El atentado contra el Ministerio Público de Trujillo o simplemente el Atentado de Trujillo de 2025 hace referencia a un ataque con explosivos a las afueras del Ministerio Público en Trujillo, La Libertad (Perú) que ocurrió a altas horas de la madrugada del 20 de enero de 2025 cuando dos sujetos fingiendo ser repartidores de la empresa «Glovo» lanzaron una caja con explosivos a las afueras de la sede principal del Ministerio Público de Trujillo. El ataque también afectó a la Universidad de Trujillo, a una heladería y dejó 2 heridos. Aunque inicialmente el ataque fue atribuido a «Los Compadres», posteriormente se determinó que fueron «Los Pulpos».
Este atentado supuso un acontecimiento importante en la crisis de seguridad que sufre el país, ante la ausencia de una estrategia por parte del Estado. Por primera vez, una entidad pública sufría un atentado con dinamita tras la finalización de la época del terrorismo en el país.
Antecedentes
Para la década de 2020, el departamento de la Libertad junto al resto del país se sumergieron en una crisis de seguridad como consecuencia de la actividad de diversas organizaciones criminales dedicadas a la extorsión y el sicariato, entre ellas, de origen extranjero. Posteriormente, el 13 de febrero de 2024, el gobierno de Perú decretó oficialmente el estado de emergencia en Trujillo y Pataz debido al incremento del crimen organizado y las extorsiones.
Días antes del ataque, se informó de un nuevo incremento de las extorsiones y los ataques en La Libertad, un departamento que registró un pico histórico de 5067 denuncias de extorsión durante 2024. Entre los casos destacaban un segundo ataque contra las instalaciones de la minera La Poderosa, junto a un secuestro masivo de 17 trabajadores, uno contra una vivienda en el distrito de Paiján y otro con explosivos pero contra un gimnasio en la avenida Túpac Amaru en Trujillo.
Varios vecinos de las provincias de Trujillo y Pataz denunciaron un presunto «abandono por parte de las autoridades» pese al estado de emergencia decretado el año anterior y exigieron policías especializados para evitar más de estos crímenes.
Cronología miniaturadeimagen|El Ministerio Público de Trujillo fotografiado en 2012. En la madrugada del 20 de enero de 2025, un grupo de delincuentes motorizados fingieron ser repartidores del aplicativo de delivery Glovo para posteriormente dejar un arreglo de globos en una caja acompañada con explosivos en la cuadra siete de la calle Alcides Carrión, cerca de la principal sede del Ministerio Público en Trujillo. Uno de los sujetos involucrados descendió del vehículo para encender los explosivos y luego huyo junto a su cómplice hacia un destino desconocido.
El explosivo detono a aproximadamente a las 1:45 AM a las afueras del local antes mencionado, causando daños de igual manera en varios establecimientos y viviendas aledañas, incluyendo la Universidad de Trujillo. Un auto que se encontraba esperando el cambio de luz en el semáforo fue alcanzado por la onda expansiva de la explosión y dejó gravemente herido al conductor, a la vez que el auto fue destruido. Horas después se confirmó que un vigilante de la sede del Ministerio Público que aun se encontraba en las instalaciones también habría quedado herido, aumentando la cifra a 2 personas heridas.
Horas después se reportó un ataque en Huamachuco afectando a varias viviendas. Por la tarde, a la llegada del premier, Gustavo Adrianzén, a Trujillo, un nuevo artefacto explosivo estalló en una vivienda del distrito de Florencia de Mora, dañando vidrios y la reja de la fachada, actualmente se sigue investigando si existe alguna relación entre ambos atentados.
De igual manera, las Fuerzas Armadas del Perú junto a la Policía Nacional afirmaron que tomarían el control de la ciudad tras los múltiples atentados, haciendo énfasis especialmente al que ocurrió a las afueras de la Fiscalía de Trujillo.
Reacciones e investigación Tras el ataque, la fiscal de la nación, Delia Espinoza, exigió que se restituya la detención preliminar para capturar a los responsables, quienes presuntamente habrían amenazado a una fiscal local. A la vez que afirmó que presuntamente los mineros ilegales de la zona estuvieron detrás del atentado. El despacho de la presidenta Dina Boluarte, condenó vía Twitter (X), el atentado ocurrido en Trujillo y anuncio el despliegue de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional con el siguiente mensaje: «Condenamos estos ataques terroristas de bandas criminales y aseguramos a la población que no descansaremos ni flaquearemos ante estos viles atentados». El premier, Gustavo Adrianzén, anunció de igual manera el traslado de efectivos policiales y de fuerzas especiales de las FF.AA. a la capital de la región La Libertad para combatir la creciente inseguridad. El congresista de Renovación Popular, Diego Bazán, condenó el atentado y aseguro que le recordaba al atentado de Tarata durante la era del terrorismo en Perú. El gobernador regional de La Libertad, César Acuña, exigió al gobierno nacional un mejor plan contra la delincuencia y aseguro que «el Gobierno no quiere invertir en seguridad». El ministro del interior, Juan José Santiváñez, afirmó que se están llevando a cabo «golpes certeros» y dijo las siguientes palabras: «Ha sido una labor articulada entre la Unidad de Secuestros, la Dirincri, la Digimin, la Dirección de Inteligencia, el Grupo Greco Forex y el Grupo Terna. Es decir, todas las unidades orgánicas de la Policía Nacional trabajando en conjunto para dar un golpe frontal a la delincuencia y la criminalidad», indicó Santiváñez en diálogo con la prensa, quien además reportó que se logró desarticular la banda «Los Chukys de Nuevo Horizonte», presuntamente vinculada a extorsiones contra empresas de transporte en Lima Este. Santiváñez señaló que el autor intelectual del atentado era Jimmy Larry Bazán, alias «Chato Jimmy», quien era el líder de Los Compadres y hermano de Jolín Bazán, el líder de La Jauría.
Posteriormente, el diario El Comercio reveló que luego del atentado llegó al celular de la fiscal Jennifer Ludeña, quien investigaba a Los Compadres, el siguiente mensaje: «Hola, señora chachapoyina. Cómo está señora Chachapoyina. Cómo está tu familia, tu hija (...) y tu esposo (...). Lo de hoy domingo 19 de enero es para tu persona, para que veas que la situación es seria. Si no apruebas mi libertad te tengo ubicada en el departamento (...) urbanización (...). Te escribo desde Cajamarca. Esto es solo el comienzo. Atentamente, C Pequeño». A pesar de que el mensaje en la que Jimmy Bazán presuntamente se atribuía el atentado fue enviado media hora después del hecho, la fiscal no la vio hasta horas después. Sin embargo, luego las investigaciones apuntaron hacia Los Pulpos, organización criminal rival de Los Compadres siendo el móvil del atentado la disputa territorial que tenían con ellos. Tras el atentado fueron detenidas 5 personas. Se determinó que Erótides Mercedes Calderón, un taxista alias «Pelao», era amigo de Thalía Neira Beltrán, quien lo acompañó en el noche del atentado, siendo Neira ligada a Los Pulpos. En una casa, ambos se reunieron con Segundo Orlando García, otro miembro de Los Pulpos, quien le dijo a Mercedes Calderón que en su carro iba a llevar una maleta de delivery y que por dicho trabajo le iba a pagar 1000 soles. Horas después del atentado, Neira le dijo a Mercedes que ese era el trabajo que se iba a hacer. Otro detenido, aparte de Mercedes, era Héctor Oliveros Tablante, alias «Chamo Héctor», de nacionalidad venezolana y ligado a Los Pulpos. Por su parte, el abogado del líder de Los Compadres declaró que el atentado se realizó cuando su defendido estaba tramitando un cese de prisión preventiva por lo que no tenía sentido «que en pleno trámite de ese pedido haga eso que lo va a perjudicar». Fuentes de El Comercio indicaron que el atentado buscaba perjudicar a Bazán tratando de implicarlo para que sea trasladado a un penal de máxima seguridad. Otros detenidos fueron Carmen Flor Castillo Rosario, alias «Mami» y ligada a Los Pulpos; Juan Carlos Valera Barroso, alias «Gordo Tobi»; y Camila Cristian Flogia Becerra, alias «Cami». En la vivienda donde se capturó a Castillo se encontró dos cacerinas, municiones, celulares y un croquis del ministerio público. Sobre Valera, fue uno de los que condujeron los vehículos que transportaron el explosivo mientras que Flogia era la que suministró los explosivos junto a Oliveros.
Posteriormente, el vehículo de alias «Mami» fue transferido llegando a ser poseído por Ángel Bocanegra Linares, alias «Folo», uno de los implicados en el secuestro de Jens Lara y posterior masacre de 4 personas en el momento del rapto.
Véase también
Ataques en Trujillo de 2026 Crisis de seguridad en Pataz
Referencias
Categoría:Perú en 2025 Categoría:Atentados terroristas en 2025 Categoría:Delincuencia en el Perú Categoría:Ministerio Público (Perú) Categoría:Historia de Trujillo (Perú) Categoría:Atentados terroristas en Perú