La libra de la Bahía de Hudson fue la unidad monetaria que consistía de papel moneda y fichas privadas monetiformes o tokens de latón o cobre, que circularon desde 1821 hasta 1870 en las posesiones británicas de la Tierra de Rupert con sus distritos de East Main y del Territorio Noroccidental con sus distritos y luego departamentos de Nueva Caledonia y de Columbia u Oregón, administrados por la Compañía de la Bahía de Hudson fundada en 1670 y que en 1821 había incorporado a la Compañía del Noroeste, fundada en 1779, y que incluía a todos sus territorios dependientes.

Las fichas monetiformes o tokens fueron muy utilizadas entre los comerciantes de pieles y los aborígenes norteamericanos tramperos, ya que agilizó el pago por las pieles de «castor hecho» o «castor construido» (MB o made beaver, en inglés) que era aquella del macho adulto en buen estado recolectada durante los meses de invierno, desgastada durante un año y lista para procesar. Transformado en un principio en una unidad de cuenta para el trueque que se hacía antiguamente, se agilizó con los «palos de conteo», «discos de hueso» y «colgantes de castor» para los aborígenes cazadores y luego para los tramperos europeos, y con cheques, letras de cambio y pagarés a los trabajadores de las factorías hasta que logró materializarse en dinero.

Los precios de todos los bienes comerciales tenían paridad con el made beaver (MB) e inclusive con otras pieles de animales, como la ardilla, la nutria y el alce, por ejemplo dos pieles de nutria equivalían a 1 MB, al igual que una piel de marta, además una manta era 7 MB, un galón de brandy era 4 MB y una yarda de tela era 3 MB.

En los puestos comerciales del territorio se seguían aceptando las escasas monedas de la libra esterlina, el dólar del ancla de la América británica y los peniques de plata del chelín colonial pero al haberse fusionado ambas compañías, se había seguido reacuñando desde 1821 hasta 1846 en el departamento de Columbia con la misma fecha de 1820 los tokens piel de castor del Noroeste sin marca de ceca de Fort George, Fort Vancouver y Fort Oregon, para todos los puestos comerciales y territorios aborígenes de las posesiones unificadas de la Compañía de la Bahía de Hudson que conservó el nombre para seguir siendo una compañía privilegiada.

En 1823 comenzaron a circular billetes emitidos en Londres y York Factory del río Hayes y posteriormente se acuñaron con el nombre actualizado en el distrito de East Main en 1854 con ceca en Fort Albany o bien fuerte del río Albany, para que se utilizase en todos los territorios.

En 1846 ya se había perdido la mayor parte del departamento de Columbia u Oregón a manos de los estadounidenses, además Columbia Británica con sus islas de la Reina Carlota se había transformado en una colonia de la Corona en 1858 y si bien ocurrió nominalmente lo mismo en la isla de Vancouver en 1849, la compañía privilegiada la siguió administrando hasta 1865. Los territorios remanentes de la Norteamérica británica se incorporaron al Dominio de Canadá en 1870.

Historia comercial de la Compañía de la Bahía de Hudson La libra esterlina, los palos de conteo y el chelín colonial en las primeras factorías de la compañía privilegiada

En un principio los ingleses comandados por los comerciantes de pieles franceses o corredores de los bosques Pierre-Esprit Radisson y su cuñado Médard Chouart des Groseilliers —por haber tenido desavenencias con el compatriota Pierre de Voyer d'Argenson, vizconde de Mouzay y gobernador general de Nueva Francia— que se habían asociado con el príncipe Ruperto del Rin, duque de Cumberland, primo del rey y comandante naval inglés, fundaron en la desembocadura del río Rupert de la sureña bahía James de la de Hudson a Fort Rupert o bien Charles Fort en 1668 —luego renombrado Rupert House y es la actual Waskaganish— que si bien llevaron las primeras monedas de cobre y estaño de la libra esterlina que se usaban entre europeos, no las utilizaron para comerciar con los pueblos originarios, ya que no aceptaban ni las monedas de metales preciosos que circulaban escasamente.

En el comercio con los pueblos originarios se usaba el trueque, por lo que intercambiaban cuchillos, ollas, tabaco, telas, cuentas de vidrio, licor, teteras y las mantas de punto de la bahía de Hudson —que serían muy necesarias para el sistema de potlatch— por las tan cotizadas pieles de castor, pero luego comenzaron a usar los famosos «palos de conteo» desde 1670, los cuales actuaban como moneda primitiva con los aborígenes cris o crees —ya que podían intercambiarse por mercancías o suministros en otros puestos comerciales— y que hacían de intermediarios con otros amerindios del interior, en especial con sus aliados los dene suliné o chipewyanes y de esta manera mantener alejados de las factorías a sus adversarios yellowknives, slaves, inuits y tlichos, entre otros.

Entonces se constituyó el 2 de mayo de 1670 la Compañía de la Bahía de Hudson, con una carta real del soberano Carlos II de Inglaterra que otorgó un monopolio de comercio sobre la región drenada por los ríos y arroyos que desembocaran en la bahía de Hudson, por lo que se continuó erigiendo puestos comerciales litorales como Moose Factory en 1673 en la isla fluvial homónima, cerca de la desembocadura del río Moose, y a Fort Albany en 1679 en la orilla meridional de la desembocadura del río Albany. Desde sus inicios se seguía comerciando con los pueblos originarios a través del trueque y las monedas inglesas solo circulaban dentro de las factorías y entre los nuevos puestos comerciales del litoral.

El pago del salario de los empleados de la compañía de origen europeo, por estar prohibido la exportación de monedas de plata y de oro debido a las ideas del mercantilismo, se hacía mediante los cheques de libras esterlinas por el trabajo anual a partir de 1680, pero para pagar a los proveedores en Londres debían hacerlo con monedas de plata, por lo que estaban obligados también a comerciar con otros establecimientos europeos, ya sean otras factorías de la compañía privilegiada o por el comercio intercolonial e inclusive a través del contrabando de mercancías con colonias hispanas, en donde conseguían y utilizaban los dólares españoles que se habían transformado en una moneda internacional.

También en la costa occidental de la propia bahía de Hudson se establecieron otros tres puestos más, por el primer gobernador Charles Bayly que fundó a Fort Nelson o bien York Factory inicialmente en la orilla meridional de la desembocadura del río Nelson en 1670 hasta ca.1673, luego dos fuertes, uno de la compañía privilegiada y otro de comerciantes de Boston desde 1682 a 1683 que llevarían consigo las primeras «monedas del pino» del chelín colonial para comerciar con otros puestos costeros, pero ambos fueron destruidos por los franceses de la nueva e infructuosa Compagnie du Nord fundada por Charles Aubert de La Chesnaye con la ayuda de Radisson y Des Groseilliers que habían vuelto al servicio del rey Luis XIV desde 1675.

Como Radisson y Des Groseilliers habían erigido sin permiso en la orilla septentrional a Fort Bourbon en 1682 (en el sitio del moderno Port Nelson) y por nuevas desavenencias con los franceses, solo a Des Groseilliers le permitieron regresar a Nueva Francia pero no a Radisson que volvió a ser miembro de la HBC y ayudó a los ingleses a destruirlo en 1684 y a fundar dos nuevas factorías, una de ellas en la orilla meridional, y por otro lado, el puesto comercial inglés pasó a tener el nuevo nombre de Fort York o bien York Factory en el mismo año, aunque también los franceses rápidamente fortificaron una isla cercana y lo reconstruyeron, por lo que en estos tiempos ya comenzarían a llegar las primeras escasas monedas de la libra francesa y las de la libra de las Colonias Francesas americanas..

Mientras tanto Fort Bourbon fue definitivamente abandonado por los franceses en 1685, el mismo año en que los ingleses fundaron a Slude River Post (luego llamado East Main Post) en la orilla meridional de la desembocadura del río Eastmain (destruido al año siguiente por los franceses y reconstruido por los ingleses en 1719 y también en 1730).

Además en plena guerra con Francia se erigió a Fort Severn en 1689, al sur de la bahía de Hudson y en la orilla occidental de la desembocadura del río Severn (y al año siguiente sería ocupado por los franceses). Todos estos establecimientos seguían comerciando con los pueblos originarios cri o cree y en especial con el nuevo pueblo mestizo diferenciado llamado métis.

La libra colonial francesa en las costas de la bahía de Hudson

En 1685 los franceses de la Compagnie du Nord ya con carta real fundaron a Fort des Français también a orillas del río Albany pero a unos 257 km de su desembocadura y posteriormente ocuparon entre junio y julio de 1686 los puestos ingleses de la bahía James como Fort Albany renombrado como Fort Sainte-Anne y Fort Moose con el nuevo nombre de Fort Saint-Louis, además de destruir a Rupert House —sería reconstruido por los británicos en 1776— y a East Main Post (reconstruido en 1719), y de erigir a Fort Saint Joseph en el lago Abitibi, por lo que en dicha bahía volverían a circular las monedas de la libra de las Colonias Francesas americanas.

Aquel nuevo fuerte se sumaba al más sureño Fort Témiscamingue que inicialmente estaba en la orilla oeste del lago Timiskaming —había sido fundado hacia 1679 pero fue destruido en 1689 por los iroqueses, sería refundado por los franceses en la orilla oriental en 1720 hasta 1763 y resurgido por la NWC en 1788— y dicha invasión francesa provocó la guerra del rey Guillermo en 1689 (la guerra de los Nueve Años anglo-francesa en América).

En 1690 los franceses comandados por Pierre Le Moyne, señor de Iberville, también ocuparon Fort Severn en el sur de la bahía de Hudson (había sido fundado por la compañía inglesa el año anterior), luego el citado Fort Sainte-Anne o bien Fort Albany fue recuperado por los ingleses en 1693 y destruyeron a Fort Saint-Louis o bien Fort Moose en 1696 —y sería reconstruido por los británicos en 1730— pero perdieron York Factory que pasó a manos francesas de 1694 a 1695 y desde 1697, después de la batalla de la bahía de Hudson, por lo que en dichos nuevos territorios comenzaron a circular las escasas monedas de la libra francesa y las de la libra colonial pero finalmente Nueva Francia perdería todas las costas de la bahía de Hudson en 1713 por el Tratado de Utretch y luego Fort des Français sería abandonado en 1715.

El chelín colonial británico en Tierra de Rupert, en Territorio Noroccidental y en Coppermine

Consolidada la posesión británica sobre las costas de la bahía de Hudson, el puesto comercial Fort York o York Factory fue trasladado en 1715 a la orilla septentrional de la desembocadura del río Hayes y posteriormente se fundó a Fort Churchill o Prince of Wales Fort en 1717 en la desembocadura del río Churchill. Inicialmente los comerciantes bostonianos habían llevado las «monedas del pino» a la bahía de Hudson pero en esta época ya estarían escaseando, al igual que las británicas, pero comenzaron a llegar las primeras piezas de busto real más conocidas como «monedas de la rosa americana» del chelín colonial desde 1722.