Naila Ayesh (en árabe: نائلة عياش) es una activista palestina reconocida por su destacado papel en la organización del movimiento liderado por mujeres durante la Primera Intifada (1987-1993). Su labor fue crucial en la movilización social y política contra la ocupación sionista, promoviendo la resistencia popular y la participación activa de las mujeres en las estructuras de liderazgo del movimiento palestino.
Ha trabajado en diversas iniciativas enfocadas en los derechos humanos, la justicia social, la igualdad de género y la libertad en Palestina. Su historia destaca como un símbolo de la lucha por la autodeterminación y los derechos de las mujeres en un contexto de colonialismo y ocupación.
Biografía
Nace en 1960 en Jerusalén, Palestina. En 1969, con tan solo ocho años y mientras estaba en la escuela junto con sus cuatro hermanas, se enteró por las profesoras de que las fuerzas de ocupación israelíes acababan de demoler su casa. Al no encontrarse lejos fueron testigos de la escena. Este evento marcó profundamente su vida y alimentó lo que ella describe como su hostilidad hacia la ocupación militar sionista.
Durante su etapa en la escuela secundaria, comenzó a formarse la idea de la liberación del país de la ocupación, un concepto que se volvería central en su vida y compromiso político.
En 1980 tomó la decisión de marcharse a estudiar a Bulgaria, donde tuvo la oportunidad de conocer libremente a estudiantes palestinos, jordanos, sirios y libaneses, todos comprometidos con la causa palestina. Allí conoció a Jamal Zakout, quien era presidente del sindicato estudiantil y conocido por su activismo. Tras finalizar sus estudios, regresó a Ramala, donde se casó con Jamal.
Militancia y compromiso político
Después de completar sus estudios en Bulgaria, Naila Ayesh regresó a Ramallah e ingresó al Frente Democrático para la Liberación de Palestina, motivando a las mujeres a involucrarse activamente a pesar de la criminalización de la actividad política palestina por parte de la ocupación.«Naila) and the Uprising: The women who drove the First Intifada». Al Jazeera (en inglés). Consultado el 17 de enero de 2025. En los años previos a la Primera Intifada, su participación en el movimiento social se intensificó, atrayendo la atención de las fuerzas de ocupación sobre ella y su esposo, Jamal Zakout.
Antes del inicio de la Intifada, Ayesh trabajó junto a su esposo y otros activistas en la unificación del trabajo de resistencia. Durante ese período se redactó un llamamiento que serviría como directriz general para todos los comités: *"No hay voz que supere la voz de la Intifada. El liderazgo nacional unificado convoca a todos los comités de acción nacional a intensificar la Intifada popular victoriosa y llama a todas las masas de nuestro valiente pueblo a luchar hasta alcanzar los elevados objetivos de nuestro pueblo: el retorno, la autodeterminación y la construcción de nuestro Estado palestino independiente."*
En 1987, estando embarazada, fue detenida en Gaza y trasladada a la prisión de Maskubia en Jerusalén, donde fue sometida a torturas y a negligencia médica, lo que provocó un aborto.Blend, Benay (31 de agosto de 2021). [«On) Israel’s History of Targeting Pregnant Palestinian Women». Palestine Chronicle. Consultado el 25 de enero de 2025. Durante su detención, su esposo contactó al periodista israelí Oren Cohen, y finalmente, gracias a la difusión del caso, la presión mediática y el apoyo de diversos grupos, fue liberada. Ese mismo diciembre comenzó la Primera Intifada.
Tras su liberación, Naila Ayesh retomó sus actividades políticas, coordinando y difundiendo información sobre manifestaciones y boicots. Durante ese período volvió a quedarse embarazada, mientras su esposo era deportado a El Cairo. Se unió con otras mujeres palestinas cuyas parejas estaban detenidas o habían sido asesinadas, estableciendo instituciones paralelas para enfrentar el control militar, organizar huelgas y establecer una educación clandestina, distribuyendo boletines en los panes mientras cuidaba a su hijo recién nacido.
Durante la Intifada, organizó comités femeninos en áreas como educación, costura, cocina, artesanía y proyectos médicos, movilizando a miles de mujeres, un esfuerzo que no estaba previsto por la ocupación. Estas iniciativas ayudaron a romper la imagen tradicional de la mujer palestina y reducir la dependencia de productos israelíes, impactando la economía de la ocupación. Su lema era: *“Solo hay una puerta hacia la libertad: la liberación de la patria.”*Documental Naila and the Uprising (https://www.youtube.com/watch?v=SxUYx0-GvVI).
En octubre de 1988 fue nuevamente arrestada y pasó seis meses en detención administrativa.«'My) story is one of many': The Palestinian women behind the First Intifada». Middle East Eye (en inglés). Consultado el 17 de enero de 2025. Durante su reclusión, su hijo, que tenía seis meses al momento de su primer arresto, pudo estar con ella en prisión hasta cumplir un año. Las otras madres lo cuidaban porque lo veían como a sus propios hijos.
Intentó viajar pero le fue prohibido hasta que firmó un decreto de expulsión sin retorno. Finalmente, se reunió con su esposo en El Cairo junto a su hijo.
Durante la Conferencia de Madrid de 1991, la ocupación israelí se negó a negociar directamente con la OLP, formándose una delegación femenina palestina en la que destacó un liderazgo femenino encabezado por Hanan Ashrawi. A través de los medios de comunicación, esta delegación tuvo conocimiento de la existencia de negociaciones secretas que culminaron en los Acuerdos de Oslo de 1993, generando un profundo descontento debido a la exclusión de las mujeres y a la falta de reconocimiento de sus demandas.Patel, Yumna (22 de septiembre de 2023). [«Voces) palestinas a 30 años de los Acuerdos de Oslo: La trampa». Semanario Brecha. Consultado el 25 de enero de 2025.
Desde 1996, Naila Ayesh dirige el Centro de Investigación y Capacitación para Asuntos de la Mujer en Gaza, ofreciendo programas de formación en comunicación, microempresa y gestión de ONG.European Parliament. (2011, 8 de marzo). Presentation on Gender Palestine. https://www.europarl.europa.eu/meetdocs/2009_2014/documents/dplc/dv/presentationgenderpalesti/presentationgenderpalestine.pdf Durante años alternó su residencia entre Gaza y Ramallah, superando las restricciones de movimiento impuestas por la ocupación. Desde 2007, reside permanentemente en Ramallah, apoyando a jóvenes activistas como Ahed Tamimi y fomentando la participación política de las mujeres.
Liderazgo femenino y organización comunitaria
Durante la Primera Intifada (1987-1993), Naila Ayesh centró su activismo en Jerusalén Este, Cisjordania y la Franja de Gaza, participando en la creación de clínicas improvisadas y en la producción local de alimentos como parte de la resistencia no violenta. Estas clínicas, organizadas de manera comunitaria, ofrecían atención médica básica y primeros auxilios a los heridos y enfermos en los campamentos y barrios afectados por la ocupación, dada la dificultad de acceder a hospitales y servicios sanitarios regulares. La producción local de alimentos incluía el establecimiento de huertos comunitarios y granjas cooperativas, así como la preparación y distribución de alimentos esenciales dentro de la comunidad, garantizando cierto grado de autosuficiencia y fortaleciendo la solidaridad social frente al bloqueo y las restricciones impuestas por la ocupación. Estas acciones reflejan cómo las mujeres, lideradas por activistas como Ayesh, integraron la vida cotidiana con la resistencia no violenta, combinando cuidado comunitario y participación política.Ramos Tolosa, Jorge. Palestina desde las Epistemologías del Sur. CLACSO; Centro de Estudos Sociais - CES, 1a ed., Ciudad Autónoma de Buenos Aires/Coimbra, 2022. pp. 85-86. ISBN 978-987-813-210-5. En 1988, durante la Primera Intifada, se formó el "Unión de Mujeres contra la Agresión", un grupo liderado principalmente por mujeres. Estas mujeres organizaron actividades educativas y comunitarias para garantizar la continuidad de la vida diaria, así como facilitar el acceso a la información sobre boicots y movilizaciones políticas. Además, Ayesh participó en comités independientes que coordinaron acciones de boicot y desobediencia civil, planificando manifestaciones, huelgas y campañas de concienciación dentro de las comunidades locales. Estas iniciativas reflejan cómo las mujeres asumieron roles de liderazgo político y social, manteniendo la resistencia activa frente a la ocupación mientras muchos hombres estaban detenidos o exiliados.Serrano Fernández, Borja. La mujer palestina en la historia: opresión y resistencia. XVI Congreso virtual sobre Historia de las Mujeres (15 al 31 de octubre de 2024). Comunicaciones - 400, p.10.
Durante este período, las mujeres desempeñaron roles activos en la vida económica y comunitaria, dirigiendo cooperativas agrícolas, talleres de producción y comercios locales, asegurando el abastecimiento de alimentos y recursos esenciales mientras muchos hombres estaban en prisión o exiliados. Además, participaron en acciones simbólicas y de visibilización política, como portar la bandera de Palestina, plantar árboles, organizar marchas y manifestaciones, y coordinar actividades educativas y culturales, mostrando así su influencia en la resistencia social y política dentro de sus comunidades.Serrano Fernández, Borja. La mujer palestina en la historia: opresión y resistencia. XVI Congreso virtual sobre Historia de las Mujeres (15 al 31 de octubre de 2024). Comunicaciones - 400, p.10.
Tras el fin de la Intifada, Ayesh participó activamente en manifestaciones en Ramala denunciando la exclusión de las mujeres de los procesos políticos, promoviendo la visibilidad femenina y el liderazgo de las mujeres en la vida pública. Además, apoyó iniciativas de jóvenes activistas, coordinó actividades de sensibilización sobre derechos de las mujeres y continuó abogando por la inclusión política y social de las mujeres palestinas, subrayando la importancia de su participación en todas las esferas de la sociedad.Serrano Fernández, Borja. La mujer palestina en la historia: opresión y resistencia. XVI Congreso virtual sobre Historia de las Mujeres (15 al 31 de octubre de 2024). Comunicaciones - 400, p.12.
Declaraciones y discursos
Naila Ayesh ha compartido en varias ocasiones su visión sobre la lucha palestina, el papel de las mujeres y la importancia de la educación como herramienta de empoderamiento. Entre sus declaraciones más significativas destacan:
«Defender nuestros derechos significa defender nuestro derecho a seguir participando para poner fin a la ocupación; significa defender derechos, deberes e igualdad, y no exclusión ni discriminación.» «En mi nombre y en el de mi hijo Majd, que repite la palabra “papá” sin saber qué significa, y en nombre de decenas de miles de mujeres y madres de mi pueblo que conocen muy bien todos los significados de la privación y la separación, mujer del mundo, madre israelí: redobla tus esfuerzos para poner fin a la injusticia contra los hijos de mi pueblo, para que mi hijo y tu hijo puedan vivir lado a lado.» «Después de todo ese dolor, hasta ahora, aquí estamos, todavía bajo la ocupación.»Zahra Hankir, "'My story is one of many': The Palestinian women behind the First Intifada", Middle East Eye, 15 de marzo de 2018. «La educación para una mujer es como un arma en sus manos.»Zahra Hankir, "'My story is one of many': The Palestinian women behind the First Intifada", Middle East Eye, 15 de marzo de 2018. «Quiero seguir enfocándome en las mujeres y el papel que podemos jugar para reunir a las personas. Quiero ver a mujeres jóvenes desempeñando un papel aún más grande en la sociedad. Nuestra lucha no ha terminado, y no nos vamos a ningún lado.»Zahra Hankir, "'My story is one of many': The Palestinian women behind the First Intifada", Middle East Eye, 15 de marzo de 2018.