mini|Luis el Piadoso, hijo de Carlomagno, contribuyó en parte a las tensiones internas que sacudieron el imperio durante la década de 830 y principios de la de 840. Esto se debió a su oscilación entre dos principios opuestos: la unidad del imperio y la división hereditaria, siguiendo la tradición franca. Imagen: Biblioteca Apostólica Vaticana, Codex Vat. Reg. lat. 124, folio 4 verso. La guerra civil carolingia fue un conflicto desencadenado por la disputa sobre la sucesión del Imperio carolingio tras la muerte del emperador Luis el Piadoso en junio de 840. Este enfrentamiento se prolongó hasta la firma del Tratado de Verdún en agosto de 843. El hijo mayor de Luis, el emperador Lotario I, aspiraba a mantener un imperio indiviso, mientras que sus hermanos menores, Luis el Germánico y Carlos el Calvo, buscaban obtener grandes reinos para sí mismos, apoyándose en particiones previamente planificadas por su difunto padre. Paralelamente, su sobrino, Pipino II, reclamó el control de Aquitania. A diferencia de los enfrentamientos entre Luis el Piadoso y sus hijos, caracterizados principalmente por posturas estratégicas, reuniones, debates y maniobras políticas, la guerra civil entre los tres hermanos resultó ser un conflicto mucho más sangriento, como lo demuestra la emblemática Batalla de Fontenoy.En el caso de la aristocracia, su participación como partes interesadas en las disputas carolingias los llevó a enfrentar decisiones difíciles sobre a quién apoyar y qué juramentos honrar tras la muerte de Luis el Piadoso. Esta situación evidenció los riesgos intrínsecos de cualquier compromiso en el conflicto intercarolingio.

mini|Carlos el Calvo aparece representado en una ilustración de un manuscrito creado para él entre 842 y 869. La Ordinatio Imperii fue anulada a causa de Carlos el Calvo, único hijo nacido de la segunda unión de Luis el Piadoso con Judit de Baviera. Antecedentes A partir del año 830, el reinado de Luis el Piadoso se tornó problemático debido a una serie de revueltas protagonizadas por sus propios hijos. La primera de estas estalló en febrero de 830, cuando el ejército se amotinó en la víspera de una campaña contra Bretaña. Lotario, que gobernaba Italia, y su hermano, Pipino I de Aquitania, se aliaron con la nobleza rebelde. Durante una asamblea en Compiègne Pipino logró destituir a Luis y ordenó el encarcelamiento de su segunda esposa, Judith, madre de Carlos el Calvo. Lotario abandonó Italia para asumir el liderazgo del levantamiento, pero la rebelión se desmoronó rápidamente, y para febrero de 831 ya había fracasado por completo. A pesar de la traición, Luis perdonó a todos los implicados.

La segunda rebelión estalló en 833, provocada por la decisión de Luis de despojar a Pipino I de Aquitania para entregársela a Carlos. Esta vez, Luis el Germánico se alió con Lotario y Pipino. En el enfrentamiento conocido como el "Campo de las Mentiras", Luis fue capturado junto con su esposa Judith, y su hijo Carlos.Lotario asumió el control del imperio y gobernó durante los siguientes diez meses. Sin embargo, en febrero de 834, Luis el Germánico rescató a su padre y lo restableció en el trono. A pesar de la rebelión, Lotario, Pipino y Luis conservaron sus títulos como reyes de Italia, Aquitania y Baviera, respectivamente.

En 837, el emperador Luis el Piadoso creó un reino para Carlos entre el Mosa y el Sena, incluyendo Borgoña. En 838, añadió a este territorio una parte de Neustria. Tras la muerte de Pipino ese mismo año, Luis decidió desheredar a Pipino II y otorgar el reino de Aquitania a Carlos, marcando así la primera ruptura con la Ordinatio Imperii de 817. En 839, se realizó una nueva división del imperio, en la cual Lotario y Carlos se repartieron la mayor parte de los territorios, mientras que Luis el Germánico conservó Baviera. Esto llevó a Luis el Germánico a rebelarse contra su padre, aunque fue derrotado. Sin embargo, el emperador Luis el Piadoso falleció poco después de sofocar la revuelta.

Movimientos iniciales Luis el Piadoso falleció el 20 de junio de 840. Según el cronista Nitardo, Lotario, que había sido convocado por su padre a Worms para principios de julio, se encontraba en Italia preparándose para cruzar los Alpes cuando recibió la noticia de la muerte de su progenitor. Al enterarse, retrasó su viaje para evaluar los acontecimientos antes de avanzar. Al confirmar que contaba con un sólido apoyo, Lotario reclamó la totalidad del imperio, ignorando el plan de partición establecido en 839. Poco antes de su muerte, Luis el Piadoso había enviado el cetro y la corona imperial a su hijo mayor, lo que Lotario utilizó como fundamento de su reclamación. Sus emisarios amenazaron con la muerte a quienes se opusieran.El conflicto resulta inevitable con sus dos hermanos: Luis el Germánico, sólidamente asentado en la parte oriental, y Carlos el Calvo, relegado al sur, políticamente frágil pero muy ambicioso.

Según Nitardo, los hombres de la época fueron guiados por una mezcla de codicia y temor a la hora de decidir a cuál de los hermanos apoyar. Él mismo se unió a Carlos en Bourges en julio, e incluso se especula que pudo haber sido el mensajero encargado de llevar la noticia de la muerte del emperador.Como resultado de su lealtad a Carlos, las tierras de Nitardo fueron confiscadas por Lotario.

Tras la muerte de su padre, Carlos envió mensajeros a Lotario en julio para recordarle el acuerdo de 839 y sus deberes como hermano mayor y padrino. Lotario, sin embargo, respondió solicitando a Carlos que perdonara a su sobrino Pipino, a quien este consideraba un rebelde, hasta que pudiera reunirse con él y discutir la situación, insinuando así un respaldo a las pretensiones de Pipino.Por su parte, Pipino actuó rápidamente para asegurarse el favor de Lotario. Ya el 29 de julio, emitió una carta fechada en el "primer año del reinado imperial de Lotario," mostrando su lealtad al nuevo emperador.

El enfrentamiento entre Lotario y Luis Luis el Germánico reaccionó a la noticia de la muerte de su padre movilizando un ejército a lo largo del Rin.Tras cruzar el río, marchó hacia Worms, donde dejó una guarnición antes de dirigirse a Sajonia.Mientras tanto, Lotario llegó a Estrasburgo el 24 de julio.En agosto, celebró una asamblea en Ingelheim,que contó con una notable asistencia de obispos de los territorios al oeste del Rin, incluidos algunos procedentes del reino de Carlos. Sin embargo, ningún obispo de Baviera, bastión de Luis, estuvo presente. Durante esta asamblea, se decidió la liberación y reinstalación del arzobispo depuesto Ebbo de Reims, un ferviente partidario de Lotario.

Lotario fue el primero en actuar militarmente, lanzando un ataque contra Worms. Tras un breve enfrentamiento, la guarnición de Luis se retiró. Lotario continuó su avance cruzando el Rin en Maguncia y marchó hacia Fráncfort. Allí se encontró con Luis, quien llegaba de Sajonia al frente de un gran ejército. Ambos intercambiaron mensajes y se prepararon para la batalla, pero, en el último momento, lograron acordar un armisticio, posponiendo el enfrentamiento y fijando una nueva reunión en el mismo lugar para el 11 de noviembre.

El punto muerto con Lotario fortaleció la posición de Luis el Germano, incrementando su prestigio. Aprovechó la oportunidad para consolidar su apoyo en Alemannia, Franconia, Turingia y Sajonia. En Alemannia, destituyó a los abades pro-Lotario de los monasterios de San Galo, Reichenau y Kempten reemplazándolos con candidatos leales a su causa. Para febrero de 841, también había logrado destituir al abad Rabano Mauro del control de la influyente abadía de Fulda, asegurando así un mayor dominio sobre el clero de sus territorios.

La contienda por Neustria miniaturadeimagen|Reverso de una moneda de Pipino II, en la que se lee El apoyo a Lotario era considerable en la región comprendida entre el Mosa y el Sena. Uno de los condes, Odulf, desertó de inmediato para unirse a su causa.En respuesta a las peticiones de sus aliados en la zona, Carlos viajó de Bourges a Quierzy en agosto con el objetivo de reforzar su posición, dejando a su madre, Judith, al mando en Bourges. Sin embargo, al recibir noticias de que Pipino II planeaba un ataque contra Bourges, regresó rápidamente y logró sorprender a los aquitanos, obligándolos a huir.

A finales de septiembre, Lotario cruzó el Mosa y anunció su intención de avanzar hacia el Sena. En esta coyuntura, el abad de Saint-Denis y el conde de París se unieron a su causa, al igual que su primo Pipino de Vermandois.Lotario restituyói a Ebbo como arzobispo en Reims y en octubre, cruzó el Sena para adentrarse en Neustria. Su influencia se extendió incluso hasta Bretaña. En noviembre,Lotario se encontró con Carlos en Orleans donde se pactó una tregua. Como parte del acuerdo, Lotario prometió no atacar a Luis y reconoció el dominio de Carlos sobre Aquitania, Septimania, Provenza y una parte de Neustria.La tregua estaría vigente hasta el 8 de mayo, fecha en la que ambos líderes acordaron reunirse nuevamente en Attigny. No obstante, según Nitardo, Lotario aprovechó el periodo de tregua para ganar adeptos en los dominios de Carlos, avanzando con rapidez hacia Provenza. Por ello, los hombres de Carlos se sintieron prácticamente liberados de los compromisos asumidos en Orléans.

Primer invierno Cuando Lotario no acudió a la reunión programada para el 11 de noviembre, Luis regresó a Sajonia, donde convocó una asamblea en Paderborn. Durante esta, desafió la autoridad de su obispo, Badurad, quien se había alineado con Lotario, y expulsó al obispo de Osnabrück, Goswin, otro partidario de su hermano.Además, confiscó una finca en Ronnenberg que pertenecía al margrave Banzleibs y la otorgó a la abadía de Corvey, cuyo abad, Warin, le era leal. Sin embargo, Luis se negó a confirmar la exención de la abadía del servicio militar, ya que anticipaba necesitar su apoyo.

A finales de 840, Pipino II logró imponer a su candidato, Raoul, como arzobispo de Bourges. En enero de 841, Carlos regresó a Bourges con la intención de reunirse con Pipino, pero este no se presentó, enviando en su lugar a Bernardo de Septimania. Los hombres de Carlos emboscaron a Bernardo aunque logró escapar, sus acompañantes fueron capturados o asesinados, y su equipaje fue confiscado. Este incidente dejó a Bernardo tan intimididado que prometió entregar a Pipino a Carlos.

Desde Bourges, Carlos se dirigió a Le Mans donde restauró al obispo Alderico. Mientras tanto, el líder bretón Nominoe, quien hasta entonces había apoyado a Lotario, cambió su lealtad y se unió a la causa de Carlos.

Primavera 841

Movimientos iniciales A finales de marzo de 841, Carlos inició la marcha desde Le Mans hacia París, aunque el Sena estaba en plena crecida. Los partidarios neustrios de Lotario, el conde Geraldo de Rosellón y el arzobispo Guntbold de Ruan, intentaron frustrar su avance destruyendo puentes y barcos. Sin embargo, cerca de Ruan, Carlos logró requisar 28 embarcaciones mercantes.Para ganar apoyo, envió mensajeros adelantados proclamando que solo hacía valer sus derechos, ofreciendo amnistía a quienes decidieran apoyarlo en ese momento y exigiendo que los leales a Lotario abandonaran su reino. En un gesto simbólico, fijó en la proa de una de las embarcaciones la cruz sobre la que se habían jurado los compromisos de 839 y cruzó el río el 31 de marzo.Según Nitardo, Geraldo y Guntbold observaron el cruce antes de retirarse. Carlos no pudo perseguirlos de inmediato debido a los retrasos en transportar a sus caballos. Tras cruzar el Sena, Carlos visitó los Saint-Denis y Saint-Germain-des-Prés, pero no entró o no pudo entrar en París. miniaturadeimagen| Bosque de Othe, donde Carlos intentó tender una emboscada al conde de París y arzobispo de Rouen en abril de 843.