo callejeros se formaron y empezaron a hacer giras por todo Japón, a veces con la ayuda de templos que ocasionalmente los reclutaban para formar parte de las festividades religiosas y también para que los sacerdotes pudiesen recaudar fondos para la construcción de nuevos templos.
Gradualmente, los grupos se fueron organizando por sí mismos bajo el liderazgo de un maestro o anciano, los cuales invitaban a los luchadores a vivir en sus hogares, adquiriendo luego el nombre de heya (significando "casa de fraternidad") en referencia a las habitaciones en las cuales los maestros se reúnen para organizar los combates durante los torneos. Durante este período, el término heya se refirió entonces tanto al lugar de entrenamiento como a los aposentos del maestro. El sistema se volvió rentable y fue rápidamente adoptado por diferentes asociaciones de sumo en Osaka y Edo entre 1757 y 1792. Durante la era Hōreki, los maestros empezaron a heredar los nombres de sus predecesores, y los heya fueron gradualmente adquiriendo el nombre del maestro a su cargo. Casi todos los establos de sumo fundados por Asociación de Sumo de Edo fueron entre 1751 y 1781. Durante este mismo período, Edo se estableció a sí misma como el mayor centro de sumo de todo Japón, y era común que luchadores de otras grandes metrópolis como Kioto y Osaka, se mudaran a Edo para entrenar en los heya de la Asociación de Sumo de Edo. A pesar de que los heya fueron fundados en gran parte por los mismos luchadores, algunos establos datan de alrededor del y fueron fundados por diferentes gyōji.
Durante el período Edo, todos los luchadores activos fueron oficialmente afiliados a algún establo, pero una excepción formal se mantuvo para aquellos luchadores que se beneficiasen del patronaje de un daimyō local, los cuales tenían la costumbre de tomar bajo su protección a los luchadores más prominentes. Estos luchadores, los cuales continuaron compitiendo para sus establos, eran sin embargo considerados como "prestados" por los daimyō en vez de estar afiliados a su heya, otorgándoles así el nombre de kakae-rikishi (抱え力士, literalmente "luchador abrazado" o "luchador retenido") tanto a los luchadores como al sistema.
Durante la restauración Meiji y la abolición del sistema han, este sistema se terminó y los establos perdieron el patronaje de los daimyō locales, los cuales tenían prohibido mantener establos por sí mismos. Con la pérdida de la seguridad económica y el estatus social, vino un período de semi censura del sumo tras la adopción de la cultura occidental. Durante este tiempo, el sumo era percibido como algo indigno y de poco valor en la nueva era, ya que los combates eran vistos como algo barbárico y la semi desnudez de los luchadores como algo impactante. Con la desaparición de la protección del gobierno, algunos establos se reorganizaron como cuerpos de bomberos. Históricamente, era posible para un luchador activo fundar un establo mientras aun participaba en torneos. Este proceso fue permitido por la norma nimaikansatsu (二枚鑑札), o sistema de dos licencias, significando que un luchador podía poseer ambas licencias de luchador y entrenador a la vez.
En 1943, en el punto de inflexión de la Guerra del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial, las competiciones de sumo fueron interrumpidas y Tokio se convirtió en el objetivo de intensos bombardeos aéreos que destruyeron muchos establos. La mayoría de los establos que quedaron en pie decidieron trasladarse a los suburbios de Tokio o a poblados vecinos para así escapar de los bombardeos. Durante este período, muchos luchadores fueron reclutados tanto en el ejército como en la marina de Japón, o incorporados en unidades de trabajo provincial organizados por establo.
Durante los años 70, la cuestión de abrir el título de toshiyori (y finalmente la creación de los establos), a luchadores extranjeros se le presentó a la Asociación Japonesa de Sumo, esta última declaró que el sumo es el deporte nacional de Japón, y que era inconcebible que un extranjero pudiera participar como un entrenador/maestro. Estas declaraciones fueron objeto de duras críticas por parte de la prensa. Esto provocó que la asociación tuviera que corregir su posición con respecto a este asunto. La Asociación Japonesa de Sumo subsecuentemente declaró que los luchadores estrella extranjeros Takamiyama y Kaneshiro serían elegibles para convertirse en maestros dentro de la asociación después de sus retiros. Takamiyama fue el primero en retirarse, convirtiéndose en entrenador bajo el nombre Azumazeki y fundando así el Establo Azumazeki, siendo el primer luchador extranjero en hacerlo. En 2003, el ex-yokozuna Musashimaru también se retiró y en 2013 fundó el Establo Musashigawa, el segundo fundado por un luchador de origen extranjero.
Organización y administración
Fundando y heredando un establo miniaturadeimagen|343x343px|La entrada del Establo Tokitsukase el cual aun mantiene su nombre anterior Futabayama Sumo Dōjō (双葉山相撲道場) en honor al fundador del mismo (escrito de derecha a izquierda). Solamente luchadores retirados pueden abrir establos de sumo. Para crear un establo, el luchador debe ser elegible para el título de toshiyori (y además adquirir un puesto de anciano) dentro de la Asociación Japonesa de Sumo. Solamente los luchadores que hayan alcanzado los rangos del san'yaku (es decir, yokozuna, ōzeki, sekiwake o komusubi) y lo hayan mantenido por al menos un torneo seguido son aptos para optar permanecer como un ejecutivo dentro de la asociación. Los luchadores que hayan obtenido el rango de maegashira deben haberlo mantenido por al menos veinte torneos seguidos, mientras que los luchadores del jūryō deben haber mantenido su título por treinta torneos. Técnicamente, cualquier luchador retirado que haya asegurado su posición de maestro/anciano puede abrir su propio establo. No obstante, solamente un máximo de 105 establos activos son permitidos dentro de la asociación. La aprobación de la Asociación Japonesa de Sumo es requerida para abrir un establo propio o heredar uno ya existente, esta, sin embargo, es otorgada regularmente sin muchas dificultades. A pesar de que la asociación le da a sus maestros/ancianos una gran libertad de acción, esta es quien tiene la última palabra en cuanto a la organización de la heya. Sumado a lo anterior, para fundar un establo, un maestro también debe solicitar el permiso del dueño del establo al cual pertenece. Desde 1976, si un extranjero desea permanecer dentro de la Asociación Japonesa de Sumo después de su retiro para así adquirir un puesto de anciano y eventualmente fundar un establo, este debe renunciar a su ciudadanía de origen y convertirse en ciudadano japonés. En años recientes, un número considerable de luchadores extranjeros se han convertido en maestros y han fundado sus propios establos.
En general, el acceso a la responsabilidad de ser un maestro de establo es una cuestión de herencia. A un toshiyori se le es dado el control total para elegir su sucesor tan pronto como un luchador es elegible para ese título tras alcanzar los requerimientos mínimos del estatus. Cuando un maestro de establo fallece o se retira, el cuidado y administración de la heya cae por lo general en manos de un miembro activo o retirado de dicho establo. En muchos casos, un oyakata (maestro) tendrá que cambiar su nombre de anciano para así tomar las riendas del establo. Para hacer esto, el maestro debe hacer un pago tradicional al maestro de establo anterior para así poder heredar su posición, así como también un pago por el establecimiento y el terreno. Dado que la especulación de las posiciones de anciano estaba haciendo aumentar los precios hasta el punto de volverlos virtualmente inobtenibles, no era poco común para los maestros firmar un contrato con maestros de establo retirados o sus familias para así realizar pagos mensuales de renta si estos no podían proveer de un pago de sucesión completo. Con el tiempo, han surgido ciertos matices en cuanto a la herencia de los establos que difieren ligeramente de la administración clásica de los maestros/ancianos los cuales no eran dueños de los mismos, si no solamente sus entrenadores. Los establos son administrados sobre la base de las relaciones familiares, por lo que es más probable que un maestro de establo le herede su posición a un familiar si este último ha alcanzado el estatus de sekitori. También no es poco común que un ex-sekitori herede un establo de su maestro si este se ha casado con un miembro de su familia. Por ejemplo, el ex-yokozuna Sadanoyama aseguró la herencia de la Establo Dewanoumi al casarse con la hija de su maestro, Dewanohana, en detrimento del ex-yokozuna Chiyonoyama.