El zoroastrismo o mazdeísmo, por el nombre de su fundador e iniciador, es la denominación de la religión que, derivada de una religión anterior denominada mazdeísmo (devoción a Ahura Mazda), se funda en las enseñanzas del profeta y reformador Zoroastro (Zarathustra), que reconocen como divinidad a Ahura Mazda, a quien Zoroastro consideraba el único creador increado de todo, el Supremo y el Absoluto.

Terminología El término zoroastrismo es una construcción moderna que, según el Diccionario Oxford, apareció en primer lugar en la década de 1830. La primera referencia a Zoroastro en Occidente es atribuida a Thomas Browne, que brevemente se refiere a él en su libro Religio Medici (1642).

El término mazdeísmo probablemente derive de Mazdayasna, una expresión compuesta del avéstico que combina el último elemento del nombre Ahura Mazda y la palabra avéstica yasna, la cual significa devoción. El rey persa Ciro el Grande era seguidor de esa religión.

Historia En sus orígenes, el zoroastrismo se presenta como una reforma de la religión practicada por tribus de lenguas iranias que se instalaron en el Turquestán occidental entre el y milenio a. C. Estas tribus estaban estrechamente ligadas con los indoarios, los que aportaron el sánscrito y todas sus lenguas derivadas en la India del Norte, a partir del año Estos pueblos constituyen a la familia indoaria.

La comparación del zoroastrismo y la filosofía persa con la religión Hinduista y filosofía india es útil para comprender su nacimiento. Estas dos religiones tenían un dios llamado Mitra por los indios y Mithra por los iranios, que significan el sol o el dios del sol.

Evolucionó de manera muy divergente en estos dos pueblos. Entre los indios, según François Cornillot, especialista del Rig-veda y del Avesta, el Mitra original se escindió en tres dioses, Mitra, Ariamán y Váruna. Entre los iranios, este dios guardó en cambio su unidad. Dios soberano, era el hijo de Ahura Mazda, que parece haber sido el Cielo.

Los zoroástricos se esforzaron por eliminar el culto de Mitra en provecho del de Ahura Mazda, justificando el nombre de mazdeísmo dado a veces a su religión. La Persia antigua, bajo la dinastía de los aqueménidas, no era verdaderamente mazdeísta: veneraba tanto a Mitra como Ahura Mazda. Los griegos consideraban a este último como equivalente a Zeus, su dios celeste. miniatura|Yazd Atash Behram. Según Heródoto (I, 131), la costumbre de los persas «es subir sobre las montañas más altas para ofrecer sacrificios a Zeus, y dan su nombre a toda la extensión del cielo». Heródoto en Los nueve libros de la historia incluye una descripción de la sociedad iraní, que posee algunos elementos reconocibles del zoroastrismo, incluida la exposición de los muertos. Según Heródoto (I-101), los magos eran una de las seis tribus de la Media. Parecen ser la casta sacerdotal de la hoy conocida como zurvanismo, rama del zoroastrismo que adoraba a Zurvan como la deidad mayor; y que tenía una gran influencia en la corte de los emperadores medos.

En cuanto a Mithra, estaba estrechamente emparentado con el Sol.

Hay que observar que el término ahura era también conocido por los indios, que lo pronunciaban asura. Son los iranios quienes transformaron la "s" original en una "h". En los pasajes más antiguos del Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del  milenio a. C.), la palabra asura representa al Ser supremo, como entre los iranios. Más tarde, cambiando de sentido, se aplicó a los antidioses, los demonios.

El culto de sauma era común entre los indios y los iranios. Este término se convirtió en soma para los primeros y en haoma para los segundos. Esta bebida alucinógena puede haber sido hecha con efedra. Pensando que permitía a los dioses conservar su inmortalidad, se la ofrecían en sus sacrificios. Los propios participantes la bebían y accedían al mundo divino, a una inmortalidad provisional. En wakhí (una lengua irania hablada al este de Afganistán), la efedra es llamada yimïk, término que podría provenir de *haumaka. Según el Rig-veda, el elemento de base del soma podría haber sido una seta, una sustitución que se explica por el hecho de que en la India no hay efedra.

En el actual Turkmenistán meridional (antigua Margiana), el arqueólogo ruso Viktor Sarianidi buscó las ruinas de un edificio llamado Togolok-21. Se trataba de un templo donde se practicaba el culto del fuego y donde se preparaba el haoma. Este edificio formaba parte de una cultura bactro-margiana (Margu), fechada del 2200 al , que se extendía al este hasta la Bactriana, a lo largo del curso del Amu-Daria.

Sobre todo el territorio de esta cultura, se encuentran amuletos con representaciones de lucha entre serpientes y dragones que tenían una actitud claramente agresiva, con ojos enormes y una boca grande abierta. Era una representación primitiva de la lucha entre la luz y las tinieblas, entre la vida y la muerte, que caracterizaba la religión indoirania y que el zoroastrismo conservaría.

Parece que la cultura bactro-margiana habría sido más bien indoaria. También contenía un substrato cultural no indoeuropeo difícil de concretar, como lo prueba el mismo hecho de la construcción de los templos: los verdaderos indoiranios prefirieron mucho tiempo los santuarios al aire libre.

Siguiendo la unificación de los imperios Persa y Medo en , Ciro II y más tarde su hijo Cambises II redujeron el poder de los magi. En , los magi se rebelaron y reclamaron el trono a través de una persona. El usurpador, pretendiendo ser el hijo menor de Ciro, Esmerdis, llegó al poder poco después.

El pseudo-Esmerdis (de nombre real Gaumata), gobernó durante siete meses, antes de ser destronado por Darío I en Los magi, aunque perseguidos, continuaron existiendo, y un año tras la muerte del pseudo-Esmerdis, un segundo pseudo-Esmerdis (de nombre Vahyazdāta) intentó un golpe de Estado, que fracasó.

La cuestión de si Ciro II era zoroastrista está sujeta a debate. En cualquier caso lo influenció hasta el punto de no imponer una religión en Persia y permitir a los judíos cautivos volver a Canaán cuando los persas tomaron Babilonia en Se desconoce si Darío I, aunque ciertamente devoto de Ahura Mazda, era un seguidor de las enseñanzas de Zoroastro.

Darío I y sus sucesores mostraron su devoción a Ahura Mazda en inscripciones, permitiendo a las religiones coexistir. Fue durante el período aqueménida cuando el zoroastrismo adquirió peso, y varios textos zoroastristas (que hoy son parte del compendio del Avesta) son atribuidos a este período, aunque probablemente en esta época permanecían en forma de relato oral.

En los últimos momentos de esta dinastía, comienzan a integrarse divinidades y conceptos divinos de las religiones protoindoiranias entre los seguidores del zoroastrismo, hasta establecerse un culto a ellos en el calendario religioso. Sin embargo, dichos elementos son ajenos a la religión del zoroastrismo.

Casi nada se sabe del estatus del zoroastrismo bajo los imperios seléucida y parto, que gobernaron Persia tras la invasión de Alejandro Magno en

Una forma de zoroastrismo fue aparentemente la religión principal en la Armenia precristiana, o al menos fue prominente allí. Los persas hicieron intentos de promover la religión allí.

Con anterioridad al , el zoroastrismo había llegado al norte de China a través de la Ruta de la Seda, obteniendo estatus oficial en algunas zonas de China. Ruinas de templos zoroastristas han sido encontradas en Kaifeng y Zhenjiang, y según algunos intelectuales permanecieron hasta 1130. En cualquier caso, la influencia del zoroastrismo puede apreciarse en el budismo, especialmente en el simbolismo de la luz.

La religión que sucedió al zoroastrismo en Persia estuvo marcadamente influida por este. Los sacerdotes iranios nunca lograron derribar las enseñanzas de Zoroastro, pero resucitaron la antigua adoración de Mitra, y el mitraísmo se difundió a lo largo y a lo ancho del Levante y de otras regiones mediterráneas, siendo durante cierto tiempo contemporáneo tanto del judaísmo como del cristianismo.

En el , la dinastía sasánida fue derrocada por los árabes. Aunque algunos de los últimos gobernantes habían perseguido el culto zoroastrista, inicialmente los zoroastristas fueron incluidos como Gente del Libro y se había permitido su práctica libremente. Hubo un lento pero permanente movimiento de población en Persia hacia el islam. La nobleza y las personas de la ciudad fueron los primeros en convertirse. El islam se extendió más lentamente entre los campesinos. Muchos zoroastristas se marcharon, entre ellos varios grupos que se establecieron en la India, donde eran aceptados. Estos son llamados parsis y son más de cien mil. En los siglos siguientes el zoroastrismo volvió gradualmente a su forma original monoteísta, sin elementos politeístas.

El número de zoroastristas se ha reducido significativamente en los últimos siglos, pero la religión continúa viva y dinámica. La mayor parte de seguidores de esta religión se encuentran en la India e Irán. También hay unos 10 000 parsis en Pakistán y unos 2500 parsis en Sri Lanka. Son una comunidad muy próspera dedicada al comercio, a la administración y a las profesiones liberales, pero su número es cada vez menor. Existe un buen número de asociaciones en varias partes del mundo.

Recientemente el zoroastrismo se ha popularizado entre los kurdos, con múltiples conversiones especialmente de jóvenes kurdos normalmente desde el islam. Las razones del fenómeno responden a distintos factores como el enfrentamiento entre kurdos con grupos islamistas radicales como ISIS o un sentimiento de identificación étnica con el zoroastrismo que algunos kurdos consideran era la religión originaria de su pueblo.

Subdivisiones El zoroastrismo se divide en dos grandes grupos o comunidades; los parsis y los iranios quienes, a pesar de considerarse igualmente zoroastrianos, tienen algunas diferencias doctrinarias, culturales y ritualísticas.What sets Zoroastrian Iranis apart El término parsi se refiere exclusivamente a los descendientes de los primeros zoroastrianos que dejaron Irán tras la conquista islámica refugiándose en Guyarat, India. El término iraní se refiere a los que se mantuvieron en Irán, aunque en el grupos de zoroastrianos iranios emigraron a India ambas comunidades se mantuvieron étnicamente (aunque no religosamente) separadas. El parsismo o zoroastrismo de India está influenciado en algunas de sus prácticas, costumbres y rituales por el hinduismo, por ejemplo en las bodas. Además los parsis hablan mayormente el gujaratí, mientras los iranios hablan dari, un dialecto persa. Además los iranios admiten conversiones aunque de manera muy discreta, los parsis no. Las relaciones entre ambos grupos han sido cordiales y el matrimonio entre iranios y parsis es aceptado actualmente (aunque originalmente había oposición a esto). Antiguamente a los zoroastrianos de Irán se les conocía como gabars, nombre dado por los conquistadores musulmanes, pero el término cayó en desuso por ser peyorativo.Gabars

Relación con otras religiones y culturas

El zoroastrismo posee una importancia única en la historia de las religiones a causa de sus enlaces o nexos entre las tradiciones occidentales de las religiones abrahámicas y las tradiciones orientales de las religiones dhármicas.