José Miguel Luján Pérez, más conocido como José Luján Pérez, (Guía, Gran Canaria, 9 de mayo de 1756-15 de diciembre de 1815) fue un escultor y arquitecto español. Está considerado como el máximo exponente de la escultura barroca en Canarias y es su artista más representativo, siendo el imaginero canario de mayor proyección en este estilo.José Luján Pérez, web de Santa María de Guía Está considerado junto a Fernando Estévez, su discípulo más aventajado, los escultores más importantes del Archipiélago canario.RODRÍGUEZ-DÍAZ DE QUINTANA, Miguel: La devoción privada. Pequeñas obras y microimaginería para oratorios particulares, en Luján Pérez y su tiempo, Las Palmas de Gran Canaria, 2007, pp. 449.CALERO RUIZ, Clementina y QUESADA ACOSTA, Ana Mª: La Escultura en Canarias hasta 1900, Santa Cruz de Tenerife, 1990HERNÁNDEZ SOCORRO, Mª de los Reyes, FUENTES PÉREZ, Gerardo, GAVIÑO DE FRANCHI, Carlos: El despertar de la Cultura en la Época Contemporánea. Artistas y manifestaciones culturales del siglo XIX en Canarias, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, 2009, pp. 203,210-211.
Biografía José Miguel Luján Pérez, más conocido como José Luján Pérez, aunque en su partida de bautismo consta como José Miguel Luján Pérez, nació en Santa María de Guía, Gran Canaria en el año 1756. Hijo de labradores acomodados, desde pequeño mostró un especial interés hacia la escultura, llegando a reproducir en madera la imagen de San Bartolomé de Moya. Fue un hombre de temperamento pasional y de profundos sentimientos religiosos, los cuales se ven reflejados en sus imágenes.
Desde temprana edad muestra gran destreza en el modelado y dibujo, motivo por el cual el teniente Blas Sánchez de Ochando, de las Milicias Provinciales, natural de Murcia, recomienda a sus padres que lo envien a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria a estudiar dibujo. Allí tiene por primer maestro a Cristóbal Afonso Díaz. Con estos antecedentes vemos a Lujan en sus primeros contactos en relación con la plástica canaria, de la cual será heredero y que llevará a sus más altos exponentes. El segundo maestro de Luján fue el Diego Nicolás Eduardo, tesorero de la Catedral Basílica de Canarias que poseía una Academia en la capital grancanaria.
Fue un gran alumno que aprendía con facilidad, llegando a sobrepasar en habilidad y conocimientos a sus maestros. Ya adulto, Luján inaugura y trabaja en su propia escuela y enseña a muchos de los que se llamarían sus discípulos.
La escultura de Lujan Pérez será estrictamente de tema sacro, la escultura pagana aún no tenía cabida en los encargos del Archipiélago, principalmente porque la Iglesia es el principal comitente. La fidelidad con las formas barrocas será casi constante, aunque no se puede negar los rasgos clasicistas, sin estridencias de algunos rostros. En este sentido se produce una dialéctica entre el Luján escultor y el Luján arquitecto, ya que el segundo será rigurosamente clasicista.
Trabajó para todo el Archipiélago Canario, pero quizás sus obras maestras se encuentran en la catedral de Canarias: el Santísimo Cristo de la Sala Capitular y Nuestra Señora de Los Dolores de Luján obras que encumbraron a Luján como escultor y consideradas las de mayor calidad técnica; y otras tallas como Santa María de la Antigua, San José, el Apostolado del cimborrio y el bajorrelieve en mármol de la fachada posterior que representa a Santa Ana y la Virgen. También cabe destacar la talla de candelero de la Virgen de los Dolores que se encuentra en el Templo Arciprestal de Santiago de los Caballeros de la ciudad de Gáldar.
Su obra, acusará influencias del barroco y rococó, y realizará esculturas para distintas iglesias de Canarias, especialmente en Gran Canaria y Tenerife. Dominaba la talla de madera y el plegado de paños, y ponía en ella toda la suavidad y delicadeza de los escultores levantinos. Su trabajo quedaba perfeccionado bajo la copa ligera del policromado. thumb|250px|right|Catedral de Canarias, templo donde Luján Pérez intervino como arquitecto y escultor. thumb|250px|right|Santísimo Cristo de la Sala Capitular (Las Palmas de Gran Canaria) que preside la Sala Capitular de la Catedral, obra de José Luján Pérez. thumb|250px|right|Vídeo sobre una de las obras cumbre de Luján Pérez, el Cristo de la Sala Capitular, 1793. Algunas de sus obras más importantes fueron creadas por encargo para las procesiones de Semana Santa de las islas: Como el Cristo de la Vera Cruz de la Parroquia Matriz de San Agustín de Hipona en Vegueta; el Cristo de la Columna de la Basílica de Nuestra Señora del Pino de Teror; el Conjunto del Cristo de la Caída; san Simón de Cirene; Nuestra Señora de Los Dolores del "Miércoles"; Santa Verónica y San Juan Evangelista de la "Procesión del Encuentro" de la Iglesia de Santo Domingo de Las Palmas de Gran Canaria; la Oración en el Huerto de la Iglesia de San Francisco de Asís en el barrio de Triana de Las Palmas de Gran Canaria y la del convento de Santa Clara de La Laguna; la imagen de la Virgen de Los Dolores de la Iglesia de La Concepción de La Laguna; imagen de San Juan Evangelista de la Parroquia de La Concepción de La Orotava; San Juan Evangelista de las iglesias de San Agustín y de San Francisco de Las Palmas y de la Basílica de San Juan Bautista de Telde; imagen de Santa Catalina Mártir de Alejandría (Tacoronte); el Santísimo Cristo predicador de la Iglesia de Santo Domingo del Barrio de Vegueta de la capital grancanaria, San Pedro Penitente de la Iglesia de San Francisco de Las Palmas.
Para la Parroquia Matriz del Apóstol Santiago de Los Realejos, talló un Cristo de tamaño académico, menor del natural, destinado a coronar el manifestador del Altar Mayor.
Luján sentía gran predilección por las "Dolorosas" y Los Crucificados. Realizó casi una veintena de ellas, repartidas por todas las islas.
En la construcción de la Catedral de Canarias trabajo como arquitecto con Diego Nicolás Eduardo, quien a su muerte le dejó al frente de la Catedral. A Luján se debe la obra bellísima del trascoro. Asimismo Luján también contribuyó como arquitecto en la Catedral de La Laguna.
Luján Pérez dejó bastantes discípulos y se puede decir que aún la tradición imaginera de las islas se alimenta de ella. Entre ellos el orotavense Fernando Estévez de Salas y el Morenito.
En los últimos años de su vida, se retira a Santa Brígida (Gran Canaria) por problemas de salud, y muere el 15 de diciembre de 1815 a los 59 años de edad en Santa María de Guía.
El nombre de José Luján Pérez constituye una referencia obligada en el marco de los estudios de la plástica canaria, ya que participa en una etapa trascendental para la evolución del arte en estas islas.
Más del 70% de sus obras pertenecen al ámbito eclesiástico. Actualmente, la mayor parte de sus obras se encuentran en la isla de Gran Canaria con un total de 139 obras, siguiéndole Tenerife con un total de 43 obras.
Técnicas y estilo Luján utilizará varias técnicas a la hora de realizar sus obras, todas heredadas del barroco y en la que su maestría y dominio es patente: tallas completas en madera, esculturas de vestir y de tela encolada.
La imagen de vestir es uno de los aspectos más importantes en Luján; en este apartado entra la mayoría de la estatuaria de pasión, algunas de estas imágenes de vestir tienen el cuerpo esbozado como en el caso de las Dolorosas de Gáldar y Santa María de Guía o el San Juan Evangelista de Telde.
El estilo del maestro se debatió entre dos movimientos artísticos que pugnaban por imponer sus formas: el barroco y el neoclásico. Él supo, magistralmente, utilizar ambos movimientos. Todo dependía de qué iba a realizar.
Luján supo conjugar todo lo que vivía y lo aprovechaba según sus encargos. Y en eso se puede medir la calidad del maestro, en estar a la altura de las circunstancias requeridas para la ocasión.
Efemérides en memoria de José Luján Pérez thumb|250px|right|Apostolado del Cimborrio que talló Luján para el Cimborrio de la Catedral de Canarias. En el año 1915, en el centenario de su muerte, Gran Canaria lo recordó descubriendo una placa en la torre sur de la Catedral de Canarias en la que pone: "Gran Canaria a Luján Pérez. 1915".
En el año 1956, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria organiza una Exposición Sacra de la Obra de José Luján Pérez organizada para conmemorar el segundo centenario de su nacimiento (1756-1956). Esta exposición tuvo como escenario la Catedral de Canarias.
En el año 2007 se descubre un busto de Luján Pérez en el antiguo coro de la Catedral de Canarias, ubicado en la calle Obispo Codina. El autor de la obra es Santiago Vargas.
Por ser uno de los escultores e imagineros más importantes de Canarias se le ha puesto su nombre a una de las escuelas de arte de Canarias llamada "Escuela de Arte Luján Pérez" en el barrio de Vegueta de Las Palmas de Gran Canaria.
Obra Luján ha sido el máximo escultor grancanario, dejando numerosas obras que atestigua su quehacer. Se le puede definir como el gran impulsor del arte canario o al menos como el gran revalorizador del mismo. Con él, la escultura toma un nuevo giro. Hasta la fecha, los artífices canarios se ocupaban de aprender de los artistas foráneos. A partir de él, Luján es la auténtica figura a la que los artistas se van a volver en busca de enseñanzas. Hombres como Manuel Hernández "El Morenito" o Fernando Estévez, este último discípulo predilecto del escultor de Guía, son ejemplos patentes de la calidad de sus discípulos.
Las Dolorosas de Luján thumb|250px|right|Nuestra Señora de la Soledad o de los Dolores (S. XVIII - XIX) José Luján Pérez. Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife. thumb|250px|right|Nuestra Señora de los Dolores. Imagen de finales del , obra del insigne imaginero universal don José Luján Pérez, que se encuentra en la Iglesia Matriz de Santiago de los Caballeros. thumb|250px|right|El Santísimo Cristo Atado a la Columna es obra del insigne imaginero canario José Luján Pérez, que se encuentra en la Iglesia Matriz de Santa María de Guía. 250px|thumb|Nuestra Señora de los Dolores, obra de José Luján Pérez, realizada en 1805. Fue llamada por el mismo Luján Pérez La Predilecta, debido a que era su dolorosa preferida.La imaginería religiosa (XVI-XIX) Se venera en la Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de San Cristóbal de La Laguna (Tenerife). Las Dolorosas son el tema más conocido en Luján; en muchas de ellas realiza un esbozo del cuerpo, para que las ropas den un resultado más natural. De este tema mariano se resaltan muchas de las imágenes marianas repartidas por todas las Islas Canarias. Esta advocación mariana marca una etapa muy importante en la vida artística del escultor. Detalladamente bellas, ha sido el escultor mariano canario pos antonomasia.
En cuando a técnicas, encontramos imágenes de candelero, de telas encoladas y así como tallas completas. El tiempo en el que se sitúa el imaginero era una época de gran desarrollo del movimiento procesional. Y era lógico que las parroquias encargasen este tema. Son por tanto sus Dolorosas el tema más trabajado por el artista. Realmente son identificables los rostros de estas imágenes marianas angustiadas, con ese leve fruncir de las cejas y los ojos entristecidos y serenos que muestran el equilibrio que tenía la mujer que representa. Así son las Dolorosas de Luján, sin mostrar angustias dramáticas exageradas. La gubia del imaginero canario se recrea en describir la tristeza de la mujer en una canaria seria, contenida, rodeada de una aureola de tranquilidad. Son madres en general llorosas, pero confiadas y estables. Y ésta es, en general, la línea que podemos apreciar en su escultura.
Hizo muchas imágenes de la Virgen de Los Dolores y cabe recordar las siguientes: